Las 50 mejores canciones de Kylie Minogue

Por | 28 May 18, 0:03
25
Got To Be Certain
1988

En la imaginación de algunos JENESAISPOP recibe su nombre de la mencionada ‘Je ne sais pas pourquoi’, y en la mía Take That reciben su nombre de ‘Got to Be Certain’, resultón segundo single internacional del primer álbum. ¿No eran tan fans Robbie Williams y también Gary Barlow? Puede que el debut de Minogue no haya sido tan influyente, pero sí ha envejecido mucho mejor de lo esperado como buen ejemplo de lo que fueron los 80 y el sonido de Stock Aitken Waterman: una base musical de HI-NRG, grandiosas melodías en estrofas, estribillos y puentes, lo que en este caso incluye como extra a una Kylie algo desbocada en plena euforia pop después del segundo estribillo. ¡Brava!

24
Feels So Good
2014

Mucho mejor producido que “Blue” de ‘Kiss Me Once’ estaba este ‘Feels So Good’ en cuyos créditos encontrábamos a MNEK (ojo a esas voces tratadas que emergen hacia el final), con unos sintes como prestados de los Hot Chip más delicados e intimistas. Pocas veces ha sonado Kylie tan triste, culpabilizándose de ser “demasiado salvaje”, preguntándose qué funciona mal dentro de su cabeza o suplicando “un último paseo por el sol”. Uno de los finales de canción más bonitos de su carrera.

23
Turn It Into Love
1988

Entre las joyas perdidas del primer disco y en general considerada una de las joyas perdidas de sus productores -de hecho rescatada para el álbum triple recopilatorio lleno de hits ‘Stock Aitken Waterman’ de 2005-, ‘Turn It Into Love’ fue el último single del álbum y ya solo un éxito en Japón. Aun así, esta canción de ritmo italo esconde el mismo sentir de las canciones de resistencia que siempre han sonado entre la comunidad gay (‘I Will Survive’, ‘A quién le importa’, ‘Resistiré’, ‘Desfachatez’) y en cualquier momento una revisión puede hacerle justicia.

22
Wow
2007

Greg Kurstin co-escribió y produjo esta canción mucho antes de terminar de hacerse millonario junto a Adele y Sia, y tras haberse dado a conocer como co-autor de Lily Allen o tímidamente en The Bird & The Bee. Aquí, lejos de ‘Alright, Still’, se desplazó a Ibiza -literalmente- para hacer una pista bailable que podría haber aparecido en ‘Fever’ y conecta tanto con los primeros 80 como con el lado más pop de unos Daft Punk que en aquel momento parecía un grupo perdido en el estudio que vivía de unos enormes directos. Como ‘In My Arms’, ‘Wow’ habría sido un primer single mucho mejor para ‘X’. Ambas se editaron a la vez y ninguna terminó de destacar como merecía.

21
Confide In Me
1994

Tras el fiasco de su cuarto disco, del que es difícil rescatar algo, Kylie buscó un gran cambio de imagen, llevándola a titular el quinto directamente ‘Kylie Minogue’. Era un álbum demasiado variado y con demasiadas cabezas visibles (Pet Shop Boys no le dieron desde luego su mejor carta en ‘Falling’), pero el single principal sí era un indiscutible caballo ganador. Sumergido en ritmos trip-hop y atmósferas orientales bajo los mandos de los olvidados Brothers in Rhythm (autores de la divertida ‘Such a Good Feeling’), Minogue mostraba su valía para adaptarse a esta canción ambiental llena de magia y misterio en la que, por momentos, grabó con un pequeño hilo de voz años antes de que Liz Fraser grabara ‘Teardrop’. Sí, Massive Attack y la líder de Cocteau Twins lo hicieron mucho más elegante y atemporal, pero Minogue sí dio una buena muestra de madurez, aparentando aquí tener 35 años en lugar de 26.

20
Hand On Your Heart
1989

Kylie no se puede creer que la estén dejando en el que fue el primer single del segundo disco de la cantante y otro de sus números 1, por lo que pedía que se lo dijeran más de 20 veces. Sí, el título de la canción se repite hasta la extenuación casi una treintena de veces a lo largo de estos 3 minutos y medio. Nuestro colaborador Jaime Cristóbal (Souvenir, J’aime, Popcasting?) dedicaba un magnífico artículo específicamente a esta ‘Hand On Your Heart’ hablando de las particulares modulaciones del trío autor y productor Stock Aitken y Waterman, comentando lo triste que era que en la supuesta dignificación del pop, la versión supuestamente culta de Jose González o la realizada por la propia Kylie en Abbey Road se llevara por delante toda su gracia. «Otro intento de validación de la cultura “de bajos vuelos” desde el firmamento de la intelectualidad indie-pop que se estrella contra los arrecifes», sentenciaba.

19
The One
2007

Desde ‘Can’t Get You Out Off My Head’, el público esperaba enloquecido que Kylie volviera a tener un éxito similar. Tras la decepción que para muchos supuso ‘2 Hearts’ como adelanto de ‘X’; muchos vieron en ‘The One’ un posible hit. No pasó nada con él ni siquiera gracias a un buen remix que reforzaba su carácter bailable, y a toro pasado es posible que no lo mereciera, pero sí forma parte de la pequeña historia de «Koala» como una de sus mejores canciones electro, de espíritu trance, letra egocéntrica e irresistible ritmo morse.

18
I Believe In You
2004

En un momento en que parecía que Scissor Sisters se iban a comer el mundo, sus autores principales Jake Shears y el hombre entonces tan conocido como Babydaddy escribieron con Kylie este ‘I Believe In You’, un inédito para el correspondiente recopilatorio de la época. La canción volvía al espíritu electro tras la pausa de ‘Body Language’, pero aquí añadiendo un espíritu cósmico-onírico, merced a unos sonidos claramente adoptados de Kraftwerk, y a su vez sorprendiendo al integrar cuerdas sintetizadas. Un tema más que apañado teniendo en cuenta los holgazanes cortes que se han grabado como relleno para «greatest hits» a lo largo de la historia.

17
Your Disco Needs You
2000

Kylie había colaborado con Pet Shop Boys un par de veces. Además de ‘Falling’ de su disco ‘Kylie Minogue’ de 1994, Kylie era la voz femenina de ‘In Denial’, un tema del álbum de 1999 de Pet Shop Boys, ‘Nightlife’, en el que sacaba a un padre del armario. Pero en realidad su colaboración estrella parece esta sin serlo, favorita clara de sus fans pese a que su euforia histriónica y sobreactuada queda más cerca de ‘New York City Boy’ que de la perfección de ‘Go West’. Curiosamente, esta composición en la estela de Village People estaba en verdad co-escrita por Kylie junto a Robbie Williams y Guy Chambers, cuando aún no sabíamos de la obsesión de Robbie por Pet Shop Boys. Faltarían 6 años para que Robbie publicara su tema ‘We’re the Pet Shop Boys’, producido por Pet Shop Boys. En cualquier caso, un buen single que mereció más éxito, al menos más éxito que ‘Kids’, el dúo con Robbie Williams que más que nada era una canción de Robbie Williams con Robbie Williams.

16
In My Arms
2007

Kylie fue pionera en trabajar con Calvin Harris, haciéndolo tan pronto como en 2007. Cuesta recordarlo pero hubo un momento en que el autor único de ‘We Found Love’ no contaba con más éxito que ‘Acceptable in the 80’s’. Harris trajo a ‘In My Arms’ alguno de sus sintetizadores retro favoritos en aquella época, conectando con su bonita melodía («how does it feel in my arms?» es uno de sus estribillos más tarareables), y despachándolos de manera sincopada, logrando que sea imposible no bailar en sus entradas y salidas.

