Sen Senra: «No necesito sacar las espinas y pelearme con todo Dios»

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Sen Senra: «No necesito sacar las espinas y pelearme con todo Dios»

Sen Senra es protagonista de nuestro «Disco de la Semana» gracias a un ‘Corazón cromado‘ que a buen seguro veremos la semana que viene situado entre los discos más populares del país. La popularidad del gallego Christian Senra no ha hecho sino crecer desde que publicara el disco ‘Sensaciones’ a finales de 2019 y las canciones sueltas que hemos ido conociendo desde entonces han contribuido a ello.

Con un aspecto más casual que en esas fotos promocionales que siempre le muestran impecable e impoluto, como recién salido de un vídeo de CANADA (durante esta charla, melena desaliñada y no engominada, por ejemplo), Sen Senra responde de nuevo a las cuestiones de nuestro medio. Es tímido, bastante callado y hombre de pocas palabras. Hay que subirle a un escenario para entender a Sen Senra en toda su plenitud, pero su humildad, sin duda, también forma parte del fenómeno. Foto: Alex Cascallana.

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¿Qué representa para ti ‘Corazón cromado’?
Es un pasito más en mi carrera. Me involucré en la producción para seguir aprendiendo, experimentar, explorar lo que me pedía el cuerpo. Buscar nuevos colores que me llamaran la atención. Teníamos ‘Sensaciones’, con el que íbamos a girar, era la prioridad, y como hubo que parar todo por la pandemia… Entonces hice esta colección de 7 canciones. Algunas ya las tenía en versión demo, como ‘Perfecto’ o ‘Tumbado en el jardín’, las recuperé, y sumé un par más para el EP.

‘Tumbado en el jardín viendo atardecer’ tiene una estructura muy peculiar. ¿Cómo surge?
La melodía (tararea el sintetizador que sirve de leit motiv) nació en una jam con colegas tocando congas, baterías… tocando como Santana en Woodstock: todo pa’ fuera. Yo estaba con las teclas, salió esa melodía, saqué el teléfono y lo puse a grabar. Me quedé con la copla y 2 o 3 meses, y después lo recuperé y creé la canción con esa melodía que no se me iba de la cabeza. La otra parte surgió de manera muy natural, era lo que me estaba pidiendo. Era un viaje que me hacía sentir, e igual podía hacer a la gente sentir algo parecido.

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¿De qué va esta canción? Hay frases muy potentes, pero no muy claras.
Es un proceso de sanación personal. Y luego de decir «hostia», de cagarte en… Eran barras que me iban saliendo. No seguí un guión de que todo tuviese sentido de principio a fin. Eran como mensajes sueltos que me entraban.

¿Por qué ‘Nada y nadie’ no está en este EP?
Si te soy sincero, no me cuadró. Me pareció guay soltarla por ahí, que estuviera más suelta. Seguramente porque ya la tenía de antes, y quería meter lo que estoy haciendo ahora. Podía haber entrado porque tampoco quería conceptualizarlo demasiado, pero no sé…

Has dicho que la pandemia cambió tus planes, pero tengo la impresión de que no ibas a hacer tantísimos festivales el año pasado, de que querías hacer salas pequeñas, más bien, por un comentario que me hicieron de tu sello.
Teníamos cerrados varios festivales, iba a tocar fuera… a mí el directo me encanta, vengo de eso. Me mola darle un cariño al show: que haya posibilidades de diseñar una escenografía, que haya ahí un extra.

¿Crees que se ha entendido el disco de ‘Sensaciones’ sin su correspondiente gira de presentación? Tiene muy buenos números, pero igual hay gente a la que no ha llegado al no presentarse en directo.
Yo estoy muy contento con el feedback de ‘Sensaciones’. La pandemia a nivel conciertos pudo evitar que se alcanzase más público, pero no creo que haya afectado al disco mucho: llegó donde tuvo que llegar y sigue llegando.

«Había cierta inocencia en ‘Sensaciones’, muy pocos medios. Sabía que iba a marcar mi carrera, pero tampoco pensé que iba a ser lo más»

C. Tangana ha dicho que ‘El Madrileño‘ es el mejor disco de su carrera, ¿tú viste así ‘Sensaciones’?
No. Cuando yo estaba en ‘Sensaciones’ había cierta inocencia en ese trabajo, muy pocos medios. Fue un trabajo de 2 años, de darle mucho cariño, de llegar a sitios donde no podía llegar porque no sabía. Aprendí mucho y ahora llego a sitios mucho más fácil. Estoy súper contento, me encanta cómo quedó. Sabía que era un disco que iba a marcar mucho mi carrera, que era una propuesta fuerte que lanzaba con mi nombre; pero tampoco pensaba que iba a ser lo más.

