‘La broma infinita’ de Taburete: Kubrick, C.R.A.G., Robert Rodríguez, Macarena Gómez, ovnis, Roma, bucle carmesí

Por | 04 Sep 20, 13:02

Siempre ha sido fascinante cómo una gran parte del público de nuestro país ha abrazado las canciones de Taburete, que con sus dos álbumes han triunfado en las listas y han actuado para miles de personas a lo largo de toda España. Independientemente de que el grupo de Willy Bárcenas te caiga bien o mal o entres en cólera tratando de asumir que su sello Voltereta Records es una discográfica independiente como cualquier otra, el fenómeno ha sido digno de análisis.

Al margen de filias, sus canciones tienden a sonar melódicamente un poco justas, como improvisadas a partir de retazos de otras. En ese ejercicio de eterno popurrí en el que nadie ha querido ahondar, quizá porque siempre hay otras cosas más interesantes que preguntar al guapo de Willy, resulta que se han superado con el primer single de su nuevo disco, que están estrenando estos días. La canción se llama ‘2018: Odisea en el espacio’ y el nombre del álbum es puro desparpajo: ‘La broma infinita’.

La primera impresión de ‘2018: Odisea en el espacio’ es positiva. Juro que en algún lugar de todo esto hay una melodía clásica, melódica y setentera. Incluso la voz y la toma vocal de Willy suena nítida, directa y clara como la de un cantautor de los que compusieron C.R.A.G. La letra, entre «bucles carmesí», hasta parece sonar contestataria en un primer momento («Si mi casa quieren derribar, rezo por estar allí»). Un arreglo de guitarra eléctrica por aquí y la calma que rebosa por allá hasta me han llevado a alguna grabación de Nacho Vegas (sorry). El solo de guitarra hacia el final no puede ser más Lindsey Buckingham, y ojo porque no es la primera vez que Fleetwood Mac parecen una referencia en su discografía.

Lo malo es que Taburete presentan esta canción de la siguiente manera: «2018 es el himno al resurgimiento de las cenizas, cuando todo parece que acaba pero solo está dando comienzo a algo nuevo. Un canto a las segundas oportunidades que te hacen inventar simulacros de aterrizaje para luego volver a volar más alto». Y quizá por eso esta «odisea» en un momento dado opta por pervertirse en su búsqueda desesperada del mechero -ahora iPhone- al viento, cual balada de La Oreja de Van Gogh, precisamente para asegurar su intento de «volar alto». Sobre todo en su estribillo.

La imaginería que rodea el lanzamiento de este single, esos detalles que deberían añadir, en realidad restan. Porque son mucho. El título ‘2018: Odisea en el espacio’ es una referencia de dudoso gusto -por evidente, manida e interpretación random- de Kubrick; la portada del sencillo parece estar en sintonía pero de manera muy rara: una persona es abducida por un ovni desde un anfiteatro romano tipo Mérida. ¿Acaso Taburete se aburren sobremanera en la función y desean trasladarse a otro planeta con ayuda extraterrestre? ¿O uno de sus fans en Starlite está siendo salvado del coronavirus? Peor aún es el vídeo estrenado ad hoc, con tremendo plot twist final. No os lo perdáis. Porque lo que parece una pelea de pareja más, con el protagonismo de Macarena Gómez y Esteban Balbi, realmente no lo es. Ajenos a aquello de que «quien mucho abarca, poco aprieta», Taburete suman y siguen…

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