Reddit se ha convertido en una red de detectives musicales en potencia. Desde las páginas de esta red social se descubrían los nuevos largos de Animal Collective, The Avalanches y Japandroids, la existencia de un disco perdido de Sufjan Stevens o incluso que Neutral Milk Hotel se encontraría preparando un nuevo trabajo doble para 2017.
El último gran hallazgo de Reddit lo atribuímos a una usuaria o usuario de nombre enormemente «cool», Days of Candy (como la preciosa canción de Beach House), que podría haber descubierto el título y las canciones del nuevo disco de The xx a través de Shazam. Esta semana, el grupo británico ha subido hasta tres fragmentos de música nueva a Spotify (sin nombre, pero claramente de su autoría) y una búsqueda de estas pistas en Shazam ha revelado un título, ‘I See You’, y 12 pistas con títulos como ‘Brave for You, ‘I Dare You’, ‘Lips’, ‘Performance’, ‘Replica’ o ‘A Violent Noise’.
Aparte del estreno de estos tres breves fragmentos a Spotify, sabemos que The xx lleva preparando este álbum dos años entre Londres, Nueva York e Islandia. De hecho, la banda autora de ‘Coexist’ inicia su gira de otoño el próximo 28 de noviembre, por lo que se espera que estrene nuevo material ya definitivamente en los próximos días. De hecho, como se apunta en nuestros foros, el grupo visitará la radio británica mañana jueves. ¿Estrenará single?
‘I See You’:
Brave for You
Dangerous
I Dare You
Lips
Naive
On Hold
Performance
Replica
Seasons Run
Say Something Loving
Test Me
A Violent Noise
Esta semana, la norteamericana de ascendencia cubana y puertorriqueña Xenia Rubinos vuelve a nuestro país, al que ya ha venido en anteriores ocasiones para presentar su peculiar visión musical. Un mestizaje de rock, jazz, punk, hip hop y casi cualquier estilo posible, que comenzó en 2012 con la publicación de ‘Magic Trix’. Hace pocos meses lanzaba ‘Black Terry Cat‘, un álbum en el que amplía sus límites hacia sonidos más soul, R&B y casi pop, por momentos. Hace unos días pudimos charlar largo y tendido con Xenia sobre la evolución de su sonido, su fichaje por el poderoso sello Anti, las influencias a la hora de escribir su disco (que van de Kendrick Lamar a Willie Colón) o sobre la situación polícita y social en su país. Y sobre el racismo hacia los latinos de Donald Trump, claro. Xenia y su banda comienza su gira peninsular en Lisboa (Sala Sabotage), el día 9 de noviembre. Prosigue el 10 de noviembre en Madrid (Sala Moby Dick, con Le Parody), el 11 de noviembre en Granada (Boom Boom Room, con Crudo Pimiento) y el 12 en Barcelona (Sala Sidecar, con Crudo Pimiento).
Si no me equivoco, ‘Magic Trix’ se publicó originalmente en 2012. Han pasado cuatro años ya desde entonces. ¿Cómo han sido estos cuatro años? ¿Cómo ves entonces aquel disco, desde la persona y artista que eres hoy?
Para mí supuso la presentación pública de mi trabajo como músico. Era una etapa muy distinta a la actual, muy minimalista y punk, tocaba en formato de power-trio. Por entonces yo escuchaba mucho a Tune-Yards y St. Vincent, eran una referencia para mí, creativamente. Era un época en la que en Brooklyn aún se vivía la filosofía DIY. ‘Magic Trix‘ fue una autoedición, originalmente, aunque luego lo reeditó Badabing Records en USA y Everlasting en España. Más tarde hice varias giras por Europa y mi país, hasta que exprimí aquellas canciones al máximo. Y después busqué el soporte de un sello más grande hasta que logré la atención de Anti, que ha lanzado ‘Black Terry Cat’.
¿Qué ha supuesto para ti el respaldo de Anti? Recuerdo que con ‘Magic Trix’ te currabas tú misma la promoción…
La verdad es que sigo siendo muy hands-on [Ndr: a lo largo de la charla alterna varias expresiones en inglés, que no le salen en castellano], muy de estar encima de todo. Pero sí, ahora tengo mánager, booking agent, hasta 15 personas del sello que trabajan en distintos aspectos… que hasta cierto punto es más trabajo, porque hay más personas demandándome cosas. Pero está bien, me está dando más conociemiento sobre el business, y también me facilita mucho a la hora de materializar las cosas, porque antes sólo estábamos Marco [Ndr:Buccelli, su batería de siempre] y yo.
«Gran parte del disco fue compuesto con un bajo eléctrico. (…) Creo que eso definió bastante el sonido del disco»
Musicalmente, ‘Black Terry Cat’ es una evolución de ‘Magic Trix’, pero mantiene tu esencia. ¿Cuál es, para ti, la gran diferencia entre ambos discos?
Para empezar, gran parte del disco fue compuesto con un bajo eléctrico, algo que ocurrió de forma un poco casual, cuando un músico de sesión no se presentó y me urgía grabar. Así que compré un bajo para la sesión, que pensaba devolver después. Pero me divirtió tanto que seguí investigando y salieron casi todos los temas del disco de ahí: creo que eso definió bastante el sonido del disco.
También, con las giras, he aprendido a usar más partes de mi voz y creo que en ese aspecto también creo que he sido más refinada. Y, aunque sigo siendo bastante minimalista, también los arreglos se han expandido mucho, con el uso de sintetizadores, guitarras, coros. Y, por supuesto, las influencias de hip hop y R&B, que están muy presentes.
Justamente. Escuchando el disco pensaba que has dejado que el pop y el R&B ganen peso, como en ‘Lonely Lover’ o ‘Black Stars’, que para mí podrían sonar al lado del último disco de Solange, por ejemplo. ¿Te atrae ese camino o nunca vas a renunciar a la libertad del jazz, el rock…?
Bueno, yo voy por mi camino. Para mí este disco tiene muchos singles, pero hay gente que no lo ve así, piensan que sigue siendo muy experimental. Personalmente, me interesa poder escribir una canción desde enfoques diferentes, sea jazz o pop, pero llegando al punto que yo quiero. Pero sí pensé que con este disco podría llegar a más oídos, porque creo que he refinado mi sonido, he sido más específica.
También he leído que has escuchado mucho hip hop, y que Erykah Badu o Kendrick han sido muy inspiradores para tí…
Sí. También he escuchado mucho a Chaka Khan con Rufus, Sly And The Family Stone, Digable Planets, J Dilla, muchos clásicos del funk y el hip hop.
¿Y te ves componiendo para grandes estrellas del soul o el R&B, por ejemplo? ¿O ni te lo planteas?
Lo que pasa es que yo soy muy cabezota [NDR: textualmente dice «majadera»] y siempre termino haciendo lo que me da la gana. Y cuando escribes para alguien tienes que tener en cuenta lo que esa persona quiere hacer y quiénes son, así que no lo he intentado de veras. Pero sí, me interesa, querría ver qué sucede. A lo mejor es un fracaso o… ¡a lo mejor termino con más canciones para mí! [Risas]
Volviendo a ‘Black Terry Cat’, me gusta mucho ‘Mexican Chef’. Tiene algo de juego, aparentemente, pero en realidad guarda un mensaje sobre el racismo en la sociedad norteamericana muy potente. Me ha llamado mucho la atención la línea “We build ghettos and we tear them down’. ¿Cuál es la idea que querías transmitir con ella?
Pues verás, una vez estaba caminando por Brooklyn y veía muchas cocinas de restaurantes que se estaban preparando para el turno de noche. Me dí cuenta que prácticamente todos eran hispanos y estaban escuchando rancheras y bachatas, su música a todo trapo. Pero en la parte pública del restaurante, todo eran blancos escuchando una música diferente. Me pareció divertido, y a partir de esa idea empecé a rimar un pequeño cuentecito, y en el mismo día ya tenía la canción. No tiene más, lo digo todo en la canción: observo todo el esfuerzo de mucha gente latina y de color, un trabajo que casi nunca se celebra.
Respecto a esa línea, recuerdo por ejemplo el gueto de Hartford, de donde yo soy, que se construyó en los 70 para ubicar a trabajadores del Caribe para las fábricas de armas, en los 70. Así llegaron mis padres, mi madre de Puerto Rico y mi padre de Cuba. Pero, a partir de ahí, ese gueto ya no importa, si se cae derruido o si se expropia para que gente de dinero construya nuevos edificios. Y eso mismo lo veo repetido allá donde voy, en Brooklyn, donde vivo ahora y en otras partes del mundo.
Tanto esta como otras canciones del disco me sugieren cierto recuerdo de lo que hacía Fania All Stars en los 70, más en espíritu que musicalmente, poniendo de relieve el orgullo latino. ¿Ha supuesto una inspiración para tí, de alguna manera?