Y este nuevo EP es como una transición.
Sí. Este EP ahora necesita espacio, pero tengo mucha más música en la recámara. Ahora tiene que pasar un tiempo, pero sigo haciendo música. Nunca paré. Sigo haciendo música y seguiré haciendo y seguiré lanzando. Me apetece seguir sacando cosas.

«Ahora tiene que pasar un tiempo, pero tengo mucha, mucha música en la recámara»

¿Pero este EP tiene tus mejores canciones ahora mismo o te has guardado cosas por la pandemia, como casi todo el mundo?
Tengo, tengo, tengo mucha música en la recámara. Y también fue un ejercicio reunir estas 7: he dado cariño a lo visual, mientras por detrás sigo haciendo más música y seguiré haciendo eso. No paro de hacer música.

¿Cuál es la canción de este EP que te apetecerá tocar para siempre?
No sé, en ‘Perfecto’ fue muy guay el feedback de la gente en directo. «Tumbado en el jardín» cuadró cuando aún no había salido, la gente se quedó pillada en el directo y fue muy guay ese feeling. Un poco todas, yo creo.

No tocaste ‘RRIINNGG’ en el concierto que te vi en Madrid, a pesar de ser de tus canciones más animadas. ¿Y eso? ¿Ya no te gusta?
No, no, me encanta (se ríe). No está en el set por ajustes con la banda: no la pudimos colocar. No acabamos de encajarla bien. Hubo una pelea interna por no estar a la altura en directo. No quería dispararla y cantarla yo, quería que la tocáramos todos. Nos peleamos mucho con ella y no sabemos por qué, pero no acababa de entrar. Son los mejores músicos que hay y son mis amigos de aquí, pero no le acabamos de pillar el color. Tuvimos que preparar algo muy rápido, en una semana teníamos que preparar y tocar y decidimos prescindir de ella, pero en los siguientes directos, con más tiempo, seguramente esté.

¿Por qué es tan importante el elemento orgánico para ti? Antes has mencionado a Santana.
Desde chiquito vengo de ahí. De los locales de ensayo, poner el amplificador al 8, reventarte los oídos, girar la cabeza y ver a alguien tocando contigo… No es lo mismo que lanzar una pista y cantar.

Pero mucho de tu público ya está habituado a eso de las pistas pregrabadas. ¿A ti no te gustan esos otros shows?
A mí me flipa eso, pero lo que más me mola a mí es ir con banda. Hay cierto público que intuía esa parte de mí, pero hay otra que dice: «¿qué hace este tío con la guitarra?». Hay un mix curioso.

En estos últimos meses y años, hay muchos grupos de ritmos funky, fraseos raperos, guitarras indies… Hay playlists y playlists sobre esto. ¿Te sientes un tanto pionero? ¿Percibes que hay algún tipo de movimiento o no sabes ni de lo que hablo?
(Resopla) No me siento pionero. Cuando hago música, me guío por mi intuición, no tengo las claves de un movimiento nuevo, hay mucha música que se sale por ahí. Cada uno hace lo suyo. Eso que lo diga alguien, no voy a decir yo si soy un pionero de algo.

¿Qué estás escuchando?
Estoy en un periodo de no escuchar mucha música. El último de Tame Impala, slowthai, 070 Shake me mola bastante, Kali Uchis me parece guay. Es lo primero que me sale.

Kali Uchis acaba de pegar un petardazo en TikTok, antes su disco estaba haciendo números como de artista español. No sé si estás al tanto de lo que ocurre en TikTok.
¿Sí? No tenía ni idea, tío.

