Wilco / Schmilco

Por | 13 Sep 16, 13:17

wilco¿Qué tal está el nuevo disco de Wilco? Está bien, sin más. Y eso no está bien, tratándose de un grupo que vivió instalado en la excelencia durante más de una década. ¿Y qué ha pasado? Pues eso es más difícil de decir. Supongo que, como nos pasa a casi todos antes o después, el paso del tiempo nos va arrinconando hacia la comodidad y la placidez. Plácido es, sin duda, un adjetivo que podría usarse para definir ‘Schmilco’, cuya portada, obra del siempre corrosivo Joan Cornellà, hacían presagiar un calambrazo que simplemente no está. Y, lo peor, ni se le espera, que diría aquel.

Desde ‘Sky Blue Sky’ (2007), la banda de Jeff Tweedy comenzó a rondar una deriva de piloto automático que, ocurrente de mí (es broma, es broma), llamé por entonces fase R.E.M. y que tristemente se ha ido haciendo realidad. Disco a disco, Wilco se han ido adocenando, salpicando aquí y allá con algunos momentos memorables pero sin alcanzar, en conjunto, la grandeza anterior. La sensación de que están en una inercia vacua solo destinada a justificar una gira tras otra, a las que asistimos en comunión y esperamos con impaciencia que terminen con sus concesiones a sus últimas obras para verles interpretar esas canciones tan majestuosas de su primera década. Suena duro decirlo, como fan de la banda, pero es así. O lo parece.

‘Schmilco’ destaca por tratarse de una obra muy centrada en sonidos acústicos e influencias clásicas. Tan clásicas como los Beatles de ‘Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band’ o ‘Abbey Road’. O el Harry Nilsson de ‘Nilsson Schmilsson’, como simpáticamente evidencia su título. De partida la propuesta parece hasta apetecible cuando arranca con el bonito y amargo ‘Normal American Kids’, el adelanto ‘If I Ever Was a Child’ y ‘Cry All Day’. Tres buenas composiciones que remiten a otras de Tweedy en la serie ‘Mermaid Avenue’ o ‘Being There’. Pero hay dos problemas: uno, que la inspiración a partir de ahí se vuelve intermitente; y dos, que tratar de camuflar esa falta de melodías atractivas con barullos insustanciales no cuela.

La más clara muestra de ambas cosas es ‘Common Sense’ (non-sense habría sido más atinado), jugueteando de forma abiertamente molesta con las disonancias… para nada. Pero la falta de fuste, la indiferencia que producen las melodías de ‘Nope’, ‘Just Say Goodbye’ o ‘Locator’ duele. Al menos, ’Someone To Lose’, ‘Happiness’, ‘We Aren’t The World (Safety Girl)’ o las susurradas ‘Shrug and Destroy’ y ‘Quarters’ salvan los muebles porque, sin invitar a tirar cohetes, son buenas canciones bien rematadas. Tan simple como eso. En el lado positivo destaca también, y lo digo sin cinismo, la concisión del álbum, con la mayoría de canciones en torno a los 3 minutos, varias por debajo. Prolongar la vacuidad de algunos de estos temas hasta los 7 u 8 minutos habría sido, directamente, pegarse un tiro en el pie. En cualquier caso, lo peor que le puede pasar a un disco de 36 minutos es que resulte aburrido. Y este, tiende a serlo.

También destacan varias de las letras de Tweedy, que vuelve a demostrar su talento en esa parcela, a menudo ensombrecido por el trabajo instrumental del grupo. Aquí se muestra tan autobiográfico (con especial querencia hacia su juventud e infancia) como en su álbum en solitario, e invita a pensar que, quizá, podría tener más camino para crecer por esa vía, sin el peso de superar o igualar las obras capitales de Wilco. Por primera vez en mi vida, ‘Schmilco’ me ha hecho pensar que quizá lo más brillante que el grupo de Chicago podría hacer en este momento es, recordando de nuevo a R.E.M., dejarlo estar así y pasar a otra cosa. Porque las expectativas de que se instalen en la tibieza que caracteriza sus últimos discos da escalofríos.

Calificación: 6,4/10
Lo mejor: ‘Cry All Day’, ‘Normal American Kids’, ‘If I Ever Was a Child’, ‘Shrug and Destroy’
Te gustará si: te van las bandas veteranas que se instalan en la autocomplacencia.
Escúchalo: Spotify
Cómpralo: Amazon

Etiquetas:
  • Wan

    Yo también pasé por una etapa hater como la que creo está sufriendo el autor. Odié Sky Blue Sky (que sí, que Impossible Germany y tal) y Wilco (the album) me pareció una broma descafeinada. Wilco con Nels Cline me parecía un bicho gigantesco sin alma. Sin embargo, con Star Wars me he reconciliado con Wilco. De pronto, todo me parece cercano, disfruto de las guitarras y, sobre todo, veo un futuro con el que puedo comulgar. Con Schmilco lo estoy intentando, pero creo que no voy a conseguir fliparme. La cosa es que Schmilco ahora se me antoja una especie de bajón, un bachecito en el camino. No es la constatación del fin ni nada de eso. Es un disco amable, gustosito, de domingo por la tarde. Con un poco de suerte, tengo razón y el próximo disco de Wilco vuelve a las guitarras y a la emoción y Nels Cline se sigue callando. O lo mismo no, YO QUÉ SÉ.

  • No. Never.

    Wilco me emocionaron con la que es mi canción preferida de siempre (At Least That What She Said) y los nuevos discos de Wilco son algo extraño, porque me suenan bien pero me jode que no vayan a sacar temas tan increíbles y perfectos como ese. Aunque también es de agradecer que no se queden estacados en un mismo sonido todo el rato…

  • Joan Seberg

    Un disco breve y ligero. Como tomarse un chupito.

  • Joan Seberg

    Pese a ser tu canción favorita de siempre no la has escrito correctamente XD

  • No. Never.

    Lo se, siempre, SIEMPRE me ocurre igual, SIEMPRE. Es como el horario de la peluquería, siempre lo voy a confundir x)

Playlist del mes


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR