El desdoble portugués de Primavera Sound anuncia su cartel, que suele ser muy similar al original de Barcelona. No habrá Arctic Monkeys, pero sí Nick Cave & The Bad Seeds, Lorde, A$AP Rocky, The War on Drugs, Fever Ray, Tyler, the Creator, Jamie xx, The Breeders, Four Tet o Grizzly Bear, entre muchos otros. El festival se celebra del 7 al 9 de junio en Porto.
Los abonos para NOS Primavera Sound 2018 están a la venta al precio de 105€ y se pueden adquirir en bol.pt, Ticketea, el portal de NOS Primavera Sound y en los puntos de venta habituales (FNAC, CTT, El Corte Inglés, etc) o a través del paquete Festicket que incluye, además del pase general, el alojamiento durante los días del festival.
A través del programa Viagens & Vantagens, Via Verde ofrece una solución integral para asistir a NOS Primavera Sound: el pack Via Verde ofrece, por el precio del abono del festival, un descuento en peajes, vales de combustible y estacionamiento gratuito cerca del recinto del festival.
Como de costumbre, está disponible el Fã Pack FNAC NOS Primavera Sound en dos versiones: el abono, a un precio promocional de 105€, y el vale diario, disponible por 55€. El vale diario deberá cambiarse por una entrada válida en las tiendas FNAC o en la web oficial de NOS Primavera Sound hasta un mes después de que se revele la programación por días.
La Pegatina, uno de los grupos más queridos en Cataluña (y también en el resto de España, en Madrid tienen casi el mismo número de oyentes que en Barcelona) gracias a sus canciones de rumba buenrollista, como ‘Alosque’ o ‘Lloverá y yo veré’, publican nuevo disco el 6 de abril, un ‘Ahora o nunca’ que se presenta con single y colaboración de lujo, ‘La tempestad’ con Eva Amaral.
“’La Tempestad’ es la canción más lenta del disco, pero también una de las más bonitas. A veces, para saber lo que significa estar bien, se necesita estar mal”, explica La Pegatina en Facebook. Estamos efectivamente ante una canción que se aleja de los ritmos de rumba y ska del grupo, pero que es igualmente alegre y luminosa, en la que Amaral canta cosas como “sin un día no lo ves feliz, no te avergüences, solo parece un mal final, no lo mereces, y el camino amainará, según se ande y ya llegó, por fin, la tempestad”. Atención, por cierto, al “rap” de Amaral hacia mitad de canción.
El vídeo es igual de buenrollista y colorido que la canción y presenta a Amaral y a La Pegatina pasándoselo pipa en medio de una pelea de comida.
‘Ahora y nunca’ se presenta también hoy con ‘Y volar’ junto a Caligaris. Ambos temas está disponibles en Spotify.
El último disco de Calvin Harris se titulaba ‘Funk Wav Bounces Vol. 1‘, por lo que el “volumen 2” correspondiente debe estar a la vuelta a la esquina. A él podría pertenecer el nuevo tema de Harris, ‘Nuh Ready Nuh Ready’, que se acaba de estrenar y es una colaboración con el canadiense PARTYNEXTDOOR, quien ya apareció en el disco anterior, en ‘Cash Out’.
Como uno de los temas de aquel disco, ‘Skrt on Me’ con Nicki Minaj, ‘Nuh Ready Nuh Ready’ presenta un palpable tono tropical, en concreto jamaicano, lo cual tiene sentido pues PARTYNEXTDOOR es jamaicano por parte de madre y trinitense por parte de padre. El rapero despliega su acento jamaicano en esta canción de elegantes ritmos dancehall que parecen buscar derribar a Drake (‘One Dance’, ‘Work’) en las listas de éxito.
Por cierto, “nuh ready” es dialecto jamaicano o “patois” para “not ready”. Otras canciones reggae con “nuh ready” en su título son ‘Yuh Nah Ready for Dis Yet’ de Tanya Stephens, ‘Dem Nuh Ready’ de Tifa, ‘Gal Nuh Ready’ de Shabba Ranks y ‘She Nuh Ready Yet’ de Spragga Benz.
Este es el vídeo psicodélico para ‘Nuh Ready Nuh Ready’, más noventas y da la vuelta en el tiempo:
Desde Glasgow y hasta el mundo, Franz Ferdinand se convirtieron en uno los grupos más importantes del planeta tras el éxito en 2004 de su debut 10/10, que se acercó a la hoy inverosímil cifra de 4 millones de copias vendidas. Había vuelto el rock a lo The Strokes, estaba a punto de explotar el dance-punk de LCD Soundsystem y los de Alex Kapranos tenían herramientas válidas para agradar al público de los dos. El «crossover» estaba asegurado y Franz Ferdinand encantaron a prácticamente todo el mundo.
‘You Could Have It So Much Better’ (2005) supo mantener el hype el año siguiente gracias a la fiera ‘Do You Want To’, pero cuatro años después el paso del tiempo les pasó factura en «Tonight» (2009) y otros cuatro años después con ‘Right Thoughts, Right Words, Right Action‘ (2013) quedaban menos fans esperándoles aún. Todo ello pese a que seguían editando singles bastante pintones. La edición de un álbum junto a Sparks, los 5 añazos que han vuelto a pasar desde su último disco de estudio y la marcha del carismático Nick McCarthy -la cara más reconocible de la banda tras Alex Kapranos- pone sobre la mesa que Franz Ferdinand no son exactamente el mismo grupo que conocimos hace casi 15 años.
Lo son en cierta medida, y ‘Lazy Boy’, una canción que es toda una parodia de sí misma en su repetición «holgazana» y en su reivindicación de la vaguería, podría ser un single de la banda editado en 2004 o 2005 tanto por progresión de acordes como por el tipo de guitarras setenteras. Pero el grupo ha decidido expandir su sonido hacia diferentes vías. El single principal y titular ‘Always Ascending’ vuelve a usar los cambios de ritmo que tanto han gastado desde la mismísima ‘Take Me Out’, pero esta vez esos sonidos en ascenso de fondo alzándose contra la ley de la gravedad, los sintetizadores tan Kraftwerk o los coros del nuevo miembro Julien (parece una chica, pero no lo es) logran que la canción sea tan «sedienta» como asegura. «¡Tráeme agua!», proclama en su estribillo. «¡Tráeme agua de una puta vez!», parece decir en verdad, tan vehemente.
También interesante es ‘The Academy Award’, un himno contra el mamarracherío de las redes sociales, en las que todo el mundo se suma a «representar» la felicidad vivida 10 segundos antes. Si es que ha existido. Que Alex Kapranos podría vivir de crooner a lo Tony Christie es algo que ya comprobamos en la histórica ‘Walk Away’, pero este número con tantos mensajes en uno (hay guiño a Colombo y un turbio asesinato) nos hace pensar que su voz está definitivamente desperdiciada en un grupo de rock. Qué sexy sigue sonando además en los «why don’t you come over here» de ‘Feel the Love Go’, de excelentes metales à la Bowie.
Franz Ferdinand siguen sin ser los mejores letristas, pero las historias y personajes creados van más allá de una primera ocurrencia. ‘Lois Lane’, con un punto setentero a lo Jarre, parece versar sobre una periodista que quiere «cambiar el mundo», pero en realidad habla sobre el egoísmo que supone querer cambiar el mundo… solo para ser tú feliz (“la motivación del altruísmo es el egoísmo, el deseo por el placer del premio”). ‘Finally’ habla sobre encontrar gente igual que tú con la que ser tú mismo. Y ‘Glimpse of Love’, que parece un disco despampanante, es una canción construida a partir de titulares de tabloides, todos ellos denigrando a mujeres famosas de manera sutil, pero poco sutil.
De sus ambiciones sonoras y líricas no siempre ha salido un ‘Dark of the Matinée’ y de ‘Huck and Jim’ podemos destacar las guitarras, de ‘Paper Cages’ el piano y de ‘Slow Don’t Kill Me Slow’ su cadencia de tema final… por encima de las canciones en conjunto. En 5 años Franz Ferdinand deberían haber sido capaces de presentar composiciones más sobresalientes que simpáticas y de contarnos una historia. En 2018, y con el concepto álbum de capa caída, admitimos la variedad y la riqueza de elementos, pero de ahí a comenzar un disco «mirando siempre hacia arriba» y terminarlo pidiendo «que no te maten despacito», hay un trecho.
