Cuando tus singles terminan siendo bonus tracks

Por | 08 Jul 20, 11:52

El recomendado nuevo disco de Haim, ‘Women In Music Pt. III‘, actual número 1 oficial en Reino Unido, presenta una estructura particular, pues todos los singles que vinieron presentando el año pasado son meros «bonus tracks». Es cierto que en aquel momento aseguraban que dichos temas sueltos no estaban introduciendo ningún disco, pero aun así se trata de una decisión extraña dada su buena aceptación, su calidad y sobre todo lo bien que habrían encajado en otros momentos de dicho disco, al haber sido co-producidos por las mismas personas: ellas, Ariel Rechtshaid y Rostam.

El mensaje parece ser que iban tan sobradas de buenas canciones que no necesitaban ‘Summer Girl’, ‘Hallelujah’ o ‘Now I’m In It’. El resultado es que el disco está muy bien, pero hay gente que insiste en que está desordenado. «Escuchar el tracklist al revés mejora más aún este superdiscazo», nos indicaba en un comentario mardebering.

Nunca he sido muy amigo de los bonus tracks, pues entiendo el álbum como un todo, como una historia con un principio concreto y un final concreto en el que los bonus son un elemento distorsionador de la experiencia. En los últimos tiempos, el concepto se ha pervertido cada vez más, pues un «bonus track» ha pasado de ser un descarte solo apto para fans, que no encajaba por estilo o por la razón que fuera, a una estrategia para sumar puntos de streaming en listas de álbumes que los consienten, como el Billboard 200. El caso más sonado es el de Lizzo, que ha disfrazado ‘Cuz I Love You’ (2019) como un disco en el que estaba ‘Truth Hurts’, un tema de 2017 que se viralizaba con 2 años de retraso gracias a TikTok y a una peli de Netflix.

Un caso también estratégico pero diferente, algo más limpio, fue el de Selena Gomez y su disco ‘Rare’ publicado este año: ahí eran «bonus tracks» singles pasados como ‘Bad Liar’ o ‘It Ain’t Me’ que desde el primer momento no le encajaban. Y no le ha ido nada mal, pues ‘Rare’ sigue en el Billboard 200 seis meses después pese a que ahora mismo ningún single del álbum está en listas.

Otro caso sonado este año ha sido el de Lil Uzi Vert, que dejaba la mejor canción de ‘Eternal Atake‘, ‘Futsal Shuffle 2020’, como bonus track, quizá porque estéticamente no pegaba demasiado. Le ha dado igual porque él sí ha arrasado con otros temas del largo. Por otro lado, con el paso del tiempo, ha dado totalmente igual a Dua Lipa dejar ‘New Love’ como bonus track de su debut pese a que fue uno de los temas con que la conocimos en 2015. Pocos recordarán que este tema fue un single, después de lo que han ido representando para ella los pelotazos de ‘New Rules’ o ‘IDGAF’, o los incluidos en su segundo álbum, ‘Future Nostalgia‘.

El caso más común durante los últimos años, y también el más aceptable, ha sido el de una Ellie Goulding que deja fuera del tracklist oficial de su disco ‘Delirium’ un hit con Calvin Harris como ‘Outside’, pero lo incluye como «bonus track». Este o el de Selena parecen bastante más lícitos y honestos que esa Nicki Minaj que calzó ‘FEFE’ con 6ix9ine en ‘Queen‘ a la desesperada cuando el disco ya estaba en la calle. El caso más raro de todos es el actual de Haim, pues no han terminado de explicar qué hace particularmente un temazo como ‘Now I’m In It’, para el que se molestaron en hacer un vídeo tan relevante el año pasado antes de la covid-19, al final de toda la secuencia. Apuesto a que habrá quien no llegue a descubrirlo, y es una verdadera pena.

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