La inesperada muerte de David Bowie nos ha dejado tan noqueados como a medio mundo. De manera surrealista, una pequeña noticia paralela ha aparecido a pie de página en los medios británicos. Si era Duncan Jones, hijo del artista, quien terminaba de confirmar el fallecimiento de David Bowie esta mañana, la madre de este, Angie Bowie, ha recibido la noticia mientras concursaba en Gran Hermano VIP (Big Brother Celebrity en UK). Tras ser informada, ha decidido continuar en el programa.
¿Quién es Angie Bowie? Angie, Mary Angela Barnett, estuvo casada con Bowie desde 1970 hasta 1980, esto es, durante sus años dorados si es que no podemos considerar casi toda su discografía una plena “edad dorada”. Es, de hecho, destinataria de canciones como ‘Golden Years’, ‘The Prettiest Star’ o ‘Cracked Actor’ y madre de uno de los dos hijos que tuvo el artista (Alexandria nació en 2000 fruto de su matrimonio con la modelo Iman). También apareció en la película de ‘Ziggy Stardust’.
Modelo y actriz, Angie apareció en películas y series como ‘Wonder Woman’, y además podría ser también la destinataria de ‘Angie’ de los Rolling Stones (quienes esta mañana se sumaban al dolor por la pérdida del artista), si bien Mick Jagger lo ha negado siempre.
Dicho y hecho. Alex Turner y Miles Kane anunciaban que este 2016 tendríamos disco nuevo de su proyecto conjunto The Last Shadow Puppets y aquí está el primer avance. Se llama ‘Bad Habits’ y llega acompañado de su videoclip oficial. Tanto el clip como el tema son exactamente lo que queríamos de estos dos: estética setentera y sonido rockero con imponentes arreglos de cuerda que rozan lo dramático, obra del gran Owen Pallett. La producción vuelve a ser de James Ford de Simian Mobile Disco.
La muerte de David Bowie en la misma semana de salida de su nuevo disco ‘★’ multiplicará sus ventas, pero queda un consuelo: su reconocimiento en vida.
Según las «midweeks» británicas que se publican hoy con datos exclusivamente de este fin de semana, ‘★’ de Bowie iba a ser número 1 en las listas de Reino Unido de todas maneras, pues se han vendido 43.000 unidades durante estos primeros días de lanzamiento, superando en veinticinco mil copias al top 2. Será su 9º número 1 en su país, entre 25 discos de estudio.
En Estados Unidos se esperaba más bien un top 3 para el álbum, pero quizá su muerte pueda darle su primer número 1 en este país, pues hasta ahora su mejor dato era el número 2 de ‘The Next Day’.
En España no tenemos «midweeks» pero las señales de nuestra experiencia casera son también de reconocimiento previo a su muerte. El pasado sábado en Fnac Callao nos indicaban que el vinilo nuevo estaba agotado y el mismo escenario tenía lugar en Fnac Triangle según nuestro forero WilhemScream.
Después de que el rap de Pablo Iglesias con Dr. Dre nos robase el corazón, llegó el de Rita Barberá con ‘El Caloret’. Ahora el autor de este último cambia de estilo y se supera con creces. En esta ocasión es el Rey Felipe el protagonista de un bolero titulado ‘Tengo’ que en una palabra es insuperable. Aprovechando el mensaje de navidad del monarca, su autor Iván Lagarto ha creado una pieza musical en la que el marido de Letizia enumera todo lo que tiene. La música original y los coros, así como el montaje, están cuidados al máximo.
Si nos preguntábamos si incluir a Electric Nana entre las candidatas a ir a Eurovisión era la opción alternativa de este año, su productor nos ayuda a despejar algunas dudas. Y es que este no es otro que Guille Mostaza, mitad del grupo Ellos. Así lo ha confirmado el propio Guille en sus redes sociales.
“La canción candidata para EUROVISIÓN que canta Electric Nana es en lo que llevo trabajando durante esta última semana en @alamoshock. Me encargaron la producción y al final he acabado también mezclándolo, masterizándolo, haciendo coros y tocando todos los instrumentos (menos la batería, obra del gran @carlosmirat). La chica -una tipa realmente maja- vino con un tema acústico de tintes folk y al final ha quedado un cañonazo de canción con guitarrazos, sintetizadores locos y, entre otras cosas, mucha tralla. Así que ahí me veréis en las galas, de bajista. Allá vamos, Eurovisión!!!” ha escrito en Instagram.
Una buena noticia que nos devuelve algo de fe en la candidatura de esta artista que publicaba su primer disco el año pasado. Curiosamente en su momento sugerimos a Ellos presentar su tema ‘Hasta el final’ a Eurovisión. Al final Guille podría ir por otras vías…
Un fragmento de las seis canciones aspirantes saldrá esta semana.
¿Recordáis aquella convocatoria para un vídeo de Rihanna con Drake para una canción titulada ‘Work’? La verdad es que la cosa tenía todas las papeletas para ser un fake como una casa, pero parece que no.
Según se publicaba en redes sociales este fin de semana, los dos artistas sí que estaban rodando el videoclip y curiosamente, fruto de las casualidades, alguien que pasaba junto al rodaje pudo grabar dos fragmentos.
En los fragmentos, que se oyen a lo lejos, no es complicado reconocer la voz de Rihanna, y sobre todo la de Drake, en un tema de r&b bastante del estilo del canadiense. Ambos ya habían colaborado varias veces, como en su top 1 ‘What’s My Name?’ (en la imagen).
