En 1997 en La Vía Láctea un día pusieron ‘Hundred mile high city’ y una chica, pelo lacio por la cintura, falda de tubo y manoletinas, movía su melena en éxtasis total, al ritmo de la canción entera a una hora a la que aún nadie podía ir borracho. Nunca he podido ni podré desligar esta imagen de Ocean Colour Scene (aunque sí de La Vía), por lo que OCS siempre serán guay.
Ahora que las portadas de las revistas las ocupan otros grupos; ahora que es surrealista recordar que ‘Travellers tune’ fue número 1 de Los 40 Principales; ahora que ya ni los medios gays los sacan porque la homosexualidad de Simon ya no es novedad, es justo decir que pocos podrán mirarle a los ojos a él, a Steve y a los chicos para decirles que ‘On the leyline’ es un mal disco. En él encontrarás himnos urgentes de dos o tres minutos (‘I told you so’), bonitas armonías vocales y bonitas melodías sesenteras (‘These days I’m tired’, ‘You’ll never find me’) y hasta un tema de Paul Weller (‘For dancers only’). Y vale, si tienes 18 años y nunca has oído hablar de OCS, empieza con ‘Marchin’ already’.
Calificación: 6/10
Temas destacados: ‘I told you so’, ‘These days I’m tired’, ‘For dancers only’
Te gustará si: pase lo que pase los 60 y los 70 te siguen pareciendo lo máximo
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A favor: Siempre me he declarado fan de los discos recopilatorios de Grandes Éxitos. Te permiten tener lo mejor de un artista sin gastar dinero y, no gastar tiempo en escuchar el relleno normalmente incluido en la mayoría de las discografías. Por eso me apasiona ‘Planet Terror’. Nunca he seguido el cine barato de serie Z de los 70, y no creo que nunca lo haga. Con ver la peli de Robert Rodríguez me basta. Divertida, sin pretensiones, sangrienta, cutre… Una maravilla de homenaje. Lo mejor, Rose McGowan, mi Embrujada favorita a pesar de haber llegado la última. Lo peor, que se queda incompleto por culpa de la productora y su decisión de estrenar este ‘Grindhouse’ por separado. ¡Y con un mes de diferencia! Más que nada porque la ‘Death Proof’ de Tarantino es infinitamente superior y seguro nos habría dejado, si cabe, muchísimo mejor sabor de boca a la salida del cine. 8. Piscu
Qué difícil es destacar en un género musical tan superpoblado hoy día como el folk pop de autor. Salvo que seas un 






¿Qué sucedería si metieses a U2 y a Coldplay en una batidora y luego vertieses su contenido sobre el NME? Pues lo más probable es que, al evaporarse la sangre, apareciera un disco de los Editors, que por mucho que algunos intenten buscar referencias escondidas en Joy Division, no las tienen en absoluto. Lo mismo sí (un poco) en el tono de voz de su líder, Tom Smith, en algunas de las composiciones; pero desde luego no en la calidad de las letras. Que algunos críticos parece que ya se han olvidado de temas tan grandiosos como el ‘Love will tear us apart’ o ‘She’s lost control’.


Si hago un listado de lo que me gusta y lo que no de Justice y su disco ‘†’ la cosa quedaría así:







Hace más de un año 
Mark Ronson es el productor de 

Después de un divertido ensayo sobre la cocina moderna y los modernos cocinillas, 
Aconsejado por nuestros lectores, en un arrebato de consumo compulsivo me he comprado el disco de Rihanna y no está mal. El segundo single, ‘Shut up and drive’, por muchas ideas que haya cogido del ‘Blue Monday’ de New Order, a mí me suena a Shania Twain y no me va; pero sólo por el trío de ases que abre el disco, ‘Good girl gone bad’ merece la pena. 



Ya se han empezado a ver este verano, pero el próximo otoño/ invierno 07/08 se supone que van a arrasar: pantalones de talle alto y pata de elefante. Sólo para chica, claro. Yo, de momento, estoy asimilando aún la salida del pitillo de mi vida, e imagino que todas aquellas personas que acaban de descubrir que sus piernas han cabido en esos tubitos no podrán asumir de un día para otro que ya no se llevan. Aaaay, qué efímera es esta amiga/ enemiga, la moda.