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will.i.am / “#willpower”

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will.i.am / “#willpower”

Tras mil y un retrasos y algún single suelto por ahí will.I.am publica al fin su ¿esperadísimo? nuevo disco en solitario, ‘#willpower’. Will no engañaba a nadie con aquello de “la energía nunca muere” y desde 2008 el californiano ha capitaneado con intensidad la ola EDM que ha experimentado el pop en los últimos años, con éxito en su empeño por desviarse de lo convencional gracias a la marcada calidad futurista de sus producciones. Su sello en la industria musical es completamente inconfundible y en los últimos tiempos rara ha sido la vez en que el nombre artístico de William Adams no haya aparecido, ya sea produciendo, colaborando, o ambas cosas a la vez, en temas para gente como The Script, Usher, Nicki Minaj, Rihanna, Cheryl, Britney Spears o incluso Michael Jackson.

will.I.am. es por lo tanto uno de los reyes del pop actual. Qué barbaridad, ¿verdad? Pero los números no engañan y de hecho ‘#willpower’, además del gran éxito ‘This Is Love’ junto a Eva Simons, quien contribuye con una buena melodía en el estribillo, incluye nada menos que la canción más vendida del año: ‘Scream & Shout’, un monstruoso hit mundial cuyo éxito no se sabe si es obra de will.i.am, de la carismática aparición de Britney poniendo acento británico, de la recuperación de su icónica frase “it’s Britney, bitch” a modo de gancho, de ese gracioso “bring the action” que parece sacado de una película de ciencia ficción, de la ultra pegajosa base de Lazy Jay (‘212’ de Azealia Banks) o de todo a la vez, pero que ahí sigue, sumándole ceros tanto a su cuenta de Vevo como a su cuenta bancaria y a los demás haciéndonos sudar en la pista. Sin lugar a dudas una de las canciones más divertidas que han salido últimamente.

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¿Pero qué hay del resto del disco en el que will.i.am. ha estado trabajando durante tanto tiempo? ‘#willpower’ es esencialmente un disco de dance europeo (con concesiones, eso sí, al hip hop que le hizo famoso en mediocridades supuestamente imaginativas como ‘Geekin’), totalmente de su tiempo y por supuesto tan moderno como desechable y tan efectivo como de mal gusto. ‘Scream & Shout’ es de hecho todo eso: una canción estúpida, pero completamente irresistible al mismo tiempo, como todo lo que han sacado Black Eyed Peas desde que descubrieron a Daft Punk. ‘#willpower’ por suerte no da la jaqueca que daba ‘The Beginning’ y contiene cosas chulas como el medio tiempo tipo BEP clásicos (‘Guetto Guetto’), un buen tema pop (‘Far Away from Home’) o el estupendo –aunque plagiado– trance ‘Let’s Go’ con Chris Brown.

‘#willpower’ no obstante continúa suponiendo un enorme disgusto para los seguidores de la música pop, que nos encontramos estupefactos ante la deshumanización de un género enganchado al autotune y que parece haber substituido las buenas ideas por los dólares que proporciona la publicidad. Las letras dan igual, son efectivamente terribles, pero como en la mayoría de ocasiones en la música dance estas no existen para que alguien les preste atención. Lo realmente decepcionante es que ‘#willpower’ es un disco de música de baile carente de toda inteligencia y que incurre además en errores típicos de su autor, como desarrollos sin fluidez alguna (‘Hello’, ‘Scream & Shout’ a partir del “middle 8”) y largos de más, trucos de producción autoindulgentes (‘#THATpower’), estructuras esquizofrénicas que caen en lo anodino (‘Gettin’ Dumb’) incluso cuando incorporan una orquesta (‘Fall Down’) o melodías completamente horrendas (‘Love Bullets’). Pero lo peor de todo es que la palabra “decepcionante” aquí no tiene ningún sentido: todo el mundo esperaba de este disco lo que es y eso es algo desolador.

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Es absurdo, a pesar de todo, suspender un disco que contiene temas tan buenos en la edición de lujo. ‘Smile Mona Lisa’ cuenta con una melodía preciosa; ‘Bang Bang’, incluida en la banda sonora del nuevo “remake” de ‘El gran Gatsby’, presenta una producción espaciosa muy buen resuelta en su mezcla de clasicismo y modernidad; y ‘Reach for the Stars’, por último, no es solo una muestra de buen pop del siglo XXI sino la primera canción de la historia que ha sonado en el espacio. Nada desdeñable hazaña. Una pena, por eso, que la versión estándar del álbum incluya cosas como ‘Freshy’ o el tema con Miley Cyrus, ‘Fall Down’, que nos remite a ‘Die Young’ de Ke$ha y por lo tanto Flo Rida, pero que sobre todo vale para recordarnos lo maravilloso que es su talento cuando lo utiliza debidamente.

Calificación: 5/10
Lo mejor: ‘This Is Love’, ‘Scream & Shout’, ‘Far Away from Home’, ‘Let’s Go’
Te gustará si te gusta: David Guetta, Flo Rida, los últimos Black Eyed Peas
Escúchalo: Deezer

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