Bad Gyal se ha sentado con Los40 para promocionar ‘Más cara‘, su segundo disco, y parece que la rueda promocional que realizó previamente al lanzamiento no ha sido suficiente, porque en su charla con Cris Regatero, que tiene lugar después de que Alba Farelo actúe durante tres noches consecutivas en Barcelona, da la sensación de que se ha quedado con muchas cosas que decir. Farelo se muestra cómoda durante la entrevista, despotricando sobre las personas que critican su aspecto físico y su propuesta artística y que aseguran que su gira es insuficiente, cuando la artista ensayó durante meses «de lunes a domingo sin descanso». Por cierto, asegura que actuó enferma el sábado, fecha a la que acudió este medio.
Farelo también comenta los rumores sobre su consumo de drogas: asegura que nunca ha probado ninguna droga química y afirma que muchos de los artistas que parecen «mosquitas muertas» probablemente consumen más drogas y alcohol que ella.
De manera notable, Bad Gyal se desahoga hablando sobre la manera en que su papel en la música es representado en los medios de comunicación convencionales. Dice que, al principio de su carrera, no se la entendió y señala a los periodistas por no informarse correctamente de su propuesta. «Me ponían todo el rato nombres y categorías, y todavía pasa», indica. «Los diarios convencionales me llaman «la reina del dancehall», y es como… por favor, cooperad un poco, porque me ponen de abanderada como si yo fuese jamaicana. ¿Para qué hago prensa y explico las cosas 50.000 veces bien, si luego un periodista no se informa?»
Farelo opina que la prensa generalista se esfuerza en informar correctamente sobre política, pero no tanto sobre cultura: «Cuando se trata de cultura caribeña lo subestimamos y no dedicamos 15 minutos a leer, o nos ponemos a hacer scrolling en TikTok a ver qué hacen los influencers jamaicanos explicando las cosas bien. Hay que ir a la fuente e informarse, buscar fuentes fiables, de la raíz, de personas que sepan de lo que están hablando, antes de ponerte a transmitir información en un periódico convencional. Me parece irresponsable, porque luego me dejas mal a mí».
Bad Gyal insiste en que no puede ser «reina del dancehall» simplemente por su origen español, y señala que ese título debería estar reservado para artistas como Spice o para las «primeras mujeres de los 90 que hacían los primeros riddims», aludiendo a Sister Nancy y su famoso ‘Bam Bam‘. «Yo soy una chavala de Barcelona que se inspira en lo que le gusta y hace lo que puede. Soy Reina de España si queréis, segunda, o la reina de las girls y las gays, pero poco más».
Farelo critica también la obsesión de los medios por preguntarle por la intención detrás de sus letras explícitas, argumentando que a artistas masculinos como JC Reyes nunca les plantean estas preguntas. «¿Alguna vez has visto a JC Reyes que respondiera esto? No le estoy señalando; a mí no me parecen bien algunas cosas que ha hecho y yo se lo he dicho en persona. Pero nadie le pregunta si sus letras son demasiado sexuales o por qué sube a chicas de cierta manera al escenario. La gente se echa las manos a la cabeza con las mujeres y nos cuestiona todo. Cada entrevista me preguntan por qué hago estas letras, cuál es mi intención o discurso… pues es que no hay discurso».