«El riesgo es ser muy libre a la hora de crear, no pensar en fórmulas»

En ‘Me valdrá la pena’ hablas de animar a la gente a tomar un riesgo, ¿cuál ha sido tu mayor riesgo?
Muchos, seguramente. A nivel musical, confiar en lo que me nace a sabiendas de que pueda funcionar o no, pero que yo me siento orgulloso, pase lo que pase. Que yo esté tranquilo con lo que estoy enseñando. Eso a nivel musical. Y a nivel personal, riesgos también que hay que tomar que no te puedo decir (risas). En esa canción hablo de que la vida no es tan «easy», de que hay que tomar riesgos, enfrentarlos, y para mí esto es ser muy libre a la hora de crear, no pensar en fórmulas. Y quien empatice con mi música será una maravilla. Y quien no, pues bien también. El riesgo de ser libre.

Háblame de la frase «en un pulso me ganas, pero en sangre no». Me llama la atención, no sé por qué. No digo que no tengas mucha sangre, pero no sé. ¿Tú te ves con muchísima sangre?
(risas) Hay cierta diversión en esa frase, no me creo el más duro. Esa frase viene de familia, de una cosa que decimos en casa. Que igual físicamente no tal, pero que la sangre nos hierve. No sé explicarlo…

Te preguntaba por el juego de autoestima, a veces te pones en una posición de poder, y a veces muestras cierta vulnerabilidad, como en esa frase de «no me defienden mis espinas, me defiende mi fragancia».
Son barras en las que yo me siento identificado y mucha gente las pilla para llevárselas a su ser. No necesito sacar las espinas y pelearme con todo Dios. Nadie me va a decir cómo soy, yo funciono así. Me flipa que la gente sienta eso, se cante eso y diga «es verdad, es así».

En una entrevista anterior Jordi Bardají te preguntaba por Frank Ocean y tú respondías más bien sobre Stevie Wonder. ¿Te gustan discos concretos de este como de los 70 o le oyes en modo playlist?
De nombres soy malísimos, pero me mola mucho él, no voy a saber decir títulos, porque tengo una memoria de mierda. Frank Ocean también me flipa. Me encanta el vinilo como tal pero sí que es cierto que no compro muchos vinilos. Aunque si me cuadra algo, me lo pillo.

Háblame del tema con C. Tangana, primero parece como jamaicano pero luego para nada. Es una canción divertida, tú sueles hacer más drama. ¿Cómo surgió?
El tema nace de estar súper natural, de ir a un estudio Pucho, Alizzz, yo y Anxo, entrar en cabina y estar allí con guitarra y teclas. No hubo demo o versión anterior. Fue desde cero. Con cero pretensión, echando la tarde, echar así ruedas… salió muy natural la canción.

Y es feat C. Tangana, no El Madrileño. Como ahora quiere que le llamen El Madrileño…
Creo que sí. C. Tangana, sí.

Te vi en directo y flipé más viendo a la gente flipada viéndote que viéndote a ti. Me dio la sensación a veces de que la gente se iba a desmayar. No entendía muy bien, ¿cómo llevas este tema a nivel personal? ¿En qué momento todo esto ha empezado a pasar? ¡Eres casi como un ídolo teenager!
No te puedo decir que sí porque no me veo así. Sí he notado mucho cariño de la gente, que estaba a gusto, pero tampoco ese feeling de ídolo teenager (risas). Como llevo desde los 15 años tocando y proyectando mi carrera, no ha sido de un día para otro. Es un proceso lento, continuo. Con estos últimos singles, desde ‘Perfecto’, sí veo un ruido alrededor que ruge más, ese feeling de que algo está pasando. No sé muy bien qué, pero algo.

Tú no eres mucho de redes, ¿no?
No mucho.

Quizá por eso no lo has notado tanto: en la pandemia la gente no puede cogerte para hacerse un selfie, pero yo en tu directo he visto algún momento de locura. Quizá fue también, aparte de por lo que han crecido tus números, por las ganas de fiesta de la gente…
Yo estaba detrás antes de tocar y hay un micro de ambiente. En un momento se abrió el telón, que suena un interludio y sí me dije: «hostia, ¿qué pasa ahí?». Fue en Madrid donde flipé. El último bolo que había dado era hacía 2 años, un acústico para 200 personas y el siguiente estímulo que tengo fue ese, de «HOSTIA». Qué sensación más increíble, qué energía… Estoy deseando que se pueda hacer mirando la cara a la gente.

¿Alguna anécdota de tu participación en COLORS?
Nos contrataron, nos lo propusieron, nos llamaron ellos y fuimos a Berlín. Fue muy exprés, ir y volver.

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