Muchísimo, me encanta. Antes olvidé citar a Willie Colón, cuando te hablaba de la música que escuchaba cuando escribí el disco. Me fascina esa imagen caricaturesca de gángster, en sus portadas, pero su sonido, su capacidad de improvisación. Era un sonero increíble. Me gusta mucho cómo sus letras habla de cosas cotidianas, escribía sobre comida, sexo, peleas por celos… Me gustaría poner algo de ese sabor en mi música, pero es una idea muy reciente, que todavía no sé cómo expresar muy bien. Aunque, por ejemplo, una versión antigua de mi canción ‘Lonely Lover‘ tenía un sample de ‘La murga‘. Pero no tenía la plata para pagar el sample. Pedían demasiado. [Risas]
«Los latinos norteamericanos no tenemos un elemento de unión entre nosotros, como sí tuvo la comunidad afroamericana, (…) aunque todos seamos «mexican chefs»»
El componente latino en tu música es muy poderoso. Y extrañamente, es algo poco frecuente en el pop norteamericano de hoy. Hay una gran población latina, pero parece tener poca influencia…
Es verdad, pienso mucho en esto y tengo varias teorías al respecto. Para empezar, no somos todos de un mismo lugar. Aunque hablamos español, ni siquiera es el mismo español, comemos distinto, la manera de ser no es igual… Además, gran parte de nosotros llegamos hace relativamente poco. Por ejemplo, yo soy la primera generación nacida en Norteamérica de mi familia.
En cualquier caso, la gran cuestión es que los latinos norteamericanos no tenemos un elemento de unión entre nosotros, como sí tuvo la comunidad afroamericana, que muchas décadas atrás se unió para luchar contra la desgracia de la esclavitud y a favor de los derechos civiles. Quizá ahora, que vemos cómo se nos quiere «botar», sí se percibe un gérmen de ese sentido de comunidad, aunque no tengo claro si esto nos unirá más o nos separará, porque somos muy diferentes, como decía. Incluso aunque todos estemos jodidos por todas partes, todos somos «mexican chefs» y trabajamos y padecemos el racismo, nos falta ese punto de unión. Es algo sobre lo que pienso mucho pero aún no tengo una idea muy depurada.
Sin embargo, sí veo cierto punto de encuentro entre las nuevas generaciones, curiosamente a través de blogs de sátira y humor. Y también hay artistas, en todo caso: está Helado Negro, que aunque no sea música latina sí tiene una influencia que lo hace muy personal; o Buscabulla, que son portorriqueños. O sea, que sí hay cosas. ¡Perdona la respuesta tan larga, pero es que me interesa mucho este tema! [Risas]
En esta canción también pones acento en la multiculturalidad de la sociedad norteamericana, que es una de sus grandes riquezas, aunque discursos como el de Trump sean realmente aterradores. ¿Te ha sorprendido que alguien así pueda optar a presidir el gobierno de tu país?
Me sorprende y no. Me sorprende, sobre todo, las barbaridades que puede decir sin que pase absolutamente nada. En el último debate, por ejemplo, dijo «there’s many bad hombres here». ¿Cómo puede tolerarse un comentario tan absolutamente racista, que no le pase factura? Pese a la división que antes decía, que un hombre que se presenta a la presidencia del gobierno diga algo así sería motivo suficiente para que todos los latinos nos uniéramos para protestar en las calles. Y sin embargo, no pasa nada, es aceptable. Eso es muy triste. Él no va a ganar, pero ya ha hecho mucho mal en este tiempo. Aunque no gane, ha sacado mucha mala energía, es como si él hubiera abierto la veda para que sea tolerable decir esas cosas.
Quería preguntarte sobre ‘Lonely Lover’, una canción muy sugerente, muy distinta a todo lo que hayas hecho antes. ¿Puedes contarme cómo nace?
Fue la primera canción que definió el sonido del disco, cuando la acabé pensé «ya está, por aquí tengo que ir». Está construida sobre un bajo, como te decía antes, para el cual me inspiré en Charles Mingus, en la técnica de «double stops», cuando tocas dos notas simultáneas. Intentando imitar un solo de Mingus que me encantaba surgió esa línea, y así nació la canción.
Tus vídeos suelen tener siempre un componente visual distinto, poco frecuente. Sin embargo, el vídeo de ‘Lonely Lover’ me pareció muy divertido y sexy, con esos italianos levantando pesas. ¿Cómo surgió? ¿Qué idea querías transmitir con él, con todos esos italianos musculados levantando pesas?
La idea que quería plasmar era la de rough ellegance, una elegancia inusual, ¿me entiendes? Entonces fuimos a Nápoles y, delante de esas ruinas milenarias, me vistieron con toda esa parafernalia tan hip hop, muy over the top… Fue un juego, como hacer nuestra versión modesta de un clip de Rihanna, pero sin el gran presupuesto detrás. Nos divertimos mucho.
«Últimamente escucho mucho el nuevo disco de Solange. Es increíble cómo alude la cuestión racial con una elegancia magnífica»
También quería preguntarte por ‘Black Stars’, que para mí es la canción más pop del disco y lanza una idea muy poderosa, sobre que muchas de las estrellas que hay en el cielo están muertas pero siguen brillando durante siglos. Tiene además un carácter muy personal para ti, ¿verdad?
Estamos entre ‘Black Stars’ y ‘Don’t Wanna Be’, como canción más pop del álbum… [Risas] Esa canción tiene ya unos tres años, tuvo varias formas y arreglos. Surgió de una visita que hice a mi padre, en Florida. Estaba enfermo y, al ser hija única, iba un tiempo cada mes a verle y cuidarle. Tras uno de esos viajes, nada más volver a Nueva York me senté al piano y salió la canción completa. Dejé las letras tal cual surgieron, de una forma improvisada, aunque entonces no sabía qué querían decir. Más tarde me di cuenta de que en ellas había algo de las últimas conversaciones que tuve con mi padre, en las que yo le decía lo que ambos queríamos oír: que no íbamos a morir nunca y estaríamos siempre juntos. Recordé que un amigo me había hablado de esas estrellas que, aunque las veamos brillar desde la Tierra, en realidad están muertas. Curiosamente, el día antes de entrar a grabar el disco, mi padre sufrió un infarto y tuve que parar todo, hasta que falleció, llevé sus cenizas a Cuba, etcétera. Di muchas vueltas a la canción y, finalmente, pensé que el mejor homenaje que podía hacer a mi padre era dejarla tal cual estaba cuando la compuse.
A menudo para hablar de tu música se cita a Tune-Yards o St Vincent, pero imagino que tú ves grandes diferencias entre tu proyecto y los suyos. ¿Hay algún otro artista actual con el que sientas una conexión especial?
Últimamente escucho mucho el nuevo disco de Solange, que antes citabas. Es increíble, cómo ha mezclado tantas influencias en un solo sonido, y cómo alude al problema racial, del que antes hablábamos, pero con una elegancia magnífica. Me encanta que me inviten a pensar en cosas serias pero con una voz suave, dulce. Es exactamente lo que más me apetece escuchar ahora. Volviendo a lo que decía sobre Trump, hacen falta muchos discos como este o el de Kendrick Lamar en estos momentos.
Vuelves a España, en varias fechas. ¿Es especial para ti volver?
Sí, es especial, claro. Mi abuelo era gallego y mi papá vivió durante un tiempo en Madrid. Tengo la dirección del apartamento donde vivió, me gustaría ir a visitarlo.
Rusos Blancos publican el sucesor de ‘Tiempo de nísperos‘ (y del EP ‘Crocanti’) este mismo viernes 11 de noviembre. Hemos conocido dos singles de momento, los dos estupendos por razones diferentes: ‘Una excusa perfecta’ e ‘Insuficiente‘, dos temas 100% Rusos Blancos pero resultando uno más tristón y melancólico y el otro más divertidillo en su retrato de dos follamigos.
Hoy en JENESAISPOP estrenamos una tercera canción del disco. Se llama ‘Más difícil todavía’ aunque si alguna vez se hace famosa se la denominará comúnmente «la de ‘Miedo a estar solo'», pues relata las peores consecuencias de ese temor, de nuevo, tras una infeliz relación amorosa. Musicalmente, llama la atención un pequeño puente instrumental bastante planetero, territorios a los que el grupo rara vez se había acercado expresamente (‘La playa de los locos’).
‘Más difícil todavía’ será el corte 7 del nuevo disco de Rusos Blancos, que os recordamos recibe el nombre de ‘Museo del romanticismo’. Os recordamos que el show de presentación que se iba a hacer esta semana en la Sala Costello (Madrid) ha tenido que ser aplazado por un problema médico del cantante Manu Rodríguez.
1- Una excusa diferente
2- Insuficiente
3- Damas de la nobleza
4- Lo noto
5- Cada vez más cadaver
6- No soy esa clase de hombre
7- Más difícil todavía
8- Define serio
9- Ansiolíticos y lubricante
10- Sábanas nuevas
11- Nostalgia del cuerpo a cuerpo
Tras anunciar su cambio de fechas, pasando ahora al mes de julio (en concreto del 6 al 8), eso sí, de nuevo en La Caja Mágica de Madrid, MadCool convoca a la prensa este jueves en la ciudad para una presentación orquestada en torno a 3 puntos: el impacto socioeconómico y balance de la edición 2016, la presentación de la segunda edición y la primera oleada de confirmaciones.
Este último punto es el que tiene más inquieto al público, y más desde que en sus redes sociales MadCool haya compartido una imagen.
En ella son muchos los que ven claramente un fragmento del logo de Foo Fighters, lo que vendría a confirmar que la banda de Dave Grohl actuaría en MadCool (de hecho Foo Fighters se han confirmado en NOS Alive, Lisboa, el 7 de julio, por lo que les pillaría muy a mano), y también que MadCool puede diferenciarse de otras citas festivaleras optando por la vertiente del rock, con bastante empuje en Madrid.