Calificación: 7,4/10 Lo mejor: ‘Always Ascending’, ‘Feel the Love Go’, ‘The Academy Award’, ‘Glimpse of Love’ Te gustará si te gustan: David Byrne, Sparks, Talk Talk, David Bowie Escúchalo:Spotify
Franz Ferdinand publican hoy ‘Always Ascending‘, un disco que han presentado hasta con 4 singles de adelanto, y que vienen tocando en directo desde hace un año. Es un álbum interesante y variado sobre el que pudimos hablar con Alex Kapranos y Bob Hardy durante una visita promocional a Madrid. Hay palabras sobre Sparks, los nuevos miembros de la banda tras la marcha de Nick, las redes sociales o el devenir de la industria musical. Os recordamos que también hablamos con ellos para un especial «¿es la música urbana el nuevo pop?». Es aquí. Foto: David Edwards.
«El grupo no se mueve por estrategias de márketing»
No hay tantas bandas que toquen sus temas nuevos en vivo antes de sacarlos oficialmente, era habitual en los 90, pero ahora con Youtube… ¿no teníais miedo de que se quemaran o se escucharan con mala calidad?
Bob Hardy: «Me gusta la idea de ir entregando poco a poco las canciones a la gente, y creo que quienes van a verlas a Youtube son pocos, los muy, muy fans. El fan casual no se molesta».
Alex Kapranos: «El grupo no se mueve por las estrategias de márketing, estábamos emocionados con las nuevas canciones, así que queríamos tocarlas. Hemos tocado 8 de las 10 canciones del disco en directo. Desde 2014 tocamos con dos miembros nuevos sobre el escenario y tocar el viejo material era raro. Teníamos que hacerlo».
Llegáis al disco habiendo interpretado hasta 40 veces algunas canciones. ¿Cómo ha sido la recepción del público?
B: «Ves gente que ya se sabe las letras. Hay gente que me ha enseñado sus mp3 con sus propias versiones del disco dentro de su teléfono».
A: «Me encanta eso, las canciones no han salido de verdad, pero ya se las saben».
¿Habéis descartado alguna canción al ver que no funcionaba?
B: «No, el orden del disco estaba decidido desde antes de que hiciéramos los directos».
A: «En este álbum el proceso ha sido muy diferente. Normalmente haces el disco y luego averiguas cómo tocarás las canciones en directo, pasas un año de gira y después de ese año las tocas muy bien… Pero esta vez empezamos a escribir hace como 14 meses (NdE: la entrevista se hizo el 28 de noviembre en Madrid) y después hemos estado un año actuando. Grabamos en un período muy corto de tiempo, como en 6 días, y ya tenemos las canciones controladas».
¿Todavía tenéis ganas de presentar estas canciones a la prensa después de tenerlas tan sobadas?
A: «¡Depende de si haces buenas preguntas!» (risas)
B: «Me hace ilusión que se escuchen las versiones de estudio, son diferentes».
¿Qué creéis que da unidad al disco? Porque hay temas bien diferentes…
A: «Nada del pasado. La regla era hacer música del futuro. Por supuesto es música de baile, hay ciertos instrumentos como guitarras eléctricas, pero queríamos hacer algo diferente».
B: «Está tocado como un disco en directo, es como un grupo haciendo un set».
A: «Tienes razón en que tiene canciones diferentes. Una canción como ‘Lois Lane’ no tiene nada que ver con ‘Huck and Jim’, que no tiene nada que ver con ‘Always Ascending’, que no tiene nada que ver con ‘The Academy Award’, pero suena como un todo porque ha sido escrito a lo largo de 14 meses, tocado por 4 personas (sic) en una sola habitación, en menos de una semana».
No hay un concepto detrás de ‘Always Ascending’…
B: «No. Las letras siempre van a llevar a un mundo nuestro, pero no hay un concepto».
Habéis dicho que no os interesa el márketing, pero la elección del single es particular.
A: «No es una canción obvia».
B: «Hay una versión editada para la radio. Tiene 3 partes distintas, y esas cosas no gustan en la radio».
A: «Siempre hemos ido un poco a contracorriente de lo que la gente hace. Mucha gente habla de cómo Spotify ha matado las intros, porque la gente espera que la canción empiece en 5 o 6 segundos. La intro de esta canción dura más de un minuto (risas). No es deliberado, pero solemos ir un poco a contracorriente».
Cuando os vi en Dcode presentar algunas canciones, pensé que ‘Lazy Boy’ sería el single.
A: «Es muy pegadiza. Me encanta tocarla. Es una de mis favoritas para el directo. Me encanta el riff de guitarra, es el punto álgido para mí de la canción (tararea)».
«‘Academy Award’ es sobre cómo las redes sociales no captan de verdad los buenos momentos, sino una «performance» de esos buenos momentos (…) También retratamos a los «Hikikomori»»
Una de las canciones más llamativas es ‘Academy Award’, será, claramente, final de cara en el vinilo…
A: «Qué guay que te hayas dado cuenta. La canción son 3 líneas narrativas. El estribillo es sobre estar pegado a una cámara 24 horas al día, mostrando grandes momentos en las redes sociales. Pero no captamos de verdad los buenos momentos, sino una «performance» de esos buenos momentos. Fingimos. Cuando se gana un Oscar, un «Premio de la Academia» es por una actuación. Así que es una felicitación por la actuación frente a tu cámara. Luego, cuando decimos «show me the body» («enséñame el cuerpo»), es más bien como el detective Colombo entrando en una habitación, mi mujer es muy fan, y jugamos con la idea de asesino y víctima».
B: «También exploramos el aislamiento de alguien que no vive una vida real».
A: «Retratamos a los «Hikikomori», una palabra japonesa para designar a un hombre joven aislado que vive en casa de sus padres sin referencias reales del mundo exterior. O también mujeres. Y luego según avanza la canción, el personaje se diluye y no está muy claro quién muere, qué pasa… No quiero decir mucho más».
… y otra muy llamativa es ‘Glimpse of Love’, que empieza en plan música disco, pero luego no.
A: «Es una canción de baile. Quiere ser eufórica y edificante. Para las estrofas cogimos palabras de un tabloide. Cada frase está hecha a partir de un titular sobre celebridades femeninas: «off-duty beauty / keeping it real shows off all her features», «Stepping out sports a bruise on her neck / As she’s heading to the studio»… Hay una muy «creepy»: «decadent / she’s never been shy». Sacar de contexto estos titulares es darte cuenta de cuánto miedo dan, de cómo de salvajes son… y te hace entender el poder del lenguaje. También es una canción que puedes tomar simplemente como una canción de baile, o puedes entender que es una narrativa de algún tipo sobre una chica… o una deconstrucción de mensajes para hablar de la estigmatización de las mujeres celebridades».
«Hay canciones de ficción, de personajes y luego está ‘Lazy Boy’, que es confesional porque soy muy vago. Es sobre ser vago y no avergonzarme de ello, sobre recrearme en mi vagancia»
Pues son dos canciones sobre la frivolización de las redes sociales, internet, los medios… ¿hay más?
A: «Creo que solo esas 2. Cuando escribes, escribes sobre lo que te rodea. Puedes hacer personajes, pero también tienen que ver con lo que te rodea. Hay canciones de ficción en el disco, como ‘Lois Lane’, con personajes creados en los que pones emociones. O también ‘Slow Don’t Kill Me Slow’, que sería otra canción de ficción. Y luego está ‘Lazy Boy’, que es confesional porque soy muy vago (risas). Es sobre ser vago y no avergonzarme de ello (risas), sobre recrearme en mi vagancia».
No se te ve tan vago cuando siempre termináis los conciertos con ‘This Fire’ y siempre terminas dándolo todo.
A: «Soy muy vago cuando estoy disfrutando de ser vago. Pero cuando no estoy siendo vago, trabajo duro. No puedo ser vago en un concierto, donde hay tal concentración de energía, lo seré al día siguiente».
¿Nunca os cansáis de cerrar los conciertos igual, lo hacéis ya por tradición y la gente sabe que cerráis con ‘This Fire’?
A: «No diría que es una obra maestra, no más que otras, pero hay algo primario en esa canción. La puedes tocar de distintas formas, pero siempre te comunicas con ella con la gente de manera directa y potente. Me encanta tocarla. La canción es todo «performance», no hay un gran mensaje detrás».
Hablando de canciones que no son una obra maestra, tampoco ha perdido nada con el tiempo ‘Michael’ (NdE: su himno gay).
A: «Hey, ‘Michael’ sí que es una obra maestra (risas). Me lleva a aquella noche cada vez que la tocamos. Y fue una noche muy divertida».
«Sparks tienen un entusiasmo por la música y una energía que supera a las de músicos con 60 años menos»
¿Diríais que el nuevo disco está influido por el álbum que hicisteis junto a Sparks?
B: «El proceso de grabación fue muy rápido con el disco con Sparks y eso lo queríamos repetir. Para mí fue increíble trabajar con tan buenos músicos, y me apetecía que nueva gente participara en nuestro nuevo disco, que no fuera solo solo Paul, Alex y yo. Me refiero a Julian y a Dino (los nuevos miembros de la banda)».
A: «(Sparks) tienen una experiencia increíble, y un entusiasmo por la música y una energía que supera a las de músicos con 60 años menos. Nos han inspirado mucho, te das cuenta de que tienes media vida por delante para hacer cosas, y te dan muchas ganas».
¿Algún disco favorito de su carrera que no sean los típicos, ‘Kimono My House’, etcétera?
B: «Cada década tiene sus joyas perdidas. La etapa con Giorgio Moroder en los 80 está guay, y el último está muy bien».
A: «Mi favorito es ‘Gratuitous Sax & Senseless Violins’, del 93 (NdE: 94). Y el primero con Moroder».
¿Y ellos os hablaron de su disco de Franz Ferdinand favorito?
A: «Dijeron que les gustaban todos, que eran fans desde el principio».
¿Cómo recordáis vuestro último disco, infravalorado?
A: «Bueno, ¡yo no voy a decir que esté sobrevalorado!» (risas)
B: «Las canciones están bien, son divertidas de tocar en vivo. ‘Stand on the Horizon’ es de alguna manera un indicador de lo que hemos hecho con este disco…»
Pensé que los singles, ‘Right Action’ y ‘Love Illumination’, iban a ir algo mejor.
A: «Pienso más en el presente».
¿Qué opináis del Mercury Prize como premio? ¿Os gustaría que se centraran menos en los debuts?
A: «PJ Harvey ha ganado 2 veces».
B: «Y a Radiohead los han nominado varias. Está bien que se centren en nuevos artistas para lanzar sus carreras».
¿Qué me contáis de los vídeos de este disco? Cuando publique esta entrevista ya habrán salido.
A: «Estamos trabajando con el Photoshop para lo viejos que somos (risas) El de ‘Always Ascending’ es sobre ir ascendiendo, visualmente lo han hecho AB/CD/CD, con quienes trabajamos en otro vídeo, ‘Johnny Delusional’, mola mucho, la estética es muy fresca».
¿Quién hace la segunda voz en esta canción? No sabía si era una chica, pregunté en vuestro sello, no supieron responderme en ese momento.
A: «Es Julien. Paul canta también y Dino en directo. Ahora hay un montón de cantantes en el grupo (risas). Julien tiene una voz muy pura. Yo también he explorado la profundidad de mi voz. Nick a veces cantaba en falsete y Julien es más escuchable».
¿Cuál diríais que sería la favorita canción de Nick de este disco?
B: «Buena pregunta…»
A: «Le preguntaré cuando le vea».
B: «Seguramente haya oído ‘Always Ascending’, pero no sé si será su canción favorita ahora mismo (risas), pregúntale cuando le veas».
¿Ninguna elucubración?
A: «Siempre le gustan las lentas, probablemente «Slow»».
No erais tan jóvenes cuando empezasteis, siempre me ha llamado la atención.
A: «¿Sabes qué? 15 años después, sí me parezco muy joven en aquella época».
Todos somos jovencísimos, pero en Reino Unido cuando alguien debuta en una banda suele tener 20 años y no 30.
B: «Yo sí tenía 23».
A: «Yo tenía 24 cuando hice un disco debut, pero con otro grupo».
Está bien debutar mayor, por la experiencia y saber lo que quieres, ¿no?
B: «Me gusta mucho ver tocar a grupos mayores, son músicos brillantes, dices «joder, eso es un batería», ves cómo ha evolucionado una banda. Yo ahora toco mejor y lo disfruto más».
A: «Trabajé en Glasgow como promotor, o lo que yo entendía por esa palabra. No se me dan muy bien los negocios, así que perdí mucho dinero. Pero fue muy emocionante ver crecer a bandas de los 90: Mogwai, Belle & Sebastian… todos estos grupos. Toda interacción con artistas te inspira a hacer música. Es parte de quien eres».
De vuestra generación, ¿qué grupos creéis que están desarrollándose mejor?
B: «Era muy fan de White Stripes. Vimos en Dcode tocar a Interpol el primer disco».
A: «Podría decir las bandas que me aburren, pero no» (risas)
Cuando publicasteis vuestro debut la estética era impecable. El deconstructivismo ruso, la cartelería, las fotos en traje, los vídeos… ¿Seguiréis mimando la estética esta vez?
A: «Por supuesto. Este disco son 2 colores. El diseño nos parece increíble. Es la búsqueda del «ascenso». La idea era presentar las palabras «always ascending» subiendo como desde un vacío. Era fácil crear el efecto por ordenador, pero decidimos hacerlo con dos espejos y unas letras en medio, creando una sensación de infinito. Hicimos una foto de ese objeto físico, que viene a ser una foto del concepto de la imagen, porque así hicimos el disco también. Usamos el ordenador para manipular tanto imágenes como sonidos, por lo que el disco es como una captura de cómo has tocado físicamente la música… ¿Se me ha entendido?».
Mañana se publica ‘Damned Devotion’, el nuevo álbum de Joan as Police Woman, proyecto de la artista neoyorquina Joan Wasser colaboradora de artistas de la talla de Anohni –cuando era Antony Hegarty–, Rufus Wainwright, David Sylvian o Lou Reed. Casi nada. Lo cierto es que ella misma se basta para sostener una sólida carrera que llega mañana a su quinto disco en solitario, ‘Damned Devotion’, que sucede al ya lejano ‘The Classic’ –aunque en 2016 publicó ‘Let It Be You’, disco colaborativo con Benjamin Lazar Davis–.
Como en aquel álbum, Joan as Police Woman parece continuar instalada en un piano pop-rock con aires setenteros a lo Joe Jackson/ Billy Joel. Eso se deduce de los adelantos que ha ido desgranando en las últimas semanas: ‘Warning Bell’ es un elegante medio tiempo que podría firmar Aimee Mann, mientras que ‘Wonderful’ es una estupenda balada soul. Pero no, no es un disco de “nanas”, no temáis. Porque, si os cautivó la Joan Wasser de ‘Holy City’, ‘Tell Me’ no lo es… pero se le acerca.
El último adelanto de ‘Damned Devotion’ mostrado antes de la salida del disco es una ágil composición que, si bien no da para marcarse unos bailes –o no muy moviditos, al menos–, sí reúne las mejores características de los otros dos adelantos: elegancia y soul. Brillan el arreglo de sintetizador de Thomas Bartlett (St Vincent, Sufjan Stevens, Father John Misty), el aire casi jamaicano de la base rítmica y, sobre todo, esos coros en los que Joan Wasser parece responderse a sí misma.
Y no es casual, porque esta canción, explica Joan, habla sobre exigir un “diálogo más intimo”, pero “el miedo a parecer vulnerable, la proyección al futuro y sentimientos como la vergüenza, la paranoia y los celos se interponen”. “Debes separar lo que es real y lo que no”, se dice a sí misma. “Deja de usar los celos (no reales) para evitar tener las cosas claras y dime qué quieres de verdad (real)”, prosigue. Y eso, aproximádamente, es lo que escenifica también el clip oficial de ‘Tell Me’ estrenado esta semana: Joan se reúne en terapia con montones de versiones de sí misma para saber qué es lo que cada una de esas ella irreales quiere en realidad.
Maroon 5 continúan con la promoción de su último disco, el tirando a mediocre ‘Red Pill Blues’, y hoy toca ver el videoclip que ha realizado Dave Meyers -que no para últimamente– para el medio tiempo dramático ‘Wait’, protagonizado por el único Maroon 5 al que cualquier persona del mundo reconocería por la calle y la actriz Alexandra Daddario.
El vídeo llama la atención sobre todo por sus efectos especiales, muy conseguidos, como el que convierte a Levine en un montón de cuerdas. Por lo demás, estamos ante una historia de lo más rancia sobre una pelea de pareja, en la que, acorde con el mensaje de la canción “quiero disculparme contigo, sé que te he hecho daño”, Levine trata sin éxito de recuperar a su chica, mientras ella le realiza todo tipo de putadas, como lanzarle chorros de alcohol en la cara o pegarle una paliza junto a su grupo de amigas.
Aunque Levine es en ‘Wait’ claramente el malo de la película, el vídeo se esfuerza muy fuerte en intentar provocar que el espectador sienta lástima por él en lugar de por ella, retratando a Levine como un pobre desgraciado en manos de una mujer completamente histérica incapaz de controlar su ira. En el vídeo, la auto-reflexión brilla por su ausencia por parte de Levine, quien encaja los palos con la misma indiferencia con la que probablemente ha tratado a su chica. Por lo menos enseña abdominales.
Soledad Vélez tiene ya preparado un álbum nuevo que sucederá a ‘Dance and Hunt‘. Se llama ‘Nuevas Épocas’, sale el 20 de abril y como anticipo mañana llega a las plataformas de streaming ‘Flecha’, un primer single entre el dream pop y el synth-pop que puede ser una de las canciones más accesibles de su carrera. El álbum ha sido grabado en El Álamo Shock con su dueño como productor, el recién casado Guille Mostaza, y Subterfuge lo describe como «pura new wave electrónica».
Soledad Vélez indica sobre este tema que JENESAISPOP estrena hoy: “Es una canción que va sobre el amor romántico y la amistad. Me gustó mucho hacerla, porque creo que en general es algo que nos suele pasar a todos en algún momento o varios momentos de nuestras vidas».
La canción cuestiona lo que es el amor entre dos personas atravesadas por una «flecha», y es una mar de contradicciones, desde “no quiero decirte que no” a “dímelo, dímelo, dímelo, di que sí, di que no”. No obstante, su texto es lo de menos en este arsenal de sintetizadores, teclados y bajos post-‘Drive’, que piden a gritos otro de esos vídeos inspirados en 1985, por ejemplo en directo desde ‘A Tope’.
Vélez indica sobre el disco (las negritas son nuestras): «‘Nuevas Épocas’ lo compuse en 2017. Es mi primer disco en castellano. Son 10 canciones. Se llama ‘Nuevas Épocas’ porque lo son para mí, lo son siempre para todos. Lo identifico como un estado emocional y es el nexo de unión de todas las canciones. En este disco colaboran dos buenos amigos, Gerard Alegre de El último vecino canta en ‘Cromo y Platino’, y me hizo mucha ilusión porque antes de pedírselo lo soñé, lo vi. Recuerdo que girando por el norte le mandé la canción, la letra, y él también lo vio, fue muy bonito. Y mi amigo Joe Crepúsculo colabora en ‘Ven para acá’, con unos sintes y bajos. Hay harto amor aquí, Joel para mí es como un guía espiritual, hay mucha magia y admiración. Es la primera vez que trabajo junto a un productor, decidí proponérselo a Guille Mostaza. Hace un tiempo que hablábamos, me gustaba mucho su trabajo y entendía mi visión. Me fui a Álamo Shock a grabarlo, su estudio, a finales de octubre del 2017. La verdad es que fue muy bacán, muy intenso como suelen ser las grabaciones, pero una experiencia muy linda. Después de tres meses trabajando en Nuevas Épocas creo que además se entabló una amistad bacán. El arte del disco es súper simbólico, la pantera negra como tótem tiene muchísimos significados, dicen que cuando la encuentras es porque la pantera ha querido encontrarte, y así me ha pasado, es muy mística, es la luz de la noche. La pantera negra es mi Nuevas Épocas. Las piedras y el brillar son también un componente importante tanto en las letras como en el arte del disco y su significado. Para ello hay que escuchar las canciones”.
Coincidiendo por poco con la visita de Andy Butler a Barcelona -el artista pincha este 9 de noviembre en la fiesta Somoslas de Sala Apolo-, Hercules & Love Affair estrenan videoclip para otra de las canciones incluidas en su último disco, ‘Omnion’.
El single escogido es ‘My Curse and Cure’ (pista 9) y el vídeo es una colaboración con la artista visual Joie Iacono. Butler y ella se hacen llamar HOARDER. Estamos ante un “collage” de imágenes surrealistas en el que conviven planos de una mujer que sujeta unas flores y parece estar en algún tipo de ritual, y que además presenta heridas en los brazos o en el pecho, con imágenes de archivo antiguas y otras imágenes animadas. Un vídeo llamativo cuanto menos, y que no podría dejar indiferente.
Sobre la canción, Butler explica: “My Curse and Cure es una canción sobre la inevitabilidad del dolor en la vida. No fue fácil escribir esta canción, a Gustaph y a mí nos costó. Mi modus operandi personal se puede convertir en un simple “evitar el dolor” lo cual es, en cierto modo, humano y natural, pero también anula la posibilidad de crecer como persona. Esta canción examina la noción de que el dolor puede ser un catalizador positivo, además de un azote en nuestras existencias”.
Los maestros australianos del electro-pop The Presets llevaban cinco años sin publicar disco. Sí, ya hace un lustro de ‘Pacifica’, una álbum que guardaba buenos momentos, pero que no llegó al nivel de su predecesor, ‘Apocalypso’, que por algo fue triple platino en Australia y ganó varios ARIAS.
Era también un disco de electro mucho más sucio y potente, y en ese estilo se mueven The Presets en su nuevo single, ’14U+14ME’, ya disponible. Es el segundo avance de un disco llamado ‘HI VIZ’ que sale “próximamente” y llega tras el rompepistas ‘Do What You Want’. Pero para rompepistas ’14U+14ME’, que empieza creando tensión atmosférica para después introducir un ritmo de batería post-rock… que entonces se convierte en un beat sísmico de electro duro, que sumergido en una vorágine de rayos láser, llega a recordar a la loquísima fiebre EDM que vivió el pop entre 2010 y 2012, aproximadamente.
Cuentan The Presets a Billboard que ‘HI VIZ’ será un disco compuesto por “pepinazos de rave, cibercanturreos y tecno de pub, hecho con la ayuda de nuestros amigos Alison Wonderland, DMA’s, Jake Shears, Shane Parsons (DZ Deathrays), Michael Di Francesco (Touch Sensitive), Rromarin, Fritz Helder… te haces una idea: un buen puñado de humanos geniales, demasiados como para mencionarlos aquí”.
La cantautora británica PJ Harvey ha sido escogida para interpretar el tema principal de ‘Dark River’, la nueva película de Clio Barnard sobre una familia campesina de Inglaterra. ‘An Acre of Land’ es la canción en cuestión, que ya se puede escuchar y es una versión de un tema tradicional inglés también conocido por el nombre de ‘Sing Ivy’.
La tradicional ‘An Acre of Land’ se convierte, en manos y voz de Harvey, en una balada lúgubre, arreglada además por Harry Escott, conocido por la banda sonora de ‘Hard Candy’ (2005). Él ha dicho que grabar la voz de Harvey ha sido una “experiencia escalofriante”. Piano, guitarra, contrabajo, unas ambientaciones tétricas y la voz de PJ Harvey son suficientes para que ‘An Acre of Land’ emocione, en este caso, como lo haría en un estilo similar una balada de Kate Bush. Se publica oficialmente este viernes 9 de febrero a través de Cognitive Shift.
