El fallido anuncio de Mahou abre el debate sobre el papel de las cerveceras en la música pop

Por | 15 Jun 17, 21:33

ammann-mahouEstos días habréis visto por doquier noticias sobre ese anuncio de la marca de cerveza Mahou en el que el actor argentino Alberto Ammann cuenta una historia sobre un grupo de viejos rockeros llamado Desleales que aceptó tocar un concierto en un pequeño pueblo de Cantabria a cambio de 6.000 botellines de la marca, a consumir cada año que fueran a tocar allí. Resulta que la historia es real, como explica a El Español el propio Tony de Juan, veterano músico que tocó en grupos tan importantes en los 80 como Ñu o Coz y que formó Desleales junto a unos amigos y por diversión. Mahou, por supuesto, vio un filón en la historia y la quiso aprovechar invitando a los propios protagonistas a aparecer (aunque lo que suene de fondo sean los Porretas) en su campaña a cambio, eso sí, “de un pastizal”.

De inmediato se sucedieron las quejas de músicos, público y políticos que han entendido esa leyenda y mensajes como “Aún hay gente que hace las cosas porque le gustan” como una absoluta atrocidad: insinuar que los músicos pueden hacer su trabajo a cambio de limosnas en forma de chucherías o víveres, de un trueque. Músicos como Guille Galván de Vetusta Morla, el Niño de la Hipoteca o Carlos Fernández Abril, que inició una petición de retirada del anuncio en Change.org, no han visto tolerable que el asunto se tome como una licencia literaria o televisiva. También otros, que han preferido mantenerse en el anonimato para, probablemente, no ofender a ningún patrocinador, como algunos de los consultados por Diana Aller en El Mundo (hay que alabar la valentía de Yanara Espinoza, de Papaya, al hablar tanto y tan claro, de manera abierta).

Algún otro músico, como Nacho Casado de La Familia del Árbol (que prepara su primer disco en solitario para después del verano, llamado precisamente ‘Verão’), advierte que lo que plantea el anuncio no solo sucede sino que se acepta como intercambio para poder permitirte seguir haciendo lo que te gusta, tal y como refleja el anuncio: “tocar por bebida, descuentos para bebida, comida o cena, pases gratis, gafas de sol, abonos para festivales y demás cosas que no son dinero ocurre. Salvo esos profesionales tan dignos, los demás nos comemos un poco los mocos. Eso sí, somos autónomos, pagamos impuestos y tenemos dos y tres trabajos para seguir tocando”.

Casi inmediatamente, el anuncio fue no retirado pero sí modificado (excluyendo esa parte de Los Desleales) y Mahou ha emitido un comunicado disculpándose, “por todo el amor que sentimos hacia la música”. Lo cierto es que el asunto que subyace tras esto es la precariedad laboral, algo padecido por toda la sociedad y que se ceba especialmente en un colectivo como el de la Cultura y el Arte –no solo la música–, despreciado sistemáticamente a nivel educativo y social por administraciones de todo signo.

Por eso precisamente el papel de las marcas de bebidas alcohólicas (principal, pero no únicamente: también tecnología, moda, medios de comunicación…) como mecenas se ha hecho fundamental. Nos guste más o menos, es de lo poco que permite que exista un tejido de salas y festivales que den soporte a muchos músicos y profesionales del sector cultural. Las marcas no pagan con cerveza sino con dinero a los promotores y eso revierte a los músicos, también a algunos de los ofendidos. ¿O nadie recuerda que varios músicos, mucho más conocidos y también a cambio de su correspondiente caché, han sido protagonistas de este tipo de campañas años atrás? ¿No hay, por ello, algo de hipocresía en estas quejas?

Así lo explica un profesional del mundo musical, dedicado a explotar patronicios, en el citado artículo de Diana: “Las marcas de cerveza pagan generosamente a los grupos. Y si no fuera por las marcas de cerveza, no habría festivales ni multitud de eventos que acercan los grupos a la gente. Apoyan cosas realmente pequeñas y “suicidas”, de donde no obtienen ganancia… Por supuesto esto tiene un lado oscuro, que se crea una dependencia de ciertas marcas, pero es el peaje que hay que pagar”.

Esto, en realidad, muestra la fragilidad de un sector en el que, sabiendo que la única manera de profesionalizarse es aceptando el mecenazgo de empresas, a la vez se carga contra los que aceptan tocar por fruslerías, obviando que para aquellos no es nada fácil hacer llegar su música a un público potencial, y supone tener incentivos para no desfallcer. En todo caso, es sano que se haya abierto este debate y parece razonable que se invite a los músicos, grandes y pequeños, a consensuar criterios ante las marcas y a pedir una parte más equitativa del pastel de los patrocinios de salas y festivales, como apunta Pablo Schvarzman, portavoz de Sindicatos de Música (y miembro del grupo Seward). “En algunas series o películas se habla de product placement, pero jamás se hace en referencia a un escenario”, ha dicho en declaraciones a El Diario. “Nosotros cobramos por hacer nuestro trabajo, pero si además tenemos que participar en un photocall, creo que es un dinero que se debe negociar aparte”.

