Si hay una trendsetter mundial en cuanto a gafas de sol se refiere, ésa es la quasianoréxica Nicole Richie. Se le pueden criticar muchas cosas a esta chica: su extremada delgadez, su manía de conducir ebria, sus amistades peligrosas como Paris Hilton, su comportamiento errático, sus escasas aptitudes para desarrollar cualquier trabajo… En fin, que Nicole sería una completa parásita sin oficio ni beneficio si no fuera porque nos sirve de predictor en cuanto a las gafas de sol que harán furor cada temporada. Ya hace dos años nos descubrió aquellas gafas inmensas de inspiración vintage que todas las marcas copiaron y que, mira tú por dónde, la Beckham vende como súper novedad diseñadas por ella en su página web. Pues no, querida, estás copiando un modelo de Dior de hace dos temporadas, y actualmente te regalan unas igualitas comprando el número de junio de la revista Woman…
Querría pensar que su estilo con las gafas es una de las pocas habilidades de esta cabecita loca, pero me temo que sólo puede ser fruto de una buena estilista (ella despidió a la célebre Rachel Zoe hace tiempo así que oficialmente no tiene, en este momento), de que tiene demasiado tiempo libre o de que las gafas que nos interesan en este momento se las ha prestado una amiga. Sea lo que fuere, las gafas de la imagen son must de temporada. Inspiradas en modelos de los años 80, recuerdan a la época del acid pero con una pátina que las actualiza ligeramente y adapta a nuestros días; simplemente, se limita a suprimir los colores fluorescentes de la montura para optar por un tono más discreto. El resto (el diseño, el tamaño exagerado) se mantiene intacto.
Me he vuelto loca buscando la marca de estas gafas pero no he conseguido encontrarlas. Sin embargo, en H&M tienen unas muy parecidas con esos precios tan módicos de la marca sueca -no voy a entrar en consideraciones sobre la calidad de los cristales- y en cualquier tienda de segunda mano (Holala!, en Madrid, Barcelona e Ibiza las tiene seguro) también tienen ejemplares similares. Probablemente la próxima temporada Nicole nos sugerirá otro estilo completamente diferente, así que salvo que te sobren los dineros, te recomiendo que te compres unas baratitas, ya que en seis meses no las querrás ni ver. Lo de siempre: que si la moda es efímera, que si medio año, que si una esclavitud… Pues sí, así están las cosas en el fashionismo.









España no puede aspirar a la producción de un Timbaland y desde luego no tenemos ninguna Lauryn Hill, así que qué nos queda: aportar al hip-hop y al R&B nuestro lado más cañí y canalla, que es algo de lo que nuestra cultura va sobrada y La Mala también. Seguro que por el single ‘Nanai’, que me parece un horror, sobre todo por eso de «Por cierto, hacéis muy buena pareja / tú le pegas y ella se deja», nunca me habría animado a escuchar ‘Malamarismo’. Fueron otras de las canciones que tocó en la reciente 




Sospecho que hay mucha gente que cuando oiga hablar de un Panda en el pop pensará en 

Todavía estamos atónitos ante lo sucedido ayer por la noche en El Naranja. Sabemos que las fiestas de los 



Inés Sabanés. Tengo que decir que a mí esta señora me cae requetebién a pesar de los pesares. Me dan igual sus arrugas, su cara au naturel día sí día también, su voz de cazallera (porque vaya tela con la voz de la Sabanés). No sé, en general me cae muy bien y ya está. Y hablo sobre algo que -ni siquiera- tiene que ver con lo de las elecciones o los programas electorales. En su cartel, parece que la candidata de IU se ha dispuesto a parecer informal. Sin embargo, no concuerda nada su pose con la indumentaria. Si hubiese llevado la chupa de cuero aquella con la que se presentó La Trini, pues estaríamos hablando de otros temas y otras cosas. Pero un traje de chaqueta en blanco roto hace que parezca muy seria, por mucho que después intente disimularlo con un top negro en lugar de llevar camisa. Pero lo que más me chirría es el collar. ¿¿¿No serán perlas, no Inés??? Luego ya, en la cara, por lo menos vemos que alguien ha hecho un trabajo medio decente con el maquillaje, corrigiéndole sus muchas arrugas. Pero el color de labios falla, ese rosa-vieja no le favorece nada. Y por favor, el pelo. Cómo se nota que las de IU no han vivido nunca en el Barrio de Salamanca y no saben que los sábados es día de peluquería de toda la vida, tanto si te gusta como si no. Que una cosa es querer dar una imagen cercana y otra aparecer como si no te hubieses peinado jamás.
Ángel Pérez. No sé qué lleva a IU y al PSOE a presentar gente a Madrid que, la verdad, no nos dice nada. ¿Dónde están Tomás Gómez o José Masa? Por lo menos sus nombres han resonado más en la Comunidad… Si 
Deluxe siempre vendrá asociado en mi cabeza a los acordes y letra del mítico ‘Que no’ (que no, que no) que siempre me encantó, cosa que no puedo decir de la totalidad de sus trabajos. Dos años después de la edición de ‘Los jóvenes mueren antes de tiempo’, que terminó consagrando a Xoel López, sale a la venta ‘Fin de un viaje infinito’. El salto a la multinacional (edita ahora con Virgin) no es el único cambio que encontramos en lo nuevo de Deluxe. Dentro de su habitual pop aparece un lado más folkie y más íntimo que antes, otorgándole una autenticidad mayor si cabe, una mayor credibilidad, y además sigue con ello manteniendo el simbolismo adquirido en los últimos años como abanderado del indie español -gallego, si nos ponemos a concretar- de principios de siglo XXI. ‘Fin de un viaje infinito’ se convierte en una mezcolanza de diversos estilos que poco a poco se van engarzando, encontrando la armonía a través de una sinceridad emocional que me ha enganchado poco a poco según profundizaba en muchas de sus pistas.

Rafael Simancas.
Miguel Sebastián. Y este señor… ¿quién es? Ah, sí, ese tipo raro que se prodiga menos que los billetes de 500€ y que dicen que es el que se presenta para la alcaldía de Madrid… Vaya. Juraría que todavía no le he visto en ningún sitio… En fin, vayamos con sus pintas. Punto número uno, ¿a quién le has robado esa HORRIBLE corbata? ¿A tu abuelo? Porque mira que es fea… En lugar de elegir un diseño sobrio o moderno, pues nada, bien de raya diagonal, como en los sesenta, pero ahora. Luego está esa medio sonrisa de bobalicón que pone, que es horrible, por no hablar de los ojos vidriosos tipo vampiro completados con unas bolsas que no tendría ni un cocainómano después de haberse pasado semanas sin dormir. Y esas patas de gallo… Por favor, que no te digo que te dejen tres tonos más pálido a base de maquillaje como han hecho con Simancas, pero igual un poquito de base te había venido bien, ¿no crees? ¿O es que con todos los rumores esos que se oían por ahí has decidido hacer tuyo aquello de que los hombres no se maquillan para así demostrar tu virilidad?