
Mirando la cuenta corriente a final de mes uno suele preguntarse por qué te hiciste periodista. La respuesta es sencilla: por oportunidades como ésta. Podremos morir de hambre, seremos unos gorrones que nos alimentamos a base de canapés y comidas de prensa, pero tener a Jeanette cantando ‘¿Por qué te vas?’ a escasos 20 centímetros es un privilegio que pocos pueden disfrutar. Y como mucho unos 70 éramos ayer en Madrid los que asistimos al miniconcierto que Jeanette ofreció con motivo de la presentación de un ron. Ocurrió en una pequeña sala del Círculo de Bellas Artes, donde acompañada por una miniorquesta dirigida por Raül Fernández (Refree) en el escenario dio un pequeño adelanto de lo que parece ser que acabará siendo una gira de regreso para las grandes masas. Pero para eso, tal y como me confirmó una persona encargada del proyecto, todavía queda mucho. Tienen que cuajar bastantes temas. Así que por ahora Madrid, y en breve Valencia y Sevilla, son las únicas ciudades que tendrán el privilegio de ver a esta gran diva de los 70 en España.



Supongo que saliendo de una fiesta con un vestido de Dior vintage destrozado y con cara de borrachuza no muy bien; o en el backstage del V Festival abrazando a su amado Pete tampoco. Pero el último producto de la marca Kate Moss tiene un aroma de lo más agradable, además de un envoltorio elegantísimo y una campaña de marketing inmejorable. Es que esta mujer no para de dar frutos: primero 

















Richard Hawley, para muchos un colaborador de Pulp, para mí es mucho mejor que 




Mi temprana obsesión por la música de los años 50 y 60 me llevó con poco más de 14 años a enamorarme también de lo que se hizo en Jamaica en esos años: el ska y el rocksteady. Llegaron a ser imprescindibles en mi día a día hits de The Wailers como ‘Simmer Down’, ‘I Don’t Need Your Love’ o el mítico ‘
Va a resultar que no 

Hay dos bandas que me resultan irritantes sobremanera hoy día: una es Mäximo Park y la otra es Interpol. Puedo llegar a entender hasta cierto punto el éxito de público, pero no me cabe en la cabeza que la crítica se deshaga en elogios con ellas. Ahora que empiezan a dar lo suyo a los británicos (que me siguen pareciendo de segunda división), yo he optado por hacer un esfuerzo ímprobo con los neoyorquinos.