alt-J / Relaxer

Por | 02 Jun 17, 9:51

alt-jNo hay nada peor que un grupo pretencioso, y alt-J siempre lo han sido, tanto en su debut ‘An Awesome Wave‘ como en su segundo disco ‘This Is All Yours‘. Sus ínfulas arty les han llevado a estrenar discos en museos, samplear a Miley Cyrus cuando su imagen es de grupo 100% underground, hacer vídeos con versión chico y versión chica, referenciar el número π o reproducir el sonido de una inhalación casi al mismo tiempo que la palabra “sniffing”. Sus experimentos apasionan tanto como generan vergüenza ajena y su currículum incluye tanto un Premio Mercury al mejor álbum del año y nominaciones a los Grammy como algún que otro número rojo en Metacritic.

‘Relaxer’ no va a cambiar las cosas en absoluto. Se seguirán haciendo virales tipo “así de tontamente se hacen canciones de alt-J” que ellos celebrarán. El trío ha tenido ahora la ocurrencia de realizar una canción sobre un demonio de Tasmania que se enamora de una nadadora (‘Adeline‘), de dejar irreconocible el clásico popular ‘House of the Rising Sun’, de comenzar un single con código binario solo ellos saben para qué (‘In Cold Blood‘), de repasar con pesadumbre los meses del año en un tema que a la mitad incorpora una voz femenina, de nuevo la de Marika Hackman, para transformarse en otra cosa (‘Last Year’), de hacer una canción de rock sobre una fiesta de sexo que incluye alaridos, un diálogo en japonés y un casposete “fuck you” que parece más propio de un grupo garajero novel (‘Hit Me Like That Snare’)… y sobre todo de publicar un disco navideño cuando ya estamos a 35 grados centígrados.

La llegada de ‘Relaxer’, palabra perfecta para esa escucha tranquila, nocturna y con cascos que requieren los discos de alt-J, coincide en cambio con el verano por una razón concreta. El grupo británico ha querido retratar que esta estación no es siempre ni mucho menos el paraíso que se nos vende en el cine o en la literatura, sino que también puede esconder desgracias y situaciones amargas, y aquí hay unas cuantas. ‘In Cold Blood’, que parece retratar una muerte en una piscina, sería una de las más claras, pero también tenemos el desamor de la mencionada ‘Adeline’, que no deja de ser una metáfora, o el cierre en forma de villancico de ‘Pleader’, con su referencia a ‘Qué verde era mi valle’ y por tanto con coartada intelectual y política. Dicen que este disco también es consecuencia del Brexit.

Lo bueno es que desde el último disco de Everything Everything y todo lo que quisieron meter allí dentro, los álbumes de alt-J ya no nos asustan, y sobre todo que sí que hay algo peor que un grupo pretencioso: un grupo pretencioso que no tiene ni idea de lo que se hace y no logra transmitir lo que busca. Pero no es el caso del grupo de Gus Unger-Hamilton, Joe Newman y Thom Sonny Green. En ‘Relaxer’ hay espacio para los ritmos electrónicos de ‘Deadcrush’, bastante para las canciones-hoguera influidas por el primer Leonard Cohen y Nick Drake, y también para experimentos de art-pop clásicos de la banda, como el estupendo ‘In Cold Blood’ que han grabado con un sintetizador de segunda mano comprado a 1 libra. Esta anécdota que pretende denotar suerte o humildad contrasta con los 20 guitarristas clásicos que caben en ‘House of the Rising Sun’ o los 30 músicos a las cuerdas que caben en ‘Pleader’, pero lo cierto es que alt-J han conseguido, con solo tres álbumes, parecer un género en sí mismos.

