Stromae: «Muchos me decían que iba a ser un one hit wonder”

Por | 09 Jun 15, 10:13

stromaeEl éxito de Stromae ha sido tan estratosférico que, por poner un ejemplo, de cara a esta entrevista nos ha atendido por teléfono estando de gira por Camerún. El belga, durante estos últimos dos años, no ha parado quieto ni un segundo y ha promocionado su último álbum, ‘Racine Carrée‘, por gran parte de Europa con resultados más que positivos. Ahora se le presenta el reto de dar el campanazo en el mercado estadounidense, pero antes de que eso se pueda materializar recuerda que este mes de julio podrás disfrutar de su enérgico directo en el FIB, su única actuación programada en 2015 en España.

Estos últimos años han sido inigualables para ti. ¿Alguna vez te hubieras imaginado llegar a este punto de popularidad en Europa?
Para nada. Cuando empecé a llamarme Stromae lo único que quería era ser yo quien tomara las decisiones, ser algo así como un director de orquesta de mi propia carrera. Nunca, ni en mis mejores sueños, se me habría pasado por la cabeza todo lo que he podido conseguir.

¿Te sientes cómodo siendo una figura pública o bien echas de menos aquellos tiempos en los que eras una persona anónima?
Al principio todo es muy bonito y te da una energía increíble, pero la verdad es que no es todo oro lo que reluce. Como todo tiene su parte buena y mala. Sin embargo, ante todo, hay que mantener los pies en el suelo porque esta situación no tiene por qué perdurar siempre.

¿Cuál crees que ha sido el secreto del éxito de Stromae? Aparte de la música cuentas con otros factores como tus bailes o una dirección artística muy bien definida.
Es una pregunta difícil la verdad… Si te tuviera que decir algo quizás me quedaría con la sinceridad que muestro en todo lo que hago. No sé muy bien aún cuál ha sido la fórmula del éxito, pero probablemente me quedaría con eso y el hecho de que me gusta arriesgarme tanto encima como fuera del escenario.

Después de la gran recepción de tus dos primeros discos no sé si te sientes algo presionado de cara al tercero. ¿Te preocupa lo que pueda pasar en un futuro?
Totalmente, pero es una presión que tampoco quiero que me afecte porque puede ser hasta positiva. Cuando ‘Alors On Danse’ empezó a calar en las radios y entre el público muchos me decían que iba a ser un one hit wonder, y ese fue un pensamiento que al tiempo cambió. Sin duda, debo dar las gracias a todas las personas que hasta ahora me han apoyado y están a mi lado, como por ejemplo mi manager. El éxito es algo que no se puede medir y que tanto viene como desaparece. Esa es la gracia del asunto, por lo que lo mejor es no pensar demasiado y ver qué ocurre.

¿Has empezado a trabajar en tu nuevo largo o de momento quieres centrarte sólo en los conciertos que tienes por delante esta temporada?
He empezado a componer, pero sin pensar seriamente en el disco. De todos modos, lo que me gustaría hacer en breve es escribir canciones para otros artistas. No es bueno pensar en exceso únicamente en tu propio proyecto. Llevo dos años de gira y hasta mediados de octubre no voy a parar. Llevo demasiado tiempo centrado en lo mío exclusivamente y soy de los que piensa que es bueno distanciarse un poco e involucrarse con otros músicos, ya que puede ser algo muy provechoso.

Una de las mejores cosas de tu música es que, aun teniendo un marcado carácter hedonista, siempre impregnas tus letras de temas personales que no suelen ser del todo convencionales en la industria del pop. Por ejemplo, ahí está ‘Papaoutai’, en la que hablabas de la ausencia de tu padre, o ‘Bâtard’, que es un tratado anti-racista. ¿Cómo crees que han evolucionado tus letras en los últimos años?
No veo que mi música hable de temas tan personales. Bueno, sí, pero no tanto como desde fuera se puede llegar a pensar. Siempre intento ser lo más impersonal posible. Soy como una esponja que intenta absorber todo lo que ocurre a mi alrededor, aunque ya te digo que si hablara solamente de mis cosas resultaría mucho menos interesante para la gente.

Sigo sin entender cómo una canción como ‘Ta Fête’, que habla precisamente sobre salir de fiesta y el consumo de drogas, fue escogida el himno de la selección belga de fútbol en el pasado Mundial. ¿Le encuentras alguna lógica?
Yo también sigo sin entenderlo. Bélgica es un país con muchas contradicciones, así que en ese sentido no es tan raro que escogieran ese tema con ese propósito. Aun así, estoy muy orgulloso de que la selección de mi país escogiera la canción para un evento deportivo tan importante como ese.

