Crónica FIZ Festival 2011

Por | 03 Oct 11, 12:14

Hacía ya unos años que el Festival de música Independiente de Zaragoza no reducía sus jornadas a solo una, y así lo decidieron para su decimoprimera edición, la cual tuvo lugar, como casi siempre (en 2007 se celebró en otro emplazamiento), en la Sala Multiusos del Auditorio de la capital maña. Un cartel sin fisuras hacía muy atractivo el evento, y por ello el aforo superó los 4.000 asistentes, confirmando nuevamente al FIZ como parada obligatoria en el circuito festivalero indie.

The Faith Keepers dieron sobradas razones a la escena local para sentirse más que orgullosa de sus bandas, con un concierto de funk y soul que, pese a ser el primero de los que iban a tener lugar, congregó a bastante gente dispuesta a dejarse llevar por los ritmos negros. Los zaragozanos contaron con una formación muy completa, que incluía sección de vientos y percusionista, y se vio aumentada con la colaboración del MC Dr. Loncho en uno de sus temas.

Fue un tanto inusual ver a un grupo de la envergadura de Standstill salir a escena a las 9 de la noche, como si de unos teloneros se tratasen, pero así lo quisieron los organizadores, y de todos modos la decisión no impidió ofrecer a Enric Montefusco, Piti Elvira y demás miembros otro excelso recital, con un setlist similar al del pasado Contempopránea: ‘Adelante Bonaparte‘ y ‘Vivalaguerra’ a partes iguales, con alguna perla de su álbum homónimo de regalo. Salvo unos problemas iniciales con la guitarra de Piti, lo demás fue coser y cantar. Y corear, mucho corear por parte de un público entregadísimo, destacando la perfecta conjunción artista-público durante ‘La mirada de los mil metros’.

El concierto más concurrido de la noche fue, oh sorpresa, el de Vetusta Morla, quienes tenían todo ganado de antemano. Su directo se mantiene impecable, con garra, es de esos que, aunque el grupo en sí no te guste mucho, tienes que reconocer que se come el escenario. Entre ‘Mapas‘ y ‘Un día en el mundo’ anduvo el juego, y parece que canciones como ‘Los días raros’, ‘En el río’, ‘Lo que te hace grande’ o ‘El hombre del saco’ se pueden empezar a equiparar con ‘Copenhague’, ‘Valiente’ o ‘Sálvese quien pueda’ en cuanto a recibimiento por parte del público, lo cual es una buena noticia para los de Tres Cantos.

El público teenager dio paso al más talludito cuando llegaba el turno de James, quienes comenzaron con una minimalista versión acústica de ‘Lose Control’, con Tim Booth y uno de los guitarristas recorriendo el foso de la Multiusos, cantándoles a la cara a los anonadados asistentes, que no dejaban de hacer fotos. Una vez sobre el escenario, y ya con toda la banda a sus puestos, Booth y Cía. interpretaron sus temas más conocidos, como ‘Waltzing Along’, ‘Born Of Frustration’, o ‘Getting Away With It (All Messed Up)’. Remataron con ‘Sit Down’ y volvieron para un bis de una sola canción, que fue ‘Laid’, y durante la cual invitaron a los presentes a subirse a bailar con el grupo, cosa que muchos hicieron encantados.

Tras dos conciertos bastante radio friendly, llegaba la hora de que las cosas se pusieran feas, pero para bien, y es que había llegado el momento de dar cera para Triángulo de Amor Bizarro. Y, cómo no, repartieron bofetadas sonoras para todo aquel que las quisiera recibir, con ‘De la monarquía a la criptocracia’, ‘La malicia de las especies protegidas’, ‘El fantasma de la transición’ o ‘El crimen: cómo ocurre y cómo remediarlo’, temazos de sus dos LPs.

La parte más bailable y electrónica de la noche llegaba primero de la mano de unos Delorean que, a la espera de un próximo asalto discográfico, permanecen en estado de gracia, con un repertorio muy sólido y un directo que, cuando la acústica del recinto es propicia, garantiza la fiesta de las fiestas. Momentos similares los pudo vivir servidor en la primera edición del MTV Madrid Beach, y el buen sabor de boca permaneció en la madrugada maña con el constante fluir de ‘Deli’, ‘Grow’ o ‘Real Love’, entrelazadas con una maestría envidiable. El DJ set de Kele Okereke, quien ignoramos si estuvo acordándose de los familiares de los miembros de Bloc Party durante su sesión, puso el punto final con más electrónica de baile.

Fotos: Juan Antonio Pérez.

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