Las claves visuales de vídeos de Dua Lipa, Rosalía, C. Tangana con Natti Natasha, Halsey y Tame Impala

Por | 04 Feb 20, 11:39

Los guiños a Olivia Newton-John de Dua Lipa, la fábula carcelaria de Rosalía, los puñetazos de C. Tangana y los arañazos de Natti Natasha, la vaquera Halsey homenajeando a divas del pop, y la nostalgia según Tame Impala. Bajamos la cremallera a cinco de los vídeos más destacados de las últimas semanas y aireamos sus referentes estéticos y narrativos.

Physical (Dua Lipa)

Al igual que el título de la nueva canción de Dua Lipa parece un guiño a la “aeróbica” ‘Physical’ de Olivia Newton-John, el videoclip creado por CANADA también parece lanzar codazos cómplices al gran fracaso -y posterior película de culto- de la carrera cinematográfica de la cantante australiana: ‘Xanadú’ (1980). El colorido hangar con varios decorados donde transcurre el vídeo remite al gran estudio donde Kira -¡hija de Zeus!- y el pintor Sonny realizaban su famoso baile-cortejo con patines (baile que también aparece en el clip aunque no se vean los patines). Pero no es la única coincidencia. Como también ocurría en la película, en ‘Physical’ se utiliza la animación como forma de representar los sentimientos amorosos. La diferencia estriba en que en ‘Xanadú’ el referente es Disney, y en el videoclip es el anime y el lirismo naif de Mathias Malzieu. ‘Physical’ trasmite toda la alegría festiva de un musical ochentero, pero pasado por una sesión de maquillaje de fantasía que tan de moda ha puesto la serie ‘Euphoria‘.

Juro que (Rosalía)

La primera imagen de ‘Juro que’ conecta directamente con el estilo de los primeros videoclips de ‘El mal querer’. Omar Ayuso, famoso por la serie ‘Élite’, aparece caracterizado como un preso al que le han calentado un poco la ñata. Pero hay un detalle en su aspecto que remite al juego iconográfico que se daba en ‘Malamente’ o ‘Pienso en tu mirá’: la tirita dorada. Este contraste entre lo costumbrista y lo estiloso, junto al uso de una paleta de colores verdirroja en los decorados, acerca el último vídeo de Rosalía al universo visual de Almodóvar (ese teléfono rojo parece recién sacado de ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’). Al igual que la letra de ‘Juro que’ parece una reinterpretación de las canciones de la trena que popularizaron Los Chichos o Los Chunguitos, el vídeo también semeja una relectura, en clave narco, del melodrama carcelario. ‘Juro que’ está dividida en tres partes. La primera, con Rosalía vestida de rosa y lágrimas en los ojos, parece corresponder a la primera etapa del encarcelamiento de su amado. La segunda, con la cantante luciendo un escotado vestido amarillo, a un alegre vis a vis. Y la tercera, con Rosalía de rojo y cantando “si no sales tú, entro yo”, al momento de mayor desesperación.

Viene y va (C. Tangana, Natti Natasha)

El boxeador mordiendo la lona, y la corista contando billetes. Esta imagen tan típica del cine negro con la que acaba el videoclip ‘Viene y va’ está inspirada en clásicos del género pugilístico como ‘Cuerpo y alma’ (1947), ‘El ídolo de barro’ (1949) o ‘Más dura será la caída’ (1956), películas que escarbaban en el lado más sórdido y corrupto del boxeo. El formato 4:3, la tipografía retro de los créditos, la fotografía en blanco y negro, los encadenados de una escena a otra, los ambientes humeantes, el aire de femme fatale de Natti Natasha… todo remite a ese cine negro de finales de los cuarenta y principios de los cincuenta. Todo menos el propio C. Tangana, a quien ese traje y ese sombrerete le sientan tan bien como un disfraz de carnaval. ‘Viene y va’ juega con eficacia al anacronismo: imágenes que remiten a la edad dorada de Hollywood ilustrando una canción llena de “mamis” y “perreos”.

You should be sad (Halsey)

No hay muchos videoclips que dialoguen visualmente con otros videoclips. Este es uno de ellos. Colin Tilley, director de premiadas piezas como ‘Alright’ de Kendrick Lamar o ‘Anaconda’ de Nicki Minaj, rinde tributo a varios vídeos conocidos. ‘You should be sad’ comienza con Halsey vestida de vaquera sexy, entrando en un local country como quien entra a un club clandestino de leatheronas. A partir de ahí, entre balas de paja y cuerdas de amarre, se suceden los bailes y los homenajes (confirmados por la propia cantante) a varias divas: las coreografías “sucias” de Christina Aguilera en ‘Dirrty’, el rímel estilosamente corrido de Carrie Underwood en ‘Cry Pretty’, el espectacular traje de leopardo con capucha que lucía Shania Twain en ‘That Don’t Impress Me Much’… También hay una referencia televisiva: la entrada a Studio 54 de Lady Gaga subida a un corcel blanco en el capítulo ‘Chutes and Ladders’ de la quinta temporada de ‘American Horror Story’.

Lost in Yesterday (Tame Impala)

Encuentra las diferencias. Como esos pasatiempos que venían antes en los periódicos, el nuevo videoclip de Tame Impala juega a las diferencias haciendo cuatro panorámicas por una boda setentera en un simulado plano secuencia. Cada vuelta que da la cámara, el banquete es más lujoso, estiloso y animado, y los invitados más saludables, felices y elegantes. El fotógrafo pasa de hacer fotos con una polaroid a rodar con una cámara Super 8. Y los músicos, de ser dos y un magnetófono, a acabar tocando toda la banda en el escenario. También cambia el formato de la imagen, que va pasando del cuadrado tipo diapositiva al panorámico cinematográfico. Pero al final ocurre algo inesperado: regresa la novia embarazada del principio hecha un basilisco, y también la señora malhumorada que apaga su pitillo en la bebida. Como dice la letra de la canción, con el paso del tiempo los malos recuerdos se convierten en buenos. Pero, ¿merece la pena perderse en la nostalgia, o es mejor rasgarla con el cuchillo de la tarta y mirar hacia adelante?

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