En su primera edición, hay que recordar que MadCool apostaba por Jane’s Addiction. A su vez, habría bastante diferenciación estilística con el Bilbao BBK Live, festival con el que coincide de pleno, pues estos han optado por Depeche Mode, con nuevo disco, como sonoro cabeza de cartel.
La cantautora cacereña Bambikina, de nombre real Esther Méndez, ha editado este año su primer disco, ‘Referencias’, a través de Mad Moon Music. La nota de prensa cuenta que es una colección de canciones «impregnadas de folk ecléctico, rock americano en español, psicodelia experimental y sonidos tex-mex», una variedad de influencias que es posible percibir perfectamente en el primer sencillo del álbum, ‘El primer loco’, o en el segundo, ‘Escorpiones de tequila’.
Este segundo tema cuenta ahora con un videoclip que estrenamos en JENESAISPOP. Y ojo porque no es un videoclip cualquiera sino una pieza de lo más curiosa. Dirige Juan José Ramírez Mascaró, autor de ‘Gritos en el pasillo’, esta obra que se define como la «primera protagonizada por frutos secos de todos los tiempos» y que se ha realizado con el más sumo cuidado. El vídeo narra la «historia de unos mariachis que caen en una emboscada de la que regresarán sus espíritus buscando venganza».
Bambikina presentará ‘Referencias’ próximamente en varias salas de nuestro país, concretamente el 2 de marzo en el Teatro Lara de Madrid, el 17 de marzo en el Guitar BCN de Barcelona y el 18 de marzo en La Ley Seca de Zaragoza. Las entradas para este último evento ya están a la venta.
La Veneno (Cristina Ortíz Rodríguez), uno de los grandes iconos televisivos tras sus inolvidables apariciones en ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’ y ‘La sonrisa del Pelicano’ de Pepe Navarro, se encuentra entre la vida y la muerte según informa en exclusiva El Español. Siempre según este medio, se encuentra en coma en el conocido Hospital Universitario La Paz de Madrid, tras haberse dado un fuerte golpe en la cabeza. Al parecer, su novio la encontró inconsciente el sábado de madrugada tirada en el sofá de su casa, y declaró que había sangre en la bañera y tenía el cuerpo lleno de moratones. En su entorno se baraja un posible ajuste de cuentas por la información dada en su reciente biografía.
En los últimos tiempos, La Veneno había publicado un libro llamado ‘¡Digo! Ni puta ni santa‘ en el que repasaba su vida. Se decía que sus ingresos habían aumentado notablemente en los últimos tiempos tras unos años marcados por puntos bajos (en 2003 era condenada a 3 años de prisión cuando era acusada por su ex pareja de haber prendido fuego a su piso para cobrar el seguro, y también fue estafada por una de sus parejas). En 1996 La Veneno llegaba a publicar un EP llamado ‘Veneno pa tu piel’ que contenía 2 canciones y 2 remixes. Con su corte titular y un popurrí de momentos televisivos os dejamos.
Al hashtag #OscarsSoWhite sucedía uno muy parecido para criticar los Brits, los premios musicales más populares de Reino Unido aunque el Mercury sea claramente el más prestigioso. La organización de los Brit Awards ha reaccionado a la petición de artistas como Laura Mvula, Jack Garratt o Stormzy, quienes se habían sumado a las críticas por el hecho de que ninguno de los premios importantes de 2016 se concediese a artistas negros, evitando reflejar la diversidad de la cultura musical. Los grandes ganadores de la última edición fueron Coldplay, Adele o Justin Bieber. Curiosamente, Skepta sí terminaba ganando el premio Mercury -que se concede al mejor álbum del año- por ‘Konnichiwa‘.
La organización de los Brits ha escuchado las críticas y ha decidido reaccionar. Se ha invitado a 700 personas nuevas relacionadas con la industria musical para ser jurado de cara a la edición de 2017, y ahora un total de 1.200 nombres aparecen en la lista. De ellos el 52% serán hombres frente al 70% anterior, y el 17% serán «negros, asiáticos o de otras etnias minoritarias» frente al 15% anterior, como informa Billboard. El presidente de la BPI (Industria Fonográfica Británica), Ged Doherty, ha declarado: «estoy muy orgulloso de haber actuado para renovar la Academia y asegurar que sigue las tendencias de la música y de la sociedad. Los Brits estarán ahora mejor equipados para reflejar la naturaleza diversa de Gran Bretaña y de la música británica».
El 87% de la población era de raza blanca en Reino Unido en 2011, si bien ese porcentaje ha ido bajando poco a poco en los últimos años. El verdadero avance de este cambio, no obstante, parece la equiparación entre hombres y mujeres en la Academia, hasta ahora escandalosamente sesgada hacia lo masculino.
Los Brits se celebran el 22 de febrero en Londres y era Michael Bublé quien iba a presentarlos. La organización no sabe aún si finalmente podrá ser, pues Bublé acaba de retirarse temporalmente de los escenarios porque su hijo Noah tiene cáncer.
Siete vecinos de una misma calle de Londres no se conocen y nunca han hablado entre ellos. Pero los siete están despiertos a las 04:18 horas de una noche, justo cuando una enorme tormenta se cierne sobre la ciudad. Puede ser su última oportunidad de conocerse y ser conscientes de la existencia de esos vecinos, cuyas vidas están tan dañadas, vacías y desesperanzadas como las del resto. Solo que no lo saben. Ese es el punto de partida de ‘Let Them Eat Chaos’, el segundo álbum de estudio de la joven británica Kate Tempest, un poema musicado que sucede al celebrado ‘Everybody Down’, debut que partía como favorito al Mercury Music Prize en 2014 (finalmente recayó en otro proyecto de hip hop, Young Fathers).
Suele hablarse de los raperos como los nuevos rapsodas, poetas urbanos. En el caso de Tempest (nombre real, Kate Calvert) es estrictamente así: con 26 años (hoy tiene 30), fue la mujer más joven en ganar el prestigioso premio británico de poesía Ted Hughes y ya cuenta con dos volúmenes de poemas editados. En 2016, además, ha publicado su primera novela, ‘The Bricks That Built The Houses’, que en unos meses se publicará en España. Sin embargo, ella no renuncia al rap. Criada en una barriada multirracial del sur de Londres, el hip hop fue lo primero que la llevó a escribir y, pese a las dificultades de ser una chica blanca en un sector usualmente machista, ganó muchas peleas de gallos gracias a su flow certero, declamando como si estuviera leyendo a Yeats. «Como Wu-Tang Clan recitando a William Blake» es la definición más fiel de su estilo que he leído por ahí.
Apoyada, como en su debut, sobre el fondo musical que le sirve Dan Carey, versátil productor que ha escrito y producido para Sia o Kylie Minogue pero también para Hot Chip, M.I.A., Franz Ferdinand, Bat For Lashes, Toy y decenas más, Tempest logra en ‘Let Them Eat Chaos’ una obra más completa que su debut. Musicalmente no está muy alejada de aquel, en una especie de crossover entre el UK Garage de The Streets (la dicción de Kate recuerda en ocasiones a la de Mike Skinner), la electrónica apesadumbrada y lo-fi de Arab Strap y la experimentación neo-industrial de los últimos Portishead. Pero, eh, que nadie se asuste, porque es capaz de desplegar varios ganchos, como los estribillos de ‘Lionmouth Door Knocker’, ‘Europe Is Lost‘, ‘Don’t Fall In’, ‘Grubby’, ‘Pictures On A Screen’ o los últimos versos de ‘Ketamine For Breakfast’.
Pese a que ‘Whoops’ (Kate, disparando en primera persona desde la ebria mente del básico Pete, resulta hilarante por momentos) o la medio cantada ‘Perfect Coffee’ rompen la linealidad, puede acusarse al dúo de que su planteamiento musical es reiterativo a lo largo de todo el disco. Y, desde luego, carece de «singles» tan claros como ‘The Beigeness’ o ‘Lonely Daze’. Pero todo esto no parece demasiado grave porque, en realidad, en ‘Let Them Eat Chaos’ la música está supeditada a lo narrativo (no en vano, la edición de vinilo incluye un libro con los versos e imágenes del artista gráfico autor de la portada, Peter Kennard). Es la afilada, oscura e industrial banda sonora necesaria para situarnos en la gris, brumosa, húmeda y sucia calle en la que sus siete protagonistas viven. «It’s 04:18». La acción comienza y termina ahí. No hay acción, por tanto. Tempest, en realidad, realiza un minucioso retrato de cada unA de esas siete existencias que urden sus miserias y sus vanas glorias en soledad, incluso aunque no vivan solos.
Una mujer que se siente atenazada por una juventud de excesos que nunca ha podido olvidar, un hombre que ha vuelto a vivir con su padre para poder ahorrar pero se gasta la paga en el pub, una cuidadora de ancianos que encuentra en el alcohol su refugio para mitigar su preocupación por el panorama político mundial, un joven con un trabajo de éxito que vive asfixiado por la soledad… La lírica de Tempest fluye a borbotones, como una vía en el casco de una embarcación que no puede contenerse con las manos y que escupe lenta pero incesantemente la alienación («What am I gonna do to wake up? I know it’s happenin’, but who’s it happenin’ to?»), la estupidez de sostener nuestra (ir)relevancia vital a través de redes sociales («Bullshit saccharine ballads, And selfies, And selfies, And selfies, And here’s me outside the palace of me»), el consumismo como opio («The people are dead in their lifetimes, Dazed in the shine of the streets, But look how the traffic’s still moving, System’s too slick to stop working»), la dudosa solidaridad y empatía con las víctimas de unas guerras que nuestros gobiernos crearon y alimentan («Now it was our bombs that started this war / And now it rages far away»).
