En 2013, la incisiva documentalista estadounidense Laura Poitras (‘My Country, My Country’, ‘The Oath’) «huyó» a Berlín para poder continuar con el rodaje del documental que estaba realizando sobre la lucha de EEUU contra el terrorismo a través de programas de vigilancia en la red. La razón de este exilio es que se sentía vigilada por el gobierno de su país. Pasadas unas semanas comenzó a recibir correos de un tal «Citizenfour» en los que aseguraba tener pruebas de las prácticas ilegales de vigilancia llevadas a cabo por la NSA (Agencia de Seguridad Nacional). Detrás de ese seudónimo se escondía el ex analista de la CIA Edward Snowden. Después de varios encuentros, decidieron quedar en un hotel de Hong Kong para que Poitras grabara a Snowden durante los días previos a que éste filtrara a la prensa sus polémicos descubrimientos.
Estos hechos, que parecen la sinopsis de un thriller de espías orwelliano, son la base argumental del documental más premiado de la temporada (más de 40 galardones, incluido el Oscar). ¿Qué es lo que hace a ‘Citizenfour’ tan especial? Sin duda, su rodaje. A diferencia de otros documentales de denuncia, en ‘Citizenfour’ vemos la historia en el momento mismo en que está sucediendo, no a posteriori. No es un documental sobre el “caso Snowden”, es el “caso Snowden”; su filmación, su crónica, el rodaje de su desarrollo: desde que el ex analista de la CIA contacta con Poitras hasta que prepara su filtración a los medios con los periodistas Glenn Greenwald y Ewen MacAskill. Es como si Bernstein y Woodward hubieran llevado una cámara al destapar el “caso Watergate”, como ser partícipes de la orquestación de un golpe mediático, testigos privilegiados del estallido de un escándalo político.
Desde ese punto de vista, ‘Citizenfour’ tiene un valor periodístico enorme. Es un documento excepcional. Pero ‘Citizenfour’ es, también, una película, y su valor cinematográfico, siendo notable, no está a la misma altura de su valía como documento audiovisual. De hecho, lo que la hace imprescindible desde un punto de vista periodístico, la perjudica desde uno cinematográfico. A pesar de los esfuerzos de su directora por crear una estructura dramática atractiva, transmitir de forma clara su discurso denunciatorio e intentar penetrar en la psicología de Snowden, da la impresión de que se queda algo corta, de que le falta material para que su película sea algo más que una larga entrevista a uno de los personajes más relevantes de los últimos tiempos, a uno de esos fascinantes héroes modernos que, como Julian Assange (que aparece) no sabes si es solo un ejemplo de activismo, integridad y valentía en un mundo conformista, cínico y cobarde, o también un ejemplo de cómo conseguir notoriedad a través del deber ético. 7.
Ahora, el productor estrena un nuevo tema con la colaboración vocal de Josef Salvat y de la norteamericana Niia. El resultado se llama ‘Holding On’ y vuelve a ser otro número de baile con toques de 2step que lo aleja bastante de aquellas comparaciones con James Blake, pero que sí le deja a medio camino entre Jamie XX y Disclosure.
Aprovechando una de las mejores canciones de su último disco, Run The Jewels han creado un vídeo imprescindible para ‘Close Your Eyes (And Count To Fuck)’, el tema que cuenta con la participación de Zack De La Rocha de Rage Against The Machine.
Con la implicación de los actores Shea Whigham y Keith Stanfield y la dirección de A.G. Rojas, el clip es una metáfora sobre los problemas raciales en EEUU, que llegan hasta nuestros días, aquí reflejados en la lucha sin descanso, pero agotadora, entre un policía y un joven negro, que al final del día tienen que dormir en la misma cama. Rodado en blanco y negro y con un toque cinematográfico, es una pieza visual indispensable.
La Bien Querida ha publicado uno de los discos del año en forma de tres EP’s. Tras reunirlos en un CD llamado como la suma de ellos, ‘Premeditación, Nocturnidad y Alevosía‘, hablamos primero con Ana Fernández-Villaverde y luego con David Rodríguez sobre el excitante camino hacia este lanzamiento, sus inseguridades, alegrías y (ausencia de) grandes conflictos.
Este 28 de marzo La Bien Querida actúa en Let’s Festival. Después vendrán Pontevedra, A Coruña, Oviedo o el Low Festival. Detalles, aquí.
Habéis presentado el disco en forma de tres maxis. ¿Pero teníais todo grabado desde el principio o habéis grabado cosas últimamente?
Ana: «Tenía hechas las canciones. Lo que hicimos al decidir sacarlo en 3 EP’s fue decidir cuáles irían en cada EP. Luego David las arregló pensando en el disco en que iban a ir. ‘Premeditación’ era más popero, ‘Nocturnidad’ es más oscuro… Y hemos ido grabando escalonadamente».
¿Habéis hecho cambios en estos meses?
Ana: «Hemos sido fieles a la idea original, pero no teníamos todo cerrado».
¿Habéis evitado meter en un EP todas las canciones más New Order y en otro las más Raphael, etcétera?
Ana: «No. Hemos elegido las canciones por la temática. Yo compongo con guitarra y David hace los arreglos».
Lo llamativo de los EP’s es la variedad estilística. Siempre ha habido variedad en La Bien Querida, desde el primer disco con ‘9.6’ y aquel rollo de «la maqueta era mejor», pero ha habido una evolución. ¿Alguna vez has tenido crisis de identidad sobre lo que es La Bien Querida? Tu imagen ahora es más oscura, más moderna, ya no hay tanta falda flamenca…
Ana: «‘Ceremonia’ es más homogéneo y este EP es más flexible, con canciones más oscuras, otras claras… Lo primero que hacíamos era más pop-rock tradicional y ahora es techno-pop. Quería quitarme las faldas. Además, no me podía mover tanto con 6 metros de tela detrás. En algún acústico me las pongo porque sigo siendo la misma, tampoco reniego de nada».
¿Consideras que hacéis techno-pop? No sé qué pensará un purista…
Ana: «Hemos dado nuestro toque, claro, pero sí, creo que hacemos eso» (se ríe).
En el Mondo Sonoro habéis mencionado a Salem como influencia, me ha sorprendido, no recordaba que existía este grupo.
Ana: «Sobre todo en ‘Nocturnidad'».
Pero es en los vídeos donde creo que está el componente oscuro mejor representado…
Ana: «No. Juanma (Carrillo) trabaja independientemente. Los cineastas son artistas y no te puedes meter en su trabajo. Le dejamos campo abierto. Luis Calvo me sugirió el nombre del director y lo único que dije es que no quería que fuera popero. Me gusta más la música siniestra de los 80».
¿Qué vídeo te gustó más?
Ana: «El que más me gustó fue ‘Poderes extraños’, me transmite buen rollo».
«A mí no me interesa hacer canciones en el momento en que estás bien con tu pareja tomando un café, me gusta hacerlas en el día justo en que estás fatal»
¿Consideras que creas personajes? Por lo que has puesto en redes, se intuye que tienes una vida familiar feliz, y cuando oímos cosas como ‘Ojalá estuvieras muerto’ o ‘Alta tensión’, nos preguntamos «qué ha pasado».
Ana: «Son vivencias que he podido tener. Me gusta escribir en el momento de la ebullición. Edward Hopper pintaba después de la acción. No hay acción en sus escenas, pinta el después o el antes. A mí no me interesa hacer canciones en el momento en que estás bien con tu pareja tomando un café, me gusta hacerlas en el día justo en que estás fatal. Hay un componente biográfico y también hay algo de fantasía. En algunas canciones hay mucha realidad y poca fantasía y en otras hay mucha fantasía y poca realidad».
Me gusta mucho cómo ha quedado vocalmente ‘Vueltas’, es como si tuviera efectos vocales para emular la voz de un niño. Cuéntame cómo grabasteis las voces.
Ana: «Dentro de las limitaciones de mi voz, que son todas, quería experimentar y se me ocurrió cantar en falsete. Me inspiré en Grimes, la estaba escuchando y me salió esta canción. Me refiero a la letra y a la melodía».
‘Disimulando’ y no ‘Poderes extraños’ fue la canción escogida de Rockdelux para su lista de lo mejor del año. ¿Ha habido mucha divergencia entre la gente que te rodea sobre la mejor canción del disco?
Ana: «Sí, muchísima. El primero fue el más complicado porque estás con el fervor del disco nuevo. Luis Calvo nos decía que ‘Poderes extraños’ y a nosotros nos parecía obvio. Pero luego piensas en el público… A nosotros nos gustaba ‘Disimulando’, la más chalada, pero luego la descartamos. ‘Alta tensión’ le gustaba a mucha gente y al final eligió Luis Calvo. Creo que las tres canciones más importantes del disco al final sí que son ‘Poderes extraños’, ‘Ojalá estuvieras muerto’ y ‘Muero de amor'».
¿Crees que se puede seguir esta estrategia de los 3 EP’s con cualquier otro disco, con los tres primeros, por ejemplo?
Ana: «No lo pensamos, pero te obliga a un trabajo extra, porque tienes que tener 3 singles. Es más difícil colar una canción de relleno en un EP que en un disco entero. Hay que plantearlo desde el principio, te lo tienes que currar más. La gente no es tonta y habría dicho: «¿sacan 3 maxis y son los 3 iguales?»».
¿Crees que repetiréis fórmula en el futuro o ya no se puede?
Ana: «Me ha gustado, pero como no nos gusta repetirnos… La cosa del «artistismo»: no te vas a repetir todo el rato…»
Hay un montón de canciones que ya se echan de menos en el repertorio. ¿Se quejan mucho los fans?
Ana: «Siempre te dicen algo, pero no puedes tocarlas todas… Hicimos un concierto de prueba en el pueblo de David mucho más largo, pero se nos hizo pesado. No queremos dar el coñazo a la gente, terminar con dolor de riñones…»
La gente es un poco pesetera, y quiere conciertos de 2 horas, ¿eh? No es mi caso, pero…
Ana: «Yo es que no lo aguanto. Si a nosotros se nos hace largo en el escenario, creemos que a la gente igual. Pero igual estamos equivocados».
El otro día tocasteis en el Teatro Lara, ¿es un escenario así en el que te sientes más cómoda?
Ana: «No lo sé. El escenario que más me gusta es cualquiera de Madrid. Madrid es el mejor público de España desde mi experiencia. En cualquier sitio la gente te responde bien. El público es agradecido y expresivo. Yo estoy pensando «soy lo peor, me estarán criticando» y si ya veo a la gente calladísima digo «tierra, trágame»».
¿Todavía piensas esas cosas de «soy lo peor», a estas alturas?
Ana: «Al principio no lo pensaba tanto, ahora tienes más responsabilidad. Eres más consciente. Al principio llegué aquí y me encontré con esto. Vas a lo loco. Ahora eres consciente y valoras que tienes tu sitio, tu público…»
Luego está esta actitud de un cantante de dar palmas, decir cosas como «venga, todos juntos», que en el mundo independiente siempre se ha puesto como ejemplo de lo peor. ¿Evitas esa actitud porque la odias o por timidez?
Ana: «Es todo timidez. Ahora pienso que me muevo un montón. Digo «igual me estoy moviendo demasiado». Es todo timidez. Si me muevo es por timidez y si no me muevo es por timidez».
Bueno, el otro día vi te movías como un intérprete tipo Raphael, en los momentos más histriónicos…
Ana: «Intento sentir las canciones, ya que encima las he hecho yo. No pienso «voy a hacer eso, voy a hacer lo otro». Y lo paso mal sobre todo en momentos previos y después, en plan «¿lo habré hecho bien?»».
Si piensas en Jota de Los Planetas, Ariadna de Los Punsetes, que Triángulo de amor bizarro hicieron una canción sobre su relación con el público… Es un dilema qué actitud tomar, por lo que vemos.
Ana: «Lo comento con compañeros y a todos les pasa lo mismo. Es todo timidez. David me dice «tú, lo que te salga, no se puede forzar ni ensayar». El otro día, con Joe Crepúsculo en Radio 3, fue muy gracioso porque empezó «¡vamos, Lavapiés, arriba, Lavapiés!». Le da la vuelta a eso que te podía dar mucho asco».
«Huimos de la pedantería y de ser un resabido, de tomarte tan en serio los comentarios o las cosas»
Me llama la atención algo que tenéis en común con Joe Crepúsculo. Tenéis una actitud como naíf, que es casi simple, al hablar en redes sociales, en entrevistas. Él ha estudiado Filosofía, pero prefiere poner tweets tontos. Y vosotros es un poco lo mismo. No os pega el rollo naíf de Elefant pero tenéis esta cosa un poco naíf.
Ana: «Yo pienso que es porque huimos de la pedantería y de ser un resabido, de tomarte tan en serio los comentarios o las cosas».
¿Qué opinas de los festivales y de la posición que ocupa La Bien Querida dentro de ellos? Hay una serie de grupos a los que tampoco les beneficia mucho tocar en festivales por las horas que les tocan.
Ana: «Los hacemos por tocar, luego te llaman de otros festivales, ganas algo de pasta… Hay festivales de los que te llevas una experiencia súper guay y otros son horribles. En Sónar nos lo pasamos súper bien, nos pusieron de día, pero nos encantó. Yo iría todos los años, pero son tan modernos que todos los años no me van a contratar (risas). A mí me da rabia que la mayoría cuidan poco el sonido. Algunos escenarios están súper pegados, capan la mesa para que no te solapes, a veces no puedes ensayar… Es una lotería, pero bueno, también puede pasar en sala».
En la promoción de vuestro disco veo que no te importa referirte a lo comercial, que es una cosa que se odiaba en los 90.
Ana: «Estas cosas de los 90 yo nada, no. Al contrario. Yo quiero que lo que hago lo escuche la gente. Al hacerlo en tres partes, obligas a la gente a escuchar las canciones. No somos superventas, somos un grupo indie, pero estamos contentos con los resultados».
¿Crees que estáis en vuestro mejor momento de popularidad o fue al principio?
Ana: «Al principio eres la novedad… El primer disco, como caigas en gracia, es el que más gusta. A mí me pasó con ‘Romancero’, pero creo que me he conseguido mantener, que es lo difícil. Y con este disco estoy escuchando que es mejor. Que por otro lado ¡no quiero hacer mi mejor disco todavía!».
¿Qué canción te haría ilusión que saliera reivindicada?
Ana: «No lo sé… Como hice esto de Mondo sonoro de tocar ‘Romancero’, reviví esas canciones olvidadísimas. El que más rechazamos es el ‘Fiesta’. Le cogimos como manía después… Pero bueno, creo que en ‘Fiesta’ hay más singles que en ‘Ceremonia’, supongo…»
¿Te importa que llamen La BienQue? Nosotros lo usamos cuando no nos cabe en el Twitter.
Ana: «No me importa».
¿Igual os lo pusisteis vosotros?
Ana: «No, qué va. No me importa nada. La primera vez fue Garbanzo en el MySpace y la gente me empezó a llamar La BienQue».
(en este momento se incorpora David. Ana en principio se va, pero finalmente reaparece)
David, Ana ha dicho en ocasiones que a veces tira tus producciones por ser demasiado «chaladas». ¿A qué se refiere?
David: «No pasa mucho. Creo que puede ser cuando a ella le parece que se parece a La Estrella de David. Porque tampoco le digo «te voy a poner encima de una montaña, te voy a tirar y te voy a grabar». Las ideas de La Estrella de David son más caerse de las escaleras y lo de Ana no…»
Creo que una canción tuya se la quedó Anntona, ¿no podría pasar algo así con La Bien Querida?
David: «No creo que pase. Ana es La Bien Querida. Ana cantando sus cositas. No tiene sentido que cante las cosas de otros».
Pero sois un dúo oficialmente, ¿no?
David: «En tu casa. A mí no se me tiene como La Bien Querida y yo prefiero apartarme un poco. Los periodistas me tienen muy visto, «este tío de los 90 sigue dando la chapa, el de los Beef…». Ana tiene mucho más carisma que yo. Antes quería asomar más la cabeza, pero ahora lo he superado».
David: «Yo tengo el carisma de un ewok, pero vende más una divita»
Bueno, da para debate lo de quién tiene más carisma…
David: «Yo tengo el carisma de un ewok, pero vende más una divita».
Single parecía que era Teresa sola e Ibon ahora ya está en las fotos. Vosotros vais en regresión…
David: «Yo creo que sí. Yo espero que sí. Ana hace las canciones y yo las visto a la manera modernilla, depende del disco. O retro, más que moderno. Pero si Ana siguiera como en la maqueta habría llegado a la misma gente. Igual a los modernillos que me siguen no les gustaría tanto, ¿pero qué son, 15, 20 personas?»
Es curioso, porque a medida que avanza, el artista suele meter a más gente a componer. Mira a Noel Gallagher, y para vosotros no es una opción.
David: «Ya pasé por eso, he estado en grupos de 3 personas, con Beef llegamos a ser 9, acabas metiendo más peña y al final, hemos visto que se funciona mejor con el «menos es más». Salvo que quieras hacer rock y estas cosas antiguas».
¿En qué tema de La Bien Querida podemos percibirte más?
David: «Hago lo que quiero en la producción. En todas, a nivel musical. Ana en la parte musical no se mete. A veces dice «esto no me gusta mucho», pero pocas veces. En el nuevo me ha tirado alguna con el ritmo típico, que tampoco me convencía mucho. Soy un poco vago. Cuando me pongo, me pongo, pero… En ‘Ceremonia’ tenía 12 canciones, arreglé la 10ª, sabía que ya teníamos 40 minutos y cuando hice la 11 estaba cansado y esa canción se quedó ahí. Pero este disco, lo hemos trabajado en tres veces, y no era tan latoso. Hemos trabajado poco a poco. Ha sido más guay. Y en este caso no hemos descartado ningún tema».
Cuéntame algo de ‘Vueltas’. Es una de mis producciones favoritas.
David: «Pues es de las más fáciles, es un ritmo, un loop. De hecho, no me acababa de convencer y a Ana le encantó y se quedó así».
¿Te lees mucho la letra de un tema para inspirarte para la producción o es más una cuestión de melodía?
David: «Sobre todo de armonía y busco un patrón rítmico que no sea lo de siempre. Le pasa a Ana y le pasa a todo el mundo, que igual el patrón rítmico es un poco monótono. Y como el pop es todo reciclaje, busco cosas, que si OMD, Depeche Mode… y las incorporas en el disco».
Me ha llamado la atención la mención a Salem, me ha dicho Ana que te pregunte a ti…
Ana: «Me los pasó uno de Twitter, el de Vanishing Point, que se mete con todo el mundo. Los puse y me parecieron súper guays. Yo estoy desconectado de la música, me pongo al día en las webs modernas cuando tengo que grabar algo de La Bien Querida. Y a veces si veo algo y es fácil de hacer, lo incorporo al discurso de Ana».
(Con el «pues ya ves») «pasé un mal rato porque soy muy sensible, parezco un troll, pero luego sufro mucho»
Le he preguntado a Ana por vuestro rollo naíf… también me ha dicho que te pregunte por ello.
Ana: «Será para no molestar a nadie, como está todo el mundo con las uñas fuera… Con tu página tuvimos una pelotera, este rollo del Sonorama. Yo pasé un mal rato porque soy muy sensible, parezco un troll, pero luego sufro mucho. Pero bueno, no me arrepiento, ¿qué voy a hacer?»
Bueno, en aquel caso, no teníais nada que perder, yo creo que todo el mundo se puso de vuestro lado…
David: «Me da igual, lo he superado, pero lo he pasado mal. No me gustan los conflictos, soy un cagao. El único que salta a la yugular soy yo, encima lo publicito…»
En cualquier caso, fue mítico, yo aún lo uso en WhatsApp.
David: «¿Cómo era? «¿De qué vas?»».
Ana (incorporándose): «Pues ya ves».
Luego ya fuisteis a Sonorama…
Ana: «Fuimos y muy guay».
David: «Soy yo que tengo un pronto muy tonto. Me pasó con Lenore en Facebook el otro día y luego no duermo».
David, ¿tú también le has cogido manía a ‘Fiesta’?
David: «Los dos, te vas dando cuenta. Es psicológico. Igual es que pensábamos que lo íbamos a petar, porque es un disco continuista. Y ya que lo haces, que sea para triunfar, y que no petara igual nos dejó mal cuerpo por eso. Pero hay canciones que están muy bien».
¿Diferís mucho en repertorio, ideas…?
David: «No. Prácticamente nada».
¿Qué proyectos tienes este año, al margen de La Bien Querida?
David: «Igual hago un single de La Estrella de David, pero tampoco tengo muchas ganas de hacer un single. Voy a producir a Payaso, un chico de Mallorca».
Ana: «Yo tengo una colaboración con Los Pilotos, van a hacer un single, una versión. David también ha metido una canción en el disco de Soleá».
David: «Como la hacía todo el mundo, yo también quise. Si la saca de single, es una pasta».
¿Pero va a sacar de single la tuya?
David: «¡La mía no!» (risas)
Ana, ¿qué nos puedes contar sobre el disco de Soleá?
Ana: «Está acabando de grabar, las producciones, el arte… Tiene todo el repertorio. Saldrá este año pero no sé cuándo».
¿Cuántas canciones has hecho para ella y cuáles son?
Ana: «Tres. Hay una que hice específica exclusiva para ella y las otras son ideas sueltas que tenía y luego completé para ella. En realidad hay dos específicas para ella, ‘Todavía’ y ‘Nochecita sanjuanera'».
¿No tenéis miedo de que las cambien mucho?
Ana: «Al contrario. Me hacía ilusión un disco con arreglos mainstream. Y esto va a ser más «Soleá Morente se acerca al indie». Y para indie ya estoy yo y todos nuestros amigos. También le hemos hecho una canción a Raphael, se la mandamos a su hijo pero no ha contestado. Pensada para él, con sus fraseos».
¿Qué pasará con ella, si no?
Ana: «Es muy Raphael, ya veremos. No la veo para mí. Igual para otra artista».
Vuelven Los Planetas. El grupo publicará un nuevo EP, ‘Dobles fatigas’, el próximo 4 de mayo a través de El Segell del Primavera. Serán un total de 4 canciones que conformarán 20 minutos de nueva música de los autores de ‘Una ópera egipcia‘. La preventa del EP empezará el 10 de abril.
Tiene que ser complicado ser David Guetta, estar en tu mansión en Miami, invitar a dos amigos a que se acerquen a tu casa y que estos destrocen tu embarcadero. Eso mismo sucedía el pasado miércoles cuando los DJs Martin Garrix y Tiësto, a borde de un yate, realizaban de manera incorrecta la labor de aproximación a la residencia del francés y conseguían destrozarle el embarcadero que da a su casa. No es ningún desastre y no peligró la vida de nadie, pero la cara de Guetta mientras los demás lo graban desde la embarcación es todo un poema.
El autor de ‘Listen’ era el encargado de subir a su cuenta de Instagram el vídeo con su reacción y su impagable cara de situación.
Un vídeo publicado por David Guetta (@davidguetta) el
Otra imagen junto al jovencísimo Martin Garrix y el resto de los implicados en el fondo incluye la frase “Me encanta cuando los amigos pasan a saludar, aunque me salga un poco caro”.
Se acerca por fin el disco de Jamie xx, ‘Into Colour’, a la venta el 1 de junio. Del mismo ya conocíamos ‘Sleep Sound’ y ‘Girl’ y recientemente el productor publicaba ‘Gosh’ y ‘Loud Places’, esta última junto a su compañera de banda, Romy. Ahora, el músico ha dado a conocer la portada del álbum y el vídeo para esta última canción, dirigido por Simon Halsall y JB Babenhausen y en el que podemos ver a Jamie y Romy patinando por Londres de noche.
‘In Colour’:
01 Gosh
02 Sleep Sound
03 Seesaw [ft. Romy]
04 Obvs
05 Just Saying
06 Stranger in a Room [ft. Oliver Sim]
07 Hold Tight
08 Loud Places [ft. Romy]
09 I Know There’s Gonna Be (Good Times) [ft. Young Thug and Popcaan]
10 The Rest Is Noise
11 Girl
No cabe duda de que el apellido Serrat parece permanentemente ligado a lo artístico. Si el año pasado era Joana la que despuntó con un fantástico debut que se miraba en lo mejor del country-folk-pop desde una perspectiva mediterránea, ahora son sus hermanos Carla y Toni los que podrían establecerse como un nuevo nombre que seguir en el pop estatal. Bajo el nombre de ella, que compone, toca teclados y canta mientras que él toca batería y percusiones, realizan un «dream soul» que se aleja bastante del estilo más tradicional de la autora de ‘Dear Great Canyon‘.
Con reconocibles (y reconocidas) influencias de Beach House, Jessy Lanza o Purity Ring, Carla autoeditaron el pasado año el single ‘Let’s Burn A Forest’, que les valió participar en los actos periféricos del Primavera Sound y en el otoñal Primavera Club. Ahora, han logrado el auspicio del sello Sones (Za!, Mourn, Dotore, Templeton…), que publicará un primer largo en el que ya trabajan. Antes, en el Record Store Day, editarán un 7″ del inédito ‘Lucky One’, que es uno de sus temas más celebrados en directo.
Además, Carla es una de las bandas y artistas participantes en la V edición del Bis, Barcelona Independent Sessions. El certamen calienta motores hoy, viernes 27 de marzo, con los shows de Rombo y Pacífico en el Centro Cultural Albareda, mientras que el grueso de actuaciones tiene lugar mañana, sábado 28, en el Auditori Les Basses. Tras el aperitivo matinal (y gratuito) con Mad’zelle, Cálido Home y DJ Cica, por la noche y con un precio de 5€ se podrá disfrutar de actuaciones de Elsa de Alfonso y Los Prestigio, Las Ruinas, Wind Atlas, Primogénito López y Carla, entre otros.
Ahora relanza una de las canciones que no fueron single, la comercialilla ‘Kiss Me a Lot’ a través de iTunes. En su página web ha hecho un llamamiento para que la gente se baje el tema y le apoye. «Este lanzamiento ha estado siempre esperando por circunstancias lo suficientemente familiares como para ser repetidas. Gracias a Atom Factory por permitir que esto sea posible», ha indicado en True To You. En la web de Atom Factory encontramos a Miguel o John Legend. ¿Será su nueva compañía? ¿Habrá reedición del disco ahora descatalogado?
En el momento de la redacción de esta noticia, ‘Kiss Me A Lot’ es top 306 en el iTunes británico.
Os recordamos que Morrissey actúa el 29 de abril en Barcelona y después en el SOS.
Si la pasada semana cuando dedicamos el Revelación o Timo a este dúo de Nueva York no terminasteis enamorados de la estética y el sonido de Lion Babe, esta puede ser la definitiva.
El grupo estrena el videoclip para ‘Super Woman’, el temazo que les ha producido Pharrell Williams con esa actualización del sonido setentero y de r&b de los noventa. El tema bien podría ser parte de la banda sonora de una nueva entrega de Austin Powers (de hecho recuerda un poco al ‘Work It Out’ de Beyoncé) y así lo ha entendido la directora del clip, Philippa Price, que ha optado por una estética retro para el clip con bien de pelucones y vestuarios imposibles.
A la espera de que se confirme el concierto de Björk en el MACBA de Barcelona el próximo mes de julio, ha aparecido un reciente concierto en Nueva York en forma de libre descarga.
El concierto contó con la colaboración de Arca y una orquesta de 15 personas. Björk ha compartido un mensaje sobre la «monumental buena energía» recibida durante estos conciertos. Se puede descargar la grabación amateur aquí. Como veis, se han recuperado temas de los mejores discos de Björk, como ‘Come To Me’.
Actualización: En contra de lo que indicaba Pitchfork, Björk no regalaba nada y de hecho ha pedido la retirada del concierto de internet.
The @bjork recording has been removed from nyctaper at the request of the artist and her label One Little Indian. Sorry to all.
Setlist:
01 Stonemilker
02 Lionsong
03 History of Touches
04 Black Lake
05 Family
06 Notget Set 2
07 Pleasure Is All Mine
08 Come to Me
09 All Neon Like
10 I See Who You Are
11 Quicksand
12 Mouth Mantra
13 Sun in My Mouth
14 Wanderlust
HBO ha decidido cancelar ‘Looking’, «la respuesta gay a ‘Girls'», tras sus bajos índices de audiencia, de los que no hay que culpar sólo a su coincidencia con ‘The Walking Dead’ en Estados Unidos los domingos por la noche. En nuestra misma redacción recibimos con cierta frialdad el arranque de la serie para rendirnos después a medida que avanzaba. Pero finalmente el sabor que deja es algo agridulce. Enganchar, engancha, sí, ¿pero como producto presentable para todo tipo de público o a modo de culebrón sólo para homosexuales? La respuesta queda probablemente en medio… demasiado «en medio».
No es necesario nombrar ejemplos de ficciones de temática gay que han trascendido al gran público, ni sería justo comparar una serie sin grandes pretensiones como esta con titanes tamaño ‘Brokeback Mountain’ o pequeñas delicatessen de los últimos tiempos como ‘Keep the Lights On‘, cintas que presentan una historia de amor tan universal que podrían afectar hasta a Eminem. ‘Looking’ ha sido un paso adelante respecto a ‘Queer as Folk’, aquel soap-opera que se exportó de Reino Unido a Estados Unidos en forma de 5 temporadas. Esta serie no presenta a personajes tan estereotipados ni tramas tan enrevesadas ni melodramáticas con palizas y enfermedades temporada sí, temporada también. La trama está más contenida y el obligado guaperas no es un perdonavidas abofeteable (Kevin «Orejitas» Matheson tiene más matices que Brian Kinney), mientras que el buenazo (Michael Novotny) no es aquí precisamente abrazable.
Merece la pena detenerse en este personaje principal, el de Patrick, «Pato» para los amigos. Se le supone el héroe, el protagonista de ‘Looking’, pero en realidad, desde su aparente simpatía, muy a menudo roza lo aborrecible. En ese sentido recuerda mucho a la Carrie Bradshaw de ‘Sexo en Nueva York’: parece una buena persona, completamente inofensiva, casi inocua, que pasaría desapercibida en cualquier entrevista de trabajo, discoteca, app de contactos, largo etcétera, pero en realidad reúne una cantidad de defectos tan colosal que al final es imposible no sentirse identificado con alguno, si no con todos. Ya sabéis, «todo lo que odiamos en los demás son los aspectos que no nos gustan de nosotros mismos».
A su apariencia física totalmente «random», ligeramente inclinada hacia el aspecto de «una lesbiana de mediana edad» según sus propias palabras, en medio de una cuna gay como San Francisco, hay que sumar otras cualidades bastante poco afortunadas. Contribuye a romper una pareja, pero es celoso. Es posesivo, pero no deja de flirtear con todo ex novio a tiro (independientemente de quien sea este). Es aparentemente solidario, pero en realidad no deja de pensar en sí mismo. Es aparentemente racional pero a la vez víctima de un dramaqueenismo que a menudo se le va de las manos. Se las ingenia como sólo él sabe para apartar a las personas que quiere de su lado… sólo para echarlas de menos después.
Como ‘Girls’, es en el reflejo del desequilibrado disfuncional medio del siglo XXI donde ‘Looking’ ha triunfado. Pero el problema es que nada de lo que rodea a «Pato» está a su altura. Si es que le rodea algo que no sea buena música (de Yazoo a Jessie Ware) y un buen cúmulo de clichés. No llegamos a saber nada de su antagonista, el marido de Kevin. No llegamos a saber nada de la vida de Richie al margen de «Pato» (su novio es todo un monigote en apariencia y nombre, Brady). No llegamos a saber nada de la mariliendre Doris cuando de repente adquiere todo el protagonismo en un episodio que a esas alturas no puede interesar a nadie. No sabemos sobre el personaje seropositivo… nada excepto que es seropositivo (con todas las connotaciones prestas para la protesta social que esto implica). ¿Y a quién le interesa qué pasa con los pollos de Dom en la futura película de ‘Looking’? Únicamente Kevin parece esconder una gama de grises, como hemos visto en el último episodio de esta segunda temporada, expuesta por él mismo: un personaje tierno y muy cariñoso pero manipulador, que sabe venderse muy bien incluso cuando no está enseñando el culo. Pero en general, el grado de empatía con este plantel de secundarios es tan bajo que o bien conoces a alguien exactamente como ellos en la vida real y deduces su manera de ser a partir de un lamentable arquetipo, o es imposible que te sientas próximo a ellos, aun siendo gay.
Como si «Pato» fuera un alter ego del creador de la serie Michael Lannan y este hubiera sido incapaz de mirar más allá de sus narices (como el propio personaje), ‘Looking’ nunca ha dejado de dar demasiadas vueltas sobre él. Y lo peor es que además de dejarnos con muy pocas ganas de saber qué pasa con Agustin, Dom y Doris en el futuro, este final de segunda temporada, bonito, metafórico… deja clara la evidente falta de ideas de su creador también en torno al devenir de su protagonista principal. Lannan parecía dispuesto, hasta que la HBO dijo «basta», a dar vueltas y más vueltas sobre lo mismo en 2016… 6.
A pocos días de que se cumpla el primer aniversario del lanzamiento de ‘Sierra y Canadá‘, el notable último trabajo de Sidonie, el grupo continúa de gira presentándolo. Esta semana, en concreto, el próximo 27 de marzo, la banda estará tocando en la sala Joy Eslava de Madrid en un concierto que, ojo, ya ha agotado entradas. El 28 de marzo estarán en el Alicante Spring Festival de Elche. Aprovechamos la coyuntura para pasarle nuestro «tipo test» a su integrante principal, Marc Ros. Sidonie también son noticia esta semana por protagonizar un viral anti-Ryan Air.
¿Tienes canción favorita de todos los tiempos? En caso negativo, ¿una canción que te haya obsesionado últimamente?
Mi canción favorita de todos los tiempos es ‘God Only Knows’ de The Beach Boys. Está en mi disco favorito de todos los tiempos, ‘Pet Sounds’, de 1966.
¿Qué canción ajena ensayaste por primera vez en tu vida?
‘Life Wire’ de AC/DC, yo tocando el bajo.
¿Alguna canción que asocies a un recuerdo infantil?
‘She Loves You’ de The Beatles. Esta es la primera canción que me gustó. Cuando mis padres la ponían saltaba y gritaba como un maníaco.
¿Qué canción desearías haber escrito?
Cualquiera del ‘Blood On the Tracks’ de Bob Dylan porque así es cómo me siento la mayoría de las veces y no soy Bob para expresarlo.
¿Qué canción odias con toda tu alma?
Dos canciones, ‘Sin documentos’ de Los Rodríguez y ‘Mala vida’ de Mano Negra.
Actuación vocal que adores.
[Cualquiera de] David Bowie.
Momento musical exacto de una canción que adores.
En ‘This Time Tomorrow’ de The Kinks cuando cantan «leave the sun behind us». Ese puente, «middle eight» o estribillo, según cómo se mire, es maravilloso.
¿Alguna canción que en algún momento te haya avergonzado que te guste o no existe tal cosa como el «guilty-pleasure”?
Cuano era joven me avergonzaba decir que me gustaban Dire Straits, ahora me da igual. Me encantan.
¿Mejor secuencia de canciones en un disco que hayas oído?
‘Exile On Main Street’ de los [Rolling] Stones y tiene mucho mérito porque es un disco doble.
¿Algún disco que te encante pero cuya secuencia te parezca un desastre?
El homónimo de The Velvet Underground. No sé quién hizo el orden pero es un desastre.
¿Qué necesita una canción para ser perfecta?
Ser como ‘Penny Lane’ [de los Beatles].
¿De qué canción de tu propio repertorio te enorgulleces más o crees que está más infravalorada?
‘Giraluna’, que es un cuento para niños.
¿Qué canción vuestra te imaginas cantando a otro artista? ¿A quién?
Me gustaría escuchar ‘La sombra’ por Neil Hannon.
Más noticias absurdas sobre Kanye West. Según informa US Weekly, el rapero habría contratado a un fotógrafo profesional para hacer «miles de fotos» diarias de él y su mujer, Kim Kardashian, para su propio entretenimiento. El fotógrafo en cuestión ha trabajado para Kanye concretamente durante la semana de la moda de Londres, París y Nueva York y asegura que varias de las fotografías realizadas son pactadas. Además, indica que West «estudia detenidamente» todas y cada una de ellas para seleccionar su favorita. «A menudo», asegura el fotógrafo, «señala una foto de él encima de un escritorio y dice que hará historia».
Por si fuera poco, el fotógrafo ha opinado asimismo sobre el modo en que Kanye trata a su esposa cuando van a tiendas de ropa, asegurando que le fascina entrar en varias de ellas y hacer que Kardashian se pruebe las prendas que desea. «Le encanta hacerla posar después de seleccionar sus vestidos», apunta. ¿No se te está yendo un poco la pinza, Kanye?
Zayn Malik, uno de los componentes de One Direction, abandonaba ayer el grupo por voluntad propia para volver a ser un chico normal de 22 años. Las reacciones de sus fans no se han hecho esperar y en estas difíciles 24 horas se ha visto de todo. Aunque nada que no hubiéramos visto ya antes: de Gente llorando por todos los lados (por Tokio Hotel) a Gente llorando por todos los lados (por Take That).
Si no tenéis suficiente con los vídeos enlazados, Daily Mail ha publicado uno nuevo recopilatorio en el que varias «directioners» lamentan la pérdida. Y desde lo de «los de El Mundo nos comen el coño» ya sabéis lo pasionales que puedan llegar a ser. La palma se la lleva una seguidora que es incapaz de contener su desolación contemplando una foto impresa del grupo apuntando a Zayn y señalando que ya nunca volverá a ser igual.
Rolling Stone publica una serie de Vines que os recomendamos escuchar todos a la vez. ¿Qué peli de terror puede superar esto?
Como podéis comprobar, en este mundo loco ya nadie sabe qué es real y dónde empieza la parodia: el hashtag #cutforZayn incitaba en Twitter a hacerse lesiones en nombre del artista. Suena mal y esperamos que algunas de las imágenes vistas sean un fake, pero por si acaso, la asociación benéfica de salud mental Mind de Reino Unido ha enviado un mensaje recordando el daño vital que pueden hacer los medios y las redes sociales promoviendo automutilaciones.
Cuando se publicó la selección de pistas oficial de ‘No Pier Pressure‘, el nuevo disco lleno de estrellas de Brian Wilson, nos sorprendimos ante la ausencia en el mismo de dos artistas previamente confirmados en el álbum como son Frank Ocean y Lana Del Rey. Wilson atribuyó la no aparición de ambos en su disco a problemas de agenda, pero sus últimas declaraciones, recogidas por Stereogum, revelan una verdad distinta. Según Wilson, Ocean no quería cantar en su canción sino rapear, por lo que decidió prescindir de sus servicios. Y en cuanto a Lana, Wilson asegura que la intérprete de ‘Yayo’ anuló su participación en el proyecto sin más. Es decir, que Wilson pasó de Ocean y Lana pasó de Wilson. ¿Quién dijo problemas de agenda?
Las últimas actualizaciones de Facebook y Twitter de Nowi, concursante de La Voz 2, son aparentemente normales y datan de hace sólo una semana. Sin embargo, según informa el diario digital independiente La Voz Libre, la concursante ha denunciado a la productora del programa, Boomerang, por «humillaciones, fraude y manipulación». «Es todo un tongo, se reían de mí, me humillaban y amenazaban», ha indicado a este medio, asegurando que se encuentra en tratamiento.
Noelia Rodríguez (este es su verdadero nombre), concursó al ser elegida por Antonio Orozco, pero es Malú quien -dice- se lo hizo pasar peor. «Fue una muy mala experiencia, jugaron con nuestros sentimientos y hubo muchas humillaciones. Muchas veces pensé en abandonar porque veía mi nombre tachado en fotos y… vi que estaba eliminada antes de salir a actuar. Es todo un tongo (…) Ahí o haces lo que ellas dicen o no cantas, y te amenazan con echarte del concurso. Si no te subes donde digan o no haces lo que quieren, estás fuera del programa…», dice añadiendo que Malú se «mofó» de ella con palabras como «me aburres totalmente, tú no eres artista ni nada».
Nowi dice que no es la única concursante que ha sufrido estas humillaciones pero que el resto no se atreve a denunciar. Sus abogados añaden que la querella es de «estafa» y sobre los «graves daños psicológicos y económicos» que genera el programa. Hablan de mobbing y tortura psicológica y aseguran tener grabaciones que lo demuestran.
Os dejamos con una batalla ganada por Nowi a ritmo de Madonna, aunque no llegaría a los cuartos de final.
Tanto dar argumentos de por qué sus canciones no están en Spotify y ahora resulta que Taylor Swift ha llegado a un acuerdo para que todo su catálogo esté disponible en Tidal, la plataforma de streaming propiedad de Jay Z. Como leéis.
La artista causaba cierto revuelo hace unos meses cuando toda su música desaparecía de Spotify. Entre sus argumentos, la cantante explicaba que no estaba dispuesta a colaborar con el trabajo de su vida «en un experimento».
Obviamente, la diferencia es que en Tidal no existirá forma gratuita y costará unos 20€ en su suscripción mensual. De momento, se puede encontrar la discografía al completo de Swift, excepto su último disco, aún no disponible en la versión beta del servicio que se lanzará de manera oficial dentro de cuatro días. ¿Será el golpe definitivo para que Spotify termine con su modelo gratuito?
Como estaba anunciado, Rihanna ha estrenado hoy su nuevo single, ‘Bitch Better Have My Money’. La cantante aseguraba en una entrevista reciente que el motivo por el que su disco está tardando tanto es porque quiere que sea atemporal, pero ‘Bitch Better Have My Money’ no es que se ajuste demasiado a sus declaraciones, decantándose más bien por un agresivo número trap que no habría desentonado en el primer cuarto de ‘Unapologetic‘ y en el que Rihanna vuelve a afear su voz como en su hit actual, ‘FourFiveSeconds’.
Tras un álbum expansivo, fantasioso y espacial, estratosférico en su majestuosa adaptación al directo, como ‘The Age Of Adz‘, Sufjan Stevens nos ofrece un desolador baño de cercanía y pseudo-realidad con ‘Carrie & Lowell‘, un disco inspirado por los recuerdos de su disfuncional relación con su madre y los efectos en el artista norteamericano de la muerte de esta en el año 2012. Stevens acostumbra a hacer de cada paso discográfico una obra insólita y de amplias miras, y no solo para su propia carrera sino también para el resto de la escena musical. Y, aunque este séptimo largo conecte, por su carácter eminentemente acústico, con aquel precioso y minimalista ‘Seven Swans’ que publicó en 2004, se trata de un disco igualmente singular y, a su manera, poderoso en fondo y forma.
Stevens despoja de pirotecnia sonora estas once canciones precisamente para dejar que aflore toda la melancolía y el dolor en sus melodías. Guiado casi siempre por un piano o una guitarra acústica desnudos, sin percusiones (apenas sugeridas ocasionalmente), Sufjan canta con delicadeza, con su voz doblada o con gran eco, dando un toque de cercanía y espiritualidad que le presenta como el fantasma de sí mismo en que se convirtió tras la muerte de Carrie. Un luto fatal y autodestructivo que le llevó a creer que estaba poseído por el fantasma de ella o que había heredado sus problemas mentales, enfrascándose en una iracunda espiral de autodestrucción, que él mismo ha explicado con desarmante detalle en una reciente entrevista, de imprescindible lectura para comprender no solo ‘Carrie & Lowell’ sino también su peculiar devoción cristiana y sus orígenes, constantemente referenciados a lo largo de su fantástica discografía.
En estas letras (tan cruciales que su compañía decidió revelar tras la filtración del disco), sin embargo, Sufjan no siempre se ceba en lo explícito, tejiendo un fascinante manto en el que se funden fantasía y realidad. Entre referencias a su shock tras la pérdida, a la desesperanza, la culpa y el vacío (muy nítidos en el desolador final, ‘Blue Bucket Of Gold’, y en el engañosamente luminoso inicio, ‘Death With Dignity’); iconos religiosos y seres mitológicos se funden con constantes referencias a parajes de Oregón, donde transcurrieron los únicos tres años en que vio con regularidad a su madre y su padrastro Lowell Brams, que propició aquella circunstancial reunión de Carrie con sus hijos (a él, que curiosamente hoy en día es director de su sello discográfico, dedica la enternecedora ‘Eugene’). Yogur de limón, flores sobre una mesa, cenizas de cigarro sobre la moqueta, una broma que transforma su atípico nombre en «Subaru»… Con esos detalles de apariencia insignificante, Stevens abre una ventana al mundo infantil que guarda como referente de su madre, en un precioso ejercicio lírico; tanto como cuando, yendo al otro extremo, construye un desarmante diálogo imaginario entre él mismo y el espíritu de una Carrie que, tras fenecer, trata de consolar a «su pequeña luciérnaga», «su pequeño halcón», que no debe afligirse pues «todos vamos a morir».
