Music Radar Clan: «‘Barcelona’ de Ed Sheeran es una de las peores canciones de la historia»

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Music Radar Clan: «‘Barcelona’ de Ed Sheeran es una de las peores canciones de la historia»

Si Jaime Altozano se ha hecho un nombre en Youtube descubriendo a su audiencia los ingredientes de la creación musical, de la notación a las bandas sonoras de ‘El señor de los anillos’, Music Radar Clan lo ha conseguido divulgando su conocimiento sobre la industria de la música. En sus vídeos, Víctor ha indagado tanto en el contrato discográfico de Madonna, considerado uno de los mejores de la historia, como en plataformas como Discogs, en la música «city pop» japonesa, en la influencia de la MTV o incluso en el funcionamiento de la aguja de un vinilo. Recientemente ha participado en un vídeo de Altozano para aportar su punto de vista en relación a los polémicos contratos filtrados de Kanye West, y hoy lunes lo has podido escuchar en ‘Hoy empieza todo’ de Radio3 hablando sobre la moda de la venta de catálogos. Víctor nos descubre la música de su vida en un interesantísimo «tipo test» donde nos habla de su coleccionismo o de su visión sobre el revival del vinilo y la cinta de casete.

¿Tienes canción favorita de todos los tiempos o alguna que nunca jamás te haya dejado de acompañar?
Nunca he tenido una canción favorita y tampoco sería capaz de quedarme con una por más que lo piense. Hay canciones que me ayudan a ubicarme a mí mismo cuando tengo estados de ánimo que se me hacen confusos, como si me ayudasen a encontrarme a mí mismo. ‘Archangel’ de Burial es una canción que siempre tiendo a escuchar cuando no tengo muy claro cómo me siento; ‘Playground Love’ de Air es la canción a la que tiendo a acudir cuando tengo cierto sentimiento de culpabilidad; ‘Objects of My Affection’ de Peter, Bjorn and John la escucho cuando, en cierto modo, debería estar contento porque todo va bien pero por algún motivo no lo estoy. Más que una canción favorita creo que serían canciones especiales que me ayudan a definir cómo me siento en ciertos momentos.


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¿Una canción que te haya obsesionado últimamente?
Aunque ya tiene sus meses, ‘What’s Your Pleasure?‘ de Jessie Ware es lo que más he escuchado este 2020. El disco entero me ha parecido lo mejor que ha salido este año.

¿Alguna canción que asocies a un recuerdo infantil?
Tengo muchas, pero hay una que tengo especialmente grabada a fuego, que es ‘Breathe (In the Air)’ de Pink Floyd. Mi madre ponía ‘Dark Side of The Moon’ en el coche cuando era pequeño y cada vez que la escucho viajo de repente al asiento del copiloto de su antiguo Ford Sierra. La adoro tanto como a veces la evito, porque es un recuerdo tan intenso y tan real que tengo miedo a gastarlo y que un día no sea más que otra canción más del recuerdo. Todavía sigo viajando en el tiempo cada vez que la escucho.

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«‘Barcelona’ de Ed Sheeran resume perfectamente todo lo que está mal en parte del pop actual»

¿Qué disco es el que más has escuchado últimamente?
A parte del disco de Jessie Ware, que según mi Spotify es lo que más he escuchado en el 2020, el otro disco que más he escuchado es el cuarto álbum de Run The Jewels. Me parece uno de los mejores álbumes de hip-hop que ha salido este año. Estas últimas semanas también he rescatado ‘Things Fall Apart’ de The Roots, que me parece uno de los mejores álbumes de la historia del hip-hop desde el punto de vista rítmico.

¿Qué canción odias con toda tu alma?
Sinceramente, ‘Barcelona‘ de Ed Sheeran. A él como artista ya le tengo de por sí una manía especial, pero esa canción me parece que resume perfectamente todo lo que está mal en parte del pop actual. Es una serie de estereotipos simplones y sinsentido acompañados de acordes precarios y una producción bastante lamentable. Creo que es una de las peores canciones de la historia.

¿Qué disco marcó tu adolescencia?
Como persona que nació a primeros de los años 80, creo que el mismo disco que a la mayor parte de mi generación, que fue ‘OK Computer‘ de Radiohead. Recuerdo que lo compró mi hermana mayor el mismo día que salió, lo escuchamos en su cuarto y nos quedamos con cara de… “wow… esto es muy intenso”. Desde ese momento fueron años de escucharlo en bucle. Mi generación se hizo adulta a medio camino de ‘Nevermind‘ y ‘OK Computer’, y creo que el disco de Radiohead representaba mejor cómo nos sentíamos muchos adolescentes en Europa esos años, a medio camino entre la rabia, la incomprensión y el desconcierto.

¿Sigues comprando discos? En caso afirmativo, ¿cuál fue el último y en qué formato?
Estoy comprando discos constantemente. En los últimos años curiosamente ya casi sólo estoy comprando vinilo, pero porque las ediciones en disco compacto han descuidado mucho su calidad. Lo último que he comprado ha sido ‘&&&&&’ de Arca. Aunque ya tiene sus años, originalmente sólo salió de forma muy limitada y había alcanzado precios absurdos, así que era una reedición que muchos estábamos esperando.

¿Cuál es tu plataforma favorita para escuchar música ahora mismo? Por ejemplo, al margen de Spotify/Apple Music, ¿escuchas discos enteros en Youtube?
Creo que donde más música escucho es en Youtube, principalmente porque sigue siendo la mayor base de datos musical que existe, muy por encima de cualquier plataforma de streaming. Hay material inédito, música ya olvidada, bootlegs, versiones extraoficiales… Es todo un universo en el que encontrar lo más difícil de encontrar.

Eres coleccionista de discos. ¿Cuál es tu posesión más preciada? O una de ellas…
Sin duda mi posesión más preciada es el «Sgt. Peppers» de los Beatles que heredé de mi madre y aunque está en un estado bastante malo, tiene un valor personal único. Al igual que el álbum ‘Sex Machine’ de James Brown que pertenecía a mi tío y que ahora lo tengo yo. Esas son las piezas que tienen valor de verdad.

¿Y tu posesión más rara o que más te costó encontrar?
No sabría decir exactamente cuál, pero las más raras y costosas no son nunca las más caras, sino las que directamente no se pueden comprar, ni se sabe qué precio tienen. Por ejemplo, una pieza que tardé años en encontrar: Radiohead no quiso editar singles cuando publicó ‘Kid A’, pero sí llegó a hacer unas unidades de prueba de ‘Idioteque’ en vinilo de 7” que nunca llegaron a venderse. Se cree que hay alrededor de una veintena de unidades, aunque sólo están registradas 7. Estuve años detrás de alguien que estuviese dispuesto a deshacerse de su copia a cambio de algo que le interesase. Al final, lo más apasionante de este tipo de piezas es que no son una cuestión de dinero.

¿Cuándo empezaste a coleccionar y cuántos discos calculas que posees ya?
Creo que nos pasa a todos los compradores compulsivos de música, que te vuelves un coleccionista sin darte cuenta. Desde muy pequeño compraba discos con el dinero que tenía, y todo se disparó cuando empecé a trabajar y tener mi propio sueldo. Todo el mundo decía que tenía muchos discos y le sorprendía, hasta que un día con veinticuatro o veinticinco años conté todos mis discos con unos amigos y tenía más de mil. Yo mismo me quedé sorprendido, y me di cuenta de que había llevado mi interés por la música a otro nivel y fui consciente de ello.

Sobre cuántos discos tengo, es algo que nunca respondo porque tampoco lo sé exactamente. Hay muchos discos que no tengo catalogados porque están en mal estado, o los he utilizado durante años para hacer «scratching» o «breakbeat», y por lo tanto no los considero parte de la colección. Pero si tuviese que dar un valor aproximado, creo que son entre los 7.000 y los 8.000 si cuento todo lo que no está catalogado también.

