Nace Trafalgar Festival, un nuevo festival de música que tendrá lugar los días 24 y 25 de junio en las playas vírgenes de Los Caños de Meca (Cádiz). Los primeros artistas confirmados son Crystal Fighters, Buzzcocks, Sleaford Mods, Corizonas, El Guincho, Circa Waves, Neuman, Pájaro, Damien Jurado, Beardyman, Ten Fé y Monsieur Adi.
Además de estos conciertos y de los que quedan por confirmar, Trafalgar desarrollará una serie de actividades deportivas paralelas dentro del marco Off Festival, además de otras actividades relacionadas con la gastronomía, el arte local y la naturaleza.
Los 2.000 primeros abonos ya están disponibles a través de entradas.com a un precio de 30 euros.
Hoy, la bella durmiente del pop, Lana del Rey, reanuda la promoción de su último disco, ‘Honeymoon‘, con la publicación de un nuevo vídeo para uno de sus cortes destacados, ‘Freak’, junto a su amigo y esperamos que próximo esposo para toda la vida Father John Misty, autor de ‘I Love You, Honeybear‘. Mientras llega, la cantante ha adelantado un trozo del clip en forma de «teaser» que muestra la Tierra desde el espacio y, después, al propio J. Tillman vagando unos campos cual Curro Jiménez. Lana tambien ha compartido una imagen de ella con sus chicas, las bailarinas de ‘Music to Watch Boys to’, que también aparecerán en el vídeo.
Tyler, the Creator se ha cubierto a sí mismo de mariposas para su nuevo vídeo, que pone imágenes a ‘Perfect’, uno de los cortes más neo-soul incluidos en su último disco, ‘Cherry Bomb‘, y que ha dirigido él mismo. Curiosamente, la presencia del rapero en el tema es anecdótica, y todo el protagonismo recae en su vocalista principal, la colombiana Kali Uchis, que aparece aquí con look retrofuturista. Austin Feinstein de Slow Hollows también hace un cameo.
Le1f nos visita. El rapero, uno de los más destacados del denominado «queer rap» desde la edición de su primer EP, ‘Hey’, actuará el próximo 21 de febrero en la Sala El Sótano de Madrid, tal y como confirma Red Bull Music Academy. El rapero compartirá velada con Zebra Katz. Fabianni de Agorazein será el telonero.
Le1f editó su álbum debut, ‘Riot Boi’, el año pasado. Este incluye ‘Koi‘, una de las últimas producciones de SOPHIE.
El 4 de marzo, por su parte, actuarán Carl Craig y Viktor Flores.
¿Echando de menos a Bon Iver? Nosotros (y Tamara Falcó, seguramente) también. El artista, que no saca disco desde 2011, ha sido noticia últimamente por estrenar un par de temas nuevos en directo o por versionar a Simon & Garfunkel junto a su amigo James Blake, pero también por asegurar que no tiene planes de sacar disco próximamente.
Mientras esperamos este largo, una canción nueva de Bon Iver ha llegado a la red, aunque no es tan nueva. ‘Heaven, Mass’ pertenece a la cinta en edición limitada que Eaux Claires Music & Arts Festival, el festival que Vernon comisaria junto a Aaron Dessner de The National, regala a sus asistentes y que incluye caras b y/o rarezas de sus artistas programados. Bon Iver ha tuiteado que el tema data «de 2009 o 2010», por lo que podría haber sido escrita para su segundo disco.
¿Qué canción quieres que sea top 1 en JNSP?
Triángulo de amor bizarro / Baila sumeria (35%, 100 Votos)
Las Bistecs / Señoras bien (22%, 64 Votos)
Rihanna ft Drake / Work (22%, 64 Votos)
Primal Scream ft Sky Ferreira / Where the Light Gets In (11%, 31 Votos)
Florrie / Real Love (6%, 16 Votos)
Leon Bridges / River (5%, 13 Votos)
Kyle Craft / Lady of the Arc (0%, 0 Votos)
Votos totales: 288
Coldplay actuaron anoche en la Super Bowl, aunque quizás se te haya olvidado porque sus artistas invitados, nada menos que Beyoncé y Bruno Mars, se llevaron todo el protagonismo gracias a sus dotes para el baile y su enorme carisma. Los 13 minutos de Coldplay estuvieron bien, pero podrían haber estado mucho mejor. Estas son cinco ideas que habrían mejorado su actuación.
Una puesta en escena más potente
Las canciones de Coldplay crearon anoche una unión masiva del público de lo más emocionante, sin embargo, la puesta en escena de su actuación dejó bastante que desear. Niños y niñas con violines de colores falsos, un ejército infantil de vientos, parasoles con forma de flores de colores… ¿Y lo de Katy Perry fue infantil? Por no hablar del innecesario momento «remember» que solo recordó a unos pocos invitados a la Super Bowl… ¡y dos de ellos presentes ahí mismo! Habiendo trabajado con Anton Corbijn, esperábamos algo más espectacular de Coldplay o, como mínimo, más sofisticado. Ojo, no hay que gastarse en la Super Bowl lo que vale el Vaticano para hacer algo a la altura: con originalidad y pocos recursos se pueden hacer verdaderas obras maestras. Además, se echaron de menos los monos del videoclip de ‘Adventure of a Lifetime’.
