Parecía que el divorcio le había sentado muy bien a Brit sobre todo en cuanto a delgadez y relaciones sociales: no sólo ha recuperado el tipín sino que ha vuelto a salir por la noche, como todas las chicas de su edad (25 años) y de la mano de la fiestera mayor del reino, Paris Hilton, que se ha convertido en su mejor amiga. Desde hace un par de semanas lo normal es verlas juntitas de la mano saliendo de las discotecas más prestigiosas de Malibú medio ebrias, con unos modelitos imposibles que han jugado alguna que otra mala pasada a la pobre Britney (sí, adivinad lo que se le veía debajo del vestido). La cantante parece dispuesta a todo para que le otorguen la custodia de sus dos retoños a su ex, Kevin Federline, con esta vida tan disipada y exhibicionista que lleva últimamente, pero lo que parece que se está proponiendo más ciegamente es encabezar la lista de las peor vestidas del mundo hasta siempre jamás. En sus salidas va vestida, más o menos, como una prostituta del Este venida a más o como una stripper venida a menos, eso al gusto del consumidor, pero cuando termina sus hazañas nocturnas su aspecto se vuelve en algo realmente lamentable.
Para sus veinticinco años, Britney parece una revieja cuando tiene resaca. Su maquillaje decae de mala manera, ya no aguanta las lentillas y se tiene que poner gafas, aunque como no tiene fuerzas ni para subírselas le resbalan por la nariz de mala manera. ¿No os recuerda a alguien? Uno de los puntos débiles de Brit es el pelo, que tiene más bien poco, descolorido y con unas extensiones chunguísimas que parecen haber sido colocadas en el mismo Rizo’s. Nada mejor para ocultar un desbarajuste capilar que una boina de lana amarilla extragruesa. ¿Por qué no una coleta con gomina? No no, mejor algo que cante un poco más. Lo más doloroso de esta imagen es la parte pectoral. Por todos es sabido lo de los implantes de silicona de la Spears antes de ser mayor de edad pero, ¿quién se los puso? ¿El mismo cirujano que a Nuria Bermúdez? Uno de sus pechos cuelga sospechosamente hacia fuera mientras que el otro se mantiene en su sitio. ¿Será el sujetador? ¿O es que no lleva? Qué terror, como me alegro de que últimamente lo que no lleve sean braguitas y no sostenes, porque esto sí que daría verdadero pánico.
Creo que Britney ya no soporta bien las allnighters. Ni la vida en general. Una vez más, pobre Britney.



Algunos de nosotros hemos seguido a Beck desde sus comienzos, siempre siendo más fans de sus singles que de sus discos enteros. Aunque respetando su estilo como uno de los más eclécticos y personales (esa mezcla de hip-hop, country, funk, etc), al final terminábamos escuchando más ‘New Pollution’, ‘Loser’, ‘Girl’, ‘Sexx Laws’ y ‘Mixed Buziness’ que ‘Odelay’ o ‘Midnite vultures’ al completo.
Si ‘I am not afraid of you and I will beat your ass’ (no te tengo miedo y te voy a patear el culo), título del último trabajo de Yo La Tengo, es una declaración de intenciones ante el álbum y su posible público, desde luego las cumplen. Bajo esas pintas de ‘raros’, y no en el sentido moderno de la palabra, que siempre han tenido y de la que incluso se rieron hace años en su vídeo 
Después de 6 años perdida pariendo hijos, metida en la trama inmobiliaria en Valencia o resolviendo denuncias de su niñera, la cantante de los Cranberries, Dolores O’Riordan, publicará su primer disco en solitario, ‘Are you listening’, el próximo 7 de mayo en Sanctuary Records, discográfica de 




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El disco de Single, proyecto de Teresa Iturrioz, ayudada en la composición, grabación y producción por Ibon Errazkin, me parece una verdadera chulada en concepto. Entiendo ‘Pío Pío’ como una obra maestra que parte de dos bases: el sonido propio de Le Mans y Aventuras de Kirlian, grupos que acogieron a Teresa e Ibon durante los 80 y los 90; y su deseo de experimentar con toda la parafernalia moderna y no moderna que les interesa (R&B, hip-hop, easy-listening, drum&bass, etc). Un deseo que además no obedece a ningún artificio ni a ninguna impostura, sino, si atendemos a lo que han sido los trabajos de cada uno en estos años (las canciones para 


Hace tiempo que teníamos pendiente un repaso al disco de Charlotte Gainsbourg, ‘5:55’. La actriz/ cantante de origen anglo-francés se atreve con su primer disco cantado mayoritariamente en inglés, y el segundo en su discografía. A pesar de que su carrera quizá se haya centrado más en el mundo del celuloide, Charlotte nunca abandonó del todo el mundo de la música, quizá inculcada por su padre, Serge Gainsbourg, y también su madre, 





«Lo que se ha ido se ha ido, pero al menos alguna vez lo tuvimos». Esta es una de las agridulces citas de Edison Woods, la banda de Brooklyn liderada por Julia Frodahl que ahora publica su tercer álbum, ‘Nest of machines’. De la horrible portada que lo ilustra al menos sacamos en claro el aislamiento intimista y, como en el caso de Marissa Nadler, casi siniestro de muchas de las producciones del grupo. 
