Mala Rodríguez presenta en vivo su disco más incomprendido, su ‘Earthling’, su ‘MDNA’ particular

Por | 06 Ago 20, 9:07

Mala Rodríguez ha publicado hace tan sólo dos meses un nuevo álbum. ¿Alguien se acuerda? ¿Alguien lo tiene presente? El esperado ‘Mala’, su primer disco en 7 añazos, no ha podido pasar más desapercibido por las listas, durando tan sólo 3 semanas en el top 100 oficial en España. Lo fácil es echarle la culpa a la covid-19, a la ausencia de edición física. Pero a estas alturas está bastante claro que el álbum no ha conectado con sus viejos seguidores, los del rap en crudo… ni tampoco ha logrado acercarse a neófitos, ni siquiera sumando nombres tan apetecibles para las nuevas generaciones como Lola Indigo o Cecilio G.

Como David Bowie en la era ‘Earthling’ (1997), cuando tuvo que reducir los aforos de sus conciertos de manera drástica (en Madrid pasó de Las Ventas a Aqualung), o como su fan Madonna en ‘MDNA’ (2012), lo de sumarse a las tendencias de moda (el jungle, la EDM, el reggaetón) en lugar de crearlas le ha salido por la culata. Porque el público seguramente lo que espera de ella es que haga algo más fiel a su propia carrera o algo más «adulto». Esto nos contaba en una entrevista el año pasado, hablando de «ageism»: «En ‘Egoísta’ me criticaron porque salía con coletas. ¿Te acuerdas de AC/DC? ¿Lo que les gusta salir de colegiales? Pues a mí también. No como en el momento hipersexualizado del porno, sino como estudiante rabiosa con todas las ganas de discutir. En millones de conciertos he llevado coletas y falda. Pero como ahora tengo 40 años… Nunca ha sido un problema para mí la edad. En ‘Egoísta’ había comentarios de «por qué lleva coletas si tiene 40 años». Aunque los tuviera, yo no estoy haciendo nada para tus ojos, lo estoy haciendo por mí. El hombre cree que tú eres un producto para su consumo. Me parece arcaico el asunto. Muchas mujeres defienden que se nos hace invisibles a partir de cierta edad, y siempre tenemos que estar justificando nuestras acciones, cuando la mujer adquiere un poderío a partir de los 30 que no tiene nada que ver».

En lo musical, de la misma manera que ni ‘Earthling’ era un disco tan malo como se dijo en su momento y es bastante más divertido de recuperar que otros álbumes de Bowie de los 90, y ‘MDNA’ escondía grandes WTF’s que eran mejores que sus singles, ‘Mala’ merece la pena. ¿Es su gran comeback, su mejor álbum? No. ¿Merece pasar tan desapercibido? Ni remotamente: está sin duda por encima de la media de lo que está ahí fuera triunfando en el mercado ahora mismo. Su gran momento WTF, la canción con todas las papeletas de acabar entre lo mejor de 2020, al menos entre nuestra redacción, es la arriesgada ‘Superbalada’, una canción más ambiciosa que ‘Contigo’, ‘Aguante’ y ‘Dame bien’, esos singles tan a tiro hecho que sí, han podido conquistar las playlists de moda, pero no han logrado en absoluto despertar la curiosidad del público hacia el resto del álbum. De hecho, ‘Problema’ con Lola Indigo es una de las canciones con peores streamings de esta última: nada como «intentarlo demasiado» para que el público te diga: «ni de coña». ¿Es una grabación tan penosa? Pues peores cosas se han visto por el top 100 recientemente.

Aunque un poco destartalado en su mezcla de estilos, en ‘Mala’ terminan funcionando de una manera o de otra el baladón que supone ‘Mami’, la intro oscura de ‘Nuevas drogas’, ‘Like’ y sobre todo esa extraña pieza marca de la casa que es ‘Antes de todo aquello’ al principio de la segunda mitad.

Pero la canción que de verdad sorprende que no cale un poquito más entre el público es ‘Pena’ y aquí creo que sí le voy a echar la culpa a la pandemia, supongo que responsable de que no exista el videoclip que todos imaginamos en cuanto escuchamos la canción. Es verdad que el tema se acerca al ya sobadísimo tropical house, pero no sé en qué planeta la melodía de esta canción de amor puede ser considerada «mala» o pobre: la química entre Mala Rodríguez y Cecilio G es evidente en un tema que debería estar en todas las playlists sabrosonas del verano 2020, rindiéndose a la sensualidad de ese «solo si tú quieres, eh-eh» o a ese puente que aporta él «sólo dame una señal».

Así la defendía Mala Rodríguez en la entrevista que le hacíamos este año, donde revelaba que un vídeo se llegó a planear: «¿Has visto qué cosa más bonita de canción? Cecilio es tan grande, cuando la gente lo asimile… Es un verdadero artista. Atiende a lo que siente, y es tan honesto con su manera de entender su arte que… ahí está. No quiero parecer una crítica, pero hoy en día un artista parece más un obrero que un artista, pero él es un verdadero artista y eso es la fuente de todo. ‘Pena’ es una canción preciosa, describe una sensación muy genuina. Le dije que para el vídeo tenía que salir montando a caballo, pero luego lo hizo en el Sónar (ríe). Es lo más». Mala Rodríguez actúa esta noche 6 de agosto en Madrid, quedan entradas.

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