Cariño son espejo de una generación que no acuñaría un término como “tontipop”

Por | 08 Feb 20, 12:55


Empiezo a acostumbrarme a leer/escuchar en mis carnes lo de “OK boomer”, pero no por ello voy a renunciar a decir algo incuestionable: el numerosísimo público que llenaba ayer Ochoymedio Club a ver el concierto (sin importar cuántas veces hayan tocado en Madrid en el último año) de Cariño y Megansito El Guapo (y no es un decir: la pista estaba ya repleta cuando la pareja salió a escena) es muy muy joven. Veinteañeros (o ni siquiera) que no es que no pudieran vivir la primera corriente in die pop de los 90. Es que ni siquiera habrían nacido aún, en muchos casos. [Fotos: Nacho Nabscab, cortesía de Intromúsica y Ochoymedio Club.]

Digo esto porque hay quien quizá no valore lo que el trío femenino afincado en Madrid en su justa medida porque, entiendan ellos, ya se ha hecho antes. Desde luego, su pop tan naif como impetuoso en su espíritu punk es algo que aquí cuajó hace unos 25 años en una particular escena que congregaba a proyectos tan variopintos como La Casa Azul, Los Fresones Rebeldes, TCR, Gasca, D’estrellitas Power, La Pequeña Suiza… y que las élites del “indie bien” tuvieron a mal llamar –quizá hoy se recuerde con cariño, pero se acuñó con intención de desprecio– “tontipop”.


Un término que a buen seguro resbalaría del todo –si alguien se lo planteara– a un público que parece incapaz de tal cinismo, quizá más sensible y más respetuoso con canciones que, simplemente, son dulces y bonitas y hablan, mal o bien, de amor. Unas canciones que anoche en la sala But soliviantaron a un entregado público –hubo amagos de pogo, pero sobre todo saltos y abrazos– que vivió el aún corto repertorio de las Cariño nutrido por ‘Movidas‘ –no faltó su célebre adaptación de C. Tangana ni se cortaron en recuperar el villancico ‘X Navidad‘, y estrenaron un par de nuevas canciones, una de ellas sin las baterías pregrabadas, que no estaban listas– como una auténtica fiesta.


Una fiesta pop pero también de la naturalidad y la diversidad sexual que amparan en sus canciones, a la que se sumaron como invitados especiales Confeti De Odio (que tocó la guitarra y cantó con ellas ‘:(‘) y Javiera Mena (que se sumó a ‘Bisexual‘, aunque se cuidó de no cantar los versos sobre besar a un chico: su lesbiandad sí es inquebrantable), y que culminó con una sorpresa aun mayor: cuando cerraban con ‘Canción de pop de amor’, al llegar al verso “voy a pedirte que te cases conmigo” interrumpieron la actuación para dejar subir a una pareja al escenario y, sí, uno de ellos pidió matrimonio al otro. Dijo “sí”, por cierto, antes de retomar la canción desde el principio, ya con un jolgorio generalizado. El bis, por cierto, fue tal, con ‘Canción de pop de amor’ –en formato remix, lanzado desde la mesa– y para el que invitaron a bailar sobre las tablas a un montón de [email protected] (entre los que distinguimos a Olaya Axolotes o Stephen Please).

Quien albergue alguna duda de que, salvo catástrofe imprevista, Cariño harán un buen papel en el festival de Coachella 2020, que se olvide: las chicas estrenan un nuevo formato, con una miembro extra en escena que lanza las bases, dando más libertad para cantar, tocar sus instrumentos y disfrutar de ello a María, Alicia y Paola. Especialmente entregada y divertida se mostró esta última, una auténtica polvorilla que se afanaba con ganas en las guitarras –en directo muestran mucho más músculo que en disco, por encima incluso de los teclados– y que es, pese a cantar apenas algún coro, la auténtica frontwoman del grupo. No por nada ocupa el centro del escenario. 7,5.

Antes de Cariño, Megansito El Guapo presentaba las canciones de ‘MEG’, su primera mixtape. Parecía que no se guardaba nada al arrancar directamente con el sexy-soul de ‘Mentiroso‘ y el ultrabailable ‘Perdona’, pero estábamos equivocados. Lejos de ir de más a menos, cuando el show decaía un poco el dúo se sacó de la chistera una prometedora colaboración sorpresa: tres cuartas partes del grupo Baywaves se sumaban con guitarra, bajo y batería a ellos para una fantástica versiones soft rock de ‘Carretera’ –su mayor éxito en streaming ahora mismo–, ‘Mentiroso 2’ y ‘QQH’. Rematando con una versión bastante punky de Daniel Daniel, el improvisado quinteto se marchó dejando la sensación de que Cupido podrían tener en ellos unos firmes competidores. 7.

  • Txomin Sorrigueta

    A las cosas las podrás poner el nombre que tú quieras, pero siguen siendo lo que son.

  • Adrián García

    OK boomer

  • Txomin Sorrigueta

    Ahora que abandonan el sello madre del Tontipop igual nos sorprenden a los baby boomers. ¡Quia!

  • Vuffy
  • Joselito Ramone

    Con lo fácil que sería hacer la crítica del concierto y ya está, pero no, tenemos que sacar a relucir que ahora la chavalada es buena y pura y que antes fuimos unos hijosdeputa y lo peor.

  • Máximo FM

    Si bien se dio esa corriente noventera, el paradigma tontipop viene de antes, de grupos de los 80 como Aerolíneas Federales, Objetivo Birmania y bastantes más que hoy no se recuerdan.

  • bart_os

    Pues yo creo que entiendo a lo que se refiere Guillén.

    Recuerdo perfectamente que en mi época de instituto (yo soy de BUP y COU) si escuchabas por ejemplo a los Pet Shop Boys eras un maricón de mierda. Había que escuchar a Metallica, AC/DC y el heavy español en general. Eso ahora tengo la sensación de que es algo distinto (que la chavalada aquí presente lo confirme), por lo menos así lo veo en los conciertos y festivales a los que acudo. Puedes ver a los mismos chavales en un concierto de James Rhodes, Kraftwerk, Luar na Lubre y Novedades Carmiña, lo cual es genial.

    Por supuesto esto no quiere decir que antes fuésemos lo peor y ahora sean una maravilla (a ver, que estos chavales escuchan trap y reggaetón…), simplemente a lo mejor se ha cambiado un poco en este sentido.

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