La imagen de la realidad enfermiza de las sociedades occidentales que Tempest recrea en este disco resulta, por ultrarrealista y certera, aterradora. Noquea por mostrar la verdad cruda tanto como fascina por su precisión quirúrgica para construir personajes demasiado parecidos a nosotros. Y lo hace de una manera tan hermosa que casi hace olvidar lo terrible que resulta. Así y todo, la joven poetisa logra desempolvar un asidero, una vaga esperanza. «And we’re just sparks, tiny parts of a bigger constellation / We’re miniscule molecules that make up one body». Si por un momento lográramos abandonar esa «visión de túnel» y nos miráramos unos a otros a la cara, si tuviéramos conciencia de lo que nos une, quizá entonces podríamos despertar y ser conscientes de que nuestra capacidad para revertir la distopía es real. «And I’m screaming at my loved ones to wake up and love more», entona al final.
‘Let Them Eat Chaos’ no es fácil de digerir como obra musical porque no es sólo un disco. La importancia de las palabras de esta obra está incluso por encima de las canciones, algo a lo que no estamos habituados en el pop de nuestros días. En ellas reside su gran poder y por ellas debe ser valorado, sobre todo. Pero el conjunto logra percutir poderosamente nuestras mentes desde varios ángulos, un golpeo absolutamente cohesionado en el que cada pausa, interludio o transición tiene un sentido fundamental para la paliza intelectual y emocional que recibe el oyente/lector. It’s 04:18, again.
Kate Tempest actúa este martes, 8 de noviembre, en la Sala Apolo de Barcelona como parte del certamen Cruïlla de Tardor.
Calificación: 8,1/10 Lo mejor: ‘Lionmouth Door Knocker’, ‘Pictures On A Screen’, ‘Ketamine For Breakfast’, ‘Perfect Coffee’, ‘Europe Is Lost’ Te gustará si te gusta: W.B. Yeats, The Streets, ‘Black Mirror’, Arab Strap, James Joyce, Portishead. Escúchalo:Spotify Cómpralo:Amazon
El primer single de ‘25‘ estaba claro: la apisonadora ‘Hello’, que era capaz de vender 1 millón de copias en una semana. Sólo en Estados Unidos. Después, la cosa se complicaba. Aunque muchos defendimos y defendemos la calidad de ‘When We Were Young’, escrita a medias con Tobias Jesso Jr, el tercer sencillo del álbum, ‘Send My Love (To Your New Lover)’, producido por Max Martin, terminaba teniendo mucho más éxito. Quizá también por adecuarse al verano.
Ahora que llega la Navidad, ha llegado el momento de escoger el nuevo single que termine de llevar las ventas de ’25’ de los 19 a los 20 millones de copias vendidas, y curiosamente ese mérito no ha caído sobre las canciones más navideñas del disco, ‘All I Ask’, de hecho el «no single» del álbum con más reproducciones en Spotify hasta hace muy poco, y ‘Million Years Ago’.
Como queriendo continuar con el medio tiempo y las vibraciones del éxito ‘Send My Love’, el nuevo sencillo del disco es ‘Water Under the Bridge’. La canción, que ya había sido pinchada por algunas radios de manera espontánea, tiene su propia portada disponible en las plataformas de streaming y ha sido añadida a algunas de las playlists de hits más seguidas de Spotify. A falta de comprobar cómo funciona en radios o de averiguar si tendrá vídeo propio o pasará a la lista de singles de Adele sin vídeo, la canción ronda simplemente el top 100 en Spotify a nivel mundial. Eso sí, subiendo 50 puestos en un par de días. ¿Logrará ser un considerable hit?
En esta semana de promoción para él, pues su disco junto a Rufus Wainwright, John Grant, etcétera, acaba de llegar al mercado, Robbie Williams ha concedido una entrevista de vídeo a Buzzfeed sobre las cosas que ha hecho en su vida y las cosas que no, que ha resultado bastante divertida. En ella como cocinero dice haber hecho una «tortilla hace décadas», cuenta el día que mandó a la mierda a Pavarotti por teléfono porque no se creyó que fuera él y que odia los móviles y que no tiene desde 2006.
Pero la cumbre de la entrevista llega cuando le preguntan si ha nadado desnudo alguna vez y reconoce que sí pero que no recuerda cuándo. De la manera más gratuita, el artista revela que la tiene pequeña, al menos de broma… cuando nadie se lo había preguntado (la pregunta era sólo si había nadado desnudo): «Sería nudista si mi pene fuera mucho más grande. Pero no. No es precisamente el pene más largo. Me gusta estar desnudo, pero mi polla es demasiado pequeña. Sólo me desnudo si estoy borracho y con amigos que no se ríen de mí».
‘The Heavy Entertainment Show’ será otro éxito comercial para Robbie Williams dentro de Reino Unido, pues se sabe que ha vendido 30.000 unidades del mismo sólo durante el día de salida. Será, por tanto, una de las mejores primeras semanas de 2016.
Las listas de éxitos nunca han dado una idea perfecta de lo que es más popular en las calles. A lo largo de la historia los sistemas de medición han beneficiado o perjudicado el fenómeno fan, han relegado a los sleepers o incluso a las canciones que no tenían edición física (macrohits de los 90 como ‘Lovefool’, ‘Zombie’ o ‘Don’t Speak’ no entraron en el Billboard Hot 100 oficial por no editarse en CD single).
En la era del streaming, algunos países se esfuerzan por contar las reproducciones de Spotify (Reino Unido, España) e incluso Youtube (Estados Unidos, Canadá), pero ni por esas se termina de reflejar del todo el alcance y el impacto de una canción en la imaginería popular. He aquí el caso de 10 canciones recientes que parecieron un notable fracaso «en las tablas», cuando en realidad han arrasado en las plataformas de streaming y son reconocibles por cualquier persona atenta a lo que da de sí el mundo del pop.
Katy Perry / This Is How We Do
El pelotazo de ‘Roar’ y sobre todo del tercer sencillo de ‘Prism’, ‘Dark Horse’, terminó comiéndose el resto de sencillos del que de momento es el último disco de Katy Perry. Cuando ‘Birthday’ y ‘This Is How We Do’ se enviaron a radios y se estrenaron sus vídeos, les pesaba el culo en las listas, no lograban ni remotamente igualar los números 1 que los sencillos del anterior ‘Teenage Dream’ habían logrado con relativa facilidad. Y sin embargo, dejan helado las cifras de reproducción del vídeo de ‘This Is How We Do’ en Youtube. Su carácter POPero, así con mayúsculas, ha terminado convirtiéndolo en otro de los momentos más míticos de su carrera.
Mejor posición en Reino Unido: 33
Mejor posición en Estados Unidos: 24
Reproducciones en Youtube: 526 millones
Reproducciones en Spotify: 135 millones
Lana del Rey / Young & Beautiful
Lana del Rey nunca ha sido una artista de singles. Ni siquiera cuando ‘Born to Die’ vendía su 5º millón de copias en todo el mundo, sus canciones lograban entrar en radio con comodidad. De todos es sabido que, de manera trágica, su mayor hit como sencillo tiene que considerarse una remezcla de ‘Summertime Sadness’, su única canción con más de 200 millones de reproducciones en Spotify, pero a la zaga le va esta composición para la banda sonora de ‘El gran Gatsby‘ que, como inédita entre discos, debería haber sido número 1 mundial… pero de nuevo no lo consiguió. Y sin embargo, sin Oscar ni nominación, es su canción más oída.
Mejor posición en Reino Unido: 23
Mejor posición en Estados Unidos: 22
Reproducciones en Youtube: 211 millones
Reproducciones en Spotify: 187 millones
Beyoncé / 7/11
Teniendo en cuenta dónde estaba la popularidad de Beyoncé tras la edición de su disco homónimo, lo esperable es que el inédito ‘7/11’ de la reedición hubiera sido número 1 directo. Pero no pasó, la radio de nuevo no contó con ella ni tampoco hubo una gran estrategia de lanzamiento, y el tema parecía un single fallido. A la larga su sencillo pero simpatiquísimo vídeo jugó a su favor y ‘7/11’ es la canción más reproducida de Beyoncé en Spotify a día de hoy, superando nada menos que a ‘Halo’ y ‘Crazy in Love’. De hecho, está a días de superar ‘Drunk In Love’ para convertirse definitivamente en su canción más famosa en general.
Mejor posición en Reino Unido: 33
Mejor posición en Estados Unidos: 13
Reproducciones en Youtube: 380 millones
Reproducciones en Spotify: 223 millones
Kanye West / Famous
Es complicado medir el impacto del último disco de Kanye West ‘The Life of Pablo‘, para empezar porque no hay edición física y su llegada al mercado a través de Tidal y su web ha estado rodeada de polémica. El cantante no parece estar en su mejor momento de popularidad y los streamings del vídeo de ‘Famous’ son muy bajos pese a su contenido. Sin embargo, la canción sí ha despuntado claramente en Spotify, donde permanece aún como su producción más escuchada en este momento meses después de su edición.
Mejor posición en Reino Unido: 33
Mejor posición en Estados Unidos: 34
Reproducciones en Youtube: 20 millones
Reproducciones en Spotify: 156 millones
Rihanna / Needed Me
La prueba de lo engañosas que pueden ser las listas de éxitos la encontramos en el último hit verdadero que ha tenido Rihanna. Su canción más escuchada ahora mismo en Spotify es este ‘Needed Me’, que sí ha pasado semanas en el top 10 estadounidense, pero en Reino Unido parece un fracaso sobre el papel: nunca ha llegado más alto del top 38… pero lleva más de 6 meses en el top 100. Así, sin ser tampoco más que top 79 en España, top 94 en Francia o top 57 en Alemania, acumula cientos de millones de reproducciones en verdad.
Mejor posición en Reino Unido: 38
Mejor posición en Estados Unidos: 7
Reproducciones en Youtube: 116 millones
Reproducciones en Spotify: 372 millones
Britney Spears / Work Bitch
Las posiciones de ‘Work Bitch’ en las listas del mundo no están mal, pero la canción duró muy poquito en las listas. En Reino Unido, después de ese top 7, sólo resistió una semana más en el top 40: se consideró un flopazo histórico en la carrera de Britney Spears.
Y sin embargo, las discotecas han seguido fiel a ella convirtiéndola en otro clásico de Britney. Ni más ni menos que su segunda canción más reproducida en Spotify, sólo por detrás de ‘Toxic’ (!!!!) y acercándose a los 100 millones. La prueba de que ahora que hay un gimnasio en cada esquina, las clases de spinning también construyen hits.
Mejor posición en Reino Unido: 7
Mejor posición en Estados Unidos: 12
Reproducciones en Youtube: 234 millones
Reproducciones en Spotify: 88 millones
Adam Lambert / Ghost Town
A la canción estrella del último disco de Adam Lambert le costó un dolor entrar en las listas, y además nunca llegó demasiado lejos. Sin embargo, resistió en ellas en plan sleeper hasta conseguir certificaciones de oro en Estados Unidos y Alemania, e incluso algún multiplatino en Australia y Holanda. ‘Ghost Town’ ha sido una canción pinchadísima en discotecas de toda Europa y con la tontería, Lambert ha conseguido el mayor hit de su vida.
Mejor posición en Reino Unido: 71
Mejor posición en Estados Unidos: 64
Reproducciones en Youtube: 79 millones
Reproducciones en Spotify: 148 millones
Jennifer Lopez / Ain’t Your Mama
Aquellos que consultan las listas de Estados Unidos y Reino Unido más que las de su propio país no se habrán enterado de que pese a sus pésimos números en estos dos países, ciertamente para llorar en ambos casos, Jennifer Lopez ha conseguido un pedazo de macrohit este verano. Y no solamente en los países latinos. Mercados tan importantes como Francia y Alemania (es platino en ambos) se han rendido al fiestón de ‘Ain’t Your Mama’, doble platino en España.
Mejor posición en Reino Unido: 182
Mejor posición en Estados Unidos: 76
Reproducciones en Youtube: 335 millones
Reproducciones en Spotify: 131 millones
Carly Rae Jepsen / I Really Like You
‘I Really Like You’ llegó a ser top 3 en Reino Unido, pero las ventas del segundo álbum de Carly Rae Jepsen fueron tan bajitas en todo el mundo que se asumió rápidamente que la pobre había fracasado y jamás superaría la presión de haber cantado ‘Call Me Maybe’. Las semanas de lanzamiento del disco fueron bastante amargas en cuanto a datos de ventas.
Y sin embargo, pasado el tiempo, este tema parece haberse mantenido en la imaginería popular. Es muy buena señal que la canción haya conseguido más reproducciones en Spotify que en Youtube pese a que el vídeo pretendía ser un viral con Tom Hanks y, con la tontería, los 242 millones de reproducciones de ‘Call Me Maybe’ en Spotify, no están tan lejos de los logrados por este.
Mejor posición en Reino Unido: 3
Mejor posición en Estados Unidos: 39
Reproducciones en Youtube: 166 millones
Reproducciones en Spotify: 230 millones
PSY / Gentleman
Lo que nos gusta catalogar precipitadamente a alguien de «one hit wonder», ¿verdad, Meghan Trainor? PSY cuenta con el videoclip más visto de la historia de Youtube, con 2.600 millones de reproducciones para ‘Gangnam Style’. Es verdad que ‘Gentleman’ tiene mucha menos acogida en Spotify, pero a muchos sorprenderá saber que también acaba de rebasar los 1.000 millones de reproducciones en Youtube, lo que los anglosajones llaman «one billion». Ya los quisieran decenas de cantantes para sí.
Mejor posición en Reino Unido: 10
Mejor posición en Estados Unidos: 5
Reproducciones en Youtube: 1.003 millones
Reproducciones en Spotify: 49 millones
C.Tangana, Rosalía / Antes de morirme
Como extra, a modo de bonus, una mención para el pelotazo que han pegado C.Tangana y Rosalía este verano en España. Seguramente si la lista de nuestro país elaborada por Promusicae contara Youtube, en algún momento se habría colado en el top 100 de nuestra lista este ‘Antes de morirme’ que ha sido uno de los mayores virales surgidos del underground por aquí.
Por hacer una analogía, el vídeo de Youtube más visto de la historia de Auryn tiene las mismas visualizaciones casi exactamente. El vídeo más visto de Gemeliers, 9,5 millones.
Mejor posición en España: no ha llegado al top 100
Reproducciones en Youtube: 6 millones
Reproducciones en Spotify: 2 millones
Lorde cumple hoy 20 años. En la industria de la música popular es una cría; sin embargo, su carrera musical ya cuenta varias cumbres que innumerables artistas anteriores a ella jamás han alcanzado. La cantante neozelandesa firmó su primer contrato discográfico a los 12 años, editó su álbum debut, ‘Pure Heroine’, a los 17 (que, además, logró críticas unánimemente positivas), ganó dos premios Grammy a los 18 y para los 19 ya contaba con un clásico de la historia del pop para los anales (‘Royals’), el beneplácito del mismísimo David Bowie, que le aseguró en persona que su música sonaba «a futuro», y se había convertido en el icono alternativo por excelencia de toda una nueva generación de oyentes musicales. En pocas palabras, ni Kate Bush.
Para celebrar esta edad clave en su vida, Lorde ha compartido una carta en Facebook de lo más sentida, en primer lugar, recordando a sus fans que la adolescencia es la época vital que ha definido su trabajo hasta el momento, por lo que no podría estar más triste por decirle adiós. «Toda mi vida he estado obsesionada con la adolescencia», ha escrito. «Incluso de pequeña sabía que los adolescentes brillan y que saben algo que los niños desconocen y que los adultos terminan olvidando. Desde los 13 años he pasado mi vida construyendo este enorme museo de la adolescencia, un mausoleo, quizás, escribiendo cada momento con diligencia y entusiasmo y repitiéndolo todo otra vez como si fuera folclore. Y ya no queda nada de eso».
La edad adulta, sin embargo, ha inspirado a Lorde. «He montado grandes fiestas y me he sentado en restaurantes hasta bien entrada la madrugada, aprendiendo cómo es ser adulta, incluso hablando como una hasta que me daba cuenta. Lo único que quería hacer era bailar. Susurraba a los oídos [de la gente] y dejaba que mis ojos ardieran con fuerza y, por primera vez, sentí ese poder interior íntimo y del tamaño de un imperio. Y entonces escribí un disco sobre ello». De su edad adulta irá el nuevo disco de Lorde, pues, que la cantante asegura estar produciendo en Nueva York e incluirá las «mejores canciones que [ha] escrito nunca». Ya tiene título y portada pero habrá que esperar para averiguarlos. Muchas ganas de oírlo.
«Me importa una mierda», canta Tove Lo en ‘True Disaster’, una de las mejores canciones de su segundo disco, ‘Lady Wood’. «Sé que me va a hacer daño». La cantante sueca se arriesga con sus relaciones románticas y eso se traduce también en una obra pop arriesgada en su carácter conceptual -tanto musical como narrativo- que sitúa a una Tove Lo perdida en una discoteca… pero consigo misma e intentando buscar una salida a su confusión a través del sexo y el hedonismo. ‘Lady Wood’ es arriesgado precisamente porque no tantos discos pop enmarcan conceptualmente historias puramente sexuales pero Tove Lo se toma el sexo en serio y, por lo tanto, también su disco.
‘Lady Wood’ se divide en dos partes separadas por sendos interludios y va sobre la «sensación de hormigueo que produce el deseo sexual y su revés, cuando te sientes algo incómoda con la situación pero quieres perseguir esa sensación otra vez». La música es puramente bailable, sin embargo, donde en ‘Queen of the Clouds’ las canciones conectaban temáticamente pero no tanto por estilo, ‘Lady Wood’ mantiene una coherencia sonora de principio a fin caracterizada por una producción sintética minimalista, de ritmos contundentes pero gélidos, y por unas melodías que evitan en su mayor parte resultar obvias para la radiofórmula, hasta el punto que el primer single del disco, ‘Cool Girl’, se ha revelado como todo un «grower» en lugar de como el hit inmediato que muchos esperábamos tras el éxito de ‘Habits (Stay High)’ y ‘Talking Body’.
