Antes de que veáis el vídeo, es mejor comentar que vale la pena que le quitéis el audio. No porque sea innecesario para entender la historia -más bien al contrario- pero es que está descompensado y es una pena. Se pueden leer perfectamente los subtítulos y disfrutar del vídeo más o menos igual. Prometo que he rebuscado por todo Youtube la versión original del vídeo con el sonido en condiciones, pero es que no la encuentro. Si alguien lo consigue, pues ya sabe, que la ponga.
Todos sabéis que somos grandes fans de Paris Hilton. Primero porque tiene más dinero del que nosotros podemos imaginar. Segundo, porque tiene cierta tendencia a emborracharse y nos recuerda a nosotros mismos, y tercero porque su paso por ‘The Simple Life’ nos dejó momentos verdaderamente impagables. Este vídeo, desde luego, no podía ser menos: la Hilton presenta (de coña, evidentemente) una línea caliente para frikis de mucho cuidado. Hay tanto que comentar, que prefiero que lo veáis por vosotros mismos.






Hay tantos grupos a los que se ha comparado con My Bloody Valentine, que ya ni siquiera presto atención cuando se comenta que alguien está influido por esta banda. Pero con Serena Maneesh no ha pasado lo mismo. Recuerdo que alguien me dijo que se parecían muchísimo a ellos. La primera vez los escuché con escepticismo y no les presté mucha atención. Luego, vi que era algo más que un nuevo intento por imitarlos y la cosa cambió.


Cinco años después del excelente ‘It’s a wonderful life’ y de algún que otro problema con las drogas, Mark Linkous publica nuevo disco. Las colaboraciones con Dave Fridmann o un 
Hace unas semanas no sé dónde leí, creo que en una web relacionada con Sinnamon, que el nuevo disco de DJ Shadow iba a ser muy polémico. Que había gente que lo iba a considerar una revolución y gente que lo iba a considerar un truño. Y así ha sido. Si a todo el mundo ‘Endtroducing…’ (1996) le pareció una obra maestra, el tercer disco de Josh Davis, ‘The Outsider’ (2006), está siendo incluso más polémico que ‘The Private Press’ (2002). Aunque, la verdad, de momento son más abundantes las críticas que lo ponen a caldo (Pitchforkmedia, NME) o que tiran a tibias (Allmusic.com), que las más favorables (Uncut).


Siempre he creído que los buenos discos son aquellos que no entran a la primera. Esos que cuando le das al play por primera vez piensas eso de «Bueno, no está mal, pero no creo que me enganche». Y a lo tonto te encuentras escuchándolo sin parar, tarareando las canciones sin darte cuenta o haciendo playback por la calle cuando sale en la reproducción aleatoria del iPod.
Lupe Fiasco es musulmán, no bebe, no va a discotecas y no fuma. Como a su amigo Kanye West (con él colaboró en el single ‘Touch the sky’ de su disco ‘Late Registration), se le considera uno de los hip-hoperos más progresistas. Le encanta la cultura japonesa, el arte y además es diseñador de Reeboks. ‘Lupe Fiasco’s Flood and liquour’ es su primer disco y aunque él lo reconoce influido enormemente por «una de las mayores obras maestras de hip-hop, ‘It was written’ de Nas (1996)», ya hay quien ve el álbum como el sustituto perfecto de West hasta que éste presente su tercer disco.







358 años después de que nos lo pidieran y 7 meses después de que el grupo estuviera a punto de ser 