Un martes 8 de enero -su cumpleaños- David Bowie nos sacaba de la cama con la noticia del lanzamiento de su single de regreso tras 10 años de parón. Nadie sabía siquiera que estaba grabando disco, no se había filtrado ni un solo rumor, el productor Tony Visconti no se lo había dicho ni a sus hijos, por lo que aquel anticipo de ‘The Next Day‘ resultaba el mejor regalo de Reyes posible en 2013, la mejor manera de afrontar un nuevo año. Hoy el artista nos ha sacado de la cama también, pero para mostrarnos la peor.
La generación «redes sociales» ha cuestionado todo, hasta los Beatles. Pero rara vez se ha cuestionado a David Bowie. Aquella línea del guión de ‘God Help the Girl‘ en que un personaje indicaba que «nadie había llorado nunca con una canción de David Bowie» producía cierto sonrojo. Y muy obviamente había sido escrita antes de la enorme ‘Where Are We Now’, el mencionado single de regreso del artista hace tres años en el que recorría calles de Berlín -donde había grabado su mítica trilogía, los imprescindibles ‘Low’, ‘Heroes’ y ‘Lodger’-, recordaba la caída del Muro o se planteaba su presente y su futuro antes de que la canción despegase hacia un final precioso, sutil, épico, emocionante. Si con la tontería «fingers are crossed, just in case» nos hacía sonreír, con los «as long as there’s sun / as long as there’s rain / as long as there’s me / as long as there’s you», nos hacía efectivamente llorar.
Si una historia sobre morir solo en el espacio o el piano del arranque de ‘Life on Mars?’ no emocionan a una persona a la que le guste la música, no sé qué lo podrá hacer, pero hay diversas formas de llorar y una de las mejores es de felicidad. Y el artista ha logrado que lloremos de felicidad unas cuantas veces a lo largo de su carrera con un repertorio completamente vibrante. David Bowie ha logrado entusiasmar a diversas generaciones: a los que tuvieron la suerte de disfrutar durante los 70 de cómo una obra maestra sucedía a otra, desde las más asequibles «Ziggy Stardust» o ‘Hunky Dory’ a las más experimentales, como ‘Station to Station’, dejando una retahíla de clásicos que han alimentado recopilatorios, películas, fiestas y los mejores bares; a los que le conocimos con los singles de ‘Let’s Dance’ en los 80; a los que celebramos como adolescentes algunos sencillos supuestamente menores que ya hubieran querido otros para sí, como ‘Hallo Spaceboy’ o ‘Thursday’s Child’; o a los que nos emocionamos con su penúltimo regreso, que obviamente ocupó un lugar destacado entre lo mejor de 2013 (para nosotros fue el 5º mejor disco de su año).
Hoy todo el mundo recordará la grandiosidad de su repertorio, cómo canciones como ‘Changes’, ‘Starman’, ‘The Man Who Sold The World’, ‘Heroes’, ‘Young Americans’, ‘Ashes to Ashes’ o ‘Absolute Beginners’, entre otras decenas, cambiaron el mundo por sus conceptos, sus melodías, sus estructuras, por lo maravillosamente grabadas que estaban aquellas composiciones con Ken Scott, Brian Eno, Tony Visconti, en contraste con las precipitadas y ya nada meticulosas producciones que en general se realizan a día de hoy. Su imposibilidad de girar mientras durante años se rumoreaba que tocaría primero en el FIB, luego en el Primavera Sound, ha generado mucha frustración (¿cómo explicamos a nuestros nietos que no hemos visto en directo a David Bowie?), pero también me ha enseñado a amar como pocos artistas la importancia de la música grabada. Dudo mucho que un par de horas sobre un escenario en un festival con decenas de miles de personas alrededor puedan superar lo que Bowie ha transmitido con sus canciones y con sus producciones a lo largo de 25 discos en la intimidad de nuestros salones, de nuestros cuartos, de nuestros paseos hacia el instituto, hacia la facultad, hacia el trabajo. Han cambiado los escenarios, a lo mejor hemos cambiado como personas, habremos cambiado de canciones favoritas, ¿pero cuándo hemos abandonado a David Bowie?
Y sin embargo hoy, me niego a dejarme llevar por la nostalgia. La historia ya se ha explicado muchas veces en decenas de reediciones, reconocimientos, homenajes en vida y los que vendrán ahora en este y otros medios. Pero si algo he admirado de David Bowie ha sido siempre su mirada hacia el futuro, que nunca fue una cuestión meramente estética. Y David Bowie ha mirado durante el último año y medio inequívocamente hacia el futuro de su propia muerte mientras luchaba contra el cáncer.
Su desaparición -y duele mucho escribir esto- nos ha pillado escribiendo una reseña de su último disco, ‘★’, editado el pasado viernes, en su 69º cumpleaños. No tiene mucho misterio ni la mayor relevancia lo que hagamos con él: ‘Blackstar’ estuvo en nuestra lista de las mejores canciones de 2015, el vídeo de ‘Lazarus’, que anticipaba su muerte aunque no lo sabíamos (el cantante aparece por un lado agonizando, por otro escribiendo, mientras suenan frases como «look up here, I’m in heaven / I’ve got scars that can’t be seen»; más claro, el agua), fue directo a nuestra humilde sección «No te pierdas«. Lo importante no será el cuánto sino lo grande que son el qué y el cómo. Aunque muchos no lo supieran, es imposible y será siempre imposible hablar de este álbum sin hablar de la muerte de David Bowie. Lo ha explicado el propio productor del largo Tony Visconti, que sabía que iba a morir desde hace un año: «su muerte no ha sido diferente de su vida, una obra de arte. Hizo ‘Blackstar’ para nosotros, es su regalo de partida».
