The Rasmus, ese extraño episodio gótico del pop con melodías inolvidables

-

- Publicidad -

The Rasmus, ese extraño episodio gótico del pop con melodías inolvidables

En 2008, The Rasmus tocaron en el 50 aniversario de Chupa-Chups, justo antes de una debutante e hiperactiva Katy Perry. Una combinación curiosa cuanto menos, pero allí estaban: los finlandeses, con Lauri Ylönen teñido de rubio, y delante de ellos decenas y decenas de fans aguardando su llegada. Alguno, de tan rápido como corría hacia el escenario, acabó estampándose la nariz contra el suelo. Habían pasado ya varios años desde el gigantesco éxito de ‘Dead Letters’, pero aquello demostraba que el fenómeno había sido bastante más grande de lo que hoy solemos recordar.

Casi 20 años después de aquello, The Rasmus han vuelto a Barcelona. El 2 de julio tocaron en la Sala Apolo con un repertorio en el que, además de presentar canciones de su disco más reciente, recuperaron clásicos como ‘Guilty’, ‘Justify’, ‘F-F-F-Falling’, ‘Livin’ in a World Without You’, ‘Sail Away’ e ‘In the Shadows’. Es curioso ver a una banda que llegó a vender millones de discos y colocar ‘In the Shadows’ en el imaginario pop de los 2000 volver al circuito de salas. Curioso, que no raro ni insólito. En 2025 publicaron ‘Weirdo’, un disco que ha pasado bastante sin pena ni gloria.

- Publicidad -

También han tenido sus intentos de comeback. En 2022 representaron a Finlandia en Eurovisión con ‘Jezebel’, pero acabaron en un discreto puesto 21 en la final.

Su etapa más comercial ya había quedado atrás. ‘The Rasmus’, publicado en 2012, no tuvo ni de lejos el impacto de ‘Dead Letters’ y después llegó un periodo de silencio de un lustro. En 2017 regresaron con ‘Dark Matters’, pero para entonces ya estaban en un momento mucho más discreto de su carrera. Desde entonces han seguido sacando discos y girando con regularidad, manteniendo una base de fans fiel que sigue respondiendo a sus canciones.

- Publicidad -

¿Por qué The Rasmus llegaron a ser tan grandes? Este mes de septiembre se cumplen 30 años de ‘Peep’, su debut, publicado en 1996. Pocos grupos han protagonizado un episodio tan extraño dentro del pop mainstream: una banda finlandesa de rock oscuro, con un cantante de voz ronca, estética gótica, plumas en el pelo y canciones rock, convertida de pronto en un fenómeno adolescente internacional. Duró poco, pero fue bonito.

‘F-F-F-Falling’ ya daba previamente una pista de por dónde podían ir las cosas. Había ecos ahí de Red Hot Chili Peppers, una de las influencias que el propio Ylönen ha reconocido junto a Nirvana o Metallica. Después llegaría ‘Into’, en 2001, y finalmente ‘Dead Letters’, en 2003, el disco que los convirtió en un fenómeno internacional. ‘In the Shadows’ fue un enorme éxito en Europa y en España sonó en Los 40 Principales hasta el hartazgo.

- Publicidad -

¿Por qué funcionaba aquello tan bien, de repente, más o menos entre 2001 y 2008 y, sobre todo, por qué no ha vuelto a darse un fenómeno igual? Evanescence, Within Temptation, HIM, Linkin Park o los propios The Rasmus vendieron millones con su estética oscura e imaginería adolescente. ¿Tenía algo que ver con el estado de ánimo posterior al 11-S? Es difícil saberlo, pero sí es verdad que aquellos primeros años de los 2000 estuvieron marcados por una sensibilidad bastante más sombría que la del pop inmediatamente anterior y posterior. El nu metal, el gothic metal y el rock alternativo, o nombres como Tokio Hotel y My Chemical Romance, convivían perfectamente con Avril Lavigne, Christina Aguilera o los primeros éxitos de Coldplay.

Quizá no haya que buscar una explicación mucho más complicada que la musical, ya que The Rasmus tenían grandes canciones. Vamos a reivindicarlos de una vez por todas. Sus producciones quizá no eran las más sofisticadas ni las más elegantes del mundo. Pero tenían melodías. Melodías muy buenas y muy fáciles de recordar. Eran arquitectos de puentes más grandes que los de Brooklyn o el Golden Gate: ahí están los de ‘Guilty’ y ‘Sky’. Melodías letales como las de ‘Sail Away’, ‘Justify’, ‘Livin’ in a World Without You’, ‘First Day of My Life’ o ‘In the Shadows’, que sus fans seguimos siendo capaces de cantar aunque hayan pasado décadas desde que las escuchamos por primera vez. Incluso ahora, cuando muchas de aquellas producciones suenan inevitablemente a 2003, las canciones siguen funcionando.


Al éxito de The Rasmus contribuyó enormemente la voz de Lauri. Ronca, nasal, era producto de fumar como un descosido -como él mismo reconocía en las entrevistas- para conseguir aquel timbre tan atractivo. The Rasmus eran, al fin y al cabo, un producto idóneo para el consumo teenager: el negro, las plumas, la melancolía, las guitarras, el sentimiento outsider… ¿Pero qué grupo ha osado llamarse The Rasmus y no se va a sentir fuera de lugar? En aquella época, y todavía hoy, el «No fear: destination darkness» de ‘No Fear’ sigue siendo himno.

Así que vamos a decirlo por fin: es injusto recordar a The Rasmus únicamente como los de ‘In the Shadows’. Aquel fue un enorme hit, sí, pero no está de más recordar el extraño fenómeno que supusieron durante al menos un breve tiempo: una banda de rock finlandesa que consiguió colarse durante unos años en el centro mismo del pop europeo y lograr un impacto aún duradero. No lo habrían conseguido sin canciones, y ellos las tenían para dar y regalar. No ganaron Eurovisión como Lordi, pero con The Rasmus la nostalgia no se equivoca.

Lo más visto

No te pierdas