Se podría decir que Dolly Parton ha dejado un mundo peor tras su muerte, después de haber contribuido tanto a hacerlo mejor con su música, su labor filantrópica y su mera existencia. Pero su muerte también ha dejado un buen lío, incluso dentro de su propia familia.
El patrimonio de Dolly Parton ha denunciado a su sobrino Bryan Seaver, que llevaba años trabajando como responsable de seguridad de la cantante, y ha pedido una orden de alejamiento contra él. Es la primera persona que comunicó la muerte de Dolly en redes, nada menos.
Según la demanda, Seaver habría empezado a presionar al patrimonio para conseguir dinero y habría enviado varios mensajes con amenazas bastante fuertes. En uno de ellos, supuestamente escribió «I’m a killer» («soy un asesino»), mientras que en otro decía que era «traficante internacional de armas y mercenario» y que todo lo que hacía era «guerra».
Seaver dejó de trabajar como responsable de seguridad de las propiedades de Parton la semana pasada. La demanda asegura además que algunos trabajadores han llegado a marcharse por miedo a sus amenazas y que el patrimonio quiere evitar que pueda acercarse a sus oficinas, negocios y colaboradores.
Nunca adivinaréis lo que ha dicho el sobrino para defenderse: ha dicho que sus mensajes se han sacado de contexto. «Soy un profesional de la seguridad y soy un asesino», ha dicho, confirmando que trabaja como militar y contratista y que efectivamente participa en operaciones de armas para gobiernos extranjeros. Según él, sus comentarios se referían a determinados socios empresariales que, a su juicio, habían hecho cosas malas a Parton.
Parton murió el pasado mes de agosto a los 80 años tras un cáncer que había mantenido en privado. Ahora se ha sabido además que, aproximadamente un año antes de morir, viajó en secreto a Alemania para someterse a un tratamiento experimental contra el cáncer. Según TMZ, voló en un avión privado hasta Frankfurt, permaneció allí alrededor de una semana y regresó a Estados Unidos convencida de que el tratamiento le había ayudado a recuperar fuerzas. No se ha hecho público qué tipo de cáncer tenía ni en qué consistió exactamente el tratamiento.
