
¿Qué puede llevar a una persona a pagar seis euros en un cine para meterse a ver una comedia romántica? ¿Y hacerlo una segunda vez? En el caso de ‘Dos días en París’ (a partir de ahora, ‘Dos días’), fue porque estaba dirigida, producida, guionizada y protagonizada por July Delpy, así que no sería la típica comedieta de enredos amorosos. Con ‘Amor y otros desastres’ (‘Amor’, para resumir) fue una especie de impulso adolescente el que me arrastró irremediablemente al cine aún a sabiendas de que era una película mala. Los dos films coinciden en muchos aspectos aunque sus diferencias son notables. De cualquier forma, ambos visionados me han servido para extraer una serie de pensamientos muy profundos del fondo del higo, como veréis a continuación. Si pensabais ver alguna de estas películas, este post os interesará.
Coincidencia. Las dos son comedias y son románticas porque tienen amor y risas.
Diferencia. Habréis leído por ahí que ‘Dos días’ tiene mucho del sentido del humor propio de Woody Allen, y de hecho es cierto. Podríamos decir que es una comedia europea o neoyorquina, mientras que ‘Amor’ es una comedieta común americana con chistes fáciles y situaciones absurdas.









Richard Hawley, para muchos un colaborador de Pulp, para mí es mucho mejor que 




Mi temprana obsesión por la música de los años 50 y 60 me llevó con poco más de 14 años a enamorarme también de lo que se hizo en Jamaica en esos años: el ska y el rocksteady. Llegaron a ser imprescindibles en mi día a día hits de The Wailers como ‘Simmer Down’, ‘I Don’t Need Your Love’ o el mítico ‘
Va a resultar que no 

Hay dos bandas que me resultan irritantes sobremanera hoy día: una es Mäximo Park y la otra es Interpol. Puedo llegar a entender hasta cierto punto el éxito de público, pero no me cabe en la cabeza que la crítica se deshaga en elogios con ellas. Ahora que empiezan a dar lo suyo a los británicos (que me siguen pareciendo de segunda división), yo he optado por hacer un esfuerzo ímprobo con los neoyorquinos.





El concepto está claro: seguimos en la búsqueda de los nuevos Daft Punk, ahora con una poca de nu-rave. El problema está en la premisa y es que puede que no necesitemos más grupos que mezclen guitarreo, house, funk y electrónica así porque sí, si ya hemos conocido a 


El próximo 24 de septiembre sale a la venta la primera fragancia masculina de Tom Ford como diseñador en solitario. ‘Tom Ford for men’ es su sencillo pero contundente nombre, y viene apoyada por una campaña publicitaria de lo más prometedor, y que recuerda mucho a aquella otra de Gucci de la que el texano de oro era también responsable, en la que se veía un pubis delicadamente depilado con una G. Ya en aquellas épocas hubo su poquito de polémica por parte de algunos comentaristas ciertamente conservadores que hablaban de lo innecesario de exhibir semejante parte, y más depilada de aquella manera, para vender ropa. Ahora, esta fragancia viene precedida por un par de carteles de lo más sugerente, uno de ellos lo podéis ver aquí. El otro es muy similar, pero el frasquito se encuentra en el canalillo que una damisela se estruja para sujetarlo. Después de la rachita que llevamos de famosas que salen de marcha sin ropa interior y que enseñan hasta el carnet de identidad por debajo de la falda, estos anuncios nos van a parecer más inocentes que un cartel promocional de los Lunnis. 



Stephanie Dosen está entre la delicadeza de 
Spoon lo tienen difícil en un país como el nuestro. Carecen de la imagen guay necesaria para poblar las revistas de tendencias, que les podría permitir pasar a «ser lo más» y en vez de tocar en Moby Dick hacerlo en Arena o Joy. En el otro extremo, tampoco son lo suficientemente arriesgados y rarunos como para que alguien establezca en los foros una Plataforma Pro-Spoon en el