KILLIN’ CACTUZ: «Lo más parecido a Jackass para un músico independiente es montar un concierto»

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KILLIN’ CACTUZ: «Lo más parecido a Jackass para un músico independiente es montar un concierto»

El proyecto de KILLIN’ CACTUZ, formado por Nao Albet y Adrià González en 2021, lleva desafiándose a sí mismo desde su formación. Su imprevisible mezcla de géneros, desde el hip hop o la electrónica hasta el indie pop, y el humor, por supuesto, son parte de su inconfundible marca: «Le preguntaste a la IA si te vas a enamorar», cantan en ‘Jpeg’, su último lanzamiento.

Nao Albet y Adrià González son los últimos invitados de nuestra sección «Meister of the Week», comisariada por Jägermusic. Antes de KILLIN’ CACTUZ, el dúo de Barcelona quería seguir los pasos de Jackass con su propia versión: Punch. Hablan sobre las locuras de sus años tempranos, la confianza necesaria para mantener un grupo y la relación entre Jackass y el panorama indie español: «Es como la sensación de estar metido en un coche en llamas».

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¿Por qué habéis elegido hablar de Jackass?
Porque antes de KILLIN’ CACTUZ ya éramos un poco Jackass. Cuando teníamos 14-15 años montamos Punch, que era básicamente nuestro propio Jackass, pero hecho a nuestra manera y con bastante menos presupuesto y probablemente bastante menos criterio. Grabábamos las cosas que hacíamos, nos pegábamos unas hostias considerables y nos inventábamos retos que hoy probablemente no pasarían ningún filtro de seguridad. Ya de hecho en esa época tuvimos algún problema bastante gordo…

¿Qué es lo más peligroso o estúpido que habéis hecho juntos? Y no vale decir que fue crear el grupo.
Hace años que nos conocemos y hemos hecho bastante locuras juntos, sobre todo en esa época entre los 13 y 16 años que te crees inmortal y por encima de todo. Si juntas energía infinita, cero miedo, muchos porros y una cámara, nos encontrarás a nosotros pensando qué locura es la siguiente. Por ejemplo, Nao se ha quemado media cara: pelo y cejas, porque le escupieron fuego con la boca. Hemos saltado de una ventana hasta un contenedor lleno de basura, hemos hecho la típica Jackass del carro de la compra, jugado al pilla pilla por la ciudad con las motos… Si queréis ver más escenas estúpidas buscad nuestro videoclip en Vimeo…

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¿En qué dinámicas os veis identificados con el cast de Jackass? Ellos siempre se están haciendo las bromas más brutales, jodiéndose muchísimo, pero siempre son amigos al final del día.
Muchísimo. Sobre todo en eso: nos puteamos mucho entre nosotros, pero hay una confianza muy grande detrás. Creo que una de las cosas que nos ha mantenido juntos durante tantos años es precisamente que no nos tomamos demasiado en serio entre nosotros. Nos podemos decir absolutamente cualquier cosa, hacernos bromas bastante lamentables y reírnos de lo que hace el otro, pero cuando toca ponerse serios, estamos ahí.

La línea entre el proyecto en sí y la amistad de sus integrantes es muy fina, casi indiferenciable. ¿Os pasa lo mismo?
Sí, y probablemente ese es el principal problema y la principal virtud del grupo. KILLIN’ CACTUZ no empezó como un proyecto empresarial ni como una estrategia musical. Éramos amigos haciendo música juntos y, con los años, aquello que hacíamos entre nosotros se convirtió en un proyecto. De hecho ya hemos tenido diferentes proyectos juntos, nos encanta hacer música y hacer cosas juntos. Aprendemos mucho el uno del otro.