Stevens juega con el silencio (con el ruido ambiente, más exactamente) como un elemento potenciador del contexto emocional de sus canciones, y el susurro, la delicadeza, triunfan en números de gran sencillez como ‘The Only Thing’, ‘Drawn To The Blood’ o ‘John My Beloved’, que incluso recuerdan remotamente a los Simon & Garfunkel más memorables. Pero quien piense que puede encontrarse ante un disco monocorde y aburrido, se equivoca. El músico acierta al distanciarse de la austeridad de ‘Seven Swans’ por medio de delicados matices de teclados, banjos, slides y coros (ilustres como S. Carey -Bon Iver-, Laura Veirs o Thomas Bartlett han participado en la grabación), que parecen subrayar ese componente de fábula sobrenatural de los textos. Números como la mutante ‘Should Have Known Better‘, la preciosa ‘All Of Me Wants All Of You’, ‘No Shade In The Shadow Of The Ghost‘ o ‘Carrie & Lowell’ acaban convertidos en audaces modelos contenidos de la épica explosiva que caracterizaba sus últimos lanzamientos, remitiendo a otros momentos de su discografía (el estilo de ‘Casimir Pulaski Day’, ‘Romulus’, o ‘Now That I’m Older’ podrían servir de referentes a algunos pasajes de este álbum) pero marcando un carácter único.
‘Carrie & Lowell’, pese a partir de una premisa menos ambiciosa que otros de sus discos (estamos ante el tipo que quería dedicar un disco a cada estado de los USA), resulta excelso, desbordante de emoción y de profunda espiritualidad. Y no se limita a ser un lacrimógeno homenaje a su madre: además de expiar sus propios fantasmas, miedos y traumas, Sufjan se sirve de ellos para alimentar una fantástica obra en torno a los misterios de la muerte y del amor paternofilial. Porque no debe escaparse que, en esta obra referencial, Lowell es tan protagonista como él mismo y Carrie: un hombre que, pese a mantener una relación breve con la mujer, hizo todo lo posible por que disfrutara de sus hijos y estos de ella, regalándoles los momentos más felices de su corto tiempo juntos. Un raro gesto humano que bien merece una celebración de este calibre.
Passion Pit han estrenado el videoclip de su eufórico nuevo single, ‘Lifted Up (1985)’. La pieza encuentra al líder del grupo, Michael Angelakos, en pleno frenesí nocturno, interpretando el tema rodeado de gente en una discoteca. El nuevo álbum del grupo, ‘Kindred’, que sucede al formidable ‘Gossamer‘, sale el 28 de abril.
Convertidos en leyendas tras el parón de una década posterior a ‘Yanqui U.X.O.’, Godspeed You! Black Emperor volvían con un álbum más que digno hace tres años, ‘Allelujah! Don’t Bend! Ascend!‘. ‘Asunder, Sweet and Other Distress’ es el difícil disco que recibimos ya sin lustros de sed por música inédita del esquivo colectivo canadiense. Lo que se han inventado para que lo escuchemos con idéntico interés es su duración. Con sólo 40 minutos, supone su primer disco sencillo desde sus inicios. Sin embargo, son de nuevo sólo unos pocos temas -cuatro- los que encontramos en este álbum, avanzando desde las cuerdas majestuosas acompañando a sus conocidos brotes de rabia de ‘Peasantry or ‘Light! Inside of Light!» hacia la falsa calma de esa película de terror llamada ‘Lambs’ Breathe’ (que parece inspirar la portada)… para ir recuperando poco a poco esa fuerza que va estallando (‘Asunder, Sweet’, título jocoso marca de la casa) hasta terminar de reventar en la segunda mitad de ‘Piss Crowns Are Trebled’, probablemente desde ya uno de los cortes favoritos de los fans de la carrera de Godspeed. Hay momentos realmente gloriosos por el camino: el modo en que la orquesta irrumpe entre guitarrazos justo hacia la mitad del primer tema, resistiéndose a morir durante seis minutazos, es espectacular, como las cuerdas emergentes del minuto 6 de ‘Piss Crowns Are Trebled’ o la furia de sus baterías hacia el minuto 8. Los momentos de contención en las dos pistas centrales, con sonidos que harían aullar a los perros (esta vez no hay samples cinematográficos en forma de voces), acongojan como siempre. Lo único que se le puede echar en cara a Godspeed You! Black Emperor, aparte de que sus fans ya conocerán estas canciones de verlas en vivo bajo el formato ‘Behemoth‘, es cierto grado de predictibilidad. Algo te dice desde el principio que ‘Lambs’ Breathe’ irá dando lugar a otra pista que irá buscando la catarsis, como así sucede. Eso sí, quien por edad o casualidad los descubra con este disco, probablemente alucinará tanto en colores como muchos cuando escuchamos por primera vez su obra maestra.
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: las segundas mitades de ‘Peasantry or ‘Light! Inside of Light!’ y ‘Piss Crowns Are Trebled’ Te gustará si te gustan: los anteriores, Swans Escúchalo: en The Guardian.
Asia Kinney, que lleva el apellido del novio de Gaga, Taylor Kinney, tiene desde hace tres días una cuenta oficial en la que su dueña cuelga fotos del can luciendo turbante o haciendo ¿pilates? La bulldog francesa nacida el año pasado va camino de los 17.000 seguidores en esta conocida red social y por supuesto sólo sigue a su famosa dueña. Otra excentricidad más.
Según parece, también tiene página oficial en Facebook.
Tras un par de sencillos sueltos, el músico por fin ha empezado a hablar de un trabajo que llevará por título ‘At.Long.Last.A$AP’ y que incluirá colaboraciones de Lykke Li y de FKA Twigs. El disco, que según parece está siendo masterizado, ha contado con la supervisión de Danger Mouse como productor ejecutivo. Aunque no hay fecha de salida, el rapero ha revelado que está terminado. ¿Tendremos otro lanzamiento sorpresa este año?
Este fue el último sencillo publicado por Rocky, ‘Lord Pretty Flacko Jodey 2’: