Vampire Weekend / Father of the Bride

Por | 08 May 19, 14:19

Aunque Chris Tomson y Baio siguen siendo miembros de la banda y han participado activamente en su grabación, incluso aunque Rostam –oficialmente ex-miembro del grupo– siga colaborando activamente con ellos, este demorado ‘Father of the Bride’ deja entrever que Vampire Weekend es definitivamente el proyecto personal de Ezra Koenig. Más allá de que en las fotos oficiales del grupo sólo aparezca él, lo cierto es que parece que ha estado a los mandos de todo en la composición y grabación de este cuarto disco de la ¿banda? De hecho, casi parece que la pareja sentimental formada por Ariel Rechtshaid –como co-productor– y Danielle Haim –colaboradora no sólo co-protagonizando tres de sus cortes sino en todo el álbum con guitarras y coros– han tenido más que ver en la gestación del álbum que aquellos. Pero es que, además, en el aspecto lírico y estético encontramos sobre todo la particular visión artística y ética de Koenig.

Aunque es evidente que Ezra goza de una posición de privilegio como hombre blanco cisgénero y heterosexual, con una situación social y económica envidiable, una relación sentimental en principio feliz con la actriz y escritora Rashida Jones (hija de Quincy Jones, por cierto) que hace varios meses daba como fruto un niño, no todo es siempre tan apacible. Precisamente la conciencia de su propio privilegio le hace empatizar con el mundo exterior, la desigualdad socio-económica, la geopolítica y la permanente confrontación de distintas fes religiosas, poniendo el foco a esas cuestiones en un disco que, como una medicina oculta en la comida de un bebé, desliza esas preocupaciones en un envoltorio que casi siempre transmite celebración y festejo. Tampoco se puede decir que una lectura esmerada vaya a cambiar la vida de nadie, pero sí es de agradecer que, al menos, no hable de chorradas, sino del amor entre los hombres y sus civilizaciones.

Koenig despliega ese tejido de referencias cruzadas con la coartada de una boda truncada en el mismo altar (escenificada en el precioso inicio ’Hold Me Now’, donde Danielle da el palo a Ezra y se introduce ese “padre de la novia” que, tontamente tomado de aquella comedia de Steve Martin, hay quien interpreta como una alegoría de Dios). Un trauma que le empuja a la madurez y dispone también el trasfondo principal de este álbum: el paso del tiempo (aludido en la preciosa ‘2021’) nos enseña que los sinsabores y las alegrías van casi siempre de la mano. Así que parece una buena idea asumirlo con las mejores disposición y humor –algo de lo que Koenig hace gala incluso en los momentos más insospechados–. Es decir, por más que duela, la vida es como es. Así que disfrutémosla. “I don’t wanna live like this / but I don’t wanna die”, se canta en el primer y político single “screamadelico”, ’Harmony Hall’ –una poderosa frase que ya incluía ‘Finger Back’ de ‘Modern Vampires of the City‘, ejemplificando una de esas conexiones múltiples que mencionaba antes–.

Esa dualidad se trasluce también de manera muy potente en lo musical. Por una parte, alternando canciones muy uptempo con otras muy melancólicas –que a su vez juegan a contraponer letras más amargas en los temas de apariencia más divertida, y viceversa–. Y, por otra, haciendo complejo lo sencillo –como en una ‘We Belong Together’ que, repleta de arreglos imaginativos y cambiantes, se soporta sobre una melodía fácil, casi infantil– y sencillo lo complejo –en ‘Sunflower’, la combinación de complejas escalas de jazz que ejecuta entre risas Steve Lacy, entre ricos arreglos de guitarras y prog-rock vocal mientras suenan sirenas de policía parece un juego de niños–.

