El otro día me pasaron, que yo hace mucho que no lo leo, el EP3, para que leyera la crítica al recopilatorio de Garbage: una estrella sobre cinco y un comentario que los situaba como «una de las peores bandas de la historia», ambas opiniones firmadas por Xavi Sancho. Estoy acostumbrado a que la crítica ponga finos a los grupos con chica, tanto como yo pongo en general a los grupos con chico, pero esta ida de olla me provocó un cabreo que he desahogado pasando por caja, y la verdad es que al final hemos terminado todos contentos. Aunque como me vuelvan a preguntar en la Fnac mi código postal me da un infarto.
El primer disco de Garbage fue un «sleeper». Los singles no recibieron una atención masiva de los medios de comunicación, ni de los indies ni de los otros, en tanto que ninguno de sus sencillos fue número 1 en Los 40 Principales y ningún medio «especializado» nos vendió el grupo como si fuera lo mejor; pero poco a poco fue llegando a nuestras manos entre 1995 y 1997. Y es muy bonito que esto le pase a un grupo, sobre todo si pensamos que Internet en aquella época estaba en manos de unos pocos.
Como todos recordamos Garbage se había formado con la colaboración de varios productores, Butch Vig, responsable del sonido del ‘Siamese Dream’ de Smashing Pumpkins y del ‘Nevermind’ de Nirvana, al frente; con una cantante, Shirley Manson, absolutamente carismática reclutada después de que los chicos la vieran con su grupo Angelfish en la MTV. Recuerdo comentarios sobre lo chula que era la portada del disco, lo desconcertante que era un single como ‘Vow’, lo trágicómico que era el vídeo de ‘Queer‘, la oscuridad de ‘Only happy when it rains’, la agresividad de ‘Stupid Girl’ o lo demoledor de una balada tan extraña e inquietante como ‘Milk’. Las cinco canciones están en esta recopilación y hoy en día siguen sonando efectivas, como una lógica continuación del sonido y la filosofía grunge. De alguna manera en Garbage se encontraban el glamour de Hole y la inadaptación de Nirvana, ahora con unos interesantes matices electrónicos que alcanzarían su cumbre en la obra maestra del grupo, ‘Version 2.0’.
Cuando el segundo álbum se editó, muchos dijeron que era «demasiado electrónico». Yo nunca entendí qué significaba eso. ‘Push it’, con sus famosos más de 100 loops (Beach Boys de por medio), la fóbica y sexy ‘I think I’m paranoid’, la energética ‘When I grow up’, la pegadiza ‘Special’ y la romántica ‘You look so fine’, también todas aquí contenidas, completaban una de las mejores colecciones de singles en un disco de estudio de la historia (acompañadas 4 de ellas por vídeos excelentes, además). Y se quedaron en el tintero otras tantas…
Los problemas serios empezaron en el tercer disco. Siempre se había dicho que la banda era artificial, y para muchos ‘BeautifulGarbage’ fue la confirmación. Pretendía ser su disco años 50, pero les salió un popurrí bastante chusco del que, no obstante, se salvan bastantes cosas, como las dos canciones que aparecen aquí, ‘Cherry lips’, bastante chicle, o ‘Shut your mouth’, que podría haber pertenecido a cualquiera de los dos discos anteriores. Que no aparezca ‘Androgyny’ parece un acto de cobardía. Ni ésta ni ‘Cup of coffee’ ni alguna que otra estaban tan mal.
Y con ‘Bleed like me’, que por primera y única vez hasta la fecha Garbage puso un título serio a uno de sus discos, llegó lo más bonito que me ha pasado hasta la fecha con un grupo. A veces no te gusta un disco pero te acaba gustando bastante. Pero con este pasé del horror más absoluto de la primera escucha al amor total. ¿El causante de esto? El mejor concierto al que he ido en mi vida, en La Riviera durante la gira de presentación del álbum, donde algún miembro de JNSP, que quizá prefiera permanecer en el anonimato, y yo, terminamos dando saltos y cantando a grito pelao todas esas canciones que previamente habíamos puesto a parir en blogs y medios de comunicación, junto a otras 2000 personas completamente fuera de sí mismas. Al final resultó que había más. ‘Bleed like me’ era en realidad un disco más firme y coherente que el anterior y, detrás de su macarrismo, se escondían growers bastante consistentes, como ‘Run baby run’, ‘Metal Heart’ o ‘Boys wanna fight’, que nunca fueron editadas como single.
El CD1 de ‘Absolute Garbage’ contiene además una favorita de siempre de los fans, ‘#1 Crush’, un remix de ‘It’s all over but the crying’ y 2 temas que merecen mención aparte, ‘The World Is Not Enough’ de la banda sonora de James Bond y su último tema, la inédita ‘Tell me where it hurts’, ambas con un toque orquestal a lo Phil Spector bastante resultoncete. Del CD de remezclas, en el que aparecen Unkle, Massive Attack, Roger Sanchez, Felix Da Housecat o Todd Terry, nos quedamos con la curiosa versión de ‘You look so fine’ de Fun lovin’ criminals, aunque casi todas son pasables.
Puede que toda esa justificación intelectualoide del libreto, que intenta unir el grupo a Coppola, a David Lynch, etc, sea tan desafortunada como la crítica de Xavi Sancho, pero desde luego, ante la pregunta obligada frente a un recopilatorio: “¿Tenemos aquí una colección de buenas canciones, representativas de una generación, etcétera?” la respuesta es un sí bien grande.
Calificación: 9/10
Temas destacados: muchos (y me quedo bien ancho)
Te gustará si: fuiste adolescente o veinteañero en los 90
Escúchalo: ‘Push it‘, ‘Only happy when it rains‘, ‘Milk‘.






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