Y es que todo suena a ellos y casi siempre es para bien. El primer adelanto ‘3WW’, que ni siquiera es de las mejores composiciones del álbum, comienza como una de sus canciones folkie para a partir del minuto 2.40 transformarse por momentos en una balada de los 70 antes de entregar las riendas de la canción a un piano, a un falsete y a la voz de Ellie Rowsell de Wolf Alice, además de a unos cuantos sonidos ambientales. ‘In Cold Blood’ cuenta con unos vientos ultra alt-J. ‘Deadcrush’ se permite el lujo de distorsionar voces como mandan los cánones de la moda. Y ‘Last Year’, que como decía, se transforma en otra canción a la mitad, lo hace porque la voz de Joe cuenta la historia de una persona que va a morir, y Martika, que también saca disco hoy, es lo que suena en su funeral. “Mississippi, come back to me / Come, Mississippi from your cold black sleep”. Algo que podrían haber cantado Damien Rice y Lisa Hannigan.

Qué fácil es imaginarse a sus detractores partiéndose la caja mientras el disco se cierra con ese coro entonando “how green is my valley”, pero qué fácil también unirse a él como broche de un disco en el que han vuelto a combinar sabiamente, y durante no más de 40 minutos, buenas piezas de pop arty con preciosas gemas de folk intimista.

Calificación: 7,7/10
Lo mejor: ‘In Cold Blood’, ‘Adeline’, ‘Deadcrush’, ‘Last Year’
Te gustará si te gustan: Radiohead, Wild Beasts, Pink Floyd
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • Gonzalo H. Espinosa

    Curiosamente es el que más me gusta de sus tres álbumes. Es el más corto y eso también ayuda. El 2º duraba casi una hora y se me acababa haciendo algo pesado. Este en cambio me parece que con 8 canciones capta perfectamente cada faceta del grupo y hay canciones preciosas. Adeline me parece de las más bonitas que han compuesto y su versión de House of the Rising Sun es totalmente distinta a cualquier otra. Me lo he puesto entero unas cuatro veces y cada vez me reafirmo más.

  • soplagaitas

    Uno de los pocos casos en los que estoy de acuerdo con Pitchfork. Obviando algunos aciertos como Tesselatte o Hunger Of The Pine, me resultan esquizofrénicos (para mal) y bastante cargantes.

  • Elias Rosales

    No lo escuché aún. Pero si decís que es tan bueno, entonces ponele 8!

  • Vicente Bueso

    Me parece un album soberbio. Hay que darle muchas escuchas para entender la coexión entre temas. Es bello y profundo y tiene al menos 4 obras maestras a y me entender de los 8 tracks.

    Y suenan a alt-J por los cuatros costados.

  • Ganso

    Ante todo coherencia. Ponemos a caldo el disco y luego le damos un 7.7.

    Pretenciosos sois vosotros que os atrevéis a hablar de lo que no sabéis.

  • Dobladilloman

    Yo flipo con lo de sacar la crítica en menos de 24 horas. Un disco de esta gente hace falta bastante más tiempo para digerirlo…

  • Alberto Izquierdo Gómez del Pu

    Maravilla. “Last year” es demasiado buena para ser cierta

  • Elias Rosales

    Me bastó 2 pasadas para darme cuenta de que estaba escuchando el mejor album de este año (hasta hoy). Ponerle play a Relaxer es casi como una celebración lúgubre, mística. No sentía algo así desde las primeras escuchas de ciertos albumes de Radiohead o Pink Floyd, como bien marca la crítica. Algo inusual en estos tiempos, donde aparenta que ya nada mas te va a marcar.

  • MARDEBERING

    es un discazo total y de una duración disfrutable, esa “Pleader” una auténtica sinfonía, esa “Adeline” por supuesto una de las canciones del año, esa “3WW” que como dice (muy acertadamente) el E.Alonso que arriba escribe, los auriculares son casi IMPRESCINDIBLES para escuchar y disfrutar en este tema, del trabajo excelente del sonido del bajo también en esa “Deadcrush” un poco estropeada por esas voces tan chungas con tanto falsete.

  • VanillaIce

    Discazo, y ya van 5. Que buen año!.

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