Cada 7 siete de septiembre, desde que en 1991 se publicara ‘Aidalai’, me detengo en lo señalada que es esa fecha sin que, en realidad, nunca me haya pasado algo que merezca ser recordado. En realidad, todos los que teníamos uso de razón en aquellos días siempre nos acordaremos de ese día aunque no haya significado demasiado. ¿Seguro? Hoy me he acordado de que yo tuve mi momento ‘7 de septiembre’ con once o doce años.
Era híper fan de Mecano y mi madre y yo teníamos entradas para la gira ‘Aidalai’ en Las Ventas… ¿adivináis qué día? El 7 de septiembre. Yo no podía estar más feliz ante tal acontecimiento; ir a un concierto de Mecano semejante día era, jó tía, más fuerte que ver a los Beatles en The Cavern. Me pasé toda la cola antes de entrar dando un coñazo terrible, con un pavo y un nerviosismo preadolescente que no había quien me aguantara. Mil años después se me ha ido diluyendo el fanatismo por este grupo, y recuperando el vídeo debo admitir que me da incluso un poco de vergüenza ajena. Esa estética tipo revolución industrial, esa Ana Torroja antes de crujirse a liftings, ese Nacho Cano sospechosamente hiperactivo, ese José María Cano que… Bueno, que estaba ahí. Por cierto, y que me corrijan si me equivoco: ¿no se supone que el 7 de septiembre conmemora la fecha en que cortaron Nacho y Pe? Una solución quiero.






Se van antiguos diseñadores (léase, Valentino) y nacen otros nuevos… Ya una ni se sorprende cuando la famosa de turno se pone a diseñar unas colecciones para unas firmas. Algunas son verdaderos aciertos como la famosa colaboración de Kate Moss para 



Muchos recordaréis a Múm por ser una de las grandes influencias de 


Érase una vez que se era que Robyn era una cantante famosa. O por lo menos era muy conocida en su país, Suecia, en los UK y en los US of A por canciones de euro-dance-pop adolescente con toquecitos hip hop como 










Las hombreras y la laca unieron muchas cosas durante los 80, pero parece que ya sólo nos acordamos del lado más horterilla del tecnopop, en los últimos tiempos trágicamente recuperado por un montón de grupos y solistas cuyo talento es directamente proporcional a su educación en esto de la… ¿música?


Antes de empezar, aviso: Tarantino me pone. Como cineasta, quiero decir, que para lo otro ya están Mira Sorvino y gente por estilo. Así que a todos los que odiáis su cine sobra decir que ni os molestéis en ir a ver ‘Death Proof’ porque os va a hervir la sangre con este fantástico salmorejo de tarantinadas. Y oye, para cabrearse hay actualmente 






Hasta el momento en el que Diplo, ex de M.I.A., se fijó en los Bonde do Role, bueno, en su