Había una gran máxima en Cuatro: no emitir programas del corazón. Pues bien, parece que han decidido olvidarse de esta máxima y han pasado a la acción: hace bien poco comenzó el programa Nos pierde la fama, presentado por Nuria Roca y en el que se da repaso a la actualidad del corazón. Sin embargo, encontramos grandes diferencias entre todos los programas que se emiten diaria o semanalmente y que se dedican a difundir este tipo de información. ¿Cuáles son los mejores? ¿Cuáles son los peores? ¡¡¡Aventuraos a entrar en el fabuloso mundo de la crónica rosa!!! Si tenéis lo que hay que tener, claro.
Nos pierde la fama: Es el nuevo programa de corazón de Cuatro. Lo presenta Nuria Roca y como colaboradores tiene a Llum Barrera, Javier Coronas y Ronnie Arias. Es un programa de corazón, que a mí fundamentalmente suelen desagradarme, pero es casi como una parodia de los famosos y a la vez, una parodia de los programas del corazón. Así, está cargado de una ironía bastante difícil de ver en este tipo de programas, que suelen carecer de ella. Me sorprendió gratamente, aunque reconozco que el 90% se lo debo a Nuria Roca (me gusta como presentadora, qué voy a hacerle); Llum Barrera (me parece una humorista tremenda) y al reportero que sale, que hace como de aburrido que está ahí porque no ha encontrado otro trabajo. A Javier Coronas no le aguanto, eso sí.





Mira que se editan y reeditan discos feos. Y mientras, mucha gente no puede hacerse con una copia de ‘Los Romeos’, ‘Rock Station’ o ‘Superestar’ porque están descatalogados. Luego están los discos que merecen una revisión urgente por la cutrez de su edición. En esta categoría podríamos incluir ‘Heliotropo’ de Vainica Doble o casi cualquier disco anterior a la era CD. Así que es una buena noticia que EMI haya decidido reeditar lo que está considerada como una de las obras maestras del pop español, el ‘Deseo Carnal’ de Alaska y Dinarama.







¿Alguien se acordaba de que 


Se me hace largo el plazo del dolor.












1. El short. Llevan siglos intentando sacar a los shorts de las piscinas y los gimnasios y qué, ¿qué consiguen? Que sólo cuatro personas con las piernas muy largas y bien torneadas se atrevan a ponérselo para ir a trabajar o para salir. También hay algún valiente -alguna, puntualizo- que tomando la filosofía de «ande yo caliente…» se calza sus shorts con sus patorras de futbolista y hala, a quien no le guste que no mire. Pues no; una vez más, las pasarelas pretenden que nos pongamos los shorts, pero es que no hay manera de llevarlos sin parecer a) una pilingui b) un deportista que se ha escapado del gimnasio c) tonto/a.