Darle una vuelta o dos al repertorio
La entrada de Coldplay con ‘Viva La Vida’ es espectacular, ¿por qué darle continuación con ‘Paradise’? Si la canción ya es un himno forzado en sí misma, su entrada en la actuación no pudo haber quedado menos natural y emocionante. Tras el primer tema, ‘Paradise’ mata toda la intensidad del momento. De hecho, ‘Adventure of a Lifetime’, con su irresistible ritmo y guitarras disco, consigue levantar el ánimo sin apenas esfuerzo, por lo que hubiera sido buena idea darle continuación con ‘A Sky Full of Stars’, la canción más bailable de la carrera de Coldplay hasta el momento, y de la que, por alguna razón, el grupo pasó olímpicamente. Por no hablar de ‘Princess of China’ o ‘Every Teardrop Is a Waterfall‘. Para tocar 4 segundos de ‘Clocks’ y ‘Yellow’, chicos, ¡no las toquéis!
Que el cartel fuera triple… o único
La actuación de Coldplay pega un bajonazo tremendo cuando Beyoncé y Bruno Mars se van del escenario tras haberse comido al grupo con patatas y no remonta después. De hecho, con Beyoncé y Mars fuera del escenario, la actuación solo decae y ni siquiera su vuelta logra salvarla. A todas luces hubiera sido mejor idea, o bien trabajar con un cartel triple que mejorara el claro desbalance en espectacularidad entre la actuación de Coldplay y las de sus invitados, o bien darle a los británicos todo el tiempo para aprovecharlo mucho mejor. Además, por estilo, Beyoncé y Bruno Mars no es que peguen mucho con Coldplay. Por pegar poco, de hecho, ni siquiera Beyoncé y Mars encajan tanto. Poco se podía hacer para hacer que eso fluyera de alguna manera.
Reubicar el orden de las actuaciones
En relación al punto anterior, ¿no hubiera sido mejor idea que el trío de artistas actuara uno después de otro, con Coldplay abriendo y adiós, en lugar de meter a Beyoncé y a Bruno Mars a la mitad de la actuación de Coldplay? ¡Si la guerra de sexos pareció el final! ¡Si ahí se acabó todo! Cuando Chris Martin empieza a tocar ‘Clocks’, la sensación total es de «ah, ¿pero esto sigue?». Al final, ni los de Chris Martin aprovecharon bien su momento, ni Beyoncé y Mars el suyo. Y con lo bien que baila Mars últimamente, que parece ya el nuevo James Brown, desde luego se hubiera merecido un mayor protagonismo, que además cantaba la canción más exitosa del año pasado (y no, no olvidamos que Mark Ronson también estaba por ahí).
Llamar a un artista más pop o más rock
Lo que hace Coldplay, lo hace bien: sus canciones son buenas, sus conciertos muy dignos, pero la banda no es apta para actuar en un espectáculo de las características de la Super Bowl. Y el problema no es que sea una banda de pop que toca instrumentos porque sus canciones son himnos para el pueblo; sin embargo, quizás su sonido pasteloso y tecnicolor no case del todo con la épica del evento. A fin de cuentas ni han dado un espectáculo de rock ni en el plano pop han logrado el entretenimiento de otros años. Muse, «Queen» o incluso los B-52s, que por muy olvidados que estén siguen dando buenos shows, habrían molado mucho más.
Sigue la fiebre ‘Star Wars’… pero de otra manera. Flying Lotus, Röyksopp, Galantis, Rustie, A-Trak, Baauer, Shlohmo y Bonobo son algunos de los artistas involucrados en ‘Star Wars Headspace’, el nuevo proyecto del productor Rick Rubin que recopila canciones de baile creadas a partir de sonidos encontrados en las películas de ‘Star Wars’. Ojo porque los sonidos utilizados, y esa es la gracia de este disco, son de lo más «random», como respiraciones de Darth Vader. El disco sale el 19 de febrero. El propio Rubin incluye un tema, ‘NR-G7’, que podéis escuchar a continuación junto a ‘R2 Where R U’ de Flying Lotus y ‘Cantina Boys’ de Baauer.
‘Star Wars Headspace’:
01 Kaskade: «C-3P0’s Plight»
02 GTA: «Help Me!»
03 TroyBoi: «Force»
04 Baauer: «Cantina Boys»
05 Shag Kava: «Jabba Flow: Rick Rubin Re-Work» [ft. A-Trak]
06 Claude VonStroke: «R2 Knows» [ft. Barry Drift]
07 Rick Rubin: «NR-G7»
08 Bonobo: «Ghomrassen»
09 Röyksopp: «Bounty Hunters»
10 ATTLAS: «Sunset Over Manaan»
11 Flying Lotus: «R2 Where R U?»
12 Shlohmo: «Druid Caravan of Smoke»
13 Rustie: «EWOK PUMPP»
14 Galantis: «Scruffy-Looking Nerfherder»
15 Breakbot: «Star Tripper»
Tras la actuación de Coldplay en la Super Bowl, su líder Chris Martin es portada de la revista Rolling Stone. Hoy, la revista avanza varias declaraciones de la entrevista y la más jugosa de ellas tiene que ver con Beyoncé, con quien actuó anoche en la Super Bowl y con la que ha colaborado en uno de los singles incluidos en su último disco, ‘A Head Full of Dreams‘.