  • MARDEBERING

    Aún da más asco el de los tatuajes, puro purín visual y sonoro, una oda a la idioticia actual que todo lo invade.

  • Chepito & Pochongo

    “Las marcas de cerveza pagan generosamente a los grupos. Y si no fuera por las marcas de cerveza, no habría festivales ni multitud de eventos que acercan los grupos a la gente. Apoyan cosas realmente pequeñas y “suicidas”, de donde no obtienen ganancia…”

    De donde no obtienen ganancia, dice el tío. Como si fuese un tema de filantropía o de caridad. Como si fuese una cuestión de la bonhomía de las empresas cerveceras. Como si tuviésemos que agradecer a las grandes empresas cada acción que no repercuta en beneficios directos (lo que nos llevaría a considerar los anuncios en la tele como otro gesto de generosidad).

    Me ha hecho también bastante gracia lo de “pagan generosamente a los grupos”. Un poco más y los llama privilegiados.

    Y tampoco me toca a mi hacer una lista de conciertos y festivales que “acercan los grupos a la gente” que nada tienen que ver con cerveceras ni patrocinios, pero los hay y los ha habido. Lo que habría que preguntarse, en todo caso, es por qué se ha llegado a esta situación donde parece que es imprescindible que las cerveceras se inmiscuyan en todo aquello que huela a música cuando no es así, o al menos no de forma tan exagerada, lejos de la península.

  • xabier

    Por supuesto que no lo hacen por caridad, lo hacen porque estudian el retorno y apuestan por esos patrocinios.
    Pero, lo hacen.

  • minipimer

    Pues claro que el negocio de la música va a ser precario. Y si trabajo 15 horas recogiendo chatarra de la calle también será precario a pesar de que sea muy beneficioso para la sociedad.

    Hay una cosa que se llama AMOR AL ARTE, que es lo que hace que alguien trabaje de lunes a viernes en una oficina de banca, ese es su trabajo y el fin de semana se lo pasa en su casa produciendo música POR GUSTO. Además que cada vez hay más acceso a todos los medios y conocimientos necesarios, y hay obras maestras de sobra que se han hecho desde la precariedad, eso nunca va a faltar. Bien, este proceso es DEFLACIONARIO. Cuanto más oferta haya en un mercado más bajo será el precio de ese producto, en román paladino, que hay tanta música ahí fuera que si quiero que escuchen una canción mía, tendré que ofrecerla gratis, o incluso pagar para que la escuchen.

    Aquí cabe pensar, qué quiere la gente, un socialismo donde la gente se dedica a lo que sabe hacer mejor y se le recompensa con un precio acordado, o una economía de mercado, y si se quiere lo segundo hay que aterrizar un poquito en la realidad de las cosas, igual a mi me gustaría mucho hacer algo pero si la sociedad no lo valora tendré que dedicarme a otra cosa. Me parece que si a alguien le gusta mucho un grupo debería apoyarle económicamente, entendiendo que si no lo hace ese grupo querido va a desaparecer, pero de nuevo el problema es cuando hay tanta música que te da igual si un grupo u otro desaparece porque total no das abasto.

    La música es un producto en extremo devaluado. Hace 150 años antes de que la música se pudiera grabar una persona solo podía escuchar su sinfonía favorita si una orquesta de verdad la interpreta, igual solo ocurriría 2 o 3 veces en su vida. Ahora la música es ubicua, los discos se venden más que nada como objetos de colección, a eso le queda poco recorrido, y la música en directo y festivales, la gente va un 50% por la música y un 50% por socializar/fiesta/beber. Así que de momento eso tenemos, el músico como un proveedor de servicios para las cerveceras y demás industrias del entretenimiento. Sea Mahou, sea Apple (el disco de U2), etc.

  • Anchored

    ¿En serio estás equiparando recoger chatarra a crear cultura?

  • minipimer

    La música es probablemente lo que más me alegra la vida, no estoy comparando hacer el Srgt Peppers a recoger cacharros de la calle, para entendernos.

    Pero se publicarán varios millones de discos cada año en el mundo, tampoco me puedes decir que todos aportan algo, ni subestimes la importancia de tener las calles limpias de chatarra, eh.

    No estaba hablando de valor emocional, estaba hablando de valor económico, y que en economía de mercado las cosas valen lo que la oferta y demanda digan, y el ejemplo vale en cuanto que los dos servicios no valen casi nada en el mercado. No es opinión, es la realidad y no estoy diciendo que me guste ni me disguste. Al final no es problema de Mahou ni otras marcas, esta situación es el resultado de todas nuestras decisiones personales, pagando por unas u otras cosas.

  • ヒメネス ペドロ

    Personalmente el anuncio no me ha sorprendido, es mas, hasta me parece realista. Veamos: Un puñado de hipstéricas pesadas arreglando el mundo y dándoselas de sabias diciendo la primera mierda que se les viene a la cabeza. Parece que viene a representar una parte de la sociedad de nuestro pais desde que a la gente le dió por ponerse gafas de pasta, empezar a escuchar música que no entienden muy bien y acudir a festivales de gente que ni conocen; pero donde se lo pasan pipa gracias, precisamente, a los patrocinadores, que son marcas de cerveza.

    La verdad, da mucha vergüenza ajena… Que se dejen de tanta tertulia indie y se busquen una formula nueva…

  • RVN

    Después de la polémica con el anuncio en el que salían Love of Lesbian porque hacían arroz con cosas en vez de paella cualquier cosa es muy trascendente y debatible.

  • Anchored

    Es que el arte no se mide en valor económico. No todo se tiene que capitalizar.

    Defender que los músicos deben de trabajar por amor al arte es abocarnos a una cultura homogénea y solo hecha por privilegiados. Cualquiera que haya creado algo en su vida sabrá el esfuerzo y entrega que requiere y pensar que el arte lo van a hacer banqueros los fines de semana es tener una perspectiva de la cultura que no tiene nada que ver con la cultura.

    En España se asocia la cultura al entretenimiento ocioso, pero hay que mirar más allá de nuestras fronteras. O incluso dentro de las mismas y fijarse en aquellos que hacen progresar nuestra expresión humana, ya sea desde la experimentación como desde la honestidad. Dice mucho que la expresión “por amor al arte” quiera decir que uno está dispuesto a trabajar gratis, muy propio de una sociedad servilista que piensa que querer ganarse la vida haciendo lo que a uno le gusta es utópico, idealista e infantil.

  • Anchored

    Es que el arte no se mide en valor económico. No todo se tiene que capitalizar.

    Defender que los músicos deben de trabajar por amor al arte es abocarnos a una cultura homogénea y solo hecha por privilegiados. Cualquiera que haya creado algo en su vida sabrá el esfuerzo y entrega que requiere y pensar que el arte lo van a hacer banqueros los fines de semana es tener una perspectiva de la cultura que no tiene nada que ver con la cultura.

    En España se asocia la cultura al entretenimiento ocioso, pero hay que mirar más allá de nuestras fronteras. O incluso dentro de las mismas y fijarse en aquellos que hacen progresar nuestra expresión humana, ya sea desde la experimentación como desde la honestidad. Dice mucho que la expresión “por amor al arte” quiera decir que uno está dispuesto a trabajar gratis, muy propio de una sociedad servilista que piensa que querer ganarse la vida haciendo lo que a uno le gusta es utópico, idealista e infantil.

  • funambulista

    Si tu contratas a un grupo para un festival tienes que pagarle, nada tiene que ver en ello que haya exceso de oferta o demanda en el mercado musical. Estamos hablando de festivales en los que la gente paga por ver a los que están en cartel, que mínimo que formalizar un contrato y ser remunerado.

  • xabier

    Lo que ocurre es que entre el creador y el banquero está la gran mayoría de la gente, aquella que para ganarse la vida, debe asfaltar las carreteras, visitar talleres para tratar de vender herramienta, dar clases a chavales de 14 años en plena efervescencia, etc . Y hacerlo lo mejor posible, sino ni llega a ganarse la vida.
    Por lo tanto, el creador, lo mismo. Perfecto el que apueste por ello, pero en el hacerlo bien, en ser constante y trabajador, en saberlo vender, en llegar a la gente, etc, estará el poder llegar a ganarse la vida con ello o no.
    Estoy totalmente de acuerdo en tu parte final, y añadiría que es de extremos, es decir, la gran mayoría malvive, y muy pocos, los “de éxito”, se salen del mapa.

  • Anchored

    El problema es que hacerlo bien, ser constante y trabajador, saberlo vender y llegar a la gente, no garantiza en absoluto poder ganarse la vida con el arte. A menos que uno sea una pieza más en el entramado amiguista y monopolizador de la cultura en España, tiene más que asumido que todo su esfuerzo no va a dar frutos y ve su labor como efímera.

    A mí me deja alucinado ver como en España no cuestionamos que futbolistas estén podridos de dinero y no paguen a hacienda y, sin embargo, pretendamos que los creadores culturales asuman que tienen que vivir una vida precaria y miserable.

    Dice mucho de las prioridades de este país.

  • Anchored

    Y, de nuevo, poner a la misma altura a chatarreros, asfaltadores y creadores culturales me resulta asombroso.

