091 / La otra vida

Por | 18 Ene 20, 11:49

‘La otra vida’ se incorpora a ese selecto club de los discos que más tardaron en salir de todos los tiempos. Al menos, seguro, de nuestro país: cerca de 25 años han transcurrido desde que el ya mítico grupo de Granada 091 publicara su antecesor ‘Todo lo que vendrá después’. La banda de los hermanos Lapido, José Antonio García, Tacho González y Jacinto Ríos echaba el cierre sin aparente remisión en 1996, tras tres lustros defendiendo un rock and roll ajeno a modas que apenas –solo en la etapa de ‘Doce canciones sin piedad’ (1989) y ‘El baile de la desesperación’ (1991) un público más masivo les prestó atención– gozó de la suerte que merecía.

Pero, como sabemos, su resurrección de 2016 no se limitó a una larga serie de conciertos por todo el país para reencontrarse con sus fans de siempre (y otros capturados en su ausencia): el comeback del grupo fue muy bien recibido, ellos recobraron la ilusión y, tras sendos discos en solitario de José Ignacio Lapido y el cantante de los cero, José Antonio García, llegó el momento de grabar un octavo disco de la banda con el que ni los más optimistas soñaban.

Grabado con un viejo colaborador del grupo al que han rescatado para la ocasión, el francés Frandol, y la notable presencia en los teclados de Raúl Bernal (Dolorosa, Jean Paul, Grupos de Expertos Solynieve, Loquillo, largo etcétera) ,’La otra vida’ es un trabajo rocoso en su propuesta, coherente y sólido de cabo a rabo. No hay apenas flaquezas en un repertorio de rock de hechuras clásicas –en un sentido cercano al que lo son Bunbury, Loquillo o Quique González–, con The Who, Big Star y Creedence Clearwater Revival como posibles referentes primordiales, hermanado con la traducción poderosa que posteriormente han hecho y hacen coetáneos como The Jayhawks, Matthew Sweet o The Posies.

‘La otra vida’ es un ingenioso título para definir lo que el destino les está devolviendo camino de sus cuatro décadas en la música. Un regreso que, por si alguien necesitaba de una explicación, está sobradamente argumentado en la explícita y potente ‘Vengo a terminar lo que empecé‘. 091 son escrupulosamente fieles a su manera de entender la música y el mundo. Esto se refleja en unas letras poéticas que expresan, con su cuidada lírica –en ese sentido, suena tan ajeno a la modernidad como su música–, la perplejidad ante la deriva del hombre contemporáneo, incorregible en su afán por la autodestrucción. Un discurso que, más veladamente, continúa preguntándose aquello de “¿qué fue del siglo XX?”

En consonancia con ese discurso, sus canciones parecen rescatadas de un limbo ajeno al paso del tiempo, ejercicios de pericia compositiva, coherencia y elegancia que funcionan perfectamente como un todo. De hecho, hay pocas que sobresalgan sobre el resto, aunque diría que mis predilectas son ‘Naves que arden‘, ‘Leerme el pensamiento‘ y ‘Al final‘. Un comeback intachable, al que quizá solo pueda achacársele de cierto exceso de linealidad y, también, de algo más de ese personal arrebato que gritaba “hecho en Granada” en hitos como ‘La calle del viento’, ‘Sigue estando Dios de nuestro lado’, ‘La torre de la vela’ o ‘La vida qué mala es’. Con todo, el vigor de ‘Condenado’ o ‘Dejarlo morir’ les guardan la cara a estas sin arrugarse ni un poco, como seguro demostrarán en futuros directos. 091 arrancan su gira de presentación de ‘La otra vida’ el jueves 23 de enero en la sala Joy Eslava de Madrid, tras haber vendido todo el 24. Con sold-outs ya confirmados también en Sevilla y Granada, también estarán actuando en algún que otro festival como Cooltural Fest 2020 de Almería, con Amaral, Fuel Fandango, Novedades Carminha…

Calificación: 7,4/10
Lo mejor: ‘Naves que arden’, ‘Leerme el pensamiento’, ‘Al final’, ‘Condenado’, ‘Vengo a terminar lo que empecé’
Te gustará si te gustan: Bunbury, Loquillo, Quique González, The Jayhawks, The Posies.
Escúchalo: Spotify

  • La voz me da la impresión de estar un pelín más cascada de lo que recordaba. Lo que más me gusta es que suena a disco de los cero, más que a un disco preparado para Lapido y grabado luego con toda la banda.

  • xabier

    Grupazo. Con quizás el mejor letrista español.

  • luz negra

    siempre ha tenido una voz ñoña y desagradable. sobrevalorado grupo¡

  • Danicinexin

    Pues a mi, que he sido fan hasta la muerte de 091, me ha parecido un regreso ramplón y, visto lo visto, innecesario. Falto de frescura, de canciones, de arrebato, de estribillos (cosas que siempre tuvieron) y con una producción sin brillo, hueca y roma. En definitiva: una decepción absoluta de un grupo que en su día hizo grandes discos de pop (“Doce canciones sin piedad” o “Debajo de las piedras” producido por el mismísimo Joe Strummer) y algo más rockeros en su última época pero con canciones brillantes y magníficas melodías.
    Nada de eso en este retorno que suena a disco de los “noventa” y bastante revenido y caduco

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