Uno de los titulares de la entrevista anuncia que Martin «está abierto a críticas constructivas, sobre todo si vienen de Beyoncé». Lo divertido viene después, cuando Martin confiesa que una vez le pasó una canción suya a Beyoncé llamada ‘Hook Up’ y que esta la rechazó «de la manera más dulce posible». «Me dijo: Chris, me encantas, pero esto es espantoso». Desde luego, han de ser muy buenos amigos para tenerse ese nivel de confianza.
Curiosamente, no es la primera vez que un artista famoso rechaza a Coldplay. David Bowie ya le dijo no cuando este le propuso hacer coros en una canción antigua (se desconoce cuál). «Le pedí que hiciera coros en una canción, pero me llamó y me dijo que no era de mis mejores canciones», aseguró Martin. ¿Sería un tema de ‘Ghost Stories‘?
Todos, o casi todos, conocemos ya la polémica historia de DIIV: en septiembre de 2013, su líder principal, Zachary Cole Smith, y su novia, la cantante Sky Ferreira, eran arrestados por posesión de drogas después de que la policía de Nueva York confiscase éxtasis y heroína en su coche. Ferreira abordó el tema en su álbum debut, ‘My Night, My Time‘, editado un año después, y por supuesto DIIV no se ha olvidado de él en su nuevo disco, ‘Is the Is Are’, que llega cuatro años después de ‘Oshin‘. Pero ‘Is the Is Are’ no se refiere explícitamente a ese episodio; en su lugar, presenta, aunque apenas se oigan las letras a través de su corpulenta maraña de cuerdas eléctricas entremezcladas, un retrato más amplio, personal y honesto sobre los problemas de Zachary y sus amigos con las drogas y su intención de abandonarlas.
Este retrato sigue llegándonos, como no podía ser de otra manera, a través de canciones guitarreras bañadas en reverb y melancolía que suenan como si War On the Drugs versionaran a los The Cure de ‘Faith’ (más o menos). El primer single del álbum, ‘Dopamine’, de hecho, sirve como «advertencia» de Smith a los «jóvenes inexpertos» que escuchen en ella una simple historia sobre los efectos de la heroína, mientras ‘Bent (Roi’s Song)‘ relata cómo varios de sus amigos han logrado total sobriedad, entremezclando luz con distorsión. Pocos momentos en ‘Is the Is Are’, sin embargo, son luminosos (‘Under the Sun‘ la que más y suena más bien como un día nublado) ni en los textos ni en la música, pues la introspección de DIIV no solo es profunda, también es fría y lúgubre, y eso es más que notable en canciones como la trotante y humeante ‘Valentine’; ‘Take Your Time’, de jadeante melodía vocal; la vigorosa ‘Dust’ o ‘Healthy Moon’, el hallazgo melódico del álbum que termina, a su vez, con una delicada coda de piano.
No exento de momentos más aburridos como ‘Yr Not Far’ o la reiterativa ‘Incarnate Devil’, de los que adolece bastante este largo disco de 17 canciones y que no aportan demasiado o nada a su desarrollo (mucho menos ese absurdo interludio de 17 segundos colocado hacia el final del álbum, uno de los más innecesarios que he oído), destaca no obstante una canción en especial, ‘Blue Boredom’, interpretada en plan Kim Gordon por la misma Sky, que rara vez ha sonado más oscura y sexy. Nada como la voz de Ferreira para añadirle una nueva sombra a este disco de paisajes negros y corpulentos. Y es que Smith no es el más expresivo de los vocalistas: por mucho que se medio empeñe en ser el nuevo Kurt Cobain (y no solo por su peinado), le quedan varios caminos de Santiago para conseguirlo, al menos en el plano vocal.
Tras la espiral de mala prensa que engulló a DIV tras el arresto de Smith y, después, las extrañas declaraciones «homófobas, machistas y racistas» de su bajista, Devin Ruben Perez, en 4chan, Smith sabía en sus entrañas que DIIV necesitaba un buen disco para «salvarle» del pozo. «Por eso me ha costado tanto hacerlo y por eso ha tardado tanto en salir», ha asegurado. «Si no hacía un buen disco, [pensaba], estoy acabado. Ya está. Estoy jodido». Su reticencia a salir de gira (aunque DIIV se encuentran de gira actualmente, su autor prefiere componer sus canciones y ya está) no le ayudará a sumar seguidores, pero ‘Is the Is Are’ es lo suficiente bueno para mantener a los interesados. Y quién sabe, si consigue dejar las drogas, igual hasta le coge el gustillo a eso de subirse a un «tour bus»…
Calificación: 7,4/10 Lo mejor: ‘Dopamine’, ‘Out of Mind’, ‘Valentine’, ‘Healthy Moon’, ‘Take Your Time’ Te gustará si te gusta: Sonic Youth, The Cure, War On the Drugs, Real Estate Escúchalo:Spotify
Beyoncé ha de estar muy contenta últimamente. Su nuevo vídeo, ‘Formation’, ha gustado casi unánimemente y su actuación de anoche en el descanso de la Super Bowl eclipsó con holgura a la de su banda principal, Coldplay (aunque ya no los esperábamos). Sin embargo, no todo el mundo está contento con ella. Es el caso de Chris Black y Abteen Bagheeri, dos cineastas que defienden la directora del vídeo, Melina Matsoukas, habría usado imágenes de una película suya sin permiso en su nuevo vídeo. La cinta en cuestión es ‘The B.E.A.T’, un documental de 2014 sobre Nueva Orleans.
