The Divine Comedy / Office Politics

Por | 13 Jun 19, 13:55

El tiempo y los discos lo confirman: qué suerte tenemos de haber vivido en el mismo espacio temporal de un artista como Neil Hannon. Aunque por un momento (allá por el inicio de este siglo, cuando hizo un desigual intento de contemporaneizarse en ‘Regeneration’) parecía que podíamos perderle, él y su creación The Divine Comedy han sobrevivido a base de seguir precisamente a la suya, del todo ajeno a las convenciones musicales y artísticas de cada etapa de estos últimos 25 años. Si una vez estuvo de moda, fue un mero accidente.

Por eso en esta década no podemos contarle grandes “éxitos” como lo fueran en los 90 ‘Becoming More Like Alfie’, ‘National Express’ o ‘Something for the Weekend’. O incluso –aunque de menor repercusión– en los 00 con ‘Absent Friends’ y ‘A Lady of a Certain Age’. Pero ¿a quién le importa cuando sus trabajos no bajan nunca del notable? Lo fueron ‘Bang Goes The Knighthood’ y ‘Foreverland’ y lo es, también, este ‘Office Politics’. Un disco nuevamente magnífico aunque tampoco cuenta con grandes himnos, para quien los espere: el juguetón single ‘Queuejumper’ –entre ‘Kokomo’ de The Beach Boys, ‘You Can Call Me Al’ de Paul Simon y ‘Road to Nowhere’ de Talking Heads– es pegadizo, sí, pero es demasiado obvio y forzadamente cómico. Es, además, una anomalía dentro del disco que, eso sí, sirve de introducción tanto para el disco como para uno de sus personajes. Uno que antepone su propia ambición a absolutamente todo.

La fortaleza de ‘Office Politics’ va más allá de sus singles, puesto que su valor está en el conjunto. De hecho, es tan diverso en estilos y sonidos que, si observamos sus canciones aisladas, pierden sentido y fuerza. Pero unidas y en el cuidado orden que se presentan, son mucho. Sobre todo porque se acerca a ser, más que un álbum conceptual, la banda sonora de un musical que no se ha escrito aún. Un musical repleto de humor (un factor fundamental y que se acentúa no solo en los textos sino también en los sonidos) ambientado en el mundo laboral de una oficina un tanto carpetovetónica que seguro os suena: al estilo de ‘The Office’, prueba que la caspa en el ámbito del trabajo no es patrimonio único de nuestra querida España. Hurra. Como siempre, esto sirve a Neil para hablar de decadencia y fracaso, de sueños rotos y del amor como salvavidas. Pero, en este caso, esos conceptos adquieren una proyección social: entre jijís y jajás, el artista irlandés nos presenta su inquietud –que debería ser la nuestra– por la deriva socio-laboral en el mundo contemporáneo, donde la tecnología está eliminando el factor humano, truncando profesionales (y profesiones) de manera drástica y prematura. Y, lo que es peor, generando una precariedad que nos conduce a un abismo insondable.

Como explicaba Hannon en su nota de prensa mecanografiada –los detalles están cuidados al máximo, y no sólo en lo musical y lírico–, en ‘Office Politics’ nos encontramos con una cohorte de personajes dolorosa y cómicamente familiares: Knox, el trepa insaciable hasta extremos temibles (‘“Opportunity” Knox’); el Sr. Hillary, jefe chapado a la antigua que añora los tiempos en los que podías abusar física y moralmente de tus lacayos sin peajes que pagar (‘Office Politics’); los buenazos (y aburridamente estándar) ‘Norman y Norma‘, pareja en coma emocional que encuentra en las recreaciones medievales la chispa adecuada para reavivar su pasión; el romance entre dos empleados con el que ella se ilusiona para descubrir que se trata sólo de “otra muesca en el revolver” (‘A Feather In Your Cap’); el insoportable patetismo del “alma de la fiesta navideña (‘The Life and Soul of the Party’). Hasta Billy Bird, un personaje que los fans de The Divine Comedy bien recordarán, hace un “cameo” entre los caracteres retratados y que pululan de una canción a otra.

Pero, como si de una verdadera pieza teatral (ya sabemos que sus directos tienen mucho de eso) se tratara, esos momentos de comicidad cómplice se entreveran tanto con autoreferencias –el autorretrato honesto, entre bromas, de ‘Psychological Evaluation’– y freakadas relacionadas –la divertida retahíla de un comercial a la desesperada en ‘The Synthesiser Service Centre Super Summer Sale’; la curiosidad de que Philip Glass y Steve Reich ciertamente se autoemplearon en una empresa de mudanzas antes de convertirse en maestros de la clásica contemporánea– como con el auténtico tuétano de todo esto: la pérdida de humanidad en el trabajo en favor de estas “máquinas infernales” –descrito con ironía en la garynumanesca ‘Infernal Machines’– nos lleva a una situación inédita para la Humanidad, en la que no tendrá nada de provecho que hacer en el futuro.

Así, ‘Absolutely Obsolete’ –que escenifica un despido con asombrosa fidelidad para alguien que no ha trabajado nunca (o eso presumimos) en una oficina– y ‘You’ll Never Work In This Town Again’ –título que no debe leerse como una amenaza figurada sino literalmente– nos conducen a un mundo oscuro que Hannon acierta a dibujar en el tenebroso vals entonado por un desahuciado mendigo en ‘I’m a Stranger Here’ y la solemne y circense ‘Dark Days Are Here Again’. En ese sentido, ‘Office Politics’ termina por ser una oda al derecho al trabajo y a la dignidad de la clase proletaria invisible en la trastienda del teórico éxito empresarial –“el carro de asnos” que siempre va tras el “desfile del Honorable Alcalde”, como dice en ‘After the Lord Mayor’s Show’–. Así lo inspira ese currito en la emocionante ‘When The Working Day Is Done’ al que, entre caras grisáceas que se empujan en un tren (retrasado, claro) de vuelta a casa, oteando el periódico del vecino por encima del hombro, se le enciende una chispa que le lleva a alzar la voz y gritar “¡Nosotros damos y no obtenemos nada a cambio!” Por supuesto, uno imagina que, tras la confusión inicial ante esa salida por la tangente, el resto de tropa acaba agachando de nuevo la cabeza y siguiendo a lo suyo.

Todo esto se acompasa, como decía, en uno de los discos más ricos y variados que nunca haya publicado Neil Hannon, en el que la inspiración clásica se alterna con la electrónica. Pero no, que nadie tema estar ante un nuevo ‘Regeneration’ –el momento, como nos confesó sin titubeos, más bajo de su carrera–. Esta vez hablamos de una electrónica eminentemente retro que evoca a referentes citados explícitamente en ‘Psychological Evaluation’: “Human League, OMD, Kraftwerk, Soft Cell, Japan, Eurythmics, Depeche Mode, Gary Numan, Heaven 17, Pet Shop Boys, Buggles, Ultravox, Yazoo, Art Of Noise…”

Esa conjunción de teclados apolillados y viejas cajas de ritmos empleados aquí y allá cuajan sorprendentemente bien con ecos de chanson y música de entreguerras, reminiscencias de ‘El violinista sobre el tejado’, momentos disco (‘The Life and Soul of the Party’), electrofunk primitivo (‘Office Politics’), ritmos latinos pasados por el “filtro Bond” (‘You’ll Never Work In This Town Again’), coros gospel y soul, bucles prodigiosos como sintonía de una sitcom imposible (‘Philip and Steve’s Furniture Removal Company’) y, por supuesto, la Divina Comedia de gran pop orquestal que conocemos y amamos (‘Norman and Norma’, ‘Absolutely Obsolete’, la preciosa y triste ‘A Feather In Your Cap’, ‘“Opportunity” Knox’). Un conjunto maravilloso y exquisito tanto en lo musical como en lo lírico (más que nunca, sus letras merecen un vistazo atento para desentrañar sus múltiples bromas y guiños a la cultura popular y la propia carrera de Neil) que, sin canciones destacables (aunque cada cual dará con sus favoritas), brilla precisamente por su unidad y ese (sólo aparente) caos que es una oficina que bulle de actividad humana (aunque sea la de procrastinar) en cada esquina. Ojalá nunca se extingan, como The Divine Comedy.

The Divine Comedy es uno de los principales nombres confirmados en la edición 2019 de BIME Live, en Bilbao. Pero además estará presentando ‘Office Politics’ en otras ciudades del país: el 3 de noviembre de 2019 en Valencia, La Rambleta; el 5 de noviembre de 2019 en Barcelona, Sala Apolo; y el 6 de noviembre de 2019 en Madrid, La Riviera.

Calificación: 8,1/10
Lo mejor: ‘Norman and Norma’, ‘Office Politics’, ‘You’ll Never Work In This Town Again’, ‘A Feather In Your Cap’, ‘”Opportunity” Knox’, ‘When The Working Day Is Gone’
Te gustará si te gustan: Sparks, The Auteurs, Benjamin Biolay.
Escúchalo: Spotify

  • nachob

    Este disco es una maravilla. Todo lo que ha sacado Hannon ha estado a un nivel muy alto, pero este “Office Politics” es de lo mejor de su carrera, al menos en las primeras escuchas. Me hace gracia que mencionéis a Auteurs, porque para mí Hannon y Luke Haines han llevado unas carreras muy parecidas en cuanto a resultados . A veces no nos damos cuenta de que llevan un montón de discos , que no bajan el nivel y que tienen un montón de canciones sobresalientes.

  • Almond

    A mi me parece su peor disco, y mira que me molesta decirlo porque su música me acompaña desde hace mucho, pero este disco no, mejor hubiese sacado un EP con 4 canciones.
    Portada horrible.
    Lo mejor las letras, el concepto, su ironia, su humor.
    Pero la musica es un NO.

  • indecisionmetodica

    es un placer leer la reseña, me alegra la nota y que sea disco recomendado, pero desde me está costando entrar en este disco; para mi, como admirador, me parece que la riqueza y variedad que aquí se alaba acaba siendo un lastre, desmasiado largo, demasiado abierto… le falta esa concreción pop de la que hacía gala Bang Goes The Knighthood (que es una de sus cimas más allá de las dos canciones más obvias y que fueron sencillos). Un descarte de 4 o 5 canciones y hubiese sido más certero.
    pero, a pesar de todo, qué grande en Neil Hannon

  • Mario Melendez

    Wow estoy sorprendido que le hayan dado un 8… Pensé que tenía una calificación mas baja por parte de ustedes, aun asi pienso que tampoco este será un album clásico o de lo mejor de este año pero siempre se agradecerá que grupos de los 90’s o principios del 2000 aparezcan actualmente.

  • mardebering

    la portada da yuyu, me repele a lo mejor lo buscaba el autor.

  • Qu

    Suscribo palabra por palabra tu comentario…

    Y no entiendo muy bien lo que comenta la crítica sobre Regeneration cuando en el mismo enlace que ponen, el propio Hannon dice: “Aunque pienso que, artísticamente, es un éxito como obra, en lo que intenta ser.”

  • K O B E K I N O

    madre mía, ni un single tiene!!!
    que esto va de synth y new romantic?????
    DM? Kraftwerk? OMD? Gary Numan?????

    esto si iba de eso
    https://www.youtube.com/watch?v=yxVw0yJsJrc

    según él en una entrevista… ingesta masiva de escuchar el Blue Monday en una indie disco a las 1000!

    la portada es de coña, no?

  • JoeCarioca

    Pues a mí me está molando bastante… En las primeras escuchas desconcierta un poco por la producción, pero es un respiro respecto a su sonido orquestal/crooner; hay alguna canción estupenda (esto sin contar de las demos de “Swallows and Amazons” en la edición deluxe).

  • bart_os
  • Sus éxitos comerciales quizá hayan quedado atrás però tiene sus mejores canciones en sus últimos álbumes.

  • Es intencionado yo creo, es rancia como son espacios rancios las oficinas donde trabajamos algunos.

  • ivanconacentoenlaa

    Seguramente debería avergonzarme, pero acabo de descubrir a este grupo y estoy flipando. Sin referente previo, a la primera escucha me está encantando este disco.

  • xabier

    Nunca es tarde para descubrir un fenómeno.

  • xabier

    Estoy de acuerdo.

  • Schröeder

    RECETA MÉDICA: escucha tres veces los LP <><>. Luego una vez <>. Y ríndete a ellos.

  • Schröeder

    Maravilloso

  • ivanconacentoenlaa

    Tomo nota!

  • indecisionmetodica

    para aquellos que puedan haber quedado defraudados o insatisfechos que esta nueva entrega, recomiendo encarecidamente a Daniel Knox, cuyo último disco es una delicia que ha pasado demasiado desapercibido

    https://open.spotify.com/album/0l76sJeete6Wv3ChdyE0Mj?si=usdjx9I_S22PeRYl5fj6aA

  • JoeCarioca

    Me releo un mes después y confirmo: discazo. Cada día me gusta más. “You’ll never work in this town again” es buenísima… <3

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