  • xabier

    No es cuestión de altura, no soy clasista, es cuestión de ganarse la habichuelas.

  • Anchored

    Crear cultura no se trata de ganarse las habichuelas. ¿Alguna vez has creado algo cultural?

  • xabier

    Así es, estoy de acuerdo en la primera parte.
    El resto es muy tópico, muchos estamos asqueados de ello.

  • xabier

    Y de qué crees tú que deben vivir los que crean cultura?
    Alguna vez has trabajado?

  • xabier

    El colaborar bastantes años en una organización de tiempo libre tratando de que los chavales formen una buena base es cultura? Por supuesto, por “amor al arte”.
    Qué es cultura? La cocina lo es? Juntarse con 4 amigos en un local a componer canciones y pasarlo bien lo es?
    Desde luego lo que tengo claro es que valoro la cultura, y gasto en comprar música, en acudir a conciertos, en comprar libros, e ir al teatro y al cine. Y lo pago por principios, porque podría consumir esa música y cine por la cara.

  • Anchored

    ¿Tópico o típico?

  • xabier

    Je, je. Tópico y típico.

  • minipimer

    Oye, que el arte SI se mide en valor económico, vamos a aterrizar un poquito en la realidad del mundo porque si no no se puede debatir.
    Si me apuras incluso la vida humana tiene un valor económico, lo calculan indirectamente los políticos todos los días del año cuando deciden gastar X euros para arreglar una carretera en la que se mueren N personas, o deciden no comprar una cura de hepatitis que cuesta mucho pero estiman que salvaría la vida de Y personas al año. Esas decisiones ya marcan unos rangos de mínimos y máximos de una vida humana en cada sociedad.

    La indignación por poner a la misma altura a trabajadores no muy cualificados pero necesarios (chatarreros, asfaltadores) y creadores de cultura no la comparto. Al cabo del año se publicarán 5 millones (es un decir) de discos en todo el mundo, habrá discos de Tame Impala y Radiohead muy valorados, esos grupos no viven en la precariedad, ¿verdad?. Si me comparas Thom York o el chatarrero de mi barrio, opinaré que Thom aporta más al mundo, ahora, a medida que bajamos en la pirámide de artistas mundiales, el millón de mierdas de menor valor añadido que se publica al año sí lo puedo poner por debajo del trabajo de mucha otra gente. Yo tengo mi pequeño estudio casero, en donde grabo mis mierdas, durante muchas horas y la realidad es que nadie quiere escucharlo y lo hago por gusto.

    No defiendo que los músicos tengan que trabajar por amor al arte. Trato de explicarte cómo funciona la economía, la música es un mercado global, que hay un puñado de miles de músicos en el mundo que ganan mucha no, muchísima pasta, pero a partir de cantidades de discos tan gigantescas hay rendimientos decrecientes, aporta menos valor, y todos los millones de músicos que están más abajo en la pirámide no les queda otra que la precariedad y jugar a la suerte a ver si suben en la pirámide. Conste que no me agrada la puta selva que es el capitalismo, es una lotería y un sálvese el que pueda, solo estoy describiendo la dinámica del asunto, porque si no se entiende eso la gente divaga en discusiones despegadas de la realidad.

    Supongo que un músico por lo general empieza a hacer música y grabar por amor al arte. Cuando empieza a ganar dinero y se profesionaliza el amor al arte pasa a ser su enemigo económico. Otros gremios para evitar la precariedad se organizan de otra manera, limitan la entrada mediante licencias como taxis, sindicatos, etc… aquí no, cualquiera puede poner su música al alcance de todos. No digo que tengan que limitar nada, solo explico diferencias con otros gremios.

    Yendo a lo práctico del asunto, no veo ninguna solución. Como comprador que cada cual pague lo que pueda y quiera a sus grupos favoritos, y el que se plantee dedicarse a la música que apueste por lo que crea mejor siendo consciente del riesgo.

  • Anchored

    Tópico es una crítica sin fundamento, típico es una opinión injustificada.

    ¿Por qué es “tópico y típico”?

  • Anchored

    ¿Este es tu argumento? ¿Responder a una pregunta genuina repitiéndola?

  • Anchored

    “El colaborar bastantes años en una organización de tiempo libre tratando de que los chavales formen una buena base es cultura?”

    No es altruismo y enseñanza.

    “Qué es cultura? La cocina lo es? Juntarse con 4 amigos en un local a componer canciones y pasarlo bien lo es?”

    Sabes perfectamente de qué estoy hablando cuando digo crear algo cultural. Si no lo tienes claro, simplemente atente a lo que se debate, ¿deberían los músicos españoles poder vivir dignamente de sus creaciones? Yo digo que categóricamente sí, ya que la cultura es esencial para nuestra naturaleza humana. No sólo se debe garantizar la vida digna de los músicos, sino que se debe proteger.

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