M.I.A. / AIM

Por | 12 Sep 16, 13:11

m.i.a.Ahora que M.I.A. dice que ya no publicará más discos, aunque sí más música -y no ha sido una sorpresa después de lo accidentado del lanzamiento de ‘Matangi’ y de este mismo disco, lo suyo desde luego no es lidiar con discográficas-, es buen momento para recordar cuán importante ha sido su voz en el mundo de la música durante los últimos 11 años. Ha sido sin duda una de las más críticas con la política internacional, cuestionando en todo momento los valores de la cultura occidental, ejerciendo de puente entre las clases y razas más desfavorecidas y el entorno más inquieto del pop internacional. Choca y mucho recordar que Diplo fuera su pareja, por mucho que haya habido reconciliación para un remix de un tema de este álbum, pues sus caminos no han podido terminar siendo más adversos. Puedes ver a M.I.A. en una campaña de H&M o dándose un baño de masas en el Festival de Benicàssim, pero Diplo ni es amigo de Julian Assange ni el enemigo número 1 de Google ni publicará jamás un disco defendiendo la causa de los refugiados, como es este ‘AIM’.

En lo musical, han sido varias las ocasiones en que M.I.A. ha revolucionado el pop desde la salida del excitante ‘Arular’. Pocas veces se ha adaptado con tanto desparpajo la estética Bollywood como ella hizo en ‘Jimmy’, pocas veces se ha sacado tanto significado a un sample como ella lo hizo con cajas registradoras y metralletas en ‘Paper Planes’ y pocas personas pueden unir sonidos étnicos y underground con tanta inteligencia como ella ha hecho toda su vida. De su último disco ‘Bad Girls’, ‘Y.A.L.A.’, ‘Bring the Noize’ y sobre todo ‘Come Walk with Me’ con su inolvidable sample del modificador de volumen de los macs sirven para definir el pop de nuestro siglo tanto o más que el catálogo de hits de Rihanna.

Por eso ‘AIM’ es tan decepcionante. Musicalmente no presenta la revolución ni la imaginación que le hemos visto desarrollar tantas veces. ‘Bird Song’, con su lista de pájaros, sonidos irritantes y sample de una peli tamil de 1983, sí podría estar a la altura de sus mejores singles, pero ‘Borders’ se hace larga, no termina de funcionar sin su excelente vídeo y ‘Freedun’ junto a Zayn de la boyband One Direction es un pelotazo frustrado por diferentes motivos.

El principal es que este no es el disco optimista que pretendía ser. Ella dice que este álbum no contiene «quejas» y que quería entregar una nueva visión de sí misma que contuviera un mensaje más positivo. Indudablemente no lo ha conseguido, pues el fantasma de los refugiados no cesa de salir con metáforas o citas expresas a lo largo de todo el álbum. Su reivindicación, como la que han realizado Radiohead en su último disco, no puede ser más necesaria y válida, resultando vergonzoso que los cantantes de música pop tengan que ser los que elevan sus voces y dan prioridad a este asunto porque los políticos no lo hacen. Sin embargo, conceptualmente el tema es demasiado amargo como para casar con ese disco buenrollero que pretendía sacar M.I.A. ‘Freedun‘ es una canción que M.I.A. tiene desde 2011 pero que no entró en ‘Matangi’ porque era demasiado pop, pero frases como «Some people fuck it up, take vacations / Refugees learn about patience» conforman una paradoja: la música es demasiado blanda como para agitarnos, la letra impide que el tema pueda resultar «radio friendly». Al final nadie sabe si Zayn se ha incorporado a una canción de amor («todas las estrellas brillan / pero tú eres la única que veo»), a una recreación amable de ‘Paper Planes’ (el mash-up debe de estar en camino) o a qué exactamente.

Es incomprensible que M.I.A. haya querido hacer un disco amable con la conciencia -con motivo- tan intranquila, sobre todo porque no es su vertiente más pop la más interesante ni la que ha llamado más la atención del público. Recordemos que la combativa ‘Paper Planes’ ha sido su canción más exitosa y ‘Finally’, su antítesis en tanto que se aproxima al sonido ‘Lean On’, no puede ser más sosa y prescindible. Es, además, difícil adivinar dónde va el disco, cuando ‘Foreign Friend’ con Dexta Daps suena a Moby. Tenemos su sonido, tenemos a Blaqstarr, a Skrillex en ‘A.M.P (All My People)’ y a un imperceptible Richard X en la oriental ‘Ali R U OK?’. ¿De verdad aquí hay una línea artística que haya impedido a los sencillos ‘The New International Sounds Pt 2’ y ‘Swords’ formar parte de la edición normal del álbum?

Pese a lo deslavazado, ‘AIM’ es un buen disco de vez en cuando, más cuantas más conciencias agita. Frente a naderías como ‘Fly Pirate’ (clara referencia a su polémica con el Paris St Germain por el uso de su camiseta con mensaje adulterado) o ‘Jump In’, alguna vez sí se vale de ganchos melódicos para soltar bilis. Sucede en ‘Visa’, antes conocida como ‘MIA Ola‘ («At the border I see the patroller cruising past in their car / Hiding in my Toyota Corolla, everybody say «Y.A.L.A.!»» o «Most of the things I do, they banned it / But I’m a still do it, I’m a bandit»). Pero en un momento de ‘Finally’ llega a decir «Cause I’m free and I’m a freak» y en este disco se ha echado bastante de menos ese lado «freak». No, M.I.A., este disco amable que nadie pidió y además no consigue serlo no puede ser tu último disco…

Calificación: 6/10
Lo mejor: ‘Bird Song’, ‘Visa’, ‘Borders’, ‘Foreign Friend’
Te gustará si: ya eras fan
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