La pasada Noche de Reyes, con el álbum filtrado, mi compañero Raúl Guillén me hablaba sobre cómo iba a orientar su crítica hacia la exquisitez de los arreglos; desde ahora será difícil ver el disco con los mismos ojos. Frases como «If I’ll never see the English evergreens» o «I’m falling down» adquieren una nueva dimensión mientras los arreglos de viento y la estructura de esta canción, ‘Dollar Days’, van construyendo un penoso calvario en el que la voz de Bowie va desapareciendo en «fade out» mientras repite una y otra vez «I’m trying to / I’m dying to». Es, de nuevo, una mirada al futuro, un canto a la resistencia, «dying» en este caso no es exactamente un retrato de la muerte. Además, los instrumentos se mantienen: la música permanece… para llevarnos enseguida a ‘I Can’t Everything Away’, la canción final del disco, que contiene la armónica de ‘A New Career in a New Town’ de ‘Low’ (1977), un algo a ‘Where Are We Now’, quizá ‘Thursday’s Child’, quizá una referencia a su ataque al corazón durante un concierto en 2004… y no puede sonar más hermosa como «canción final». No soy capaz de salir de este bucle de estas dos últimas canciones esta mañana.
Cuando un cantante que admiramos muere solemos recurrir a nuestras canciones favoritas de su discografía, montar un «greatest hits», documentarnos sobre lo que nos queda por saber sobre su vida, quizá hasta comprar el disco más desconocido que nos faltaba. Que Bowie haya sabido crear belleza a partir de su propia muerte, anticiparla y retratarla con la cabeza completamente amueblada, logrando que lo que escuchemos obsesivamente a su muerte sea su última obra, da una idea del tamaño de su talento y de su trabajo hasta el minuto final. Creo que si ahora mismo resucitara, si se levantara de la cama como Lázaro, ni siquiera alzaría las cejas.
Live Nation anuncia esta mañana la nueva gira de The Vaccines, que el año pasado editaban el entretenido ‘English Graffitti‘. El grupo estará en Barcelona y Madrid durante el próximo mes de marzo, y las entradas para estos conciertos saldrán este miércoles a las 10 de la mañana, pero además recorrerán el país de norte a sur en la misma semana como han indicado en Facebook. Así quedan las fechas de presentación:
14 marzo: A Coruña – Sala Finisterrae
15 marzo: Gijón – Sala Albéniz
17 marzo: Barcelona – Razzmatazz
18 marzo: Madrid – La Riviera
19 marzo: Granada – El Tren
Lady Gaga ha ganado el Globo de Oro a mejor actriz de miniserie o TV movie por su papel en ‘American Horror Story: Hotel’. Al salir a recoger su premio, visiblemente emocionada, empujaba sin querer a Leonardo DiCaprio (que también recibiría un galardón por ‘El renacido’). La reacción de este no tiene ningún precio y no ha tardado en viralizarse en forma de meme, etcétera.
Actualización: DiCaprio ha explicado en Entertainment Tonite, como recoge el NME, que su cara se debía a que no sabía lo que estaba pasando. «¿Mi cara es tendencia? Simplemente no sabía quién estaba pasando por detrás. ¡Eso es todo!».
La inesperada muerte de David Bowie, a causa de un cáncer que se desconocía que padecía, ha sacudido la actualidad musical, impactando tanto a sus seguidores como a muchos músicos. Especialmente significativas son las palabras de su productor Tony Visconti, que ha recordado en Facebook que siempre «hizo lo que le dio la gana». «Su muerte no ha sido diferente de su vida, una obra de arte. Hizo ‘Blackstar’ para nosotros, es su regalo de partida. Supe durante un año que esto iba a ser así. No estaba, sin embargo, preparado para esto. Fue un hombre extraordinario, lleno de amor y de vida. Siempre estará con nosotros. Hoy, es apropiado llorar».
Brian Eno ha hecho público un comunicado a través de la BBC: «La muerte de David ha venido como una sorpresa absoluta, como casi todo lo que le rodeaba. Siento un gran vacío. Nos hemos conocido durante más 40 años, en una amistad que siempre tuvo ecos de Pete y Dud. En los últimos años, al vivir él en Nueva York y yo en Londres, nuestra relación era por mail. Firmábamos con nombres inventados, Mr Showbiz, Milton Keynes, Rhoda Borrocks y el Duque de Oreja. Me mandó un mail hace siete días. Era divertido como siempre y tan surrealista, con juegos de palabras, alusiones y el tipo de cosas que solíamos decir. Terminaba con esta frase: «gracias por nuestros buenos tiempos, Brian. Nunca se pudrirán». Firmó como «Dawn» (amanecer). Ahora entiendo que se estaba despidiendo». Asimismo, indica que ambos habían hablado hace poco de lo infravalorada que estaba su última colaboración en forma de largo, el disco ‘Outside’ (1995), y en cómo podrían revisitarla.
Pixies han tuiteado una foto imperdible en la que Bowie aparece acompañado de otros iconos de los 80 y los 90 (Sonic Youth, The Cure, Placebo, Smashing Pumpkins…) mientras que Madonna ha recordado que el suyo fue el primer concierto que vio en su vida en Detroit.