Poco después del estreno de ‘Formation’, Black se quedaba a gusto en Twitter. «¿Por qué Melina tiene que utilizar imágenes de nuestro documental?», tuiteaba. «¿Es que no había suficiente presupuesto para quedarse en Nueva Orleans y crear algo con su gente? Al menos acredita a los artistas que siguieron sus pasiones e hicieron el trabajo de verdad. Si eres artista, protege siempre tu trabajo. Nadie sabe lo que has tenido que sacrificar para crearlo». Por su parte, Bagheeri escribía que no está enfadado pero que lo ocurrido «no está bien». «Es la triste realidad de la industria musical».
Poco después, Matsoukas agradecía a Abteen por permitirle usar imágenes de su película, algo que seguía sin convencer a Black, que describía sus palabras como «tardías y algo deshonestas». «¿Nos hubiera acreditado si yo no hubiese dicho nada?», se preguntaba. «Me encanta Beyoncé pero debemos respetar a otros cineastas que trabajan igual de duro. ¿Por qué utilizar imágenes de un docuemental que hicimos? Ella dispone de un mayor prespuesto y no nos han acreditado. Si yo no hubiera dicho nada, ¿quién sabría de dónde vienen estas imágenes?»
En unas declaraciones a The Fader, el equipo de Beyoncé defiende que todas las imágenes de archivo usadas en ‘Formation’ están licenciadas. «Las imágenes del documental se han usado con permiso y licenciadas por el autor de las mismas. Se les dio la compensación apropiada. El cineasta está acreditado por dirección de fotografía adicional y le agradecemos que nos diera su permiso». Sin embargo, Black defiende que no dio permiso a Matsoukas para utilizar sus imágenes porque la película es propiedad de Nokia en asociación con Sundance. Además, asegura haber recibido un correo electrónico de otro cineasta cuyas imágenes también habrían sido usadas en ‘Formation’ sin permiso.
El pasado sábado, durante la desastrosa entrega de los premios Goya, todo el bochorno no sólo se vivía frente al público: también se reservaba un poco para detrás del escenario. Una de las anécdotas de la noche fue la vivida por Pepón Nieto cuando salía de presentar uno de los premios junto a Miriam Díaz-Aroca y Cecilia Freire.
El reportero de TVE encargado de entrevistar a los actores a su salida del escenario, primero confundía a las actrices que le habían acompañado y luego tenía la desafortunada ocurrencia de preguntarle qué sentía ante el hecho de que ellas fueran las guapas y él… pues, el gracioso.
El actor primero aguantaba sus ganas de darle una réplica a la altura asegurando que él también tenía su público. Mientras el reportero intentaba salir airoso del asunto con una sonrisa, Nieto proseguía: “Lo que estoy es un poco hasta los huevos de este tipo de comentarios. Pero vamos, que como cualquier persona. He salido a dar un premio en un acto con dos compañeras, nada más”. Tras soltar esta frase, el actor abandonaba el set seguido por el periodista de TVE que intentaba pedirle perdón. Un bochorno, vamos.
Death Grips, autores de ‘No Love Deep Web‘ y ‘The Money Store‘, continúan en activo después de haberse despedido supuestamente con el disco ‘Jenny Death’. Hace poco anunciaron un nuevo largo llamado ‘Bottomless Pit’ y ahora estrenan un tema que no sabemos si aparecerá en él. No sabemos si ‘Hot Head’ es un avance de ese álbum pero sí que mantiene su nivel de locura bastante elevado, como en una buena remezcla del momento más loco que pudiera darnos durante los 90 Fatboy Slim.
Aunque Vampire Weekend no estén en su mejor momento, con Rostam volando ya por su cuenta por mucho que diga que va a seguir colaborando con el grupo, sus miembros continúan trabajando. Por un lado en el próximo disco de la banda, con el que se espera que avancen este año; y por otro por su cuenta.
El bajista Chris Baio, más conocido como Baio, sacó un disco en solitario el año pasado y ahora comparte un vídeo para una de sus canciones destacadas, ‘The Names’. En el vídeo aparece engalanado con pajarita y vaqueros mientras posa junto a una calavera en varios escenarios con más o menos valor artístico.
El tema estrella de su álbum, ‘Sister of Pearl’, acumula casi 4 millones de reproducciones en Spotify. Os lo recordamos también.
Después del primer avance que pudimos ver hace cosa de un mes, al fin conseguimos ver un primer tráiler del próximo filme de Pedro Almodóvar. ‘Julieta’, antes llamada ‘Silencio’, está protagonizada por Adriana Ugarte y Emma Suárez, ambas interpretando a la Julieta del título en diferentes momentos de su vida.
En este primer tráiler aparecen otros intérpretes de la película como Rossy de Palma, Michelle Jenner y Darío Grandinetti.
Un minuto y medio de imágenes, al son de ‘Si No Te Vas’ de Chavela Vargas, que nos saben a poco pero que llenan de emoción la espera hasta el estreno del filme el próximo 8 de abril.
‘Julieta’ es la película número 20 en la filmografía de Almodóvar, que el propio director califica como “un regreso al cine de mujeres, de grandes protagonistas femeninas, un drama que golpeará duro al espectador”.