15
Step Back In Time
1990

El segundo single de ‘Rhythm of Love’ tenía muy poco que envidiar al primero. En este ‘Step Back In Time’ de melodía espléndida, Kylie nos proponía viajar atrás en el tiempo cuando no encontremos nada de música actual que nos satisfaga. En concreto esta producción tiene pasajes realmente disco, pero también se asoman en un par de momentos guiños al acid y al primer hip-hop, de manera que, reescuchada hoy, parece que el rapero o rapera de moda va a asomarse para marcarse un featuring en cualquier momento (como sucedía después en el remix de ‘Shocked’ del mismo disco). Una canción, por tanto, clásica, pero también avanzada que no ha faltado en recopilatorios como ‘Greatest Hits’ o ‘Ultimate Kylie’.

14
On a Night Like This
2000

Ideado inicialmente para la cantante sueca Pandora, Kylie supo hacer suyo totalmente este ‘On a Night Like This’ que se sitúa en el punto medio justo entre el europop de Saint Etienne y el estribillazo de Jennifer Lopez. También parece haber alguna conexión con el pelotazo que acababa de pegar Cher con ‘Believe’. Puede que su vídeo inspirado en ‘Casino’ de Martin Scorsese no fuera el más sofisticado de su carrera, pero al menos sí acentuó la sensualidad que desprendía la composición, algo muy evidente en esos «You kiss me, you touch me» que aparecen susurrados.

13
What Do I Have To Do
1990

El tercer disco de Minogue no se quedaba en ‘Better the Devil You Know’: mostraba una buena producción a medio camino entre la que había sido su filosofía ochentera y los ritmos que empezaban a sonar de los 90, y para muestra el remix diferente del single de 7 pulgadas y del vídeo de la trepidante ‘What Do I Have To Do’, buscando llevar a Kylie a otros lugares. Al final era ella quien nos sumergía en otro tipo de clubs en estos 3 minutos y medio de euforia que lo mismo podían agradar a los raveros de la época que a la última Azealia Banks.

12
All the Lovers
2010

El primer single de ‘Aphrodite’, el álbum de 2010, es indisociable en España del paso de Kylie Minogue por el Orgullo de Madrid, lo que incluyó durante su promoción una versión en castellano inenarrable llamada ‘Los amores’, grabada como desde debajo de la cama de un sótano de Whitechapel. A pesar de esto y de lo que la canción se parecía en espíritu cósmico a ‘I Believe In You’, ‘All the Lovers’ parecía su versión mejorada (el estribillo y las estrofas casan mejor) y fue un gran primer single para el disco, sobre todo si rememoramos su orgiástico vídeo, cuya montaña humana deseas no ver terminar jamás.

11
Spinning Around
2000

La decepción que desde el punto de vista comercial -y para muchos también desde el artístico- había supuesto ‘Impossible Princess’ se resarció con el «comeback» de ‘Spinning Around’, el primer single de ‘Light Years’, que logró darle otro número 1 tanto en Australia como en Reino Unido. Concentrado en lo que Kylie sabe hacer mejor, el tema era un número de baile, pero ya no tan ochentero, como inmerso en los sonidos del nu-disco de finales de los 70 bajo la co-autoría de Paula Abdul. La producción de Mike Spencer, que después trabajaría con Jamiroquai, Rudimental o Emeli Sandé, no ha envejecido tan bien como la del disco posterior, ‘Fever’, pero como temazo, es incuestionable, acompañado además de un vídeo en shorts dorados que causaron furor («Nunca pensé que se hablaría tanto de unos shorts de 50 peniques»). Su letra anima a salir adelante y se muestra a favor del cambio, en sintonía con lo que estaba haciendo entonces la carrera de Minogue…

