Jess Glynne / I Cry When I Laugh

Por | 01 Sep 15, 17:54

jess_glynne_A unas semanas de que se edite en nuestro país el álbum debut de Jess Glynne -intérprete del macrohit ‘Rather Be’ de Clean Bandit-, ‘I Cry When I Laugh’ es ya número 1 en su país de origen, Reino Unido, por delante de Bon Jovi (!) y de la recientemente fallecida Cilla Black. Antes de su lanzamiento, Glynne era top 1 en singles en Reino Unido con dos temas suyos, ‘Hold My Hand‘ y ‘Don’t Be So Hard On Yourself‘; y una colaboración, ‘Not Letting Go’ de Tinie Tempah; y top 2 con ‘Real Love‘, su otro tema con Clean Bandit, incluido aquí como pista 4 (‘Rather Be’ viene en la edición de lujo). Si recordamos que el primer single propiamente dicho de su carrera, ‘My Love’, una colaboración con Route94, así como su primer single en solitario de verdad, ‘Right Here’, alcanzaron también el top 10 en las islas -ambos fueron top 6-, podemos confirmar que estamos ante una persona que ha sido capaz de producir hasta 6 éxitos en Reino Unido antes siquiera de tener disco en el mercado. No nos extraña, desde luego, que la gente se lo esté comprando.

Por suerte, ninguno de estos hits es tan malo como la insoportable ‘Cheerleader’ de OMI, uno de los éxitos más inexplicables de los últimos años, sino que son buenos de verdad. Sin entrar no obstante en la calidad de dos de ellos, que, al ser bonus, no los consideramos parte del disco oficial -aunque ¿qué vamos a decir de ‘Rather Be’ que no se haya dicho ya?- lo cierto es que lo mejor de Jess Glynne no es otra cosa que su portentosa voz, muy soul (ella cita a Aretha Franklin y a Etta James como influencias) y que, si bien no exenta de similitudes con la de intérpretes de similar registro como Annie Lennox o Adele, cuenta con la suficiente personalidad como para destacar muy por encima de otras voces menos interesantes que tanto triunfan en UK como Rita Ora o Kiesza.

Con la intención de que destaque la voz de Glynne han sido compuestas estas canciones que demuestran la facilidad de la cantante para adaptarse a varios estilos. El que más le va es el pop bailable, eufórico y medio house de ‘Hold My Hand’, un single redondo sobre no querer vivir sin amor nunca más, y de la veraniega ‘Don’t Be So Hard On Yourself’, que traslada perfectamente en lo musical su mensaje sobre aprender a amarse a uno mismo y a dejar los problemas atrás. En la misma línea, ‘Real Love’ captura esa sensación de euforia ante un amor que sabes auténtico en una de las canciones más espectaculares asociadas a Clean Bandit y al pop británico en general.

Entre temas como los mencionados, ‘I Cry When I Laugh’ explora otras facetas como el soleadísmo R&B con tintes góspel de ‘Gave Me Something’ (te gustará si te gusta el primer disco de Ariana Grande) o el baladón marca Beyoncé de ‘Take Me Home’. Esa versatilidad dice mucho de Jess Glynne pero desde luego no tanto de este disco, que lejos de exceder en todos sus campos, parece que no sabe muy bien hacia dónde ir. No es que las canciones en sí sean malas, aunque varias, como ‘You Can Find Me’, ‘Love Me’ o el soporífero dueto con Emeli Sandé, rocen el relleno o la mediocridad, pero cuando uno encuentra hasta tres estilos perfectamente identificables y sin demasiada relación entre ellos en un solo disco es que algo falla.

Glynne defiende todas estas canciones con dignidad, si bien ‘Take Me Home’ -muy posiblemente el próximo single- no resulta lo satisfactoria que debería sencillamente porque Glynne todavía carece del control vocal y el desgarro que el tema requiere. ‘It Ain’t Right’, por ejemplo, sin ser ‘Hold My Hand’, tiene un toque Disclosure y está muy bien, y el recurrente sabor soul con tintes hip-hop de ‘Ain’t Got Far to Go’ no nos diría nada si no fuera porque Glynne es capaz de defenderlo con la confianza de una verdadera estrella. El conjunto del álbum, sin embargo, se ve perjudicado por esa indecisión estilística que nos hace preguntarnos exactamente cuál será el sonido que Glynne identifica como suyo. Aunque mientras lo encuentra nos entretendremos con este disco, que de temazos, la verdad, no se queda corto precisamente.

Calificación: 6,9/10
Lo mejor: ‘Hold My Hand’, ‘Don’t Be So Hard On Yourself’, ‘Real Love’, ‘Take Me Home’, ‘Gave Me Something’
Te gustará si te gusta: Mariah Carey, Years & Years, Katy B, Ariana Grande
Escúchalo: Los singles en Youtube

Etiquetas:
  • Chris

    Me encantan Yaers & Years, mi grupo preferido, mejor que Years & Years. El disco es todo relleno, no hay más que hacerle

  • Robert_slp

    Algo no me cuadra cuando a The Weeknd le ponen un 6 y esto tiene prácticamente un 7, como singles pueden sonar bien, mas en conjunto queda a deber mucho, no entiendo porque el disco de Tesfaye que mantiene mas coherencia con el estilo que siempre a manejado reciba tal calificacion, en fin….

  • Tyrion

    Veamos si es tan cierto eso de que te gustara si te gusto el primer disco de Arianita… comento despues de escucharlo.

  • asa ✝

    ZZZZZZZ…..

  • Tyrion

    …Cierto se parece un poco en algunas piezas, pero en manos de Ariana Grande o mejor dicho con su voz seria un disco excepcional, buen puntaje.

  • Ding Dong

    El disco de Bon Jovi es de rarezas, no se ha promocionado apenas

  • Eso de que en un disco solo se pueda desarrollar un genero es muy convencionalista, creo que a veces os pasáis de etiquetadores,y en el arte lo que menos hay que hacer es etiquetar, lo único es que lo que se aga sea verdadero simplemente, y eso de que los discos tengan que tener cohesión mas de lo mismo, y si la chavala quiere hacer un disco pop sin cohesión que pasa que no puede? Si fuera de royo alternativo molaria un montón, creo que escucháis los disco con muchos prejuicios, A vosotros os parecerá mediocre, pero creo que puede que haya mas riqueza en el y se salga un poco de lo que debe ser un “disco de pop bueno”

  • Guillermo

    Se echa en falta la reseña de “Abyss” de Chelsea Wolf.

  • En realidad se considera de estudio, aunque sí, son rarezas.

  • Normalmente en una crítica se valora la trayectoria de un artista. Tesfaye lo sabe hacer mejor, todos sus discos los hemos valorado mejor que este de Jess Glynne. Menos el último que es, sí, el menos coherente.

Send this to a friend