Eleanor Friedberger actúa este martes 9 de febrero en Barcelona con Alberto Montero (Sala Jamboree). La «Fiery Furnace» acaba de firmar su tercer disco en solitario, en el que ahonda en la senda iniciada en ‘Last Summer’ y ‘Personal Record‘. Como es habitual, la prensa internacional ha elogiado este nuevo ‘New View’, un trabajo detallado y artesanal, tan concienzudo y centrado como se intuye a la propia Eleanor en la conversación que sigue.
«La mayor parte de mi música trata de emular lo que se grabó en los setenta»
Tu disco comienza con sonidos de cinta, y suena de esa manera que a los críticos les gusta definir como «vintage», «analógico», «cálido»… la referencia a la década de los 70 es casi inevitable. ¿Te exaspera a veces esa constante conexión? ¿No es quizá momento de aceptar que quizá artistas como tú son tan contemporáneos como uno de, por ejemplo, EDM?
Hablar sobre música parece estar volviéndose más y más difícil; al menos en lo que leo últimamente. En realidad no hablan de música para nada. La mayoría mencionan las letras y lo que piensan de mí como persona. Es un poco frustrante, pero yo me sorprendo también a mí misma haciendo lo mismo: llamándolo 70s. Y es que al final es la década cuya música me gusta más; la mayor parte de mi música trata de emular lo que se grabó en los setenta. Llamar a algo «setentero» es una referencia útil y rápida, y todo lo que ayude a entendernos al hablar de música es bueno, en mi opinión. Pero supongo que estaría bien que la gente elaborara un poco más sus descripciones…
Me gustó mucho ‘Personal Record’. ‘New View’ me recuerda a él pero a la vez suena diferente. ¿En qué difieren? ¿Qué es esa «nueva visión» del título?
Yo creo que suena a cinco personas tocando juntas en una sala. Es bastante relajado. No grabamos con claqueta; simplemente éramos gente tocando juntos. Las baterías están más bajas en la mezcla. Por simplista que pueda sonar, esas son las mayores diferencias.
Muchas críticas del disco aluden al hecho de que te has mudado de un entorno urbano a otro rural, y lo destacan como algo que se percibe en el disco. Yo no lo veo tan claro. ¿Qué piensas?
Creo que es muy difícil determinar exactamente cómo el entorno afecta al arte. No sé qué hace que una música suene a un lugar determinado si es que es así realmente, o si simplemente decimos que suena a ese lugar porque sabemos que viene de allí. Sí sé que cuando escucho mi primer disco suena un poco tenso y claustrofóbico, algo que pega con lugares subterráneos, con el metro. Este nuevo disco suena mejor en el coche, subiendo por una carretera de montaña.
También cambia el que no colaboraste con John Wesley Harding esta vez. ¿Te satisfizo esa colaboración en ‘Personal Record? ¿Qué ganaste (y perdiste) al trabajar por tu cuenta?
Sí, estoy contenta con cómo salió aquello. Pero componer es una cosa y la grabación otra. Escribí estas canciones durante un período muy largo de tiempo, algunas tardaron meses en acabarse, otras unas pocas horas. La gran diferencia fue conseguir trabajarlas a fondo con mi banda en lo referente a los arreglos. Estuvimos ensayando unas ocho semanas y después hicimos unos ocho conciertos antes de grabar. Así que para cuando llegamos al estudio conocíamos las canciones muy bien.
En tus discos siempre hay preciosos arreglos de teclado. En ‘New View’, ¿hay quizá menos piano Wurlitzer? Me gustan todas las partes de sintetizador, como en ‘Cathy With The Curly Hair’, algo que abre tu paleta de sonidos un poco respecto al pasado. ¿Estaba muy pensado o es algo que surgió en el estudio?
¡En este disco hay mucho más Wurlitzer! Casi todo lo habíamos planeado de antemano. No quería una paleta de sonidos que se alejase mucho de lo que podemos hacer en directo. Michael Rosen, el teclista, usa Wurli, órgano y sinte en los conciertos, y nos ceñimos a eso. Usamos piano en un par de canciones y un sonido de flauta en otra.
‘Two Versions Of Tomorrow’ es mi favorita actual del disco, con un aire algo ‘Blood On The Tracks’. ¿Puedes contarnos algo sobre ella?
Fue la última canción que acabé. Es super simple, sólo dos acordes tanto en estrofa como estribillo, que podía tocar durante más y más tiempo. Tenía hecho el estribillo: «I could always stay for more». Y lo estuve cantando durante meses sin meterme a hacer más letras para la estrofa. Casi como que quería que se quedara en plan instrumental. Pero luego encontré un cuaderno con posibles letras, escritas hace seis o siete años, y usé lo que encontré allí para las estrofas. El puente es algo que escribí en Los Ángeles durante los ensayos. Les puse a mis músicos una canción para copiar el rollo, el ritmo, pero me da demasiada vergüenza decir cuál.
Antes de entrar en el estudio hiciste una lista de discos y artistas que te inspiraron, incluyendo una línea que simplemente decía “80s Dylan”. ¿Cuales son tus discos favoritos de Dylan en su década más denostada? Los míos son ‘Infidels’ y ‘Oh Mercy’.
Me encantan ‘Infidels’ y ‘Shot Of Love’.
Algunas canciones de ‘New View’ no me recuerdan a los 70 sino a los 90 de gente como Aimee Mann. ¿Es también una influencia?
Nunca la he escuchado.
Por cerrar el capítulo influencias, en tu siempre singular forma de frasear al cantar me ha parecido oír ecos del estilo vocal en plan narrativo de Don MacLean, por ejemplo en tu canción ‘A Long Walk’. ¿Tiene sentido?
No había pensado en él, pero supongo que tiene cierto sentido. ¿Podemos decir que soy un cruce entre Elvis Costello, Jake Thackray y Lou Reed?
¡Pues claro! Todos artistas que cuidan mucho las letras. En canciones como ‘Because I Asked You’ son magníficas, 100% Eleanor Friedberger. Parece abusivo preguntar a un artista “¿de qué van tus letras?”, pero al menos ¿hay algún tema o temas centrales en el disco?
¡ES abusivo! Son muy simples, por lo que a mí respecta. Simples en el sentido de que las letras son totalmente directas. Creo que en intento materializar un sentimiento, o varios de ellos, o quizá describir un momento que pasé con alguien (y casualmente compartirlo con todos los que acaben oyendo la canción).
«Ojalá pudiese volver a grabar las voces de los primeros álbumes de los Fiery Furnaces»
Este es tu tercer disco en solitario pero tu duodécimo en total. ¿Qué has aprendido después de una docena de álbumes?
Tantísimas cosas pequeñas… cosas concretas acerca de componer y grabar, demasiadas para ponerse a enumerarlas. Lo más llamativo para mí es mi voz, y cómo he mejorado como cantante. Ojalá pudiese volver a grabar las voces de los primeros álbumes de los Fiery Furnaces.
Respecto a tu cambio de domicilio, en The Guardian mencionabas que fue una cuestión económica. Nos hemos acostumbrado a ver cómo a cantantes y artistas de gran éxito de crítica y bastante de público les cuesta a menudo ganarse la vida, pero no deja de ser bastante asombroso. ¿Sientes que es injusto? La música sigue siendo un gran negocio para otros…
No lo siento necesariamente como injusto. Sigo siendo artista y no tengo que responder ante nadie, lo cual tiene un valor incalculable. Por supuesto sería genial ganar algo más de dinero, pero no si eso significase tener que ceder en muchas cosas.
Los acordes menores son un elemento esencial de tu manera de componer. ¿Cuál es tu acorde menor favorito? ¿Por qué?
El la menor; no sé muy bien por qué. Me gusta cómo suena y es fácil de tocar.
«Me gusta ver al grupo Deerhoof tocar en directo. No escucho sus discos demasiado pero me encanta verles tocar mucho más que a cualquier otra banda»
¿Qué artistas contemporáneos te gustan o escuchas? ¿Alguien que se aleje un poco de tu estilo?
Me gusta ver al grupo Deerhoof tocar en directo. No escucho sus discos demasiado pero me encanta verles tocar mucho más que a cualquier otra banda. El aspecto físico de su manera de interpretar es muy entretenido, y su destreza musical es una pasada. También he escuchado el último disco de Destroyer, ‘Poison Season‘, un montón. Realmente mucho. Creo que es lo más cercano a un disco de los 70 de Van Morrison que oiremos en los años 10.
Para acabar, ¿hay algún artista (actual o antiguo) que consideres minusvalorado y a reivindicar?
Últimamente he estado escuchando mucho a Yoko Ono. Creo que se a minusvalora como compositora. Aunque no estoy segura de que necesite mi reivindicación: se las ha arreglado bastante bien por su cuenta.
‘La electricidad’ era una de las canciones clave incluidas en ‘Rugen las flores‘, el último disco de McEnroe. Hoy estrenamos su vídeo, rodado en la provincia de Soria el pasado otoño y protagonizado por la actriz Beatriz Nieto. Dirige Jokin Urruticoechea este viaje tristón que parece impregnado de la soledad post-ruptura de la letra. El final «cabe la posibilidad de que te pueda olvidar en este momento» no puede sonar más alicaído.
McEnroe actúan en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid el próximo 5 de mayo. A lo largo de 2 horas repasarán sus 5 álbumes y tendrán invitados especiales. Los tickets están disponibles en entradas.com.
Además también estarán el 20 de febrero en Bilbao (Fever), el 4 de marzo en Córdoba (Hangar), el 5 de marzo en Alcalá de Henares (Ego Live), el 1 de abril en León (Gran Café) y el 2 de abril en Zamora (Cueva del Jazz).
Holy Ghost!, autores de ‘Holy Ghost!‘ o más recientemente de ‘Dynamics‘, están de vuelta este 29 de abril a través de DFA.
Lo que publican es un EP llamado ‘Crime Cutz’ del que ya han avanzado una pista de siete minutos marca de la casa, más Juan MacLean (y un poquito Michael Jackson) que LCD Soundsystem.
Lady Gaga sigue con su extrañísimo camino hacia su comeback. En episodios anteriores hemos visto a la cantante de pop hacer un popurrí de ‘Sonrisas y lágrimas’ en los Oscar (!), ganar un Grammy a mejor álbum de jazz (!!), hacer una versión de Chic para un anuncio (!) o ganar el Globo de Oro por su papel en ‘American Horror Story’ a Kirsten Dunst de ‘Fargo‘ (!!!!).