10
The Loco-Motion
1987

Aunque un temazo en los 60 en boca de Little Eva después de que Dee Dee Sharp la rechazara, y un temazo en los 80 y siempre, ‘The Loco-Motion’ no es en verdad la mejor composición que hizo unido el imprescindible tándem formado por Gerry Goffin y Carole King (montamos una playlist con 60 temas suyos hace unos años, a la muerte de Goffin). Con todo, no hay manera de que esta propuesta de nuevo baile («come on baby, do the loco-motion») pierda vigencia ni frescura y sus distintas versiones no han dejado de aparecer en la cultura popular, llegando incluso al cine de David Lynch. Para Kylie además supuso su descubrimiento musical cuando decidió interpretarla en un evento benéfico de la serie ‘Vecinos’ durante julio de 87. A la gente le gustó, fichó con Mushroom y más tarde regrababa la canción con Stock Aitken & Waterman.

9
In Your Eyes
2001

El tiempo ha terminado por diluir el orden de los singles contenidos en ‘Fever’ y por eso quizá sorprende algo recordar que ‘In Your Eyes’, que no se quedó el vídeo más icónico, fue el segundo sencillo en la mayoría de territorios. Quizá algo ahogado por lo que entonces era el huracán «La la la» (en Estados Unidos ni se llegó a intentar lanzarla), ‘In Your Eyes’ es una canción de melodía oscura e influencias house, que en este caso se acerca muy tímida y sutilmente a lo latino (para muy bien). Además de una autorreferencia a ‘Spinning Around’ y la llamativa frase «I want to make it with you», la canción explora, como otras del mismo disco, la obsesión por un deseo sexual hasta rozar lo enfermizo. «No puedo pensar en otra cosa que no sea este estado maravilloso en el que estoy» o «entre toda esta multitud solo existes tú» son algunas de las pruebas.

8
Better the Devil You Know
1990

La cumbre del que para muchos es el mejor álbum de la primera era de Kylie junto a Stock Aitken Waterman era esta ‘Better the Devil You Know’, en la que emergen sonidos del dance que tanto asociamos a los 90 pero que ya se bailaban en Ibiza desde finales de los 80. Aquí hay algo de piano house e incluso acid (el álbum es un año posterior a ‘Technique’ de New Order y se nota), si bien permanece la dulzura de las melodías de lo que habían sido los primeros tiempos de la cantante. Como muestra de esa nueva Kylie más madura, se introdujo la palabra «devil» en el estribillo, aunque para diablos, aquellos para los que la cantante actuó en Antena 3 interpretando este tema.

7
Love at First Sight
2001

¿Te has enamorado alguna vez a primera vista? ¿Ha tenido algo que ver la música con ello? A esto canta Kylie en el que era el tercer single de ‘Fever’ y que ella misma escribió junto a los habituales Richard Stannard y Julian Gallagher. ‘Love at First Sight’ tenía, además de una letra con la que todos los enamoradizos podían identificarse, un pre-estribillo enorme que incluía ya el propio título de la canción («The music you were playing really blew my mind / It was love at first sight») así como un estribillo que la elevaba todavía más: «We were meant to be as one» habría sido un nombre mucho peor para la canción pero como gancho no tenía precio.

La producción presentaba inequívocos signos de música disco, entre guitarras y unas cuerdas muy lejanas -bien fueran reales o sintéticas-, estaba seguramente influida por el éxito de la French house ‘Music Sounds Better With You’ de Stardust, incluía unas percusiones bastante tribales en segundo plano desde el segundo estribillo y también despuntaba especialmente ese momento de silencio totalmente Daft Punk en el que solo sobrevive un bajo. Entre todos estos elementos, Kylie vuelve a revelarse como la puta ama en ese final para escuchar en bucle «It was love, it was love, it was love, it was love…»

6
I Should Be So Lucky
1987

El primer single de Kylie que no era una versión, lanzado en la extraña fecha del 29 de diciembre de 1987, es una de las canciones más conocidas de Stock Aitken Waterman y, aunque se conoce que la escribieron en 40 minutos mientras Minogue esperaba fuera (una aburrida rutina para los intérpretes del trío de la que hablamos en su momento con Rick Astley), siempre han reivindicado su complejidad. Stock retaba a The Guardian hace unos años: «Cualquiera que crea que ‘I Should Be So Lucky’ es fácil, que intente tocarla: está en cuatro tonos y todos son muy incómodos. No puedes ni rasguearla a menos que seas un músico realmente bueno». Dejando de lado la cuestión técnica, es un tema pop totalmente atemporal que escribieron considerando que esa exitosa chica de la serie ‘Vecinos’ tenía que ser, forzosamente, desafortunada en el amor.