«Lo único que quería plantear con ‘Carmen’ es cómo usamos las redes sociales en estos momentos, el propósito que le damos. El problema es cómo nos mostramos en ellas y la obsesión que algunos tienen de exhibirse como realmente no son»

En tu último vídeo para ‘Carmen’ haces una sátira de Twitter. ¿Acaso has tenido algún problema con algunos de tus dos millones de seguidores?
He leído un montón de artículos que critican las redes sociales, pero con el vídeo no quería posicionarme en contra de ello. Para nada. Lo único que quería plantear es cómo usamos las redes sociales en estos momentos, el propósito que le damos. El problema es cómo nos mostramos en ellas y la obsesión que algunos tienen de exhibirse como realmente no son. En mi caso no suelo compartir en exceso en mis redes porque en realidad no tengo tantas cosas interesantes que decir.

Tu imagen siempre está muy cuidada. ¿Tienes un equipo detrás que te asesora o eres tú el que lleva las riendas en ese asunto?
Para nada lo hago solo, hay un buen equipo detrás con el que hacemos brainstormings y pensamos ideas interesantes. El sello, los productores, diversos diseñadores de moda, mi mánager… Todos juntos remamos para la misma dirección y, aparte de trabajar, nos lo pasamos muy bien riéndonos y pasando el tiempo juntos. En realidad yo lo veo como un trabajo de equipo, un puzzle en el que cada uno es esencial en lo suyo y donde sumar cuenta.

¿Si no fueras cantante a qué te gustaría dedicarte?
No sé, quizás me atrevería a decirte arquitecto.

El pasado año, aparte, contribuiste a la banda sonora de ‘Los Juegos del Hambre’ con ‘Meltdown’, un tema al que acabaron poniendo voz Lorde, las hermanas HAIM, Pusha T y Q-Tip. ¿Cómo fue la experiencia?
No estuve en el estudio con ellos, pero sí que tuve un gran feedback con Lorde, que era la que se encargaba de comisionar la banda sonora. Ella me envió muchas versiones de la canción para que las escuchara y al tiempo sí que acabamos conociéndonos cuando estuve por Los Ángeles. Me sorprendió mucho porque es una chica muy honesta y muy normal. Me encantaría volver a trabajar con ella porque, aparte de ser jovencísima, tiene una mente artística muy abierta.

¿Después de todo el éxito que has conseguido en Europa tu próximo objetivo es Estados Unidos? Hace poco estuviste en el programa de Jimmy Kimmel y en los próximos meses, aparte de en diversos festivales estadounidenses, incluso actuarás en el Madison Square Garden.
Totalmente, es algo que está pasando. Estamos poniendo todas nuestras fuerzas en ello. No es algo fácil, pero en eso estamos. Estoy en un punto en el que quiero mostrar lo que hago y de qué soy capaz en otros mercados. Independientemente de que a la gente le guste o no, al menos hay que intentarlo. Es interesante porque es como si volviese a empezar de cero. De momento he recibido un gran feedback, pero entiendo que para ellos sea difícil prestar atención a un artista que no canta en inglés. En Europa estamos más acostumbrados a escuchar música en otros idiomas, por lo que el reto ahí está.

¿Es factible en un futuro un disco de Stromae exclusivamente en inglés?
Si mi inglés acaba siendo mejor que el que ahora tengo es posible, sí. Pero de momento no está entre mis intenciones. Mi lengua es el francés, y aunque sí puedo componer en inglés es algo que aún me resulta algo difícil de llevar a la práctica. De todos modos, si cambiara de idioma no lo haría por llegar a un mayor público o internacionalizar más mi música, lo haría porque me sale de dentro.

¿Quién te ha enseñado a bailar tan bien?
Desde muy joven he estado bailando, aunque ahora no lo haría tan bien sin la ayuda de Marion Motin, mi coreógrafa. Ella me ha ayudado muchísimo a entender mi cuerpo y a contemplar todas las posibilidades que tengo para poder comunicarme sin cantar. Sin duda, en ese aspecto, me ha hecho sentirme mucho más seguro.

Este mes de julio podremos verte en el FIB. ¿El directo que presentarás en esta ocasión dista mucho del que vimos el pasado año, por ejemplo, en el Primavera Sound?
No recuerdo si el año pasado llevaba una superpantalla como ahora… Las mayores diferencias este año serán un set algo más largo, lo cual me permitirá interpretar un mayor número de temas, y que llevo una pantalla mucho más grande y con unos visuales más cuidados que entonces.

«Este último año mi trabajo lo fue todo para mí y pienso que ha sido uno de los mayores errores que he cometido»

¿Tienes algún buen propósito para este año?
Me gustaría encontrar un buen equilibrio entre mi trabajo y mi familia. Este último año mi trabajo lo fue todo para mí y pienso que ha sido uno de los mayores errores que he cometido. Ha sido difícil seguir este ritmo y ahora he llegado a entender que tengo también que mirar por mí y saber descansar y estar con los míos cuando lo necesito.

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