El nuevo episodio de este peregrinaje nada forzado, tan natural, es una interpretación emocionada del himno americano en la Super Bowl con guiños a las tropas de Afganistán, aviones sobrevolando el estadio y brilli brilli, sólo apto para patriotas, muy patriotas.
El año pasado Missy Elliott acompañó a Katy Perry durante su show en la Super Bowl, acaparando gran parte de la atención, volviendo a conquistar las listas de iTunes y hasta haciendo sombra al tiburón de Katy que terminó convertido en meme.
Elliott se acuerda y por eso ha aprovechado la Super Bowl, este año protagonizada por Coldplay, Beyoncé y Bruno Mars, para lanzar nuevo tema. Ha sido durante el descanso, durante un anuncio de Amazon Echo. En el anuncio aparecían Alec Baldwin, Dan Marino, Jason Schwartzman y la propia Missy, como podéis ver en Youtube. La canción que suena se llama ‘Pep Rally’ y ya está disponible en las plataformas digitales, mostrando un marcado punto africanista. Es su primer tema desde el ‘WTF (Where They From)‘ editado el año pasado.
La artista ha anunciado una gira mundial que esta vez sí será generosa en fechas europeas, a diferencia de lo que sucedía con su tour con Jay Z. Eso sí, no hay ni rastro de una fecha en nuestro país. Esta vez se quedará cerca: podréis ver a Beyoncé en Milán el día 18 de julio o en París tres días después.
06-28 Sunderland, England – Stadium of Light
06-30 Cardiff, England – Millennium Stadium
07-02 London, England – Wembley Stadium
07-05 Manchester, England – Emirates Old Trafford
07-07 Glasgow, Scotland – Hampden Park
07-09 Dublin, Ireland – Croke Park
07-12 Dusseldorf, Germany – Esprit Arena
07-14 Zurich, Switzerland – Letzigrund
07-16 Amsterdam, Netherlands – Arena
07-18 Milan, Italy – Stadio San Siro
07-21 Paris, France – Stade de France
07-24 Copenhagen, Denmark – Parken
07-26 Stockholm, Sweden – Friends Arena
07-29 Frankfurt, Germany – Gommerzbank Arena
07-31 Brussels, Belgium – Roi Boudoin
Coldplay han sido los últimos protagonistas musicales del descanso de la Super Bowl. Más o menos. El grupo estaba agobiado porque como banda de rock no podía dar el espectáculo de una Madonna, de una Katy Perry, y ciertamente puede decirse que han sido Beyoncé y sobre todo Bruno Mars quienes han salvado sus 13 minutos del hastío.
La banda -británica, para más inri- tiene repertorio de sobra para llenar este cuarto de hora escaso, pero el formato popurrí, que parece obligatorio en estos casos, no ha beneficiado mucho a una ‘Yellow’ que sólo ha sonado durante unos segundos, a una ‘Viva la Vida’ que ya intentaba estar de subidón antes de empezar, a una ‘Paradise’ que a todas luces sobraba, ni a una ‘Adventure of a Lifetime’ -su éxito actual- a la que se podía haber sacado más brillo.
Las malas decisiones artísticas, lo poco que pasaba en el escenario, lo flojo que iba Chris Martin de voz incluso sin terminar las frases y la cara de no saber dónde estaba de su banda ha provocado que el verdadero subidón de la actuación se produjera durante la aceleradísima ‘Uptown Funk’ de Bruno Mars y Mark Ronson. Beyoncé, por su parte, imponía su canción nueva, ‘Formation’, por alguna razón, antes de un nuevo cierre con forma de popurrí en el que costaba diferenciar ‘Clocks’ de ‘Fix You’ y del tema nuevo de Coldplay ‘Up&Up’. ¿Lo mejor? La guerra de sexos entre Mars y Beyoncé… en la que los de Chris Martin no pintaron nada.
Mientras averiguamos si 2016 es el año Halsey o al final no (¿dónde está el vídeo de ‘Colors’?), la cantante ha acudido a una emisora de radio australiana para hacer una versión de un hit actual.
Es curioso que se haya decantado por ‘Love Yourself’ de Justin Bieber, pues ella misma canta en otro tema del álbum ‘Purpose’ del chaval, en concreto en ‘The Feeling’. Y sin embargo aquí está la versión de la baladilla, convertida en ‘Fuck Yourself’. Ha logrado 1 millón de visitas a lo largo del fin de semana.
Tras su muerte, David Bowie nos ha dejado material de sobra para meditar sobre su vida, arte y, claro, sobre su propia desaparición, que es el eje central de su último disco, el fastuoso ‘★’. Del mismo se han extraído dos singles que, recientemente, han sido top 1 en JENESAISPOP. Analizamos sendos temas y sus correspondientes videoclips.
El simbolismo impera en los dos últimos videoclips que David Bowie publicó en vida, como Cuarto Milenio sabe más o menos. Este simbolismo es especialmente notorio en el videoclip de ‘Blackstar’, que el músico publicó el pasado mes de noviembre y que funciona como una especie de reflexión sobre la muerte y la religión a través del ocultismo. El vídeo parece revelar detalles nuevos a cada visionado. Su director, Johan Renck, no quiso desvelar demasiado en su última entrevista con Noisey, pero sí aseguraba que hay tres personajes en el vídeo, que son «Ojos de botón», el «extravagante embaucador» y el sacerdote con el libro de la «estrella negra» que tanto recuerda a las imaginería soviética y maoísta y que parece representar aquí a algún tipo de profeta. Cabe recordar que el saxofonista del álbum, Donny McCaslin, aseguró que ‘Blackstar’ va sobre el Daesh.