Como sabíamos, ’Father of the Bride’ no es en realidad tan extenso en duración como sugerían sus 18 cortes. Pero sus 58 minutos sí que son bien sustanciosos, en tanto que ninguno de ellos se acerca a ser un interludio o una anécdota (como podía parecer). Demostrando que, vicisitudes personales aparte, los 6 años transcurridos desde el último álbum de Vampire Weekend han sido de arduo trabajo. Bien es cierto que no todo en él suena igual de refrescante, y que canciones como ‘Rich Man’, ‘Spring Snow’ o ‘Flower Moon’ –con jocosa referencia al kalimotxo– parecen un escaloncito por debajo del resto en cuanto a inspiración y capacidad de emocionar. Pero ni mucho menos resultan vulgares o prescindibles, aunque sólo sea por el tratamiento sonoro –en el que con frecuencia ruidos de la vida real sirven de background, haciéndolo aún más humano–, la delicadeza de sus arreglos o alguna referencia de justicia: el sample del guitarrista de Sierra Leona S.E. Rogie que contiene la primera de las citadas, por ejemplo, parece aludir al africanismo post-‘Graceland’ que tanto nutrió al grupo en sus inicios.

Un africanismo que no desaparece del todo, aunque sea en espíritu: los Vampire Weekend de su ya decano debut subyacen de manera más serena y pulcra en ’This Life’, ‘Bambina’ o ‘Stranger’. Pero, en una evolución directa del camino emprendido en su anterior trabajo, ‘Father of the Bride’ es un tapiz tan diverso y rico como la nómina de colaboraciones de lujo que esconden sus créditos: Mark Ronson, Jenny Lewis, Dave Longstreth (Dirty Projectors), BloodPop®, Dave1 (Chromeo), Lüdwig Goransson, DJ Dahi, Buddy Ross (Frank Ocean) o Hans Zimmer (a través del sampler del coro malasio de la BSO de ‘La delgada línea roja’ que suena en ‘Hold You Now’) pululan por ahí como si nada. Unas colaboraciones que no aportan el relumbrón de sus nombres sino que reman junto a Koenig en aras de una idea musical ecléctica, en la que tradición y futuro van de la mano en el presente. Sirvan como ejemplos más claros el bajo house que subyace en la preciosa balada de cierre ‘Jerusalem, New York, Berlin’ –y que hace pensar que, en cualquier momento, podría convertirse en un banger bailable– o el audaz tratamiento del clásico dueto de country melódico (a lo Dolly Parton & Kenny Rogers) que Haim y Koenig ejecutan en la divertida ‘Married in a Gold Rush’. Pero en realidad la constante de ‘Father of the Bride’ es la permanente sorpresa que esconde en cada requiebro estilístico del disco, del arreglo sampleado en esa balada swing a lo Bing Crosby que es ‘My Mistake’ a los coros humano-sintéticos estilo ‘OK Computer’ de la maravillosa balada estilo George Harrison, ‘Big Blue’, pasando por la ya célebre post-rumba de ‘Sympathy’ o la sencillez desarmante de ‘Unbearably White‘. Ezra Koenig… Perdón. Vampire Weekend enarbolan la bandera de la libertad y el amor con este disco que, en su efervescencia disparada en múltiples direcciones, esconde una riqueza duradera que va más allá de lo meramente estético.

Vampire Weekend presentarán ‘Father of the Bride’ en España dentro del cartel del festival Mad Cool 2019, en IFEMA Madrid del 11 al 13 de julio.

Calificación: 8,3/10
Lo mejor: ‘Harmony Hall’, ‘Big Blue’, ‘Married in a Gold Rush’, ‘Sympathy’, ‘Bambina’, ‘Sunflower’, ‘Jerusalem, New York, Berlin’, ‘2021’
Te gustará si te gusta: la música que toma de lo clásico pero suena fresca y libre.
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • Shakerduster

    8,3? JÁ

  • Williamreid

    https://uploads.disquscdn.com/images/ad4b8eba91934fda91c750977c9cb1b209841dd0b0e14c3d63292b1a225ebce5.jpg Con la misma idea tonta me he currado en el photoshop una portada nueva, creo que la he mejorado un poquito, no era difícil, ya lo se.
    Sobre la música, te gustara si te gusta como a mi, el buenrrollismo, ayudar al prójimo y rezar todas las noches.

  • Alfie

    Pues qué queréis que os diga… A mí la dirección artística de este disco me parece acertadísima.
    En bucle, pero no soy objetivo con VW.

  • David Fernández Núñez

    Primera escucha y bastante rollo.

  • Raskolnikov

    Me falta alguna escucha, pero mi predicción es de lo más previsible: le sobra minutaje. Lo cual no quita que VW jueguen en primera.

