The National / Sleep Well Beast

Por | 08 Sep 17, 0:03

nationalEn la última década (de las dos que cumple el grupo), The National han crecido en público e influencia disco a disco hasta ser una de las bandas de rock más importantes del planeta. Y lo han hecho de forma algo contradictoria: en 12 años han pasado de tocar en la sala Moby Dick de Madrid para unas 50 personas, presentando uno de sus mejores discos –si no el mejor, ‘Alligator’–, a ser incuestionables cabezas de cartel en festivales tamaño Primavera Sound con ‘Trouble Will Find Me’, un disco con el que para algunos –como yo mismo– comenzaban a dar muestras de agotamiento en su fórmula. Pero no seamos cínicos: todos sus discos desde entonces han sido notables y su merecido éxito es una impredecible pero feliz rareza.

Por todo esto, ’Sleep Well Beast’, el séptimo disco del grupo de Matt Berninger y la doble pareja de hermanos Devendorff y Dessner suponía uno de los mayores retos de su carrera. Y por eso, posiblemente buscando escapar de lo previsible, se han tomado más de 4 años para crearlo, el lapso más largo de su carrera. El resultado es, ya podemos decirlo, de nuevo notable y, si bien no vuela tan alto como en sus mejores momentos, contiene a la vez argumentos que satisfarán tanto a los que solo les piden un poco más de ese ya conocido rock épico emocional como a los que buscan algo más, un extra que refresque su propuesta y la siga haciendo excitante y sugerente.

Para los primeros, ‘Day I Die’, la grower ‘The System Only Dreams In Total Darkness’, ‘Ill Still Destroy You’ o ‘Guilty Party’ serán sin duda sus nuevas favoritas –diría que de todo su público–. Los segundos, además, comprobamos cómo el componente orgánico de su sonido se entrelaza con cajas de ritmo, loops y sonidos sintetizados. Un recurso bien equilibrado en cortes como la estupenda ‘Nobody Else Will Be There’, ‘Walk It Back’ o, en un interesante extremo, la intrincada ‘Sleep Well Beast’ que, recordando a lo que ocurría con Low en el gran ‘Drums and Guns’, ofrece nuevas perspectivas de expansión creativa para el grupo. Ojo, en ningún caso huyen del rock. De hecho, se desmelenan como pocas veces en una ‘Turtleneck’ poseída por el espíritu de Stooges o MC5, con un atractivo duelo de guitarras entre los gemelos Dessner.

Se echan en falta, en todo caso, más canciones eficaces y memorables. El tono compositivo es muy bueno, pero cortes como ‘Born To Beg’, ‘Empire Line’ o la pseudo-doo wop (!) ‘Dark Side of The Gym’ (genial título, marca de la casa Berninger) andan cortos de pegada, rebajando la intensidad del disco de manera palpable. Ocurre, incluso, que a menudo los textos de Matt –co-escritos con su esposa Carin Besser, ex-editora de ficción de The New Yorker– resultan más magnéticos y atractivos que la propia música (las tres antes citadas son el mejor ejemplo). Su característica escritura abstracta y su especial sentido del humor muestra esta vez su preocupación por el futuro de sus nuestros hijos (’Sleep Well Beast’), con constantes guiños al panorama político (no hay que correr mucho para imaginar ese “I won’t let it ruin my hair” de ‘Walk It Back’ en la cabeza de Trump) y curiosas autorreferencias a la intrahistoria del grupo (‘Day I Die’ revela quién era aquel Val Jester que conocimos en su canción homónima de ‘Alligator’, por ejemplo).

Pero también, en sus mejores momentos líricos, Berninger se desnuda enfrentándose a la idea de cómo conservar el amor por su pareja después de tantos años, recordando cómo comenzó (‘Nobody Else Will Be There’) e imaginando cómo afrontarían una hipotética ruptura (‘Guilty Party’, ‘Carin at The Liquor Store’). Una perspectiva poco frecuente sobre el amor que revaloriza el peso poético en la propuesta del grupo. Me atrevo a decir que ‘Sleep Well Beast’ no será, muy probablemente, el disco favorito de The National para nadie. Pero sigue siendo admirable su manera de afrontar la música, permaneciendo fieles a la idiosincrasia del grupo y, a la vez, abriendo vías de crecimiento para su propuesta. Eso es muy digno de admiración.

Calificación: 7,7/10
Lo mejor: ‘Day I Die’, ‘The System Only Dreams In Total Darkness’, ‘Guilty Party’, ‘I’ll Still Destroy You’
Te gustará si te gustan: Sufjan Stevens, Bon Iver, Broken Social Scene

Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • aguachupein

    Pues para mí es un discazo al nivel del anterior. ¿”Dark side of the gym” corta de pegada? Para mí es una de las mejores canciones del disco y creo que The National no necesitan pegada en sus canciones, es una balada preciosa. A resaltar los singles, “Empire Line” y “Nobody else will be there”. Curiosamente la canción que da al título es la que menos me gusta, demasiado experimental.

  • Quique Gómez

    Más razón que un santo. “Dark side of the gym” corta de pegada, claro que sí guapi

  • Chepito & Pochongo

    La verdad es que la utilización de cajas de ritmo y otros truquillos electrónicos no les ha venido nada mal para disimular un poco mejor que HAN VUELTO A HACER EL MISMO DISCO DE SIEMPRE. Que tampoco importa demasiado porque les sale muy bien y esta vez claramente mejor que la anterior. De hecho, sin ser de lo mejor del lote, se agradece la presencia de algo como Turtleneck, que recuerda a esos The National de sus tres primeros discos, cuando parecían un grupo que podía apuntar en muchas direcciones en lugar de apostar por transitar el mismo camino una y otra vez, una y otra vez…

  • Chloe

    De los mejores discos de este año sin ninguna duda. Para mí, es superior a su predecesor, pero puede que esté hablando “en caliente” ahora y después opine lo contrario xD

    Una maravilla.

  • Chris Fakka

    Mucho más divertido oír a estos, que a los Arcade FI

  • Baby Jane

    Solamente le he dado una escucha general, pero creo que está genial, delicia para los oídos, no peca de ruidoso que era mi mayor temor.

  • David

    Totalmente de acuerdo. Sólo le he dado una escucha pero me parece superior al antecesor y a buen seguro estará entre los mejores discos del año. No ha habido canción que no me haya gustado. Un gustazo de disco.

  • mardebering

    este disco es una delicia, este y el de Broken Social Scence son mis preferidos del año “hasta ahora” de guitarrillas y tecladillos.
    “The System Only Dreams In Total Darkness” , “Guilty Party” y “Dark side of the gym” son preciosas canciones.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Send this to a friend