A estos personajes hay que sumarles el astronauta caído del principio del vídeo, que no puede ser otro que Mayor Tom, el «álter ego» drogadicto de Bowie que inicia su viaje a las estrellas en ‘Space Oddity’ y que parece haberlo terminado en la «estrella negra» de muy mala manera hace años, a tenor del estado esquelético en el que es encontrado (nótese, por cierto, la pegatina de éxtasis que lleva en su traje). Aunque su aparición es misteriosa desde el principio, una cosa sabemos, y es que «algo ocurrió el día en que murió / su espíritu se alzó y se hizo a un lado / alguien ocupó su lugar y gritó, valientemente / soy una estrella negra». ¿Ha sido Mayor Tom reemplazado por otro «superhombre»? «¿Cuántas veces puede un ángel caer?», se pregunta. «¿Cuánta gente miente en lugar de predicar con el ejemplo? / él pisó tierras sagradas / y gritó fuerte a la masa / soy una estrella negra». ¿Nos quiere decir Bowie que las estrellas humanas a las que adoramos son una farsa… incluido él?
Por si no quedaba claro que nada de lo que ocurre en este vídeo pretende ser un reflejo realista de las inquietudes de su autor, Mayor Tom es descubierto por una mujer con una cola. Esta llega, descubre al cadáver y se lleva su cráneo enjoyado a Ørmen, la ciudad que, según Bowie, es «el centro de todo». Vale la pena detenerse en este lugar por un segundo, pues Ørmen aparece en escritos del ocultista inglés Aleister Crowley, a quien Bowie leyó profusamente, y significa «serpiente» en noruego, lo que nos lleva a la mujer y su cola serpentina. El cráneo del astronauta termina en un ritual, que no pocos identifican con el antiguo ritual noruego de «seiðr» o «seider», que practicaban sobre todo mujeres, como puede verse en el vídeo. El objeto de todo este ritual es Mayor Tom, ¿pero con qué motivo? «No te puedo decir por qué», canta Bowie. «Pero sí te puedo decir cómo / todos nacimos del revés».
Construido a partir de una compleja arquitectura de simbolismos, ‘Blackstar’ es un vídeo enigmático de principio a fin. ¿Qué representa esa mirada ciega, cubierta por una venda y unos diminutos botones que parecen los de, ejem, una serpiente? ¿Ve a través de ellos más que el propio profeta que alza su mirada y su libro directamente al cielo? ¿Son los ojos esa «vela solitaria» en medio del valle de Ørmen que se va apagando? ¿Representan esos bailarines que convulsionan repetidamente el acto ciego de creer? ¿Son los espantapájaros humanos crucificados víctimas de algún tipo de ritual malogrado? ¿Qué demonios es la criatura monstruosa, casi lovecraftiana, que aparece al final del vídeo? Todo son símbolos de una oscuridad profundamente instalada en la cabeza de David Bowie que parecen mirar hacia un mismo lado: la muerte.
Porque si una cosa está clara es que Bowie dice adiós. A Mayor Tom, a David Bowie y a David Jones: a la persona, al personaje y al Dios. Y la muerte informa ‘Blackstar’, no solo el single sino todo el álbum, porque es en este disco en el que Bowie ha plasmado la idea de su propia mortalidad de manera más notable, dado que lo compuso durante sus últimos días, que vivió víctima de un cáncer. En ese sentido, se puede decir que ‘Lazarus’, dirigido también por Renck, nos lo pone un poco más fácil: ya no hay criaturas ni rituales ni mujeres con cola, ahora solo vemos a «ojos de botón» postrado en su lecho de muerte, invadido por la idea del más allá. Pero antes tiene trabajo que hacer, por eso, en otra escena, vemos al artista salir de un armario enfundado en su traje de ‘Station to Station’, el mismo que inspiró Aleister Crowley, escribiendo ferozmente en su diario. ¿Es ‘Blackstar’ lo que escribe? ¿O quizás parte de ese material póstumo que podremos oír en los próximos años? ¿O algo más personal como su carta a Brian Eno?
‘Lazarus’ es interesante porque, aunque anticipa la muerte de Bowie, funciona naturalmente como metáfora de la resurrección a través del personaje de Lázaro de Betania, de quien el Nuevo Testamento cuenta que fue resucitado por Jesucristo. Para contarnos su historia, por tanto, Bowie se sirve de un texto amargo pero de espíritu esperanzado que le encuentra, en varios puntos, transformado en un «bluebird», en un pájaro azul, tantas veces empleado a lo largo de la historia del pop para referirse a la felicidad o a la libertad, como hace aquí Bowie. «De esta manera u otra / sabes que seré libre / justo como el pájaro azul / ¿no es eso algo propio de mí?». De hecho, el músico nos habla desde el otro lado ya al principio de la canción. «Mira hacia aquí»; canta en su primera frase, «estoy en el cielo / tengo heridas invisibles / tengo drama que nadie puede robar / todo el mundo me conoce ahora». Y tanto…