Liars / WIXIW

Por | 04 Jun 12, 9:57

Impredecibles, inquietos: son dos calificativos que casi siempre han ido de la mano de Liars, una banda que comenzó en terrenos punk-funk y acabó en el noise-rock, habiendo pasado previamente por la no wave. Digo casi siempre porque puede ser que se acomodaran un poco en ‘Liars‘ (2007) y ‘Sisterworld‘ (2010), que son dos álbumes (sus dos últimas entregas) bastante parecidos entre sí, estilísticamente hablando. Esto no quiere decir que sean malos discos, pero se hace raro ver a un grupo como el liderado por Angus Andrew quedándose más de una vez en el mismo peldaño. Y parece que eso mismo pensaba el trío de cara a la preparación de su nuevo LP. Si no fuera por unos rasgos que los identifican claramente, a estos Liars no los conocería ni la madre que los parió. Adiós a las baterías, adiós a las guitarras distorsionadas y cerdas y, por lo general, adiós a lo analógico como primera herramienta para construir. La electrónica es el elemento principal que conforma ‘WIXIW’, un nuevo LP cuyo título-palíndromo no va exento de significado, ya que según ellos implica «la idea de comenzar en algún lugar, pasar por algo y acabar en el mismo lugar en el que comenzaste».

Ya que esta explicación no arroja a priori demasiada luz en torno a lo que nos proponen, habrá que buscar pistas por otro lado y una de las más claras es la elección de Daniel Miller como productor. Miller no solo es el fundador de Mute, sello íntimamente ligado a la electrónica experimental (y del que forman o han formado parte artistas como Throbbing Gristle, Depeche Mode y, por supuesto, los mismos Liars), sino que también es uno de los pioneros del estilo con su proyecto The Normal. Lo que aquí esta sucediendo, a fin de cuentas, es un borrón y cuenta nueva en toda regla. Aquellos que esperen un disco sucio y estridente, que se lo piensen mejor, porque contrariamente a lo que podíamos esperar, ‘WIXIW’ es un álbum que, además de oscuro, rebosa elegancia y hasta belleza en algunos de sus pasajes. De esto nos daremos cuenta nada más darle al play y escuchar ‘The Exact Colour Of Doubt’, relajada y atmosférica, con Angus cantando, casi susurrando, melódicamente mientras bajo, guitarra y sintetizadores revolotean con suavidad. Una delicia de comienzo con detalles muy de los Radiohead actuales. No parece casualidad, pues, que Thom Yorke remezclara uno de los temas de ‘Sisterworld’; algo se les ha tenido que quedar en la retina.

Con ‘Octagon’, segundo corte, prosigue la influencia de los de Oxford, pudiendo ésta haber formado parte de ‘Amnesiac’ o ‘In Rainbows’. Con ella prosiguen las atmósferas oscuras y sinuosas, acompañadas de ritmos abstractos. El excelente single ‘No. 1 Against The Rush‘ cierra un comienzo brillante con su electrónica kraut y unas melodías y cadencias que se pegan como una lapa, por lo que se muestra perfecto como introducción a este nuevo episodio. ‘A Ring On Every Finger’, más rítmica y menos melódica, es una especie de llave de paso a la parte intermedia del disco y gracias a la cual empezamos a entender lo que se nos explicaba sobre comenzar en un lugar y avanzar hacia otro, donde encontraremos canciones tan dispares como ‘Ill Valley Prodigies’, extraña como sólo Liars saben hacer, con una guitarra acústica, samples arrítmicos y «melodías» vocales agudas, o el tema titular, con aires a lo Animal Collective. Ésta última y, más enfáticamente, ‘His And Mine Sensations’, provocan la vuelta al punto en el que habían comenzado, completando el círculo y encaminándonos a la parte final de ‘WIXIW’, cuarenta y tres minutos sin desperdicio con un cierre en el que destacan la delicada y tranquila ‘Who Is The Hunter’, que comienza con un bajo tristón acompañando la voz de Andrew (quien está sacando más partido que nunca a sus cualidades vocales) y crece hacia el final; ‘Brats’, un subidón cercano al tecno de proyectos como Moderat y ‘Annual Moon Words’, de nuevo con el kraut por bandera, pero con un punto soleado que le viene estupendamente.

Siendo un álbum que da de sí para dos caras de un LP, el viaje parece mucho más largo y no porque se haga pesado, sino porque en un minutaje bastante ajustado dicen muchísimo y todo lo que ofrecen tiene sustancia. En su momento no lo pensé, pero transcurrido un tiempo llegué a tener la impresión de que Liars se habían estancado en ‘Sisterworld’, pero a los dos años vuelven con un disco así de grande, en el que siguen siendo ellos mismos aún habiendo cambiado gran parte de sus cimientos. Sólo queda aplaudir el giro y el riesgo tomado.

Calificación: 8’5/10
Lo mejor: ‘No.1 Against The Rush’, ‘Octagon’, ‘Who Is The Hunter’, ‘The Exact Colour Of Doubt’, ‘Brats’
Te gustará si te gustan: los viejos Liars y los últimos Radiohead, Moderat, Animal Collective
Escúchalo: NPR

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