5
Get Outta My Way
2010

El último gran pepinazo de electropop que nos ha entregado Kylie no era el primer single de ‘Aphrodite’ sino el segundo, un ‘Get Outta My Way’ que se ha revelado como uno de los grandes «growers» de Minogue. La razón no es lo imaginativo de su producción, un tanto random, sino el modo en que se va construyendo el camino hacia la melodía perfecta en todas sus partes, primero con un mágico juego de coros y teclados, soltando luego tan pronto como en la primera estrofa el imprescindible gancho «you’re getting boring, you ARE SO boring», después ese pre-estribillo de 10 sobre 10 que busca pasar página para huir con un «perfecto desconocido» y finalmente el estribillo que explota en la reclamación de un espacio propio. Una divertida canción de venganza («see me with him and it’s turning you on») que mereció mucho más éxito y reconocimiento.

4
Come Into My World
2001

Otra de las producciones totalmente sobresalientes de ‘Fever’, seguramente la más sofisticada de todas, era esta ‘Come Into My World’, en cuyo vídeo Michel Gondry tuvo a bien llenar el mundo de Kylies. Al margen de la pieza visual, que ha envejecido algo mal en cuanto a efectos especiales pero en su momento era lo más moderno sobre la faz, esta llamada al mundo Minogue funcionaba por supuesto de manera independiente gracias al orgásmico susurrar de Kylie, su sugerente arreglo en el estribillo que parece elevarse hacia el cielo y la gran labor de los autores Rob Davis y Cathy Dennis, quienes también eran responsables de ‘Can’t Get You Out Off My Head’ en el mismo disco. Cathy, por cierto, escribiría dos años después la mejor canción de Britney, ‘Toxic’.

3
Where the Wild Roses Grow
1995

¿Es ‘Where the Wild Roses Grow’ la mejor canción de Kylie porque la escribió Nick Cave, el más prestigioso de los autores con los que ha trabajado; o es ‘Where the Wild Roses Grow’ la mejor canción de Nick Cave porque se acompaña de la voz perfectamente inocente de Kylie Minogue? La composición de ‘Murder Ballads’, el disco de los Bad Seeds de 1996, narra la historia de un asesino y su víctima. Y aquí no hay plot twist: Nick es el asesino, el depredador, y Kylie la víctima, asesinada de una pedrada por su propio amante junto al río, y enterrada a posteriori con «rosas plantadas entre sus dientes». Es la imagen más gótica e inquietante de esta oscurísima pero cautivadora canción, aún uno de los temas más escuchados de Nick Cave.

Como canción es todo un atrevimiento: la letra parece en principio estar narrando, día a día, una leyenda de amor («él sería mi primer amor, y con una mano cuidadosa, limpió las lágrimas que corrían por mi cara», canta ella), pero la violencia que casi anuncia la siniestra melodía y las siniestras tomas vocales, toman posesión de todo pocos minutos después. Para terminar de dar miedo, Nick Cave decía en las entrevistas que llevaba «seis años» obsesionado con Kylie, que escribió varias canciones para ella, y que esta fue la que le encajó. En entrevista con la revista Q en 2008, Nick Cave revelaba que ni él mismo se podía creer que Kylie hubiera dicho que sí a esta colaboración. «Les mandé una demo con Blixa Bargeld cantando la parte de ella y su management entró en colapso. Le dijeron que era una locura. Pero la escuchó y dijo que sí».