«Si juntas energía infinita, cero miedo, muchos porros y una cámara, nos encontrarás a nosotros pensando qué locura es la siguiente»

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¿Quién de vosotros sería Johnny Knoxville y quién sería Steve-O?
Aquí probablemente empezaríamos una discusión que acabaría demostrando que todos pensamos que somos Johnny Knoxville y que nadie quiere asumir que es Steve-O. Pero, si tenemos que ser sinceros, probablemente habría un reparto bastante claro: uno es el que tiene la idea y el otro es el que dice “sí, hagámoslo” antes de pensar en las consecuencias. Aunque si nos remontamos a esa época, Nao estaba bastante más loco, así que perfectamente él podría ser Steve-O y Adrià Johnny Knoxville.

¿Qué es más importante para vosotros, dentro del grupo: compartir gustos musicales o compartir un sentido del humor?
Compartir gustos musicales es lo que nos unió con 12 años, ya que teníamos un criterio muy parecido y fuera de lo común. Que con esa edad uno fuera fan absoluto de los Beatles y el otro de David Bowie, era destacable. Actualmente estamos constantemente compartiendo música nueva que vamos descubriendo, ya que nos sirve de inspiración para nuestro proyecto.
Es importante remarcar, por eso, que el humor es parte fundamental de nuestra relación y del proyecto que estamos construyendo juntos.

Aunque Jackass como programa empezase a emitirse directamente en MTV, sí tuvo unos inicios muy DIY. ¿Cómo se vive el proceso de profesionalizar tu hobby?
Al principio simplemente haces cosas porque te divierte hacerlas o porque tienes una necesidad vital, y si encuentras a la persona que te suma pues mejor aún. Con KILLIN’ CACTUZ nos ha pasado un poco eso. Durante años hemos ido haciendo canciones, vídeos, conciertos y mierdas diversas sin pensar demasiado en si algún día sería algo profesional. Cada uno ya tiene su faena. Pero luego llega un momento en el que te das cuenta de que aquello que hacías en casa con tus amigos ahora tiene presupuesto, deadlines, contratos, distribución, promoción…

¿Qué es más loco: meterse un anzuelo en la boca y tirarse a un mar lleno de tiburones o mantener un grupo en el panorama indie español?
El mar tiene al menos unas reglas. En el panorama indie español puedes hacer una canción espectacular, tener un videoclip increíble, gastarte todo el dinero que tienes y que el algoritmo decida que ese día no le apetece enseñársela a nadie. O sencillamente que a la gente no le guste. Es una jodida. Así que probablemente los tiburones son más previsibles.

«Montar un concierto es muy Jackass… Un poco como la sensación de estar metido en un coche en llamas»

¿Qué es lo más parecido a una prueba de Jackass que un músico independiente vive de forma habitual y que el público no tiene ni idea?
Un poco todo… pero probablemente lo más loco es montar un concierto. La gente ve una hora y media de música y no ve las 37 cosas que han tenido que pasar para que esa hora y media exista. Hacer promo, transportar material, ensayos, conducir con el coche lleno de cosas, llegar y descubrir que no hay una DI (antes de un concierto siempre, siempre, hemos tenido un problema de esos de WTF!), el merchandising, pruebas de sonido… Es muy Jackass… un poco como la sensación de estar metido en un coche en llamas.

La gran polémica con Jackass siempre ha sido su supuesta influencia en los jóvenes. Para vosotros, ¿qué aporta Jackass a la sociedad?
Creemos que aporta una cosa bastante importante: la capacidad de reírte de ti mismo, buscar lo absurdo… Evidentemente, no hace falta reproducir sus animaladas —nosotros ya tenemos bastante experiencia en eso—, pero Jackass demuestra que puedes hacer algo absolutamente absurdo, llevarlo hasta el extremo y, al mismo tiempo, hacer que haya una amistad y una complicidad real detrás. Y quizá eso es lo que más nos representa: hacer cosas sin saber exactamente dónde van a acabar, pero hacerlas con tus amigos y pasártelo bien por el camino. Al final, Punch empezó así. KILLIN’ CACTUZ también. Quizá la única diferencia es que ahora hay un poco más de presupuesto y un poco menos de posibilidades de que nuestros padres nos castiguen.

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