‘An Acre of Land’ es la primera canción nueva de PJ Harvey en poco menos de un año. La última que conocimos de ella fue ‘The Camp‘ junto a Ramy Essam, dedicada a los refugiados. Su último álbum, ‘The Hope Six Demolition Project’, fue uno de los mejores discos de 2016.
Unknown Mortal Orchestra, el proyecto de Ruban Nielson, publicó hace unos días un nuevo single titulado ‘American Guilt’, un tema bastante rockero, lleno de guitarras distorsionadas, en el que aparecían frases como “la tierra de lo caro, hasta los nazis están llorando, la propiedad privada de la historia, viva la México [sic]”. El tema apuntaba a una dirección más confrontacional para el nuevo sonido de UMO.
‘American Guilt’ se confirma ahora como primer avance de ‘Sex & Food’, el nuevo disco de Unknown Mortal Orchestra, que publica Jagjaguwar el próximo 6 de abril. El disco se presenta además con un vídeo animado de cariz distópico dirigido por Greg Sharp, quien nos pasea por un panorama industrial desolador lleno de basura, moscas y ranas habitando en la mugre.
‘Sex & Food’ sucede al notable ‘Multi-Love‘, publicado en 2015. Un disco que contenía al menos un clásico, el tema titular, y que era bastante pop. Parece que este nuevo trabajo irá por terrenos algo más durillos…
‘Sex & Food’:
01 A God Called Hubris
02 Major League Chemicals
03 Ministry of Alienation
04 Hunnybee
05 Chronos Feasts on His Children
06 American Guilt
07 The Internet of Love (That Way)
09 This Doomsday
10 How Many Zeros
11 Not in Love We’re Just High
12 If You’re Going to Break Yourself
Aparte de las versiones realizadas por los concursantes de Operación Triunfo en la gala final del programa (y del ‘You Don’t Own Me’ de Shirley Manson y Fiona Apple), son varios los “covers” destacados que han salido esta semana por parte de gente como St. Vincent, que ha versionado a Rihanna; Franz Ferdinand, que han versionado a Angel Olsen, o The Breeders, que han versionado ‘Joanne’, pero no el que estás pensando.
St. Vincent ha realizado unas grabaciones en directo para Spotify en Nueva York, estas son, su single ‘Los Ageless’ y una versión de ‘Consideration’ de Rihanna y SZA, la canción que abría ‘ANTI’. Annie Clark desnuda el tema a voz y guitarra eléctrica, dando lugar a una extraña deconstrucción.
Geologist de Animal Collective ha hurgado en el baúl de los recuerdos del grupo para descubrir a sus fans una grabación hasta ahora inédita que la banda realizó en 1999, época ‘Campfire Songs’, del villancico tradicional ‘In the Bleak Midwinter’. Llega un poco tarde, aunque por suerte, el frío no se ha ido todavía. Sin ir más lejos, Nueva York se ha cubierto de nieve este miércoles.
He aquí un “cover” que tiene todo el sentido del mundo. En una reciente visita a la radio americana, Franz Ferdinand se han apropiado de ‘Shut Up Kiss Me’ de Angel Olsen con bastante acierto, hasta el punto que la canción parece suya. El grupo publica nuevo disco, ‘Always Ascending’, este viernes. ¡Que la graben en estudio!
The Breeders ultiman el lanzamiento de su nuevo disco, ‘All Nerve’, que se publica el 2 de marzo, y durante su paso por Electrical Studio de Chicago, Kim Deal se ha sentado a la guitarra a cantar ‘Joanne’, pero no la canción de Lady Gaga, sino la de Mike Nesmith de The Monkees, compuesta por él en solitario en 1970.
Los queridos Beach Fossils y su mono “guitar pop” presentan una interpretación en su estilo de ‘Agony’ de Yung Lean. El rapero sueco es famoso por su trap en el estilo de Post Malone, pero ‘Agony’ es una de las canciones menos traperas y más atmosféricas de su disco, conque Beach Fossils lo han tenido más o menos fácil.
Izal han estrenado en Radio3 ‘El pozo’, el primer avance de su nuevo disco, ‘Autoterapia’, que se publica el 9 de marzo. No hace falta explicar que ‘El pozo’ no tiene nada que ver con la polémica generada por el último reportaje de ‘Salvados’, en el que Jordi Évole mostraba una granja de Murcia que abastece a El Pozo llena de cerdos enfermos y muertos.
‘El pozo’, que puede escucharse en el enlace de Radio3 a partir del minuto 6.20, es un número de pop-rock melódico que, según Mikel, cuenta “una historia de búsqueda de aquello que te está machacando”. Acorde al mensaje del single, el artista explica que ‘Autoterapia’ es “más que nunca un conjunto de cartas que me escribo a mí mismo para analizar cómo ser más feliz”. “El título describe muy bien el concepto del disco, dentro de que no es un disco conceptual. Hay una mirada más introspectiva”, apunta.
El músico elabora sobre el disco: “’Autoterapia’ es un álbum, como los anteriores, que tiene de todo, visita muchos lugares diferentes”. Será por tanto un disco variado este ‘Autoterapia’ que sucede a ‘Copacabana‘, el tercer álbum del grupo, que lo volvió a confirmar como uno de los pesos pesados del pop en España, tras su publicación en 2015.
Actualización: el videoclip de ‘El pozo’ ya puede verse.
Los Bengala seguirán siendo este año uno de los grupos de rock más exitosos del underground nacional. Lo fácil es triunfar en Sidecar o Moby Dick, y colarse en un festival con un par de críticas positivas y buena recepción en la red, pero ellos han logrado recientemente meter 200 personas en un local de Lugo según nos aseguran desde su management.
Tras la buena aceptación de ‘Incluso festivos’, que incluía hits como ‘Jodidamente loco’ o ‘No hay amor sin dolor’, a finales de 2017 publicaban un nuevo álbum llamado ‘Año selvático’, del que hoy JENESAISPOP estrena el primer videoclip. ‘Siento ardor’ es el corte que más ha gustado de este disco y por eso se ha encargado de hacer un vídeo sencillo pero chulo para el tema Javier Lavilla.
Nos dicen Los Bengala sobre él: «Con este vídeo queremos sumergir a la gente en un viaje lisérgico a través de la letra de ‘Siento Ardor’, comenzando en nuestro estómago y acabando en el más absoluto delirio. El vídeo es obra de Javier Lavilla a partir de la idea que le propusimos y las imágenes que le proporcionamos. Creemos que ha hecho un trabajo sobresaliente. Por último y no menos importante las imágenes fueron grabadas por Ángel Getan».
El vídeo, pese a acercarse al formato “lyric video”, va mucho más allá apostando por una estética retro muy concreta y definida, y realzando el mensaje “siento ardor en mi corazón” en esta letra llena de odio y náuseas que concluye -política- en su estribillo: “que no, que no nos representas”.
Quincy Jones, que hace unos días decía que no le gustaba Taylor Swift porque él es más de «canciones» y menos de «ganchos», ha dado la nota de nuevo en otra entrevista con Vulture en la que asegura que los Beatles eran «los peores músicos del mundo» y en la que no sabe dónde meterse cuando le preguntan por los discos actuales de U2.
El productor de ‘Thriller’ indica que el rock no es más que «la versión blanca del rhythm and blues» y recuerda haber conocido a Paul McCartney cuando este tenía 21 años. Le preguntan por sus primeras impresiones y dice: «Eran los peores músicos del mundo, no tenían ni puta idea de tocar. Paul era el peor bajista que jamás había visto. ¿Y Ringo? Mejor no hablar». En concreto habla de cómo el productor George Martin estuvo «3 horas» para arreglar un ritmo de 4×4 que Robbie Verrell, un batería de jazz, se ventiló en 15 minutos en ausencia de Ringo. «Cuando Ringo volvió dijo: «no sonaba tan mal» y yo le dije: «¡claro, es que no lo has tocado tú!». Pero es muy majo», indica.
Más adelante le preguntan si U2 siguen haciendo buena música, Quincy Jones sacude su cabeza como negativa y, presionado de nuevo, responde: «No sé, quiero a Bono con todo mi corazón, pero hay demasiada presión en torno a la banda». También revela que cuando visita Irlanda, Bono le hace «quedarse en su castillo» porque «Irlanda es muy racista».
En otros puntos de la entrevista dice que Michael Jackson se inspiró en ‘State of Independence’ de Donna Summer para hacer ‘Billie Jean’ y que debía haber dado el 10% de los royalties de ‘Don’t Stop Til You Get Enough’ al teclista Greg Phillinganes. De hecho, se llegó a hablar con él de ese porcentaje por su aportación, pero finalmente se consideró simplemente «un arreglo» y Jackson figura como único autor de la canción. “Michael Jackson robó muchas canciones”, sentencia.
También dice, hablando del caso Weinstein, que no puede hablar de Bill Cosby “en público”; y que no cree que Oprah esté preparada para optar por la presidencia de Estados Unidos.
Calexico es más que la unión del guitarrista Joey Burns y el baterista John Convertino, núcleo duro proveniente de la banda Giant Sand. Es también la casa de músicos como el español Jairo Zavala (DePedro), el trompetista Jacob Valenzuela, el multiinstrumentalista alemán Martin Wenk o Scott Colberg, contrabajista venido del mundo del jazz. Siempre han promocionado su música y el espíritu de su propia formación como una manera de unir personas, de acercar universos culturales y de difuminar fronteras; y en ‘The Thread That Keeps Us’, en concreto, como una vía de escape de los extremos.
Más allá de su particular forma de expresión musical, Calexico trazan aquí un alegato por el amor, por la luz y por el tiempo –‘End Of The World With You’–, por la naturaleza –‘Girl In The Forest’, ‘Another Space’– y por esa esperanza que se crece cuando la marea va más en su contra. Tratan de construir un espacio seguro y tranquilo, un espacio donde ser optimista y donde poder soñar. Y nos lo entregan como un regalo, como las llaves de una casa donde estar a salvo del extremismo. El mensaje es nítido: va desde esa ‘End Of The World With You’ tan pop, luminosa y positiva, hasta la sencillez acústica y deliciosa de ‘Music Box’. “A place to store you dreams / And your secrets too”, dicen al cierre. Bonita y acertada metáfora la del espacio seguro para referirse a su propia música.
De todas formas, ‘The Thread That Keeps Us’ no es la representación utópica de tu nuevo refugio mental anti-Trump/Rajoy/Puigdemont, pues también contiene turbulencias, tragedias y ambientaciones pesimistas y oscuras. ¡Y menos mal, porque esa suele ser la versión de Calexico más atractiva! Si prefieres la versión-refugio, tu lugar está en ‘The Town & Miss Lorraine’, meciéndote al son de una ranchera lo-fi en ese barquito que te llevará solo a la orilla, en ‘Girl In The Forest’, donde aflora esa comparativa campo-ciudad tan característica de los norteamericanos –“I was worn by the city until I finally let go / Drifted out to the Sierras on an empty road / (…) Well the world was spinning so fast / Nobody took the time / It was the girl in the forest / Who opened my eyes”–, y en el ya mencionado y precioso tema final.
Pero ese no es el estilo de Calexico. Sí lo es el presentar batalla, afrontar el peligro y perseverar, aguantando noches en vela y vigías interminables en silencio. Ahí están las instrumentales ‘Spinball’, ‘Unconditional Waltz’ y ‘Shortboard’. Un estilo que, en este caso, huele a western, a un sonido cenital y dilatado, a una atmósfera fronteriza y rasgada, entre el desierto y los alambres de espino. Así como en ‘Thrown To The Wild’, seguramente el mejor ejemplo de esa maravillosa capacidad que tiene Calexico para crear imágenes e historias en movimiento en sus canciones.
Su estilo, sin embargo, también puede adquirir otras formas: de cumbia mariachi en ‘Flores y Tamales’, de reggae-ska-funky en la reivindicativa ‘Under The Wheels’, de una especie de blues del desierto en ‘Voices In The Field’ –hola, Tinariwen, al otro lado del océano–, de funky-jam orgánico en la estimulante y esperanzadora ‘Another Space’, de un tímido y suavizado stoner rock en la sarcástica ‘Dead In The Water’, y de apremiante e intenso rock emocional en ‘Bridge To Nowhere’ y, sobre todo, en ‘Eyes Wide Awake’, la ‘Deep Down’ de ‘The Thread That Keeps Us’.
El álbum consta de 15 canciones más siete bonus tracks. Algo más que un epílogo, los últimos temas inciden en la versión más dilatada y onírica de los de Tucson, desdibujando ligeramente el trabajo conjunto por su excesiva duración. No obstante, la casa de Calexico es un lugar en el que siempre apetece quedarse, y muchos disfrutarán del tiempo extra con si fuera otro pequeño disco dentro del disco. Desde las divagaciones instrumentales de ‘Longboard’ al lento apagarse de ‘Dream on Mount Tam’, pasando por el trote western de ‘Curse of the Ride’ o la seda country de ‘End of the Night’. Un sub-disco dentro de ‘The Thread That Keeps Us’ para avanzados de Calexico.
Calificación: 7,8/10 Lo mejor: La capacidad lírica de crear imágenes e historias en movimiento en sus canciones y de impregnar con su estilo cada una de ellas. Te gustará si te gusta: Calexico, porque son inimitables; pero también las clásicas referencias de Giant Sand, M. Ward, Iron & Wine o Damien Jurado. Escúchalo: Spotify
Kylie Minogue ha pasado las últimas horas subiendo al Stories de Instagram pistas sobre su gira promocional. Si anoche dejaba claro que visitaría Barcelona para algo, hoy nos confirma que estará en la ciudad el 16 de marzo y nada menos que en la Sala Bikini. Las entradas para este concierto exclusivo se podrán adquirir a partir de las 10:00h del jueves 15 de febrero, únicamente a través de doctormusic.com y ticketmaster.es. El precio de las entradas será de 85 Euros (IVA inc) gastos de distribución no incluidos. La venta de entradas para este concierto será nominal, con la finalidad de luchar contra la reventa.
Barcelona es una de las pocas ciudades agraciadas con esta gira en salas «indies» de pequeña capacidad, que nada tienen que ver con los estadios en los que suele actuar. Sus últimas actuaciones en Madrid y Barcelona han sido en lugares como Las Ventas y Palau Sant Jordi, si bien es verdad que no llenando, sí con suficientes fans como para seguir apostando por estos lugares en lugar de otros más pequeños tipo La Riviera o Razzmatazz (Bikini es aún más pequeña). A todas luces parece un ensayo, un regalo para fans incluso antes de que salga su nuevo disco, programado para el próximo 6 de abril, y antes de la gira propiamente dicha.
El primer show de esta minigira de 5 fechas será en el Café de Paris de Londres el 13 de marzo. La gira continuará por Manchester, Barcelona y París, antes de terminar en Berghain en Berlín.
Amaia Romero, top 4 oficial en España con ‘Tu canción’, la canción con la que junto a Alfred García representará a España en Eurovisión, ha empezado a conceder entrevistas fuera de la Academia. Tras el cierre de OT2017 (aunque el martes habrá una gala especial en la que los concursantes repetirán sus números más conocidos), hay verdadera curiosidad sobre qué camino tomará artísticamente: si el de Marisol, al que tanto pega su tono de voz; el de Sílvia Pérez Cruz, al que se acerca un pelín en ‘Al cantar’; u otro más diferente a su registro como el tomado al versionar ‘Starman’ o ‘Shake It Out’. En entrevista con Vertele ha dicho que «no quiere cerrarse en un estilo»: «quiero experimentar un poco y abrirme a todo porque nunca se sabe. Sobre todo me voy a dejar aconsejar por mis padres y por toda mi familia».
Aunque la anécdota viene cuando la entrevistadora le dice que C. Tangana la ha apoyado («lo está haciendo muy bien, lo está moviendo», fueron sus palabras), a raíz de su versión improvisada durante un ensayo de ‘Mala mujer’ y ‘Antes de morirme’. Su cara, como podéis ver, es todo un poema. Después, también se sorprende cuando ve que la ha apoyado Dani Martín (ex El Canto del Loco): “me lloran los ojos, ¿pero es verdad? No tenía ni idea”. Hace símbolo de que se le cae la baba y añade: «que gracias, me da vergüenza, no sabes la ilusión que me está haciendo, no tenía ni idea de esto».
Por otro lado, Amaia también ha sido noticia por compartir un directo en Instagram en el que respondía preguntas y comentarios de fans y familia. Ha sido subido al Youtube de La Vanguardia.
Confirmación de lujo para Azkena Rock Festival, que se celebra los días 22 y 23 de junio de 2018 y ya contaba con artistas de la talla de Joan Jett: Van Morrison estará en el festival. El autor de discazos como ‘Astral Weeks’ actuará presentando su repertorio habitual. La nota de prensa recuerda que «Van Morrison lleva en la cumbre desde sus inicios con Them (su ‘Gloria’ se popularizó con los Doors y Patti Smith), y en solitario con sus más de treinta discos en los que flirtea con R&B, jazz, blues o folk con un carisma único que ha influido en músicos como Springsteen o Elvis Costello».
Otros artistas que se suman en esta tanda para el festival de Vitoria-Gasteiz son Mott The Hoople (para los que en verdad escribió Bowie la mítica ‘All the Young Dudes’), Dead Cross, Nuevo Catecismo Católico y The Soul Jacket. El bono oferta son 95 euros + gastos hasta el 6 de marzo. A partir del 7 de marzo, el bono pasará a tener un precio de 110€ + gastos.
Os dejamos con el cartel que se conoce de momento, incluyendo el escenario Trashville, donde «sólo hay cabida para el mejor y más crudo rock n’ roll».
AZKENA ROCK FESTIVAL
22 y 23 de junio de 2018
Mendizabala, Vitoria-Gasteiz
VAN MORRISON
JOAN JETT AND THE BLACKHEARTS
MOTT THE HOOPLE
GLUECIFER
MC50- Tour 50 aniversario
TURBONEGRO
DEAD CROSS
THE BEASTS OF BOURBON
MAN OR ASTRO-MAN?
THE DREAM SYNDICATE
NEBULA
LORDS OF ALTAMONT
THE JAMES TAYLOR QUARTET
THEE HYPNOTICS
NUEVO CATECISMO CATÓLICO
SOL LAGARTO
THE SOUL JACKET
THE ALLNIGHTERS
TUTAN COME ON
MAMAGIGI’S
…
Trashville
THE 5.6.7.8’S
REVEREND BEAT-MAN feat. SISTER NICOLE IZOBEL GARCIA
DEX ROMWEBER DUO
WOLF WOLF
DEAD ELVIS & HIS ONE MAN GRAVE
HUGO RACE & MICHELANGELO RUSSO
THE SENSATIONAL SECOND COUSINS
HOMBRE LOBO INTERNACIONAL
La ficción española continúa recreándose en el exceso pese a las modas internacionales. Como presionada por ese prime-time que se empeña en arrancar cada vez más cerca de las 23.00 horas y terminar a la 1.00 o más allá, su duración continúa extendiéndose hasta los 70 minutos o incluso cercana a las 2 horas como es el caso de ‘La que se avecina’, algo inaudito para una sitcom.
Frente a este imperativo nacional por razones de share, programación y hábitos, la presión internacional. Que Netflix acabe de recortar la duración de ‘La Casa del Papel’ de sus 70 minutos por capítulo a 40, para tratar de hacer que funcione a nivel internacional, es todo un toque. En España seguiremos viendo la serie original, pero accediendo desde otro país a la primera temporada, no será igual: se verán 21 capítulos de unos 40 minutos, en lugar de 13 de unos 70. La duración conjunta de todos los capítulos es la misma dentro y fuera de nuestras fronteras, aunque las cuentas no terminen de salir exactas (algunos episodios durarán 45 minutos, alguno de los originales duraba 65 sin previews o avances, es posible que sean 20 en lugar de 21).
Desde ATresMedia nos indican que, desde su planteamiento inicial, la serie fue concebida para su carrera internacional, de manera que cada capítulo tuviera un primer final fuerte como a los 40 minutos, para que el corte internacional coincidiera. Puntualizan: «En Netflix no han recortado. La estructura para hacer esos capítulos de 40 minutos es que en una de las tandas hay 13 episodios (en lugar de 9) y en otra tanda emitirán 8 episodios (en lugar de 6)».
La serie está acumulando fans en países como Brasil o Italia, conociéndose en el extranjero como ‘Money Heist’ o ‘La Casa di Carta’, pero cabe preguntarse si su alcance sería mayor con episodios cortos y de paso editados: ¿de verdad tiene mucho más que contar que otras series internacionales que se mueven entre los 40 y los 60 minutos?
Otra duda puesta sobre la mesa es cuántos años puede permanecer la audiencia española pegada a la televisión clásica esperando a que acabe una ficción a las 0.30 horas, anuncios incluidos, con la cantidad de oferta «a la carta» que se puede encontrar en Movistar+, Netflix o Filmin.
La pasada semana, en nuestro especial de Revelaciones nacionales para 2018, destacábamos a los canarios Texxcoco. Recordaréis que se trata de un cuarteto de Gran Canaria comandado por la voz y la guitarra de Adriana Moscoso, una chica que con apenas 19 años demuestra una personalidad fuera de lo común. Tras haber editado un par de referencias en Clifford Records, este año preparan su gran salto a un público mayor de la mano de Subterfuge, que el 9 de marzo lanza su nuevo disco, ‘Disorder’. Tras haber presentado ya varias canciones de ese disco, como ‘Lucifernando’, ‘The Other’ o ‘No Beach’, hoy presentan una ‘Velvet Love’ (su intro y su nombre son un homenaje a Velvet Underground) que es de lo más pop que han presentado hasta la fecha.
Hoy en JENESAISPOP tenemos la suerte de estrenar su vídeo oficial, que seguro va a dar mucho que hablar. El videoclip es la consecuencia de dos años de censura sufrida por Adriana en redes sociales: cada vez que publicaba una foto en la que se veía su pezón, no tardaba ni 10 minutos en desaparecer. Sin embargo, dicen ellos, “las redes no censuran la violencia explícita, pero te cierran tu perfil por enseñar un pezón femenino”. Sin embargo, denuncian que esto no ocurre con “un pezón masculino (cualquier futbolista, músico, etc. puede enseñar sus pezones en redes sociales sin sufrir ningún tipo de censura, por ejemplo)”.
Texxcoco quieren reivindicar y celebrar la libertad de las mujeres a la hora de expresarse y mostrar su cuerpo con este vídeo, que pretende normalizarlo y hacer reflexionar sobre ello. Desde luego, al que le moleste ver senos femeninos desnudos, mejor que no mire este vídeo dirigido por Califonia, la productora de Solo Astra, que es una celebración de ellos, con Adriana y un montón de amigas mostrándolos en casi todo momento y con la mayor naturalidad.
Texxcoco, además de estar confirmados en festivales como Primavera Sound, Ebrovisión o Gigante, actúan el 16 de febrero en Microsonidos de Murcia (sala Musik), el 2 de marzo en la sala Sidecar de Barcelona, el 3 de marzo en WahWah de Valencia y el 16 de marzo en la sala Moby Dick de Madrid. Más fechas, aquí.
Tibios resultados para Justin Timberlake tras protagonizar uno de los espectáculos más importantes del mundo, el Halftime Show de la Super Bowl. En primer lugar, en general, las críticas han sido tibias, tanto por su popurrí de más de 10 canciones en 13 minutos como por lo poquito que se oyó su voz o por el homenaje a Prince, cuestionado por los seguidores de este.
En segundo, la audiencia ha sido decepcionante. Madonna batió un récord histórico con su show de 2012, atrayendo a 114 millones de espectadores. Con Beyoncé (2013) bajó la audiencia a 110,8 millones de televidentes, pero con Bruno Mars (2014) se volvió a batir un récord de 115,3 millones. Un año después, 118,5 millones de espectadores vieron a Katy Perry en el que supone aún a día de hoy el récord histórico de audiencia. La audiencia se mantuvo saludable con Coldplay (115,5 millones) y sobre todo Lady Gaga (117,5 millones), pero este año ha caído en picado hasta los 106,6 millones. Es el peor dato de toda la década.
Peor aún son los resultados comerciales. Por supuesto las ventas y streamings de las canciones interpretadas han subido un 534% y un 214% respectivamente en Estados Unidos… pero se esperaba mucho más. Hits Daily Double había estimado en principio que ‘Man of the Woods‘ podría vender 700.000 copias en su primera semana en Estados Unidos, considerando que ‘The 20/20 Experience’ vendió 968.000 copias en sus primeros 7 días y que Timberlake viene de arrasar con un hitazo global como fue ‘CAN’T STOP THE FEELING!’. Después, rebajó su predicción a 350.000 unidades tras el irregular funcionamiento de los adelantos y las pistas del primer día… y después de la Super Bowl ha bajado su predicción a 275.000 copias. Y contando streaming.
Seguramente, previeron un efecto post-Super Bowl que no se ha producido: Timberlake interpretó únicamente un tema del disco en el Halftime Show, este fue un ‘Filthy’ que no ha calado demasiado, y además lo interpretó fuera del campo de juego, casi como intro.
Pese a todo (y hay que sumar el mal resultado de las midweeks en Reino Unido, donde no tiene opción alguna de ser número 1 y el disco de oro va a quedar muuuuy lejano), hay esperanza para el disco: ‘Say Something’ está gustando en radios y en las plataformas de streaming. La pregunta es por qué Chris Stapleton no se pasó por el partido.
Hoy reseñamos ‘El Glamour de las provincias‘ de Ornamento y Delito con motivo de la gira de presentación del disco, que comienza este jueves 8 de febrero en Madrid para continuar el sábado 10 en Barcelona. Pero merece la pena detenernos en la pista que cierra el álbum, una ‘Experiencia y pobreza’ muy rica en contenido y producción, sobre la que el grupo nos contesta unas preguntas.
‘Experiencia y pobreza’ no es una de las canciones más inmediatas del disco, mérito que podría caer en ‘Milton’, ‘Hacia la eternidad’ o ‘Canción para Europa’. Sin embargo sí es una de las más singulares, temática y musicalmente. ¿Es una de vuestras favoritas y por eso va al final o está ahí porque se sale un poco de lo que es el resto del disco?
Más bien lo segundo, y porque además veíamos claro que era el sitio que le correspondía musicalmente. Siempre nos han gustado los finales de discos tirando a épicos, in crescendo, con desarrollos que van sumando instrumentos. Lo hicimos ya en uno de nuestros anteriores discos, ‘Adorno’, y concretamente en la canción ‘El futuro’.
En un disco de temática tan diversa, como los homenajes a los músicos que ya no están o el retrato social de ‘Red Bull’ o ‘La mitad del cielo’, ¿qué significa que algo llamado ‘Experiencia y pobreza’ cierre? De alguna manera deja un sabor amargo, de desamparo. La canción parece hablar sobre llegar a los 40 con un vacío, sin haber aprendido nada, como sin nada que merezca la pena. Habladnos de la letra y de ese punto nihilista: ¿es autobiográfica, autoficción, hay algo de resignación o aceptación en ella?
Sin duda se puede coger por ahí. Sin embargo, la idea no era exactamente esa. Efectivamente, hay un mensaje nihilista, pero no necesariamente en un sentido únicamente negativo, ya que a veces es mejor que nada tenga sentido a que el único sentido que encuentres a las cosas te encamine una y otra vez a la misma situación, cual laberinto sin salida. Por ejemplo, cuando se acaba una relación hay sin duda dolor, desgarro, un sentimiento de fracaso y derrota, pero también algo de liberador cuando descubres que se rompió porque algo estaba mal de raíz, desde la misma base del planteamiento, y que ahora se abre la oportunidad de empezar a hacer las cosas de otra manera.
Cuando se acaba una relación hay sin duda dolor, desgarro, un sentimiento de fracaso y derrota, pero también algo de liberador cuando descubres que se rompió porque algo estaba mal de raíz»
La letra es tal vez la más compleja porque parte de un artículo del filósofo Walter Benjamin, un texto del año 1933 del mismo título. Benjamin hablaba allí de la experiencia fragmentada de la Modernidad, de cómo los hechos y las vivencias se acumulan, pero somos incapaces de construir un relato coherente que les dé sentido. Al contrario que en el mundo tradicional, en el que se respetaba a los ancianos porque poseían la riqueza haber acumulado muchas experiencias, los soldados que volvían de la Primera Guerra Mundial, a pesar de haber acumulado más experiencias que nadie, llegaban mudos.
Lo paradójico del artículo es que esto no le lleva a Benjamin a añorar la vida tradicional, sino que considera que la Modernidad había dejado al descubierto el engaño que se escondía en las premisas sobre las que se había construido la tradición. Esta nueva pobreza es en realidad una riqueza, un aligerar la mochila para escapar del viejo mundo del mito y abrirnos a una nueva forma de existencia emancipada (el socialismo).
«La letra de la canción quiere recoger esa sensación ambigua de quien, llegada la madurez, tiene la impresión de llevar toda la vida haciendo el idiota (…) pero, a la vez, siente el alivio de quitarse de encima un montón de escombros que le impedían buscar nuevos caminos»
La letra de la canción quiere recoger esa misma sensación ambigua de quien, llegada la madurez, tiene la impresión de llevar toda la vida haciendo el idiota, de ver cómo sus expectativas con la gente y consigo mismo se daban una y otra vez de frente con la decepcionante realidad (como escribió Shakespeare: «yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos»). Pero, a la vez, siente el alivio de quitarse de encima un montón de escombros que le impedían buscar nuevos caminos para, esta vez sí, dar batalla y tratar de elevar un poco la realidad a través del ideal.
Y, obviamente, todo esto tiene una lectura política y teológica, muy relacionada con los acontecimientos desde el 15-M a esta parte (los 40 años son también los que han pasado desde 1978). El «de pronto amaneció en la Puerta del Sol» va por ahí, aunque se deja la puerta muy abierta tanto a la interpretación como a la historia («yo no lo vi venir»… Ya veremos qué es eso que ha de venir).
Al menos musicalmente hay un algo que apunta al humor: ese punto circense, casi teatral, el cierre cada vez más épico… ¿qué buscabais con la música? ¿Un contraste o más bien una reafirmación del poder de la letra?
Acentuar esa parte positiva, abierta a otro futuro, ambigua también, que se insinúa en la letra. El final puede leerse como una destrucción creativa, sobre los escombros de este mundo acabado construiremos otro mejor.
«Si dejamos que sea el Mercado el que marque los precios del suelo, en 10 años no sólo no va a haber más que Zaras y Starbucks, sino que no vamos a quedar ni un solo madrileño»
Madrid vuelve a aparecer en una de vuestras letras para no muy bien, o al menos el regusto es agridulce, si no amargo, ¿nada que haya mejorado en los últimos años?
La canción la compusimos hace unos tres años, cuando estaban empezando a cambiar cosas importantes en nuestra ciudad, empezando por Carmena. Faltan muchas cosas por mejorar, empezando tal vez por liberar el suelo de las manos de las reglas de Mercado en el centro de Madrid, y para romper con la lógica especulativa del mercado inmobiliario. No sé qué hace falta que pase para que se entienda que el suelo es un bien de primera necesidad que debe administrarse públicamente, controlando sus precios desde las instituciones políticas. Si dejamos que sea el Mercado el que marque los precios del suelo, en diez años no sólo no va a haber más que Zaras y Starbucks, sino que no vamos a quedar ni un solo madrileño. Pero más allá de esto (y de acabar con la política de acoso a la música en directo que debe ser cambiada por una de protección del patrimonio cultural vivo), es innegable que desde que tenemos a Ahora Madrid en el ayuntamiento se puede respirar, y nada daría más pánico que se volviera a entregar el ayuntamiento a los partidos de la corrupción; esos sí que son nihilistas de verdad, no tienen empacho en mandar a tomar por el culo todo con tal de favorecer sus intereses particulares.