Sólo mujeres «Gigantes», y luego lo de Chimo Bayo

-

- Publicidad -

Sólo mujeres «Gigantes», y luego lo de Chimo Bayo

Festival Gigante ha celebrado una nueva edición en Guadalajara, con un llamativo 53% de mujeres en su cartel. Si el jueves pudo verse a Ángela González, Estrogenuinas o Tere! y el viernes a Repion (aunque los cabezas eran La M.O.D.A. y Ultraligera), lo del sábado fue algo que destacar y celebrar. Seguro que el viernes hubo más afluencia de público, ¿pero qué hay de la diversidad y la variedad artísticas?

La jornada de ayer estuvo dominada por artistas femeninas hasta el punto de presentar 4 conciertos consecutivos protagonizados enteramente por artistas femeninas en los escenarios principales. Y a cuál más diferente, a cuál más completa como propuesta. Queralt Lahoz se benefició de actuar mientras se ponía el sol, el típico concierto que va de menos a más a medida que se hace de noche, animado también por la versatilidad de la artista. Empezó más bien rapeando, como una sucesora de Mala Rodríguez, enseguida introdujo temas más R&B, de hecho en ocasiones incorporó samples de clásicos como ‘Gypsy Woman’, ‘Say My Name’ e hizo twerking con ‘Work’ de Rihanna. Pero tampoco esquivó otras influencias como el flamenco, el bolero o incluso el EDM. Lo cual es lo mismo que decir que acaparó cualquier género ante la atenta mirada del público.

- Publicidad -

Javier Bragado

Muy solvente en voz y asistida por tres músicos/as, Queralt Lahoz fue todo simpatía, cargando contra los narcisistas, preguntando quién era de barrio porque «si vienes de barrio, sabes cómo se mueve» o animando a quienes fueran «del colectivo» a levantar la mano, porque quería dedicarles ‘En otro lugar’.

Aunque lo mejor fue que, al ver a un grupo de personas disfrazadas de pollo, Queralt identificó que estaban de despedida de solterx, cuando en realidad era una promoción de huevos Dagu. Los azafatos de huevos Dagu animaron a los asistentes y terminaron súper entregados al pogo como estaba pidiendo la artista. Esperemos que les hayan pagado en sintonía con el momento delirante que inspiraron.

- Publicidad -

A continuación, el nuevo espectáculo de Belén Aguilera, en el que aúna la parte lírica de ‘Anela’ con su nuevo EP ‘mediterrania‘ y también viejos hits. Quizá estos últimos son los más perjudicados de su nuevo repertorio, incluso algunos sonando de manera apresurada en forma de «medley». El foco está puesto en una nueva concepción teatral según la que Belén se concentra en cantar y bailar, dos músicas acompañan a los instrumentos clásicos, y un grupo de bailarinas aparece y desaparece en función de lo que pida la canción. ‘Eclipse’ deja una de las fotografías más impresionantes con todo el cuerpo de baile alrededor de la cantante, mientras que ‘Dama en apuros’ es obligatorio que la defienda sola.

El concierto de Aguilera arranca con su particular adaptación de ‘Hijo de la luna’ de Mecano, y en verdad son recurrentes los guiños a otros clásicos populares. ‘Licántropo’ contiene elementos de ‘Thriller’ de Michael Jackson y ‘Loba’ de Shakira’; ‘Galgo’ de ‘Porcelain’ de Moby, y otra de las canciones que aparece es ‘Moi… Lolita’ de Alizée. Belén se emociona especialmente al recordar que su tema ‘Soledad’ está dedicada a su abuela, no solo a la soledad en sí, y agradece la entrega de un público quizá más acostumbrado a sonidos indies. Se vieron muchas camisetas de Viva Suecia o Siloé, aunque ninguno de los dos tocaba.

Javier Bragado

- Publicidad -

Esa emoción por los que ya no están empapó especialmente el concierto de Ginebras. El grupo del cartel del sábado más próximo en estilo a la línea editorial del viernes, y a la línea de Gigante en general, no dudó en desplegar su colección de grandes éxitos. Siempre con un sonido apabullante que todo lo llenaba, ‘Alex Turner’ en los primeros instantes de show, luego temas tan vistosos como ‘Desastre de persona’, ‘Ansiedad’ o ‘Paco y Carmela’ y finalmente ‘La típica canción’ conformaron un concierto entretenido y de carácter festivo. Uno no sabía si a Sandra se le estaban saliendo las tetas de verdad como aseguraba o esa solo era una excusa para atacar a toda hostia ‘Cosas moradas’ porque ese era el color de su top.

Pero si el grupo afirmó que nunca olvidaría el concierto de ayer, fue por el momento en que Magüi le dedicó el tema precisamente titulado ‘Gigantes’ a su madre, que acaba de fallecer. Visiblemente emocionada, tuvo unas palabras para su padre, sus tías estaban por allí, agradeció el apoyo incondicional de su compañera Sandra, y algunas canciones después continuó lanzando mensajes sobre la manera de seguir adelante y dejar atrás las «mochilas» que arrastramos. Era imposible no empatizar con ella en un momento tan duro, o menospreciar el poder que tiene la música para hacernos sentir unidos. Buena falta hace.

Javier Bragado

Durante la parte tecno de ‘Con las chicas en Berlín’ las propias Ginebras avanzaron la rave que preparaba Zahara, y fue una de las más exultantes que le hemos visto, quizá porque la artista se ha mudado a la provincia de Guadalajara. El concierto empieza con el nuevo remix de ‘Nuestro amor’ y la «Liturgia» de Samantha Hudson que celebra a las personas que supuestamente tenemos un «glitch»; y después alterna grandes éxitos propios adaptados al formato electrónico (‘Merichane’, ‘Hoy la bestia cena en casa’) con samples de Lorde, Prodigy y versiones.

La gran sorpresa de esta era es la adaptación de ‘Soy rebelde’ de Jeanette en plan balada, que luce mucho después de la nueva exhibición grotesca de cómo se lleva una mujer con un policlín. Y el show acaba como siempre con una versión extendida y desmadrada de ‘berlin U5’ y ‘Esto no es una canción política’. Ambas tan puestas de drogas que parecen ‘Swastika Eyes’ de Primal Scream. Zahara con sus bailarinas se mezcla entre el público, pega botes y maneja a la masa a su antojo. Es un verdadero triunfo que sea el público de un festival independiente el que se adapte al arriesgado show de la artista -que va del desenfreno total a la delicadeza de un arpa de Marta Movidas-, en lugar de al revés.

A alguien se le ocurrió suceder la rave con una sesión de Chimo Bayo a las 1.30 de la madrugada, y lo cierto es que funcionó. Sin descanso, desde el instante en que Z acabó en el Escenario Vibra Mahou, Chimo ya estaba hablando en el Escenario Gigante para que la menor cantidad de público posible desertara, y hits como ‘La tía Enriqueta’ y ‘Así me gusta a mí’ no tardaron en aparecer.

También lo hizo algún tema ajeno, por ejemplo de Underworld, aunque la gran ganadora de lo suyo era esa imagen del productor de la Ruta proyectada, robotizada, destruyendo el Edificio Schweppes de la Gran Vía madrileña… mientras portaba una camiseta que decía «HU-HA».

Javier Bragado

Lo más visto

No te pierdas