Limbo Starr, el sello que edita a Maga y a Nacho Vegas, se ha atrevido esta vez con Jonston. El que fuera componente de la hoy desaparecida formación underground Detergente, hoy nos presenta la colección de canciones que un día se puso a componer en solitario. El resultado es un disco, la mar de resultón, de espíritu acústico tocado en clave de rock. El notable se lo ha ganado con creces, por eso he optado por explicar aquí los ocho motivos principales que han hecho que le cascara ese pedazo de 8 a Jonston. A saber:
1.- ‘Telefonoh’. Esto es un hit pero hit re-hit. No entiendo cómo no está sonando a todas horas en todas las casas, oficinas, tiendas, coches, etc. ‘Telefonoh’ es una especie de himno pop, una suerte de ‘I Just Called To Say I Love You’ con mensaje la española, una declaración de amor de lo más sencilla y humilde con una melodía arrebatadora que ni cansa ni satura porque en 1:57 minutos, ciao!, se acabó.
2.- ‘El cuentacuentos’. Es como si The Kinks, después de escribir ‘Sunny Afternoon’, grabaran un tema en español y se quedaran tan a gusto. Un tema para levantarse el sombrero y acomodarse a escuchar en paz, hasta que los pies empiecen a ir por libre, se nos vayan al ritmo de la canción y poco a poco el estribillo se apodere de todo nuestro ser y no haya quien lo saque de aquí. ¡Qué grande!
3.- Las letras de todo el disco. Surrealismo cargado de ironía sutil y elegante, sentimientos puros y humildes, chulería (la justita) y simpatía a raudales.
4.- Lo preciosas que son ‘Mar en ti’ y ‘Lo más bonito’, cada una en su estilo.
5.- La duración del disco: no llega a 38 minutos. Perfecto.
6.- Adivinar las diferencias entre ‘100 Latidos por segundo’ y ‘Carenguejo. Lua E Ondas’. Y es que quitando la parte vocal… ¿¿no es la misma canción?? Esto podría ser algo negativo para el disco y para el artista pero me está resultando un pasatiempo tan divertido que lo he asimilado como un extra más del digipack…
7.- … con ese morado de la portada que me chifla.
8.- Jonston en sí mismo. Sobre todo después de haberle visto en directo recientemente. Un artista que brilla por sí mismo. Un alma pop con carisma de viejo rockero y una puesta en escena impecable, de esas experiencias que estamos deseando repetir. Olé.
Calificación: 8/10
Temas destacados: ‘Telefonoh’, ‘El cuentacuentos’, ‘El controlador de la hora’
Te gustará si te gusta: Deluxe, The Kinks
Escúchalo: MySpace de Jonston
Enlaces relacionados: Blog de Jonston



Lo que nos gusta un festival de música… sobre todo si es bueno y gratis. 

‘From Paris to Berlin’ es la típica canción de «one hit wonder» que triunfa en su país un buen verano, se exporta a algún que otro país el verano siguiente y cuyo disco largo apenas se publica en ningún mercado. Este single hace ya 3 años que salió en Dinamarca, aunque no fue hasta su lanzamiento en Reino Unido el año pasado, enganchado a la representación inglesa del Mundial de Fútbol (?), cuando mucha gente lo descubrió.


No sé si podré soportar la presión que supone hacer una crítica de un disco de Los Planetas. Hubiera preferido que se encargara otro compañero de nuestro equipo, pero parece que nadie tiene muchas ganas de ponerse a ello, no sé si por falta de entusiasmo, pereza para oírlo o por esa presión que decía, que viene dada por dos partes: por un lado el acoso de sus talifanes, para los que su carrera no tiene mácula; y por otro la de sus detractores, que hacen menos ruido, pero existen también y nos han felicitado muchas veces por, al menos, cuestionar su reinado en el indie de nuestro país, algo a lo que la crítica nunca se ha atrevido, no sabemos si por presiones publicitarias (no olvidemos que Los Planetas pertenecen a una multinacional), o porque de verdad todos sus discos, del mejor al más mediocre, alcanzan la categoría que se les ha dado, de discazo. 


Al menos uno de los 29 suecos que forman parte de 
Lo reconozco: los grupos españoles que simplemente se limitan a imitar lo que un montonazo de grupos sobre todo internacionales hacen mucho mejor, me dan una pereza terrible, así que no le di una oportunidad al primer disco de Nadadora. Sin embargo, tengo que reconocer que el segundo, ‘Hablemos del miedo’, que plantean como mucho más ambicioso (lo ha mezclado en Nueva York Alan Douches, colaborador de Antony, 
El 
Pues no me esperaba yo que después de partir el bakalao de lo lindo, los Chemical se pasasen al minimal. O a lo que sea que hagan en su nuevo disco, ‘We are the night’, que la verdad es que según lo voy escuchando, voy descubriendo cosillas que me van gustando un poco más y otras que me horrorizan hasta la extenuación. Eso sí, vaya forma más F-E-A de abrir el disco, con esa canción informe de un minuto que no tiene ni melodía ni nada y que se llama ‘There’s no path to follow’. ¿Una declaración de intenciones?


Lo malo de esperar mucho un disco es que cuando por fin lo escuchas no puedes evitar sentirte algo decepcionado. Son las circunstancias, no los contenidos. Y este EP de los Chycha no podía ser menos. Confieso que necesitas por lo menos cinco audiciones del disco para pillar el truco a las cuatro canciones que contiene –sin contar ‘Altos Vuelos’, el capítulo VIII de los Cuatro en Alicante que, por cierto, dura más que todos los otros cortes juntos-. Pero una vez superada la reticencia inicial, se disfruta sin esfuerzo.
Cada día que pasa, los que preferimos tener la música que nos gusta en un soporte físico, somos un poco más friquis, al tiempo que 



Si hay una trendsetter mundial en cuanto a gafas de sol se refiere, ésa es la quasianoréxica Nicole Richie. Se le pueden criticar muchas cosas a esta chica: su extremada delgadez, su manía de conducir ebria, sus amistades peligrosas como Paris Hilton, su comportamiento errático, sus escasas aptitudes para desarrollar cualquier trabajo… En fin, que Nicole sería una completa parásita sin oficio ni beneficio si no fuera porque nos sirve de predictor en cuanto a las gafas de sol que harán furor cada temporada. Ya hace dos años nos descubrió aquellas gafas inmensas 