El álbum, de hecho, no anda escaso en hits potenciales a su altura y donde ‘Influence’ con Wiz Khalifa ofrece una tensión sensual irresistible de la que Lo se deshace en un final explosivo a cámara lenta, ‘True Disaster’ opta por un estribillo melodioso a la par que melancólico y ‘Vibes’ por combinar ritmos pantanosos con guitarras acústicas y una melodía vocal entre cálida y distante de las que atrapan sin que te des cuenta. ‘Keep it Simple’ captura una intensidad magnética en su fusión de house y trance mientras Tove nos cuenta que tiene miedo a cerrarse a una única relación por cuánto ha sufrido en el pasado. «Me voy a la cama contigo pero sueño con él / ¿crees que quiero? no, odio que él gane», lamenta. «¿Cómo olvidar lo rota de cojones que he estado? / Pero ya me estoy curando».
Aunque ‘Flashes’ peca de azucarada (podría ser de la peor Halsey) y ‘WTF Love Is’ de un estribillo un tanto forzado que no tiene pinta de crecer con las escuchas sino todo lo contrario, la mayoría de estas canciones funciona y su concepto también. La estructura del álbum, sin ir más lejos, se desarrolla hilvanada por varios interludios internos bien colocados y es circular, pues el álbum no se acaba nunca ya que, al final, Tove Lo no se va de la discoteca sino que se toma otra copa. Por suerte, musicalmente y a pesar de algún que otro desliz, ‘Lady Wood’ es uno de esos discos que apetece escuchar una y otra vez y sin el modo aleatorio puesto. De nuevo, muy pocos discos pop actuales consiguen eso.
Calificación: 7,7/10 Lo mejor: ‘Influence’, ‘True Disaster’, ‘Cool Girl’, ‘Vibes’, ‘Keep It Simple’ Te gustará si te gusta: el pop comercial con melodías no tan obvias y producciones cuidadas Escúchalo:Spotify Cómpralo:Amazon
RTVE tiene en ‘Masterchef’ una gallina de los huevos de oro que hace muy bien en aprovechar y explotar mientras siga habiendo demanda. Mucho más atractivo que el almibarado ‘Masterchef Junior’ que suele caer por Navidad, era el formato «Celebrity» que inauguraban este domingo, con un cásting que con alguna excepción, no está nada mal: han conseguido a dos actores con un poco de mala baba, como son Loles León y Fernando Tejero, a otros dos tan famosos como Cayetana Guillén Cuervo y Miguel Ángel Muñoz, a dos cantantes también muy conocidas, María del Monte y Niña Pastori, y a Fonsi Nieto, «ex piloto y DJ». El programa naturalmente arrasó con un 21% de share, superando las galas inaugurales de los anónimos, ¿pero cómo lo podrían mejorar?
1.-Apretando las tuercas:
El jurado prometía mano dura con los famosos en las entrevistas promocionales del programa. De momento, no la hemos siquiera intuido. Todo lo contrario, se ha visto bastante manga ancha. Algunos famosos se conocen entre ellos, predomina el buen rollito entre todos, a algunos hasta ya los hemos visto con ganas de abandonar y se ve, en general y con contadas excepciones, muy poca tensión y muy poco nervio. La elaboración de los platos no es nada complicada. El pique entre Fernando Tejero y Loles León porque ella no le ha salvado cuando son amigos, promovido por los guionistas, ha sido de lo mejor del programa con todo lo de «fake» que ha tenido.
Que el jurado está metiendo poca caña a los famosos, que hay trato de favoritismo con respecto a los anónimos, se nota en que no se muestra la edad de los participantes. Así, donde conocíamos a Maribel como «Maribel, 59 años, ama de casa», en este formato se transforma simplemente en «María del Monte, cantante». Y si hay «ageism» en el mundo de la música, María del Monte; y en el mundo del cine y la actuación, Cayetana, Miguel Ángel Muñoz, que seguro que lo hay; los famosos han de saber que también lo hay en el mundo laboral de la calle. No, no es fácil labrarte una carrera o conseguir un nuevo trabajo a los 59 años.
2.-Convirtiendo «Directo al pilón» en sección fija:
La bella localidad madrileña de Chinchón ha intentado dejar una escena para la historia sin conseguirlo. El peor cocinero de la prueba de exteriores era lanzado «directo al pilón» en una fuente. Claro, no es lo mismo lanzar a un tipo en espléndida forma física como Fonsi Nieto que a María del Monte, que es lo que creíamos que iba a pasar pues su plato (unas tristes migas) también había sido un absoluto desastre.
3.-Salvando o repescando a María del Monte, eliminando a El Cordobés y/o señora:
María del Monte se ha salvado por los pelos de la primera eliminación. A sus 54 años no ha hecho una tarta en su vida y promete caer más pronto que tarde. Sin embargo, verla cocinar totalmente asfixiada, cuando no perder los estribos a la primera de cambio ha sido de lo más entretenido de momento. El programa, cuya obligación es manipular en pos del entretenimiento popular, debería propiciar pruebas que le permitan quedarse y a su vez ir condenando el rollazo que supone ver a El Cordobés y a su esposa (la ex modelo Virginia Troconis) apoyarse constantemente y hacerse arrumacos. Más que nada porque acabamos de ver lo mismo en ‘Masterchef 4’ con el protagonismo de las gemelas.
4.-Dando banda sonora a Cayetana Guillén-Cuervo:
Cayetana Guillén-Cuervo (Cuervo, Cuervo…) ha sido la gran revelación junto a María del Monte y Fernando Tejero (Loles de momento se ha limitado al attentionwhorismo). Durante la primera prueba se ha cortado tantos dedos que en lugar de en casa viendo ‘Masterchef’ pensaba que estaba viendo una maratón nocturna del Festival de Sitges. Cuando no, su pelo parecía el del rodaje de una ‘Juana la Loca’. El equipo de ‘Quién quiere casarse con mi hijo’, ‘Granjero busca esposa’ y compañía haría maravillas con ella.
5.-Recortando 90 minutos el programa:
‘Masterchef’ duró ayer de 22 a 1 de la madrugada. Peor aún, el segundo episodio está programado entre 22.40 y 1.25 de la madrugada de mañana martes. No nos cansaremos de decir esto: ‘Masterchef’ mola pero no necesita durar 3 horazas para mostrar cómo Pepe y Jordi se pelean por tomar una copichuela de vino con Eva. Un dato: la prueba de eliminación era la realización de una tarta de queso en 60 minutos. En tiempo televisivo ha durado lo mismo: 60 minutos. Señores, por favor, editen.
El último episodio de ‘Cachitos de hierro y cromo’, el programa musical de La 2, hizo un repaso a los 7 pecados capitales a través de la música con canciones de Rocío Jurado, Loquillo, Pimpinela, Shakira, Pedro Marín, Los Amaya o Los Chichos, entre otros. Tremendas fueron las recuperaciones de clásicos ya olvidados no, lo siguiente o casi del pop español como ‘Call Me Lady Champagne’ de Bibi Andersen, ‘Los ejes de mi carreta’ de Los Albas, ‘Dinero, dinero’ de Obús, ‘Ámame’ de Barbara y Dick, ‘Lo mato’ de Peret o ‘Yo fui el mejor’ de Los Pasos.
Durante el programa, como siempre, varios artistas actúan en la emisora Rockola y, si la semana pasada veíamos a Nacho Vegas cantando ‘Manuela’ de Julio Iglesias, la actuación destacada del programa de anoche vino de la mano de Joe Crepúsculo y Tomasito, que hicieron una versión más energética imposible de ‘Escándalo’ de Raphael junto a La Jose. Atención a los melenazos de Crepúsculo.
Esto nos cuenta RTVE sobre ‘Escándalo’. Con la actuación os dejamos.
«Cada vez que se juntan Tomasito y Joe Crepúsculo es un escándalo. Y valga la redundancia, en esta ocasión lo hacen para cantar el ‘Escándalo’ de Raphael. La grabó originalmente en 1992 en el disco ‘Ave Fénix’ y fue tal vez su último hit absolutamente transversal. No solo en España, también en México, Estados Unidos, Japón, Perú, Chile… Aunque durante bastante tiempo dejó de cantarla por más que el público se la pidiera, vuelve a lucir desde hace mucho como una ‘rara avis’ en su repertorio. Compuesta por el salsero cubano Willy Chirino y con rap incluido, en tiempos en los que la mayoría de su público ni sabía qué quería decir la palabra hip-hop«.
Con la tontería, John Legend se ha convertido en uno de los artistas de soul más importantes del momento, especialmente desde la edición de su cuarto álbum, ‘Love In the Future‘, uno de los discos más vendidos de 2014, que contenía el exitazo ‘All of Me’, a su vez la segunda canción más vendida de aquel año solo por detrás de ‘Happy’ de Pharrell Williams. En 2015, Legend ganaba un Oscar por ‘Glory’, su canción con Common para la película ‘Selma’. Sin duda, el músico de Springfield está en el mejor momento de su carrera.
Ahora, Legend ha anunciado nuevo disco, ‘Darkness and Light’, que ha producido Blake Mills, productor de ‘Sound & Color’ de Alabama Shakes. Precisamente Brittany Howard, vocalista del grupo, aparece como artista invitada en el disco de Legend (y no en cualquier canción sino en la que lo titula) y lo mismo hacen Chance the Rapper, Miguel y el saxofonista Kamasi Washington. Apunta a que ‘Darkness and Light’ será uno de los discos más ambiciosos de Legend hasta el momento.
