
[Foto: Elpais.es]
Supongo que nunca me perdonaré haber rechazado unas invitaciones para el concierto ‘Los números 1 de 40’, que celebraba los 40 años de 40 principales en el Vicente Calderón, pero ahora hemos podido verlo por televisión. De todas las canciones que sonaron a lo largo de 7 horas, sólo se salvaron 2 ó 3, y encima, una de ellas resultó dramáticamente desperdiciada. Las actuaciones estelares se conformaron de duetos más o menos predecibles: Luz con un pelucón rubio cantando ‘Besaré el suelo’ con Revólver; Sabina, que iba medio en ropa interior, ‘Pongamos que hablo de Madrid’ con Rosarillo dedicada a «Antoñito»; Álex Ubago su baladón más famoso junto a Amaia, que vaya cara de mala persona calzaba la tía; la Torroja con el abominable hombre de los rizos, Bisbal, ‘Me cuesta tanto olvidarte’; Miguel Ríos, que cada día se parece más físicamente a Chavela Vargas, con Manolo García; El Canto del Loco con David Summers ‘Devuélveme a mi chica’; Los Cómplices con el cantante de Danza Invisible, que bailaba enloquecido ‘Malos tiempos para la lírica’; o, de lo mejor, Juan Perro recuperando ‘Anabel Lee’ y Nacha Pop, muy emocionados, ‘La chica de ayer’. Por supuesto cerraron Shaki (con unos movimientos de caderas nada sensuales) con Alejandro Sanz en ‘La Tortura’ y luego Ale con un montón de gente más, incluido un Miguel Bosé un poco perjudicado, con el ‘Corazón Partío’.
Entre todo este infierno digno de los Premios Enemigo, prometía la actuación conjunta de Fangoria con Marta Sánchez en ‘Retorciendo palabras’, pero en estos dos años Alaska no ha tenido tiempo de encerrarse en una habitación y decirse a sí misma: «Venga, me voy a aprender la letra de esta canción». De todas formas, aunque Marta Sánchez no mola nada, estuvo divertido, supongo. Por último, en honor a esta cadena que un día vio como números 1 buenas canciones de R.E.M., Dinarama, Ocean Colour Scene, Pet Shop Boys o Garbage, les vamos a proponer, así sin pensar mucho, un top 40 de éxitos muy obvios, muy obvios que debieron sonar ayer como lo mejor de estos 40 años y no lo hicieron. Voy a vengarme de estos maricas:



Visto el 


El gran acontecimiento que sucede a este país este fin de semana es la visita de Chic al 


Sólo incluimos actos de Madrid. Si quieres recomendar algún evento de otra ciudad, te invitamos a hacerlo en los comentarios.
No hay provincia en España que quiera quedarse sin festivalillo de verano. Los hay para todos los gustos y para todos los públicos. Pero más allá de las buenas intenciones hay que saber organizar las cosas bien. Que a veces, a cutres, no nos gana nadie.
‘The Eraser’ (2006): En la leyenda de las críticas del antiguo Tentaciones había un nivel de calificación que me encantaba: «2 estrellas = sólo para fans». Nada puede definir mejor el disco en solitario de Thom Yorke, que sigue la línea minimalista de los últimos trabajos de Radiohead. Sobre bases planas y lineales, que sólo al final de la canción varían en lo que parece una búsqueda comedida pero artificiosa de provocar algún tipo de emoción en el oyente, Thom sigue hablando de entrar, salir, huir, intentar ser feliz y no conseguirlo y superar o no el pasado. Aunque con menos efectismos y también peores resultados que otras veces. El vago estribillo de ‘Black Swan’, el piano de ‘Analyse’ o la angustia precipitada pero contenida de ‘The Clock’ se encuentran entre los momentos favoritos de unos fans que ya están poniendo dieces al proyecto. Los menos fans ya llaman a ‘The Eraser’ «las caras B de ‘HTTT’. Un disco que la gente de a pie va a oír muy, muy poquito. 4
Los suecos Radio Dept. se dieron a conocer con 
Mundial Sí: 


Hace un mes salió la noticia. Tony Kanal (el ex), Tom Dumont (el guapillo) y Adrian Young (el que siempre se desnuda) habían comenzado a escribir las canciones del nuevo disco de No Doubt, que de momento suena a rock, a reggae, a… ¿Perdón? ¿Después de que Gwen haya vendido 7 millones de copias de ‘L.A.M.B.’ (colocados, por cierto, gracias a ‘Hollaback Girl’, no a ‘What you waitin’ for’) va a volver a su grupo? ¿Después de declarar en tantas ocasiones que ya tenía casi su segundo disco a punto, va a volver a su grupo?
La primera vez que oí a las Pipettes sería como hace un año y la primera impresión no es que fuera muy buena. Parecía que, por ser tan fan de los girl-groups como he sido siempre, The Pipettes me tenían que gustar forzosamente. Y las escuché una y otra vez y no hubo manera. La estética también parecía fallar, como si me estuvieran vendiendo un producto que no era tal. Algo así como «somos un grupo de chicas como los de antes» pero al verlas y oírlas darme cuenta de que no. Me sentí muy confundida. Más adelante les fui pillando la gracia a los temas ‘It Hurts To See You Dance So Well’ y ‘I Like A Boy In Uniform’. Y así fue como comenzó mi amor-odio por The Pipettes.
10. Ana García Siñeriz: Desde que la vi por primera vez en Lo + Plus, todavía no me he explicado quién pudo meter a una persona tan sosa en la televisión. Aunque he de reconocer que al principio su sección era tan pequeña que ni me molestaba, no hace más que ganar terreno, cada día un poco más. Y cada día sus carencias son más evidentes. 
10. Anabel Alonso: Yo creo que ha sido la única persona en España a la que he oído decir «saber fuar» («savoir faire») en un programa de televisión y me ha hecho gracia. Presentaba un programa en Antena 3 que se llamaba ‘Estoy x ti’ o algo así, de gente que iba a buscar novios y novias. El programa, justo antes del maravilloso e injustamente denostado ‘El diario de Patricia’, no tenía desperdicio. Anabel dejó el programa en manos del gavilán Michelle Brown, que es más guapo, pero tiene mucha menos gracia.





En un mundo perfecto ahora mismo tendríamos que estar siendo bombardeados por el tercer o cuarto vídeo y single del último disco de Arab Strap, que podría ser perfectamente ‘Don’t ask me to dance’ o ‘There is no ending’. Pero no. A pesar de que las canciones del grupo vuelven una y otra vez sobre temas tan apasionantes como el sexo fácil, el sexo oral, el sexo prohibido y el sexo traumático, a la gente en general le parecen sus canciones muy difíciles de oír. También inexplicable, porque a pesar de no representar el pop precisamente, sus temas cuentan a menudo con riffs repetitivos muy pegajosos. 