  • Àlex

    DISCAZO
    Eso sí, el privilegio blanco es hablar sobre los propios privilegios y de “empatía” sobre otros grupos raciales, asumiendo su homogeneidad y su eterna condición de víctimas. Ese fustigamiento es TAN de blanco con privilegios. Se dirá que es una nueva manera de hacer política a través de las teorías de genero y de la sociología, pero está impregnada de las mismas pasiones cristianas de siempre: la culpa, la empatía con el dolor de los demás, la auto-condena, y el examen de sí. Felicidades. En los 60 cada crítica hubiese hablado del trotskismo-leninismo. Ahora toca esto (hasta en la sopa).

    Muy buen disco. Para nada el flop que nos temíamos hace unas semanas. Algunas canciones brillan maravillosamente en el conjunto: Big Blue, This life, bambina, my mistake… pero todo el disco es armonioso y sorprendente para bien. Para nada aburrido o desinspirado. Todo lo contrario.

  • Verybadtaste

    Muy chulo.

  • bloom21

    La autoculpación de los blancos es secretamente su mayor fuente de privilegio. El decir: “soy tan superiormente moral a otras minorías que hasta puedo auto-culpabilizarme a mí mismo”. Racismo buenista en definitva.

  • Àlex

    100%

  • Darío Vigil

    “Aunque es evidente que Ezra goza de una posición de privilegio como hombre blanco cisgénero y heterosexual, con una situación social y económica envidiable…” Y hasta aquí he leído.

  • Raskolnikov

    A mí me parece que le damos muchas vueltas a las cosas. Los blancos nos hemos metido en todo y sido unos animales. Correcto. Si se reconoce también hacemos mal? Qué se supone que tenemos que hacer? Estoy perdido. Los alemanes reconocieron el crimen sobre el pueblo judío, les honra. Es criticable por ser la culpa un concepto tan cristiano? Los turcos nunca han reconocido el genocidio sobre los armenios. Es esa una mejor actitud? Yo pienso que no. Creo que a veces tratamos de ser tan perfectos que nos perdemos por el camino.

  • mardebering

    es muy largo y por consiguiente 0 futuro desde ya, eso no quita que tenga preciosidades, destaco “Hold Me Now”, “Harmony Hall”, “2021” y todas las colaboraciones, más rellenos sin gracia .

  • Warp

    Me pregunto por qué han elegido semejante portada. No es posible que les guste.

  • Ya somos dos, creía que esto era una crítica musical…

  • mardebering

    El video de los bichos es poesía.

  • Àlex

    Para empezar, no sé a qué te refieres con “los blancos”. ¿Los blancos que colonizaron América o los que propulsaron la revolución francesa? ¿Los que estaban arriba o abajo? ¿Los políticos o los apolíticos? Y asumiendo que sean una comunidad occidental homogénea, ¿son los negros menos “animales”? ¿Nosotros somos malos y ellos buenos? ¿Y los “amarillos”? ¿Son peores o mejores? Todo el mundo asume la Historia (o eso creo), pero lo que no se asume es la responsabilidad individual al abordar el presente.
    No. Eso es todo racismo y vaguedades ideológicas.

  • Raskolnikov

    Te había contestado a esto: “Ese fustigamiento es TAN de blanco con privilegios. ” El término lo has sacado tú, no entiendo tanta vuelta la verdad… Esa es la parte con la que no estoy de acuerdo (yo me refiero al blanco occidental, en términos generales). Si el fustigamiento es algo de blancos, no me parece tan mal, ya que no estoy de acuerdo en que todos aceptemos la historia. Turquía no lo hace, Israel tampoco… Y seguro hay más ejemplos. Por eso no creo que sea algo tan malo.

  • javierlobe

    Fan forever

  • Àlex

    Bueno, venía ya del artículo marmóreo, aquí arriba. Pero sí, tanta vuelta da pereza. El disco está muy bien ;)

  • Àlex

    LOL

  • Carles Rodríguez

    Lo musical no se entiede tan bien sin el contexto personal/social de Ezra.

  • mardebering

    la portada es delirante incluso América del Sur aparece como amorfa.

  • wikipedia2007

    ‘Married in a Gold Rush’ es de lo peor bebé.

  • El Humano

    Disco fabuloso y crítica excelente.

  • