Father John Misty / Pure Comedy

Por | 18 Abr 17, 16:21

fjm-pure-comedy“¡SEXO! Y ahora que tengo tu atención…”. Así, como ese absurdo y mamporrero lema de camisetas vendidas en tiendas de souvenirs de turísticos pueblos playeros, ha funcionado para el público la apasionada y personal historia de amor con la que Josh Tillman, tras su máscara de Father John Misty, engatusó al público en ‘I Love You, Honeybear’. Tras su segundo disco, el otrora cantautor doliente se confirmó como el desgarbado, tan-hipster-que-es-anti-hipster, crooner y showman que el mundo necesitaba.

Todo ese histrionismo extremo en los escenarios que tanto nos divirtió, le fue abriendo algunas puertas, las de una industria masiva que quiso sacar tajada de su figura y su talento compositivo, ofreciéndole componer para Beyoncé y Lady Gaga. A medida que su popularidad crecía, Tillman parecía cada vez más harto de su personaje (“una caricatura”, lo ha llamado en los últimos días) y comenzó a burlarse de sí mismo y, de paso, de esa industria del espectáculo. Un perfil de sátira sobre lo que le rodeaba que fue incrementando hacia la crítica a otros aspectos de la sociedad occidental contemporánea y que se concentran en este ‘Pure Comedy’. Sí, justo ahora que ha logrado nuestra mayor atención.

En realidad no se puede decir que en esta nueva obra Tillman se aleje de sus patrones de rock de raíz folk y blues, que le emparentan con Randy Newman, Dr. John, Leon Russell o los últimos Beatles. Pero sí que subyace, no solo en sus letras, un espíritu de enfado y derrota constante, que lo alejan de ser un disco fácil. Es decir, está repleto de baladas al piano o guitarra, algunas exageradamente largas, con frases altisonantes e incómodas para un oyente medio. El ejemplo más claro es que el tema principal del álbum es una larga y aparentemente monótona diatriba de 13 minutos, apenas basada en su voz y una acústica. Como si su primer propósito fuera no volver a ser seleccionado por Spotify para su playlist “Indie Brunch”, como ocurrió con ‘Chateau Lobby #4’ un par de años atrás.

Es cierto que se echa de menos cierta inmediatez en este álbum, cierta chispa (que irónicamente ha destilado en ‘Real Love Baby‘ y sus canciones de pop genérico, aquí solo incluidas en forma de 7″ exclusivo de la edición Deluxe). Pero no se puede decir que no contenga canciones preciosas y exquisitamente arregladas. Con una grabación urgente en un decadente estudio de Los Ángeles a cargo de Tillman y el recurrente, magnífico, Jonathan Wilson, Father John Misty alcanza momentos sublimes musicalmente, en los que brillan los ricos y profusos arreglos orquestales y vocales, y el expresivo piano de Thomas Bartlett (Doveman, colaborador de los primeros discos de ANOHNI). Sobre todo en su inicio, en el que se agrupan los cortes más inmediatos, como el corte titular del álbum (una especie de segundo capítulo de ‘Bored in the USA’, esta vez en forma de manifiesto anti-machista), ‘Total Entertainment Forever’, ‘Things It Would Have Been Helpful To Know Before The Revolution’ y ‘Ballad of The Dying Man’. Las escuchas van revelando, poco a poco, la fantástica construcción de cortes como ‘A Bigger Paper Bag’, ‘Two Wildly Different Perspectives’ o ‘When the God of Love Returns There’ll Be Hell To Pay’.

En cualquier caso, y pese a su excelente factura musical, donde Tillman pone toda la carne en el asador es en sus textos. Tan irritado como fascinado por la ausencia de límites de la estupidez humana, Father John Misty abre la ventana y se asoma a un mundo en el que las calles a nuestro alrededor están en llamas: machismo, consumismo, narcisismo, religión, política, tecnología, ecología, entretenimiento… Todo (fantásticamente recogido en el arte de Ed Steed para el álbum, que evoca las imágenes del infierno de ‘La Divina Comedia’) está en llamas y, para su sorpresa, seguimos impasibles conduciendo nuestros coches mientras miramos de reojo el título de la canción que ha saltado en nuestro dispositivo móvil o el mensaje que emerge en la pantalla.