En una entrevista reciente con The Quietus, Minogue explicaba por qué había accedido: su novio de la época le había dicho ya seis años antes que «su colega Nick» quería trabajar con ella. Kylie aceptó hacer la canción porque, en medio de «las cosas post-modernas que se estaban haciendo a mediados de los 90», sabía que la petición de Cave venía de un lugar «honesto», ya que llevaba años esperando a colaborar con ella. Además, Kylie revelaba que, a diferencia de lo que había leído, Nick Cave le pareció «súper tierno», hasta el punto de plantearse si era la misma persona sobre la que le habían hablado. También cuenta cómo Nick Cave la ayudó a aceptar su parte más pop. En su parte más divertida, Kylie consiente las menciones perversas que hay hacia ella y su música en el inenarrable libro de Nick Cave ‘La muerte de Bunny Munro‘. «Me mandó una copia del libro con una disculpa como avance (…) pero Nick Cave tiene permiso para hacer lo que quiera».

2
Slow
2003

Tras el pelotazo que supuso ‘Fever’, Kylie no pudo tener mejor «comeback» que este ‘Slow’, una de las producciones más modernas que nos ha presentado aún en 2018: tiene 15 años y continúa sonando fresco. El tema, curiosamente co-escrito por Emíliana Torrini, quien bromeaba asegurando que la habían llamado porque la habían confundido con Jamelia, presenta un interesante contraste entre estrofas y estribillo. Mientras las estrofas se precipitan como un pequeño superhéroe atrapado en una Nintendo, el estribillo recula y se detiene solo para que Kylie te recuerde que a veces es mejor hacer las cosas «despacio». La producción, inspirada en el synth-pop de videojuego ochentero, es pura delicatessen retrofuturista, a cuyo carácter icónico sin duda contribuyó ese tórrido videoclip grabado en una piscina de Barcelona que, seguramente, nunca volvió a ser la misma.

1
Can’t Get You Out Of My Head
2001

Tenía muy bien enfilado el camino tras el destacable ‘Light Years’ desde 2000, pero la perfección de ‘Can’t Get You Out Of My Head’ llevó a Kylie un paso más allá, convirtiéndose en el tema más exitoso de su carrera. La canción fue escrita por los mencionados Cathy Dennis y Rob Davis en cuestión de 3 horas y media después de que él usara un ritmo repetitivo sobre el que ella improvisó cantando. Dennis contaba orgullosa: «a veces trabajamos muy duro en escribir canciones que pasamos meses deconstruyendo, pero con esa fue el proceso más fácil, hubo la más feliz de las químicas». Rechazada por S Club 7 (!) y por Sophie Ellis-Bextor (!!) según la BBC, la canción provocó el entusiasmo de Kylie con tan solo 20 segundos de demo. «Era la perfección. Incluso antes de llegar al final de la canción, me sonaba perfecta y justo lo que estaba buscando en ese momento. Era sencilla, molaba y era pop».

Situada a medio camino entre un beat que aún suena noventero pero no desfasado y el electro del cambio de siglo que tanto sonaba en el underground de aquellos años, ‘Can’t Get You Out Of My Head’ podía presumir de tener una producción totalmente minimalista y brillante para haber contado tan solo con Cathy y Rob, y no con ninguno de los grandes magnates de la época. Su estructura es, además, puro delirio, un «hook» tras otro en el que nunca se sabe si el estribillo son los «la la las», el verso en el que se dice el título de la canción o esa otra parte en la que Kylie lleva mucho más alto los límites de su sensualidad y de la obsesión enfermiza sobre la que canta, y que resulta la más extática. Sus autores indicaban que esta estructura tan rara surgió de manera natural y no buscada, que simplemente fue el modo en que las piezas parecieron encajar… y el resto es historia. Como complemento, también recomendable es el conocido mash-up con ‘Blue Monday’ de New Order.

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