El mismo Mills ha descrito ‘Darkness and Light’ como el «manifesto de John Legend» y ha dicho que «indaga en la devoción de John a la justicia social, en los retos y recompensas de un matrimonio constantemente en el ojo público y en el reciente nacimiento de su primera hija Luna». «Este disco va contra las normas y nos recuerda con valentía que, aunque la oscuridad abunda, es la luz la que siempre nos impulsa hacia adelante», ha concluido.
‘Darkness and Light’;
1. «I Know Better»
2. «Penthouse Floor» (feat. Chance the Rapper)
3. «Darkness and Light» (feat. Brittany Howard)
4. «Overload» (feat. Miguel)
5. «Love Me Now»
6. «What You Do to Me»
7. «Surefire»
8. «Right By You (for Luna)»
9. «Temporarily Painless»
10. «How Can I Blame You»
11. «Same Old Story»
12. «Marching Into the Dark»
El primer adelanto es ‘Love Me Now’, que conocíamos hace unas semanas:
Este viernes ha fallecido Jean-Jacques Perrey, pionero de la música concreta junto a Pierre Henry y Pierre Schaeffer, entre otros, y uno de los primeros artistas de música electrónica de la historia, pues empezó a experimentar con este género en 1952, tal y como cuenta su colaborador Dana Countryman, «mucho antes de que se inventara el sintetizador Moog en 1967».
Perrey, que ha muerto a los 87 años en su apartamento de Suiza, fue propietario del segundo Moog jamás producido y con él grabó uno de los primeros discos de Moog junto a Gershon Kingsley, ‘Mood Indigo’, editado en 1970. Con Kinglsey Perrey produjo asimismo dos influyentes álbumes con la ondiolina, ‘The In Sound from Way Out’ en 1966 y ‘Kaleidoscopic Vibrations’ en 1967. El primero titularía posteriormente un disco de Beastie Boys, ni de lejos la única banda hip-hop que se inspiraría en el trabajo de Perrey: le han sampleado Dr. Dre, A Tribe Called Quest o Ice Cube, entre otros.
Una de las composiciones de Perrey más conocidas, compuestas junto a Kingsley, es ‘Baroque Hoedown’, que ha sonado incesantemente en Disneyland y Disney World, y que los Beatles samplearon en su disco de villancicos de 1968. Perrey editó en 2015 junto a David Chazam, sin embargo, en los últimos tiempos, sobre todo ha compuesto música para radio y televisión y espectáculos de ballet o realizó tareas de investigación sobre las propiedades terapéuticas de la música electrónica para el insomnio.
Carl Caprioglio, dueño de Oglio Records, ha compartido su pésame en Rolling Stone. «Jean-Jacques Perrey es una leyenda y estoy agradecido de haber tenido la oportunidad de ayudarle a compartir su hermosa y edificante música con el mundo», ha dicho.
Si los MTV Video Music Awards parecen estar de capa caída, es difícil situar la posición de los Europe Music Awards, pero estos siguen siendo uno de los encuentros más importantes de la música pop en la actualidad y la gala de anoche en Rotterdam no fue menos. Aunque los dos artistas ganadores más relevantes del palmarés, Lady Gaga y Justin Bieber, que se hicieron con los premios a Mejor artista femenina y a Mejor canción y Mayor base de fans, respectivamente, no acudieron a la ceremonia, sí lo hicieron otras figuras importantes del pop comercial actual como The Weeknd, Bruno Mars o OneRepublic y, sobre todo, una gran variedad de artistas revelación entre los que destacaron Zara Larsson, que se hizo precisamente con ese premio, el de Artista revelación; Shawn Mendes, que le arrebató el galardón a Mejor artista masculino al mismísimo Bieber; Twenty One Pilots, DNCE o Bebe Rexha, que presentó la gala.
Entre las actuaciones destacadas de la noche, por supuesto estuvo Bruno Mars, que presentó ’24k Magic’ en chándal y con la energía que le caracteriza, o The Weeknd, que cantó ‘Starboy’ frente a una impresionante esfera con motivos geométricos y llamativas proyecciones visuales. No estuvo mal tampoco la actuación de Bebe Rexha, que interpretó su tema ‘I Got You’ acompañada de una extraña estructura de pelo de oso con ojos, o la de OneRepublic, que se dejaron empapar para ‘Let’s Hurt Tonight’.
La gran ausencia, en general, fue la de artistas femeninas de primer nivel como Lady Gaga, que se llevó uno de los premios más importantes de la noche pero no acudió a la ceremonia, u otras artistas similares que han editado disco o single recientemente o no hace tanto tiempo como Adele, Beyoncé, Britney Spears (por su parte, G-Eazy sí visitó el plato de los Europe Music Awards para entregar un premio junto a Charli XCX), Alicia Keys, Tove Lo, Shakira o Tinashe.
Por su parte, Bunbury se ha hecho con el premio a Mejor artista español. Ya ganó este galardón en 2004.
Os dejamos con el palmarés y algunas de las mejores actuaciones de la noche.
Palmarés:
MEJOR CANCIÓN
Adele – «Hello» Justin Bieber – «Sorry»
Lukas Graham – «7 Years»
Mike Posner – «I Took A Pill In Ibiza (Seeb Remix)»
Rihanna ft. Drake – «Work»
MEJOR VÍDEO
Beyoncé – «Formation»
Coldplay – «Up&Up»
Kanye West – «Famous»
Tame Impala – «The Less I Know the Better» The Weeknd ft. Daft Punk – «Starboy»
MEJOR ARTISTA FEMENINA
Adele
Beyoncé Lady Gaga
Rihanna
Sia
MEJOR ARTISTA MASCULINO
Calvin Harris
Drake
Justin Bieber Shawn Mendes
The Weeknd
MEJOR DIRECTO
Adele
Beyoncé
Coldplay
Green Day Twenty One Pilots
MEJOR ARTISTA REVELACIÓN
Bebe Rexha
DNCE
Lukas Graham
The Chainsmokers Zara Larsson
MEJOR ARTISTA POP
Ariana Grande Fifth Harmony
Justin Bieber
Rihanna
Selena Gomez
Shawn Mendes
MEJOR ARTISTA ROCK Coldplay
Green Day
Metallica
Muse
Red Hot Chili Peppers
MEJOR ARTISTA ALTERNATIVO
Kings of Leon
Radiohead
Tame Impala
The 1975 Twenty One Pilots
MEJOR ARTISTA HIP-HOP Drake
Future
G-Eazy
Kanye West
Wiz Khalifa
MEJOR ARTISTA ELECTRÓNICO
Afrojack
Calvin Harris
David Guetta
Major Lazer Martin Garrix
MAYOR IMPULSO
Alessia Cara
Anne-Marie
Bebe Rexha
Blossoms
Charlie Puth DNCE
Dua Lipa
Elle King
Halsey
Jack Garratt
Jonas Blue
Lukas Graham
MAYOR BASE DE FANS
Ariana Grande
Beyoncé Justin Bieber
Lady Gaga
Shawn Mendes
MEJOR ESCENARIO MUNDIAL
Duran Duran – Piazza Del Duomo, Milan (2015)
Ellie Goulding – Piazza Del Duomo, Milan (2015)
Jess Glynne – Isle of MTV, Malta (2016) Martin Garrix – Isle of MTV, Malta (2015)
One Republic – MTV Evolution, Philippines (2016)
Tinie Tempah – MTV Crashes, Plymouth (2015)
Tomorrowland – Belgium (2016)
Wiz Khalifa – Isle of MTV, Malta (2016)
PREMIO A ICONO GLOBAL
Green Day
GANADORES A ARTISTA EXTRANJERO
Troye Sivan – Australia
Shawn Mendes – Canadá
Maluma – Colombia
GOT7 – Corea
Wizkid – Nigeria
Zara Larsson – Suecia
Ariana Grande – Estados Unidos
Hace unos días, The xx subían a Spotify una playlist titulada ‘The xx: in the studio’ en la que parecían querer mostrar las influencias más recientes del trío. En ellas mezclan con soltura temas de Solange, Drake, Björk, Rihanna o Frank Ocean, junto a Radiohead, The Cure, Chet Baker o The Velvet Underground. Y, lo que resultaba más noticiable, la selección la encabezaba un tema instrumental de 55 segundos que podría ser nueva música del grupo (el corte no estaba acreditado ni tenía título alguno). Se trataba de un fragmento instrumental en el que, en la lejanía, sonaba una voz femenina que atribuíamos a Romy Croft.
Hablamos en pasado por una razón: ya no está. Como ha notado Indiespot, el corte que encabeza ahora la playlist no es el mismo que el día 3, cuando apareció, sino que es nuevo. De nuevo no está atribuido a ningún artista ni tiene título, pero ahora el sonido es diferente. Con abundante reverberación, ahora escuchamos una voz masculina, que obviamente atribuimos a Oliver Sim y que se va evaporando hasta el silencio de los últimos segundos.
Otra evidencia de que The xx están de vuelta son las fechas en directo que han anunciado, que les llevarán por Europa del Este y Japón a finales de noviembre y principio de diciembre, y por Sudamérica a finales de marzo. Todo este ajetreo invita a pensar que podríamos tener noticias sobre el esperado tercer álbum del grupo más pronto que tarde. ¿O serán solo las ganas que nosotros tenemos de que ocurra?