«A finales de 2003 vi en un pub de Cardiff a una banda emergente que se llamaba Keane: me dio pereza comprarles la copia casera de su disco»

¿Usas Discogs o alguna otra plataforma? ¿Eres aficionado a este tipo de páginas?
Creo que Discogs es una de las mejores cosas que le he ocurrido al mercado musical en años. Ya no sólo por la facilidad de compra y valoración de discos históricos, sino que ha ayudado a estandarizar cómo se valora el estado de conservación de los discos y se ha convertido en la mayor base de datos de la historia de la música. Los discos anteriores a la década de los 80 tiene serios problemas, con información mal registrada y las acreditaciones en las canciones son a veces incompletas. Mucha información antigua se ha perdido y no está correcta en la Wikipedia ni en las otras bases de datos musicales. Esa información está escrita en los álbumes físicos y poco más, y Discogs se ha convertido en el lugar donde la gente ha transcrito toda esa información perdida directamente de los álbumes impresos. En ese aspecto es la fuente más completa y correcta que existe.

¿Qué disco de los que posees te parece el más incomprendido?
No sabría decir cuál es el que más, pero tengo muchos discos que me parecen verdaderas joyas que han quedado en un segundo plano en la línea temporal de la música injustamente. Por ejemplo, los primeros trabajos de Suzi Quatro, que me parece curioso que no la recordemos con un gran exponente del rock americano de los 70.

¿Cuál es el disco más pop de tu colección?
Si entendemos por pop, al pop de gran consumo, tengo desde el primer disco de la Spice Girls a Nelly Furtado o prácticamente toda la discografía de Madonna. No sé si será el más pop, pero bajo mi punto de vista, el mejor álbum de pop que tengo tal vez sea ‘Ray of Light‘ de Madonna. Me parece un álbum que roza la perfección como álbum de pop.

«Con el revival de los discos de vinilo ha nacido un mercado de especulación económica que se ha convertido en una burbuja sin sentido que acabará explotando»

¿Qué disco te arrepientes de haber dejado para nunca recuperarlo, o de haber vendido?
Una vez hice algo muy estúpido: me deshice de todos los 7” que tenía porque es un formato que nunca me ha terminado de gustar y preferí centrarme en los 12”, y a los pocos meses de haberlos vendido me arrepentí, aunque es un formato que prácticamente no he vuelto a comprar.

Lo más valioso que dejé escapar, y todavía no me lo creo, es que a finales de 2003 vi en un pub de Cardiff que se llamaba Barfly a una banda que se llamaba Keane. Vendían allí en el concierto su disco hecho de forma casera a 5 libras. Vivía allí y era un local al que ibas a ver a bandas emergentes todos los martes, y muchas veces les compraba el disco a los chicos que actuaban, pero esa vez me dio pereza. En qué momento no les compré a los Keane su copia casera en el concierto antes de hacerse famosos porque me parecieron unos penas. Tampoco se la compré a Franz Ferdinand, así que supongo que lo mío no es apostar por bandas.


¿Qué opinas del supuesto revival del vinilo o peor aún, del cassette? ¿Es puro postureo o te interesa especialmente?
Creo que cualquier cosa que implique que la industria musical mueva dinero y genere negocio es hasta cierto punto, positivo. Es verdad que hay mucho postureo con las ediciones físicas en los últimos años, pero yo lo interpreto más como que el vinilo es algo así como el nuevo merchandising. Antes te comprabas la camiseta de la banda o el poster, y hoy te compras el vinilo. No lo veo necesariamente malo. El problema es que, indirectamente relacionado con esto, ha nacido un mercado de especulación económica con los discos de vinilo que se ha convertido en una burbuja sin sentido que acabará explotando. En cierto modo es algo que siempre ha existido, pero la especulación en los discos es algo que sigue creciendo año tras año y no es sostenible en el tiempo.

El cassette me genera ciertos sentimientos encontrados. Creo que la nueva moda de reeditar en cassette es también un nuevo merchandising, pero de escaso recorrido y de escaso valor como pieza, ya que como formato tiene importantes problemas de calidad y durabilidad. Al menos en gran parte de los casos y con las calidades de cassette que se están comercializando. También han surgido movimientos musicales directamente vinculados a este formato y que sería difícil entenderlos sin él, como es el caso del vaporwave, que ha saltado de internet a discográficas especializadas que sólo editan este tipo de música en cassette. En ese sentido lo veo como una puesta artística interesante, pero no creo que esto sea extrapolable a un disco de Björk o Lady Gaga editado en cassette. A eso no le veo mucho sentido, la verdad.

¿Alguna actuación vocal que te guste en particular?
No sé si te refieres a una actuación en vivo que vocalmente me haya parecido interesante, o a discos que destaquen vocalmente. Si es lo segundo, siempre me ha fascinado la forma de cantar de Millie Jackson en discos como ‘Caught Up’. Su forma de cantar, de hablar, de susurrar… me parece que su voz tiene una personalidad única. Si hablamos de lo primero, en cuanto a actuaciones vocales en directo, puede sonar curioso, pero me llevé una sorpresa con Lady Gaga. Creo que muchas veces su fuerza vocal queda en un segundo plano tras toda su escenografía, y tiene una voz increíble. Sólo hay que ver el disco que hizo con Tony Bennett para ver que es una mujer con una voz increíblemente potente, versátil y carismática.

¿Tienes videoclip favorito o uno que te guste mucho?
Un videoclip por el que siento verdadera predilección es ‘Pass This On’ de The Knife. Creo que es uno de los videoclips más sencillos y a la vez intensos que he visto nunca. Me recuerda mucho a las narrativas de David Lynch en las que no existe una introducción, y gran parte de la trama es un nudo sin contexto casi sin acción, que uno pasa toda la película intentando descifrar. Igual que en sus películas, de pronto llega un desenlace casi aleatorio que de pronto da contexto a toda la película. Las propias actuaciones de la banda en programas como Top of The Pops interpretando esa canción son también maestras, porque son una extrapolación en directo de ese videoclip.

¿Algún concierto que recuerdes con especial cariño?
Me quedaría con Portishead en la gira del álbum ‘Third‘ en el Primavera Sound. Actuaron dos días y las dos veces fueron únicas en cierto aspecto. El primer día actuaron en el escenario principal y de pronto aparece Chuck D de Public Enemy a cantar mientras interpretaban ‘Machine Gun’. Fue increíble.

Pero lo más increíble llegó el día siguiente cuando volvieron a actuar, pero en el Auditori. Un concierto musicalmente impecable, con un refinamiento exquisito. Estaba en la segunda fila y pude ver a Geoff Barrow haciendo «scratching» a unos metros, que era un sueño para mí desde que tenía 17 años y me ayudó a entender ciertas cosas de su forma de usar el plato. El concierto culminó cuando en la última canción todo el Auditori entró en clímax e invadimos el escenario, pero dejando tocar a la banda sin apenas molestarlos y dejándolos terminar. Fue increíble.

¿Alguna canción que, en algún momento, te haya avergonzado que te guste o no existe tal cosa como el “guilty-pleasure”?
Nunca me he avergonzado de la música que escucho. De hecho, algunas veces que hago vídeos en Youtube sobre la importancia de gente como Madonna o Britney Spears pierdo algunos suscriptores, pero no me importa demasiado. Es música que me gusta, que valoro creativamente y que considero históricamente relevante y me gusta hablar de ella, así que no me avergüenza nada de lo que escucho. Lo que sí tengo que admitir es que en el pasado me gustó música que hoy me parece bastante mala, y no me avergüenza reconocer haberla escuchado, pero sí me sorprende que hace años me pudiese gustar. Por ejemplo, en su día me gustaban los recopilatorios del Hôtel Costes de Stephane Pompougnac, y de hecho tengo gran parte de ellos. Hoy sinceramente me parecen una horterada insulsa, pero en su día los escuché mucho.


¿Qué necesita una canción para ser perfecta?
Creo que lo más importante para que una pieza musical sea perfecta, o al menos se acerque a ello, es que refleje a la perfección y con la mayor precisión posible la intención del artista, tanto en lo que quiere transmitir como el cómo lo quiere transmitir. Las canciones perfectas parten de una idea clara del artista, bien desarrollada y que transmiten con claridad aquello que el artista quiere expresar, y todo lo que hay en ellas está por una razón concreta relacionada con ello.

Finalmente, un remix que te haya vuelto loco.
Un remix que siempre me ha maravillado es el que hicieron Gus Gus de ‘Hunter’ de Björk. Tiene un aura inmersiva e hipnótica de la que nunca me canso. Luego, un remix discotequero que me parece una maldita locura es el remix que hicieron Soulwax del tema ‘Lovelight’ de Robbie Williams. Es una deconstrucción absoluta que deja el tema irreconocible, y es un auténtico rompepistas.

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