Romain Gavras es algo así como el último mohicano del videoclip, el epígono de ese star system de realizadores que floreció entre los años noventa y comienzos del siglo XXI. Tras el pelotazo de ‘Atenea’ (2022), todo apuntaba a que el ex de Dua Lipa se iba a consolidar como director de cine. La película le abrió de par en par las puertas de la industria anglosajona, que impulsó su siguiente proyecto, ‘Sacrifice’, con un reparto de lujo: Chris Evans, Anya Taylor-Joy, Charli XCX, Salma Hayek… Sin embargo, la desastrosa recepción en el festival de Toronto del año pasado ha dejado, por ahora, en suspenso su distribución comercial.
En el reparto de ‘Sacrifice’ figuraba también Yung Lean. El rapero sueco es precisamente el protagonista de ‘Storm’, el segundo trabajo de Gavras para Gener8ion, el proyecto del productor francés Surkin, autor, a su vez, de la banda sonora de ‘Atenea’.
Como ya ocurría en el videoclip ‘Neo Surf’, ‘Storm’ se sitúa también en 2034. Esta vez, sin embargo, Gavras traslada la acción de Atenas a un colegio de Leeds. Aunque está situada en el futuro, lo que narra es atemporal: las tropelías del típico matón de instituto en pleno subidón de furia acosadora, afán de protagonismo y autoafirmación destructiva. Como un John Cobra internado en Hogwarts.
Con una estética que remite a la pionera ‘If….’ (1968), el director muestra su habitual fuerza y nervio visual para filmar la acción frenética. Pero lo más interesante del clip es su capacidad para quebrar las expectativas del espectador.
Por un lado, las morales. La espiral de violencia bully del vídeo parece destinada a resolverse con un final catártico, una conclusión donde se restaure el orden y se imponga la justicia poética. Que le den al abusón su merecido, vaya. Pero no: la primera parte termina en una suerte de ritual hooligan con todos los alumnos bailando como en un concierto de Dagoba.
Por otro, las expectativas narrativas. La segunda parte del clip es aún más sorprendente que la primera: un plano secuencia de tres minutos, sostenido por una alucinante coreografía a cargo de Damien Jalet, coreógrafo de ‘Suspiria’ (2018) y ‘Emilia Pérez’ (2024), destinado a figurar entre los momentos más memorables del audiovisual de 2026.
