
¿Crees que Telecinco está alargando tontamente ‘Yo soy Bea’? No sabes lo que dices. Ni yo hasta hace unos días, cuando descubrí que en Estados Unidos sigue emitiéndose diariamente, después de 20 años, ‘Belleza y poder’. Hasta ahora ‘Santa Bárbara’ había sido paradigma de culebrón interminable y objeto de innumerables chistes. Ahora que sabemos que CC, Eden, Kelly, Gina o Mason sólo estuvieron con nosotros la mitad de tiempo que Los Forrester (y estos aún siguen en antena), la tentación de conocer los detalles más friquis de la serie me ha superado.
‘Belleza y poder’, que se emitió durante unos meses en Telemadrid hará unos 15 años, y después probó suerte en Telecinco, va por el capítulo 5.122. ¿Sabemos lo que son 5.000 capítulos? 800 dvd’s para recopilarlos. Un disco duro de más de 1.000 gigas. Si nos dedicásemos enteramente a ver la serie, respetando 8 horas de sueño y 8 de trabajo pero incluyendo fines de semana y vacaciones, tardaríamos casi 2 años en ponernos al día.
Recuerdo que yo me quedé cuando se descubría que la hija secreta de Stephanie Forrester estaba fingiendo su minusvalía. Menos mal que existen Youtube y la Wikipedia para que podamos enterarnos de todos los detalles de este fenómeno insólito, friqui y pop. Ahí va un top 10 de razones para hacerse fan de ‘The Bold and the Beautiful’, ‘B&B’.






Hace más de un año 
Mark Ronson es el productor de 

Después de un divertido ensayo sobre la cocina moderna y los modernos cocinillas, 
Aconsejado por nuestros lectores, en un arrebato de consumo compulsivo me he comprado el disco de Rihanna y no está mal. El segundo single, ‘Shut up and drive’, por muchas ideas que haya cogido del ‘Blue Monday’ de New Order, a mí me suena a Shania Twain y no me va; pero sólo por el trío de ases que abre el disco, ‘Good girl gone bad’ merece la pena. 



Ya se han empezado a ver este verano, pero el próximo otoño/ invierno 07/08 se supone que van a arrasar: pantalones de talle alto y pata de elefante. Sólo para chica, claro. Yo, de momento, estoy asimilando aún la salida del pitillo de mi vida, e imagino que todas aquellas personas que acaban de descubrir que sus piernas han cabido en esos tubitos no podrán asumir de un día para otro que ya no se llevan. Aaaay, qué efímera es esta amiga/ enemiga, la moda.



Después de su aclamado disco sobre la misteriosa producción de huevos, el violinista Andrew Bird sigue su carrera hacia la «fama» más de una década después de su debut. ‘Armchair Apocrypha’, en el que ha contado con la colaboración de algunos de los músicos de su gira, se caracteriza por un sonido más de banda, con mayor protagonismo para guitarras eléctricas y percusiones, sin que ninguno de los elementos, ni siquiera su violín, sobresalga tan en exceso como en las composiciones de, por ejemplo, 


‘The long term physical effects are not yet known’ (2007): Tan pendientes estamos de la novedad sueca que no nos hemos enterado, o nos hemos olvidado de que Jay-Jay Johanson ha publicado disco este año. ‘The Long Term Physical Effects Are Not Yet Known’ ha llegado mal y con retraso (tendría que haber salido a la venta a finales de 2006 y se publicó en realidad a principios de 2007), pero sigue con éxito el sonido de sus primeros discos, dejando atrás ese lado petardo que, en contra de lo merecido, no terminó de lanzarle a la fama ni con el tímido apoyo de Virgin.
No quisimos acertar cuando dijimos hace algún tiempo que 






No podíamos dejar de comentar la película de la temporada. Ayer, exactamente tres miembros de JENESAISPOP se colaron en el estreno, y salieron de él con opiniones muy diferentes. Así que, a pesar de que los dos a los que les encantó se oponían, no podíamos dejar de presentaros las dos opiniones juntas, para que cada uno se quede con la que desee, sobre todo en previsión de lo que será la opinión general de los que hacemos esto (cuando vean la peli, que andamos todos con las vacaciones arrejuntás -de ahí esta escasez actualizadora– y no hay forma). A pesar de que ambas opiniones sean contrarias, hay una cosa en la que los tres coincidimos: hay que verla. Y es que, por muchas opiniones contrarias que se tengan, es innegable que los Simpson nos han visto crecer, forman parte de nuestras bromas y de nuestra adolescencia. ¿Qué menos que concederles ese favor? Las opiniones, después del salto.