Entre numerosos artistas desde Cher a Giorgio Moroder pasando por Haim, Pharrell o Kanye West, Frances Bean Cobain dejaba uno de los mensajes más bonitos («cambiaste la idea de lo que un hombre ha de ser»). Por su parte, Christopher Owens escogía una foto en la que incluso Bowie se le parecía un poquito. Como curiosidad, su muerte ha impactado también a dirigentes políticos como David Cameron.
He always did what he wanted to do. And he wanted to do it his way and he wanted to do it the best way. His death was…
Alejandro González Iñárritu se ha alzado como gran ganador de los Globos de Oro con ‘El renacido’, al recibir los premios a mejor drama, mejor dirección y mejor actor (Leonardo DiCaprio). La mejor actriz de drama ha sido Brie Larson por ‘Room’.
En el apartado de comedia ha triunfado ‘Marte’, que ha ganado tanto el premio a mejor comedia o musical como el de mejor actor para Matt Damon.
El mejor guión ha sido el de ‘Steve Jobs’ (Aaron Sorkin) mientras que los mejores actores secundarios han sido Sylvester Stallone por ‘Creed. La leyenda de Rocky’ y Kate Winslet por ‘Steve Jobs’. La mejor canción ha sido para Sam Smith por su tema para ‘Spectre’ y la mejor banda sonora, para Ennio Morricone (‘The Hateful Eight’ de Tarantino). La mejor peli de animación ha sido ‘Del revés’.
Por su parte, en el apartado televisivo, las triunfadoras han sido la comedia ‘Mozart in the Jungle‘ y el drama ‘Mr. Robot‘ (también Christian Slater ha ganado el premio a mejor actor secundario). Por la primera también ha sido reconocido Gael García Bernal. En drama han sido galardonados Taraji P. Henson por ‘Empire’ y Jon Hamm por ‘Mad Men’.
En miniserie, Lady Gaga ha ganado un premio a la mejor actriz de miniserie o TV movie por su paso por ‘American Horror Story: Hotel’. Así recibía el premio de emocionada y luego lo celebraba en las redes sociales.
David Bowie ha fallecido tras 18 meses de lucha contra el cáncer, en la peor noticia que nos podemos imaginar para el mundo de la música en este comienzo de 2016. La noticia ha sido confirmada en el Facebook del artista, donde su familia ha pedido respeto a su privacidad, y también por su hijo Duncan a través de Twitter.
Justo este mismo viernes 8 de enero David Bowie cumplía 69 años y publicaba al mismo tiempo su nuevo disco ‘Blackstar’, continuación del exitoso ‘The Next Day‘ editado en 2013. Antes se había tomado un descanso de una década, durante la que se había rumoreado que tenía problemas de salud, pero nunca había trascendido que sufría cáncer.
David Bowie es una de las figuras más influyentes de las últimas décadas desde que debutara a finales de los 60. Especialmente obras como ‘Hunky Dory’, ‘The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars’, ‘Low’ o ‘Heroes’ marcaron los años 70 y le convirtieron en un icono del glam, mientras en la década de los 80 también conseguía otro de sus grandes éxitos, ‘Let’s Dance’. Sus discos fueron habituales hasta el parón de ‘Reality’ en 2003. Después no se le volvió a ver en directo, sorprendiendo al mundo por estas mismas fechas en 2013 -le encantaba hacer coincidir lanzamientos con su cumpleaños- con el regreso no anunciado del sencillo biográfico ‘Where Are We Now’, en el que repasaba su vida conquistándonos por completo.
Hace tan sólo unos días estrenaba el vídeo de ‘Lazarus’, perteneciente a este nuevo disco y a una obra de teatro, en el que aparecía postrado en una cama. Será la última vez que le veamos actuar -también fue destacable su paso por el cine- pero será tan celebrada como las clásicas o la penúltima, cuando nos dejaba fascinados con el vídeo de su tema ‘Blackstar’, editado a finales de 2015 en presentación de este disco.
January 10 2016 – David Bowie died peacefully today surrounded by his family after a courageous 18 month battle… https://t.co/ENRSiT43Zy
American Idol sigue existiendo y Jennifer Lopez, que también sigue existiendo, colabora en él como jurado. La cantante ha protagonizado una pequeña polémica al referirse a una aspirante durante las audiciones de esta manera: “canta como una chica grandota, no ha perdido eso”.
Lindita, de 26 años y originaria de Kosovo, aparece en el vídeo de presentación como una entrenadora personal que junto a su marido ha sido capaz de perder decenas de kilogramos. Cuando llega el momento de cantar, lo borda entre referencias en su timbre a Alicia Keys y Christina Aguilera, y los jueces la aprueban… pero en cuanto se va Jennifer Lopez suelta su comentario desafortunado. En el vídeo bajo estas líneas se recogen algunos tuits de indignación que recuerdan que voz y peso no han de ir ligados.
‘Hadron Collider’, más o menos lo primero que escuchamos de Nelly tras el enorme fracaso de ‘The Spirit Indestructible‘, es una balada de R&B más con el sello de él que de ella que incorpora scratches y una segunda mitad más errante que la primera.
Hemos visto a Lady Gaga protagonizar la última temporada de ‘American Horror Story’ «Hotel«, por la que ha recibido una nominación a los Globos de Oro, ¿pero qué ha sido de aquel disco que preparaba de nuevo junto a RedOne? La cantante ha hecho finalmente una actualización para sus fans durante una conversación con James Franco para V Magazine, donde ha posado desnuda con su novio Taylor Kinney.