Aunque muchos de estos asuntos ya se habían deslizado en ‘Fear Fun’ e incluso en su anterior obra, el ex Fleet Foxes ha afilado su pluma como nunca y deja aquí una auténtica colección de líneas memorables que, como poco, alimentan la desazón: desde los mecanismos que el hombre, desde el principio de los tiempos, ha empleado para situar a la mujer en un plano de inferioridad (‘Pure Comedy’), al hombre que en su lecho de muerte no puede imaginar un mundo que viva sin su opinión de mierda (‘Ballad of The Dying Man’), pasando por un futuro post-apocalíptico en el que el calentamiento global nos obligue a retroceder unos cuantos siglos atrás (‘Things It Would Have Been Helpful To Know Before The Revolution’), o la realidad del arte como mero instrumento del poder económico (‘The Memo’, ‘Total Entertainment Forever’ –con esa fantasía perfectamente vislumbrable de yacer cada noche junto a Taylor Swift, dispositivo VR mediante–).

Pero tranquilos, que él también tiene lo suyo. Porque esa pieza angular antes citada, ‘Leaving L.A.’, en la que los bellos e iconoclastas arreglos de cuerda del prestigioso compositor Gavin Bryars funcionan como contrapunto a la austeridad de su planteamiento, está en realidad destinada a ridiculizarle a sí mismo y su propio alter-ego (“Oh, genial, eso es justo lo que necesitamos: otro tío blanco en 2017 que se toma a sí mismo demasiado en serio”), a la vez que recuerda su turbulenta relación con su padre y su primer recuerdo musical: el día en que casi se asfixia masticando chicle mientras sonaba ‘Little Lies’ de Fleetwood Mac. Un ejemplo tonto pero significativo de la cruel comedia que vivimos cada día y que es el eje de esta obra. Y al fin, como único asidero a toda esta locura a la que asistimos sin pestañear, Tillman vuelve a situar el amor. No solo volviendo a aludir explícitamente a su mujer, Emma, en las preciosas ‘Smoochie’ e ‘In Twenty Years or So’ (con más preciosas orquestaciones, esta vez a cargo de Nico Muhly). Sino, también, al amor fraternal entre la humanidad: “[Somos] solo materia aleatoria suspendida en la oscuridad; Odio decirlo, pero lo único que tenemos es a los demás”.

Clasificación: 8,2/10
Lo mejor: ‘Pure Comedy’, ‘Total Entertainment Forever’, ‘Leaving L.A.’, ‘A Bigger Paper Bag’, ‘Ballad of the Dying Man’
Te gustará si te gustan: Dr. John, Leon Russell, Randy Newman
Escúchalo: Spotify

  • Warp

    Al principio me atrapó pero al rato me pareció bastante monocorde, acabando por aburrirme. No pongo peros en lo formal: cuidada producción y composición correcta, pero demasiado clásico, un poco de riesgo hubiera molado.

  • No.

    No es un mal disco, está bien peeeero… Se hace un poco monótono, muchas canciones suenan muy parecidas entre si. Un disco correcto sin más.

  • A mi me gusto mucho mas el anterior del alter ego de Tillman que este, que, como ya se ha comentado es bastante plano, es una pena porque empieza bastante bien y “Total Entertaiment Forever” es un magnifico tema, pero va tendiendo a una modorra sonora bastante importante según avanza, demasiada nota.

  • Fernando Guardiola

    Y de I’m Growing Old on Magic Montain la mejor del disco de largo, ni la mencionais. Claro que si, guapi

  • david israel

    Y si yo lo quiero escuchar en Deezer? O cuanto les paga spotify para que lo promocionen aqui?

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR