Un mes después de acusar a Chappell Roan de enviar a su guardaespaldas a reprender a una niña de 11 años que intentaba acercarse a ella -información que el propio guardaespaldas desmintió, explicando que no trabajaba para Chappell Roan en el hotel de Río de Janeiro donde se alojaba-, el futbolista Jorginho ha emitido un comunicado reconociendo su error. Sin embargo, al contrario de lo que indican algunos titulares, el deportista no se disculpa con la cantante.
En su comunicado, Jorginho “lamenta” lo que, desde su punto de vista, fue un “malentendido” que lo llevó a actuar “defendiendo” a su familia, “como haría cualquier padre”. No obstante, reconoce que reaccionó “en caliente” y que ahora entiende que el guardaespaldas no actuaba en nombre de Chappell Roan, y que la artista no fue en ningún momento responsable de lo ocurrido.
“Desde entonces, he tenido conocimiento de nueva información que ha cambiado mi comprensión de algunas partes de lo ocurrido”, explica Jorginho en su comunicado, donde también señala que Chappell se puso en contacto en privado con la madre de la niña, Catherine Law. “Chappell Roan hizo una declaración pública, se puso en contacto en privado con Catherine y nuestros equipos también hablaron directamente. Quedó claro que ella no tenía conocimiento de lo que ocurrió en el desayuno ni había pedido a nadie que se acercara a ellos. Fue comprensiva y empática con lo que le había sucedido a nuestro hijo”.
La polémica provocó una gran ola de odio hacia Chappell Roan en redes sociales, incluso impulsada, según una investigación de BuzzFeed, por una supuesta campaña de bots. Esto ha contribuido a reforzar la imagen de la artista como persona antipática con sus fans y que “odia” a los niños, incluso después de que el propio guardaespaldas reconociera que no actuó en nombre de la cantante.