Stefani Joanne Angelina Germanotta ha dicho que su nuevo disco tendrá más «claridad» que ‘ARTPOP’, editado hace dos años y medio, y que su papel en la mencionada serie ha sido decisivo para ello. «He estado escribiendo un montón durante el pasado año. La serie realmente me ha afectado la voz, he de decir (…) Cuando no trabajaba en la serie, me sentía miserable porque no tenía un lugar en el que desahogar ninguno de mis vicios. Ahora la serie es el lugar en el que desahogar mis vicios, así que cuando hago música tengo mucha más claridad. Tengo un poco menos de instinto de ser imprudente con mi música porque ahora puedo ser imprudente en otros lugares. Así que ahora estoy pensando más en lo que quiero decir y en lo que quiero dejar en la Tierra. La música es menos una expresión de toda mi pena. Por supuesto seguro que habrá pena en el disco, pero habrá más cosas. Mi último disco fue hecho con un montón de pena. Todo ese disco… Es casi como que ni puedes llegar a lo que es. Ahora la serie me ha dado salida para poner las cosas en su lugar, así que cuando me siento al piano ya estoy en un lugar profundo. Tengo otra cosa completamente distinta que explorar».
Que Kevin Parker se había pasado al pop de masas quedó claro desde la edición de ‘Let It Happen’, no en vano la canción del año para JENESAISPOP. Pero ‘The Less I Know the Better’ era otra cosa, un ejercicio disco-funk tan bien ejecutado que ni el mismo Parker creía que debiera estar en su disco, tildándolo en una entrevista de «tontorrón». Pero los números no engañan y ‘The Less I Know the Better’ es la canción más escuchada de Tame Impala actualmente en Spotify. Con 18 millones de escuchas, el tema está a punto de superar en reproducciones a ‘Let It Happen’, que salió varios meses antes.
Para ‘The Less I Know The Better’, Parker sube y potencia los BPM y ofrece una canción pop con todas las letras compuesta por pegajosos ritmos funky, una robusta línea de bajo, edificantes punteos de guitarra, teclados de una nostalgia luminosa y, ante todo, una melodía inmensa, de una belleza devastadora especialmente en las estrofas, que es imposible olvidar tras una primera escucha. Claramente, estamos no solo ante uno de los grandes éxitos del disco sino ante una de las mejores canciones de la carrera de Tame Impala. En una palabra, un clásico.
Aunque Parker niega que ‘Currents‘ sea un disco de ruptura, ‘The Less I Know the Better’ por lo menos sí es una canción de desamor, un claro retrato del amor no correspondido entre su autor y el objeto de su deseo, que es una chica llamada Heather. En ella, Parker recuerda el episodio en el que descubre que Heather sale con otra persona (un tipo llamado Trevor) y concluye que «cuanto menos sepa mejor», sobre todo cuando se entera de que estos se acuestan, aunque su anhelo persiste a lo largo de todo el tema en frases como «¿no te ves junto a mí? supongo que no le puedes hacer cambiar de opinión».
Naturalmente, ‘The Less I Know the Better’ era un single obvio y Parker presentaba un videoclip para el mismo realizado por la productora barcelonesa CANADA. La pieza, una sucesión de planos memorables en la que no falta sensualidad, sexo, baile, color y humor, es una obra maestra. No es de extrañar, pues la productora, encabezada por los realizadores Lope Serrano y Nicolás Méndez y los productores Alba Barneda y Oscar Romagosa, ha firmado algunos de los videoclips más llamativos de los últimos años en una inteligente combinación de surrealismo y refinado gusto estético. Suyos son, por ejemplo, los visuales para ‘Bombay’ de El Guincho, ‘Invisible Light’ de Scissor Sisters, ‘Stay Awhile’ de She & Him o ‘The Yabba’ de Battles.
Tame Impala ha tocado ‘The Less I Know the Better’ en directo en varias ocasiones durante la gira de promoción de ‘Currents’. Una de ellas ha sido en una actuación para la plataforma en streaming Deezer, con la que os dejamos:
Este libro es brutal. Pero no brutal en plan «esta canción es brutal, tía». No. Brutal de verdad. Doloroso. De una crudeza tan descarnada y pegajosa que te hace pedazos. Tanto que te dan ganas de dejar de leerlo cuando a partir de la página 26 se desata, como dice el autor, «el puto Apocalipsis».
James Rhodes es un concertista de piano británico famoso por su heterodoxia. Un iconoclasta (ofrece recitales vestido como recién salido del Primavera Sound, se dirige al público durante los conciertos) empeñado en rescatar la música clásica de la prisión elitista y endogámica en la que lleva décadas encerrada. Al igual que el periodista Alex Ross (‘El ruido eterno’, ‘Escucha esto‘), Rhodes habla y escribe sobre Bach, Beethoven o Rajmáninov, sus tres compositores de cabecera, con pasión, erudición e irreverencia, con espíritu transgresor y divulgador, como si fueran lo que en su momento fueron: estrellas de rock.
‘Instrumental: Memorias de medicina, música y locura’ (Blackie Books) empieza así, con Rhodes hablando de música, recomendando grabaciones, escribiendo sobre sus compositores favoritos. Cada capítulo el autor recomienda una composición para acompañar la lectura y realiza unos breves pero muy jugosos apuntes sobre la biografía del músico y su obra. Hasta tiene una playlist con todos los temas. Pero en este libro Rhodes no solo escribe sobre música, también cuenta su vida. Y menuda vida.
Rhodes fue violado a los cinco años por su profesor de boxeo. Y le siguió violando durante años y años, hasta que a los diez dejó el colegio. El autor cuenta su terrible experiencia (aunque evitando los detalles mas escabrosos para «mantener la cordura») y las catastróficas secuelas que le dejó. Tanto físicas: lesiones en la espalda, trastornos digestivos, adicciones, tics… como psicológicas: trastorno bipolar, estrés postraumático agudo, síndrome de Tourette, anorexia, ideación suicida, trastorno disociativo de la personalidad, trastorno límite de la personalidad… Su vida, claro está, se fue a la mierda: fue alcohólico, drogadicto, se prostituyó, se autolesionó, intentó suicidarse varias veces, fue internado en un psiquiátrico…
Pero encontró la música, y eso le salvó. Rhodes escribe con una sinceridad desarmante y un entusiasmo contagioso sobre el poder sanador de la música. De cómo le ayudó y le sigue ayudando a sobrevivir, a mantenerse «a dos semanas malas de distancia de un pabellón cerrado». También, al final, se pone un traje que no le queda muy bien: el de consejero matrimonial. Pero lo dejamos pasar. Todo lo anterior ha sido tan vibrante, tan conmovedor, tan inspirador, que no nos importa recibir unos cuantos consejillos para mejorar la vida en pareja.
Y es que sobre eso también tiene Rhodes malas experiencias. Su libro estuvo a punto de no ver la luz por culpa de su ex esposa, quien intentó prohibir su publicación porque el lenguaje empleado y las descripciones tan gráficas que contiene podían dañar al hijo que tienen en común. Gracias, entre otras razones, a la campaña de apoyo que protagonizaron amigos como los actores Benedict Cumberbatch y Stephen Fry, el libro pudo finalmente publicarse. Menos mal. 8,9.
¿Qué hace Electric Nana, aquella chica que conocimos apadrinada por Carlos Jean, y de la que estrenamos un corte tan electro como ‘Playground‘, dándose a conocer con un debut de raíces folk y country con banjo y todo (lo toca el productor Fernando Montesinos)? Ella misma parece consciente de la incoherencia y quizá por eso este ‘To Life!’ arranca con un himno de autoafirmación que no recibe otro título que ‘Won’t Stop’. «Intenté una y otra vez convertirme en otra persona / ¿es demasiado tarde para mí para volver a empezar? / ¿puedo reescribir quién he sido y borrar aquellos malos tiempos que me hicieron dudar y escapar / autocompadeciéndome sin ningún destino, sólo tristeza?».
Más claro, el agua. Mónica Vázquez, la muchacha detrás de Electric Nana, ha «reescrito» su «destino», y lo que es más importante, ha escrito unas cuantas canciones que sostienen este disco, han llamado al fin la atención de Los 40 Principales y también de los mandamases de RTVE, que la han seleccionado para la final de Eurovisión 2016. Más en la onda campestre amable de Virginia Labuat y ya muy lejos de la electrónica de gente como That Girl With Dark Eyes, ‘To Life!’ se compone de canciones para cantar en la hoguera (‘Red Lipstick’) o a caballo (‘Bone’), pero siempre cerca de una forma o de otra de la primera Taylor Swift.
Con la novia de América comparte, además de su gusto por doblar y doblar voces, aún cierto interés por el pop sintético. A ‘1989’ más que a electroclash suena la última canción del disco, llamada ‘Do You Wanna Dance With Me?’, que deja la puerta abierta al futuro sobre lo que puede ser Electric Nana. Será por sus palmas, pero este ligero experimento tampoco desentona en un disco que presenta lo que la cantante es hoy: toda una experta en estrujar las relaciones de amor con un poso de dulce country, capaz de acercarse tanto a los Corrs (‘Faster’) como a clásicos tipo ‘Dust in the Wind’ o ‘Everybody’s Talking’ (la mencionada ‘Red Lipstick’). Mola pero no, no es la apuesta indie de Eurovisión 2016.
Hay canciones más rockeras (‘Someone Forever’ tiene un riff muy Lenny Kravitz), y otras incluso funky (‘Hopeless’ parece su ‘Get Lucky’ particular), pero ‘To Life!’ es, como su propio nombre indica, un agradable -aunque tampoco impactante- canto al amor de pareja y a la vida en el que rara vez aparecen signos de independencia («Dancing on my own the song I wrote for us», entona feliz ‘The One I Want’) o de duda («Could it be, I’m in love with the only man I know that could torn my world apart?», plantea ‘Forever Hold Me’).
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘Won’t Stop’, ‘The One I Want’, ‘Red Lipstick’, ‘Do You Wanna Dance With Me’ Te gustará si te gusta: Taylor Swift, Virginia Labuat, Dolly Parton Escúchalo: en Spotify
Otis Clay ha muerto a los 73 años en Chicago tras sufrir un ataque al corazón. El artista, que contó con varios éxitos en las listas estadounidenses de R&B de los años 60 y 70, como ‘That’s How It Is (When You’re In Love)’ o ‘Tryin’ To Live My Life Without You’, había ingresado en el Blues Hall of Fame.
Clay comenzó cantando en grupos de góspel durante los años 50, si bien curiosamente terminó siendo más popular en Europa que en Estados Unidos. El principal responsable fue ‘The Only Way Is Up’, un tema de 1980 escrito por George Jackson y Johnny Henderson y coproducido por él mismo, que terminaría siendo top 1 en Reino Unido al ser interpretado por Yazz and the Plastic Population en 1988. M People lo adaptarían para sus directos habitualmente. El último disco de Otis Clay databa de 2015.
En los últimos días ha generado un pelín de controversia en nuestro foro Papá Pitchfork el nuevo single de dvsn, el notable ‘Hallucinations’. Son tres «best new music» seguidos para dvsn según la publicación americana y este reconocimiento no parece haber gustado demasiado a algunos de nuestros usuarios, que parecen interpretar que el gigante de Chicago se rinde ante cualquier producto de R&B como por aquí algunos fans de Los Planetas con cada canción del grupo o de Reina Republicana, o de Pumuky, o de Odio París, o de Viva Suecia, largo etcétera.
dvsn es el nombre de este «misterioso proyecto» con un «vocalista anónimo» al frente, que presenta algún nexo en común con Drake, con quien es inevitable compararle: comparten al productor Nineteen85 de ‘Hotline Bling’ o ‘Hold On, We’re Going Home’ en el tema ‘The Line’ y de hecho se desconoce si dvsn es un dúo con el mismo Nineteen85 como parte del proyecto, como barajan desde Vice. Lo que recordaría a aquel momento en que The Weeknd se barajaba como dúo, ¿alguien se acuerda?
De momento, tras el lanzamiento de este corte, ‘With Me’ y ‘Too Deep’, es efectivamente ‘Hallucinations’ su corte más impactante, pues a su irresistible falsete se añade una excitante producción con un gancho realmente adictivo. Esa máquina como apagándose sirve como metáfora para su título y como contrapunto para la amabilidad más conservadora de otras de sus canciones, como ‘Too Deep’, demasiado ancladas en los 90. Sus cuatro pistas están en las plataformas de streaming habituales.
Rockdelux llegaba hace unos días a los quioscos del país revelando su exquisita lista con lo mejor de 2015, siempre mucho más exigente que la de Pitchfork o casi cualquier otro medio que nos venga a la mente (con alguna salvedad tipo The Wire). No ha habido grandes sorpresas en la cima: Kendrick Lamar ha hecho la canción del año para esta publicación (‘King Kunta’) y también el álbum del año. En internacional suceden a ‘To Pimp a Butterfly’ ‘Carrie & Lowell’ de Sufjan Stevens (nuestro disco del año), ‘Have You In My Wilderness’ de Julia Holter en un merecido tercer puesto, ‘The Epic’ de Kamasi Washington y ‘Divers’ de Joanna Newsom. El top 10 se completa con Grimes, Björk, Holly Herndon, US Girls y Sleater-Kinney. Jamie xx es número 11.
Encontramos en el top 50, además de los habituales en otras publicaciones, los discos de Low, Dominique A, FFS, Deerhunter, Benjamin Clementine, Villagers, Algiers, Empress Of o la gran sorpresa, Nicole Dollanganger. La reivindicación pop es para Chvrches (puesto 38), ya que ni New Order, ni Carly Rae Jepsen, ni Miguel, ni Chemical Brothers, ni Purity Ring, ni Florence, ni Lana del Rey llegan a la lista. Miguel y Purity Ring sí aparecen en canciones pero no ha habido suerte para ‘Go’ o ‘Tutti Frutti’. Madonna aparece entre los mejores conciertos de 2015 (puesto 29, entre Portishead y Dominique A), más en sintonía con este tuit que con la crónica del show de Barcelona que aparece en este mismo número, tibia en el mejor de los casos.
Pasando a nacional, ‘Voces del Extremo’ de Niño de Elche es el álbum del año, seguido de ‘Premediatación, nocturnidad y alevosía’ de La Bien Querida y ‘Lo nuestro’ de Christina Rosenvinge. Llegan al top 10 las últimas entregas de Joan Miquel Oliver, Hidrogenesse, Fernando Alfaro, Joaquín Pascual, PXXR GVNG, Joe Crepúsculo (autor de la canción del año para esta revista con ‘A fuego’) y Emilio José. Como curiosidad, el disco de PXXR GVNG es en verdad el disco nacional del año para el director de la revista Santi Carrillo, como podéis comprobar en El Destilador Cultural.
¿Qué discos nacionales no han sido capaces de llegar a la lista de Rockdelux a pesar de que esta tiene 45 puestazos? No esperábamos ver a Zahara, pero sí a Le Parody, Reina Republicana y muy especialmente a Toundra con ‘IV‘, que han hecho el disco del año para Mondosonoro, pero no han sido considerados por la revista.
El nuevo número de Rockdelux incluye también listas de mejores películas de 2015 (‘Mad Max’ es también su top 1), mejores cómics, vídeos y libros, entre otras.
Esta semana nos dejaba el francés Pierre Boulez tras fallecer en su casa de un pueblo alemán el pasado 5 de enero. El compositor y director de orquesta, considerado uno de los grandes revolucionarios de la música clásica del siglo XX, tenía 90 años. Además de fundar el Institut de Recherche et Coordination Acoustique/Musique de París (IRCAM), dirigió la Filarmónica de Nueva York, la de Berlín o la orquesta de la BBC. Entre sus obras destacadas estaban ‘Le Marteau Sans Maître’ o ‘Structures’ y se le considera uno de los responsables de haber introducido la música electrónica en la música clásica.
El Mundo recuerda en su obituario que Olivier Messaiaen anotó sobre él cuando se le presentó con 19 años “ama la mús. moderna” “como un león desollado”, así como su especialización en Ravel, Debussy y unos Schönberg y Stravinski a los que antes había puesto a caldo. El País, aparte de repasar su vida, recuerda una entrevista de 2013, muy recomendable desde su titular “A mí lo que me mueve es la transgresión”. Aquel texto comenzaba llamándole “punk”: “los Sex Pistols, comparados con Pierre Boulez, son la madre Teresa de Calcuta”. Decía, con 88 años, que estaba centrado en los aspectos tecnológicos de la música porque “más allá de los instrumentos queda muchísimo por descubrir acerca de lo que la tecnología puede aportar a la música”. Sobre su muerte avanzaba: “Me gustaría durar tanto como Elliott Carter, dos semanas antes de morir me escribió una carta bien extensa, sin ninguna falta de ortografía: la he guardado. Quisiera llegar hasta el final como él, en plenas facultades, a los 103 años”.
Cuando hace unos meses decíamos que Justin Bieber iba a vivir el momento más dulce de su carrera tras enlazar tres pepinos como ‘Where R Ü Now’, ‘What Do You Mean’ y ‘Sorry’ no esperábamos que llegara tan lejos. El artista sigue ocupando el top 1 de la lista de singles en España con ‘Sorry’, una de las mejores canciones de 2015, y lo que es más importante para él, ocupa el top 3 al completo en Reino Unido.
En el país de los Beatles el baladón acústico escrito por Ed Sheeran ‘Love Yourself’ se mantiene en el número 1, donde ha estado toda la Navidad, ‘Sorry’ se mantiene en el número 2 y ‘What Do You Mean’ vuelve a subir al top 3. Todas han sido número 1. Otras siete canciones suyas aparecen en el top 100, incluida por supuesto la que canta con Halsey… ¿un éxito inminente que terminará de lanzar a la artista?
Volviendo a España, repasamos las novedades destacadas de la lista de singles esta semana.
1(1) Justin Bieber / Sorry
‘Sorry’ es número 1 en España por séptima semana consecutiva, lo que tiene bastante mérito porque no es la canción más radiada del país, sino la 7ª. ‘Purpose’ ha pasado la Navidad en torno al top 10, esta semana baja del top 10 al top 11.
Los cuatro singles más o menos oficiales del disco son las cuatro canciones que encontramos todavía en el top 100 español: ‘What Do You Mean’ es top 5, ‘Love Yourself’ es top 7 y ‘Where Are Ü Now’ es top 30.
42(52) Alx Veliz / Dancing Kizomba
El cantante medio canadiense medio guatemalteco que aparecía en la lista hace un par de semanas protagoniza la subida más fuerte de la semana con este nuevo baile que podría terminar de explotar de cara al verano.
81(E) Cory Shander / Let Me Dream About
Entre las canciones más escuchadas en España en Nochevieja, lista por supuesto liderada por ‘Un año más’ de Mecano, llamaba la atención la aparición de este tema de un minuto. Por qué esta cortinilla tipo anuncio televisivo lleva 1 millón de reproducciones en Spotify se escapa totalmente a nuestro entendimiento.
86(E) Elvis Presley / Blue Christmas
El disco con orquesta de Elvis Presley ha sido una de las sorpresas de 2015, alcanzando el top 20 de los discos más vendidos en todo el mundo este año sobre todo gracias al furor generado en Reino Unido, donde ha logrado el triple platino en pocas semanas.
Pero en España hemos preferido aferrarnos a uno de sus viejos villancicos. ‘Blue Christmas’ aparece esta semana en el top 100, suponemos que gracias al deseo del público de escuchar buenos villancicos.
95(E) Marango / Mala
La gente no descansa de reggaetón ni siquiera en Navidad. Llega al puesto 95 esta canción del productor español Marango (nada que ver con Marlango) que cuenta con la colaboración del dominicano Henry Méndez. El título de la canción os dará una acertada pista de por dónde van los tiros.
96(E) The Beatles / Come Together
La llegada de los Beatles a Spotify ha agitado el mercado: ahora sus singles computan para aparecer en las listas de todos los países. Aunque ahora mismo es la 4ª más escuchada, en verdad ‘Come Together’ es la que más reproducciones lleva, con más de 6 millones de streamings. En nuestro país es la favorita y como veis incluso aparece por el top 96.
98(E) Alexis & Fido / Una en un millón
El dúo portorriqueño de reggaetón vuelve a la lista con este tema que no es una versión ni una adaptación de la canción de Manolo Tena para aquella infame película estrenada por Telecinco en los años 90.
Iggy Azalea publicará este año su segundo disco tras el éxito de los singles de su debut ‘The New Classic‘ y mil y una disputas con Azealia Banks en las redes sociales.
El álbum recibirá el nombre de ‘Digital Distortion’ y de momento se ha estrenado un tema llamado ‘Azillion’ que desde el principio se ha dejado claro que sólo será un «buzz single». El sencillo verdadero llegará más adelante.
Se trata de un tema de cuatro minutos de ritmo trepidante en el que hay tiempo para recorrer los sonidos hip-hop, los electro, la banda sonora ochentera, incorporar un piano y una outro bastante llamativa. Una actualización de la vieja escuela de Missy Elliott que puede dar una pista de por dónde irán los tiros en ese segundo largo.