Anuel AA / Emmanuel

Por | 12 Jul 20, 9:45

‘Emmanuel’ de Anuel AA es desde hace semanas el disco más escuchado en España, y además ha resultado ser el primer álbum número 1 de la nueva lista mixta de Promusicae que aúna ventas y streaming. A nivel comercial no cabe duda de que estamos ante uno de los lanzamientos más importantes del año, a la altura de los de Bad Bunny y J Balvin, pues Anuel AA es también uno de los reyes del reggaetón actual como demuestra el éxito descomunal de ‘China‘, aquí extrañamente incluido a modo de «bonus track» para inflar streamings (lo mismo sucede con ‘Secreto‘ con Karol G); y también el del remix de ‘Otro trago’, el espantoso ‘Me gusta’ con Shakira o el de singles previos como ‘Quiere beber’, ‘Hipócrita’ con Zion o ‘Brindemos’ con Ozuna, todo ellos incluidos en aquel debut de Anuel AA que se titulaba con el lema oficial de este artista portorriqueño, y que en ‘Emmanuel’ vuelve a repetirse hasta la saciedad: «real hasta la muerte».

El éxito de ‘Emmanuel’ vuelve a poner sobre la mesa la vigencia de un formato -el del álbum- que parecía abocado al fracaso en la era del streaming, pero que ha demostrado mantener su relevancia gracias al éxito de trabajos largos como ‘Colores‘, ‘YHLQMDLG‘ o este ‘Emmanuel’ que han arrasado como obras totales al margen de sus sencillos. En este caso, hay que encomiar el interés de algunos artistas por editar discos tan largos como este ‘Emmanuel’ que alcanza la hora y media de duración -y sin llamarlos de otras maneras– cuando otros se dedican a publicarlos por partes como menospreciando la capacidad de atención del oyente medio. Y aunque ‘Emmanuel’ efectivamente es un álbum demasiado largo pues no todos sus cortes mantienen el nivel, por no hablar de que hay que tener muchas ganas para aguantar la la voz de esta persona durante tanto rato, al menos ‘Emmanuel’ sí presenta cierta coherencia interna gracias a la recurrencia de ciertos sonidos y mensajes a lo largo de su minutaje, y a pesar de que claramente no es un álbum hecho para conquistar a un público transversal, desde el generalista hasta el alternativo, debido a su producción de dudoso gusto, que resistiría de miedo un pirateo si estuviéramos en 2003.

En líneas generales, ‘Emmanuel’ se debate entre el pachangueo (‘Que se joda’) y la apología de las armas y el crimen organizado (el gangsta rap de ‘Rifles rusos’), con alguna que otra concesión al trap (‘Narcos’) o al melodramatismo barato (‘La vieja’). Los hits funcionan a las mil maravillas: ‘Hasta que Dios diga‘ con Bad Bunny contiene una de las rimas del año y es de hecho una de las canciones del año; ‘El Manual’, que como el primero, ha sido número 1 en España, es el corte más bailable y festivo del disco, y ‘Reggaetonera’ convence a pesar su más que obvio intento de repetir el éxito de ‘Safaera‘, pues es otro homenaje al «mixeo» marcado por sus diferentes partes como mezcladas in situ. Y esta inmediatez en el tiempo, como si Anuel AA hubiera grabado ‘Emmanuel’ la semana pasada (podría haberlo hecho visto el ritmo al que va hoy en día la industria), define el pegazido número de trap latino de ‘Somos o no somos’, un single potencial que menciona a Billie Eilish y también el «coronavirus» porque el portorriqueño quiere mantenerse «alejado» de sus enemigos.

‘Emmanuel’ presenta alguna curiosidad, ninguna de las cuales es la presencia en ‘Fútbol & Rumba’ de Enrique Iglesias, un artista al que, por alguna razón, todavía no hemos superado. La primera es que el álbum se abre con una versión bastante personal de ‘No Woman No Cry‘ de Bob Marley, es decir, con una balada, aunque esto desde luego no prepara a nadie para la irrupción de unos violines irlandeses en ‘¿Los hombres no lloran?’, título al que dan ganas de responder: «escuchándote, sí». Y también hay que mencionar que Anuel AA gusta de ir bastante lejos a la hora de usar referencias políticas en sus canciones. Algunas frases son para enmarcar: «Yo soy Donald Trump y estos cabrones Soleimani» (‘Ferrari’ con Lil Wayne) o «tengo do’ R que se llaman Wisin y Yandel, mi caserío vive en guerra como en Israel» (‘Rifles rusos’) son algunos de los pasajes que necesariamente más llaman la atención en este disco plagado de coches de lujo, joyas y armas, cuando no de menciones a Siria o Irán, y marcado por las ganas de pasarlo bien pero también de reafirmar el poder propio e incluso por cierta sensación constante de peligro («y no tomo la vida tan en serio, porque al final de ella saldré muerto»).

Entre los cortes más discretos que cabe destacar ‘Emmanuel’ se encuentra el tropical ‘Bandido’ con Mariah, el más sensual de todos, aunque entre hits inmediatos como ‘Jangueo’ siempre se termine colando un puñado de temas de relleno como ‘El problema’, ese ‘Nubes negras’ cuyo guarro sonido espantaría hasta al equipo de Vale Music, o ‘Tocándote’, que emula sin éxito el final vocoderizado de ‘Soliá’ de Bad Bunny (y sería igual de fallido de haber salido antes). Con el talento obvio para componer hits que se pegan a la primera, Anuel AA podría haber echado mano de su propio catálogo para hacer un disco un poquito más parecido a ‘China’ o a ‘Keii‘, uno de sus mejores y más elegantes singles en solitario. En su lugar ha decidido revestir algunas buenas canciones con la producción más desfasada posible, desmarcándose de la vanguardia para ir a lo seguro.

Calificación: 5/10
Lo mejor: ‘Hasta que Dios diga, ‘Somos o no somos’, ‘Jangueo’, ‘Reggaetonera’, ‘El manual’
Te gustará si te gusta: Bad Bunny, Karol G, J Balvin, Maluma, el reggaetón clásico
Youtube: Audio de ‘El manual

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