Clint Eastwood es un señor mayor de derechas a quien no le gusta nada la “generación de nenazas” que vive actualmente en su amado país. Pero también es un cineasta capaz de rodar obras maestras mientras sestea en la silla de director. Después de la fatigosa ‘J. Edgar’, la irrelevante ‘Jersey Boys’ y la irregular (amén de patriotera) ‘El francotirador’ (otros también incluirán la, para mí, fabulosa ‘Más allá de la vida’), muchos ya le estaban buscando un buen asilo por California. Que esperen: Eastwood sigue pilotando.
Te damos cuatro razones para caer rendido ante su nueva película, ‘Sully’:
1. Tom Hanks. A Eastwood no le gusta perder el tiempo ensayando con los actores, por eso le da mucha importancia a la elección del casting. Con Tom Hanks (y sin olvidarnos de un magnífico Aaron Eckhart) ha vuelto a dar en el clavo. El actor, que vuelve a sonar para el Oscar (desde ‘Náufrago’ no ha vuelto a ser nominado), compone un personaje que parece sacado de una película de Capra: un tipo corriente y decente a quien serías capaz de confiar tu propia vida. Imposible no empatizar con él (y su paternal bigote).
2. Su (inteligente) estructura narrativa. Solo alguien como Eastwood es capaz de incluir varias veces la secuencia del acuatizaje forzoso del avión y que cada vez nos parezca más emocionante. La fluidez y la precisión con la que avanza el relato (no le sobra ni le falta un solo plano) es la misma con la que amerizó “Sully” Sullenberger en el río Hudson: milagrosa.
3. El uso del suspense. Todos sabemos qué pasó con el avión, cómo y por qué (que miedo da saber que unos simples pájaros puedan hacer que se estrelle un avión), pero aun así el director se las apaña para mantener el suspense y la tensión dramática durante toda la película. Al espectador le acaba ocurriendo como a Sully: dudar de sí mismo.
4. Su discurso a contracorriente. Aunque a veces se le va la mano perfilando a los “malos” (el director de la investigación está al borde de la caricatura) y se pone “nenaza” con los buenos (ese final demasiado apologético), que alguien decida hacer una película sobre un suceso feliz, un accidente de avión en el que no hubo víctimas (ni verdugos), y sí un héroe sencillo (no un antihéroe cínico), es como para aplaudir en el cine como si estuvieras en la ópera. ‘Sully’ es una película de catástrofes sin catástrofe, cine de acción con música de piano y héroes de andar por casa. Allí donde Zemeckis se estrellaba, Eastwood vuela muy alto. 8’5.
Solange Knowles ha publicado hace pocas semanas ‘A Seat At The Table‘, un álbum en el que sublima su concepto de R&B alternativo, notablemente menos comercial que el de su hermana Beyoncé. Pese a todo, ha logrado un considerable éxito, situándose como el disco más vendido de su país en su semana de salida. Tras haber presentado sendos vídeos para ‘Cranes In The Sky’ y ‘Don’t Touch My Hair’, dos de las canciones más destacadas del álbum, la cantante acudió al programa Saturday Night Live para interpretar en vivo precisamente esos temas.
El actor Benedict Cumberbatch, que co-presentaba anoche el programa como promoción a su nueva película, la estupenda ‘Doctor Extraño‘, dio paso a estas actuaciones. En la primera, con una especie de corona con forma de halo místico y un escueto conjunto blanco, comandaba una banda completa ataviada del mismo color. Delicadamente, ella y sus coristas bordaron los cuidados arreglos vocales de la canción.
En el caso de la segunda, Solange se desmelenaba literalmente para bailar esta canción sobre el orgullo de su raza, simbolizado en algo tan aparentemente superficial como el pelo. En este caso, a su banda se sumaba el músico e intérprete británico Sampha (a punto de publicar, al fin, su álbum de debut) para cantar su colaboración vocal. Especialmente llamativa resulta la coreo que la pequeña de las Knowles se marca, como dejando claro que ella baila como la que más, si es necesario.
El próximo martes 8 de noviembre se celebran las elecciones a la Presidencia de Estados Unidos en las que se baten por la dirección de uno de los países más poderosos del mundo Hillary Clinton, candidata del Partido Demócrata, y Donald Trump, por el Partido Republicano. Este ha sido, sin duda, objeto de constante controversia por sus declaraciones e ideas altisonantes en las que se ha mostrado claramente xenófobo y ha hablado de las mujeres como de meros objetos, entre otras cosas. Uno de los momentos más polémicos de la campaña fue cuando salieron a la luz unas grabaciones en las que hablaba con otros hombres de sus «conquistas» sexuales extramatrimoniales. En una de esas grabaciones, decía «haber agarrado por el coño» («grab her by the pussy») a una mujer que le gustaba.
Esta, que provocó sin duda el momento más crítico de su carrera electoral a la Presidencia, ha sido recordado hace unas horas por la cantante Kristin Kontrol (anteriormente Dee Dee en la banda Dum Dum Girls) con la banda neoyorquina The Vandelles. Juntos han hecho una personal versión del legendario ‘Don’t Worry Baby‘ de los Beach Boys, cuya letra ha rehecho y titulado ‘Don’t Grab My Pussy’, «No me agarres del coño». Hilarante y muy merecida reprimenda. Para colmo, en el vídeo que ha subido a Facebook con la canción podemos ver a Trump abrazado en una foto reciente con Mike Love, el Beach Boy más odiado.
Kristin Kontrol ha publicado en 2016 su primer disco bajo ese alias, un notable ‘X-Communicate‘ en el que Welchez dejaba atrás el sonido de guitarras ruidosas para abrazar, sin renunciar al rock, lo que siempre fue una gran influencia para ella: el R&B de los 90. Como Mariah Carey cantando versiones de Pretenders.
La primera temporada de ‘American Crime Story’, centrada en el juicio a O.J. Simpson por el asesinato de su ex-esposa Nicole Brown (y que también fue objeto de una visión distinta en el documental ‘O.J. Made In America‘), cosechó numerosos premios en la última edición de los Emmy. Dado su éxito, ya se prevén dos nuevas temporadas para esta miniserie de docu-ficción que dramatiza casos reales de que impactaron a EEUU. Tras una próxima segunda temporada centrada en el desastre del Huracán Katrina, ya se ha confirmado que la tercera edición del del serial producido por Fox versará sobre el asesinato del diseñador y magnate de la moda Gianni Versace, asesinado en 1997 por Andrew Cunanan en su casa de Miami.
La noticia del día es que el papel de Donatella Versace, hermana y colaboradora de Gianni que heredó todo su imperio, será desempeñado en la pequeña pantalla por Lady Gaga. Stephanie Joanne Germanotta parece consolidarse como actriz, tras haber aparecido en las dos últimas temporadas de ‘American Horror Story‘. Sucede, además, que Gaga y Versace son amigas declaradas y que, de hecho, la primera no solo fue imagen de Versace en alguna campaña sino que además dedicaba una canción de su anterior álbum, ‘ARTPOP‘ a la diseñadora: «soy rubia, delgada, rica y un poco zorra», era el retrato de ella que ofrecía en la letra de esta canción co-producida junto a Zedd. Era, sin duda, una de las peores canciones de aquel álbum.
Mientras, Lady Gaga continúa promocionando intensamente su último disco, ‘Joanne‘, un intento de captar el respeto de la crítica y a un público diferente abriéndose a estilos más clásicos como el country o las baladas setenteras. Por el momento, ha logrado ser de nuevo número 1 en su país.
Casi siempre, las tendencias musicales se van imponiendo de una manera sigilosa, imperceptible, hasta uno se percata de que toda una escena está antes sus ojos. En este caso, podemos palpar las conexiones sonoras entre bandas como Daughter, Warpaint, Savages o Wolf Alice, pese a sus palpables diferencias. Curiosamente, es una banda nueva la que, compartiendo gusto con aquellas por un rock oscuro y sinuoso que puede ser ocasionalmente bailable, nos hace percatarnos de que hay una corriente fuera de lo casual.
Esa nueva banda es Pumarosa, un quinteto establecido en Londres y liderado por la guitarrista y cantante Isabel Munoz-Newsome (su nombre y apellido evidencian su ascendencia latina). La banda partió de Isabel y el batería Nicholas Owen, que habían tocado juntos en varios proyectos anteriores, y más tarde se unieron Henry Brown, al bajo, Tomoya Suzuki, al saxo y teclados, y Neville James, a la guitarra. Debutaron el pasado año con ‘Priestess’, una fascinante canción de algo más de 7 minutos que deriva en una hipnótica jam, guiada por el saxo de Suzuki y el carisma vocal (de evidente similitud al de Soiuxsie Sioux)de Munoz-Newsome. La definición para ese sonido viene dada por una etiqueta que ellos mismos han acuñado: «Industrial espiritual». Por marciano que suene, lo cierto es que escuchando su música cobra sentido.
Esta canción, que más tarde ha contado con una fantástica transformación space-disco a cargo de Shura, fue publicada por el sello independiente Chess Club, pero pronto Fiction, subdivisión de Universal, les echó el ojo y se ha encargado de lanzar hace semanas un EP, producido –como su primer single– por Dan Carey (Hot Chip, Bat For Lashes, Toy). ‘Celine’ y ‘Honey’, especialmente, son nuevas muestras de que el pop rock de ambiente siniestro tiene un gran futuro por delante. Imaginamos que no quedará muy lejana la llegada de un primer largo que acredite su valor real.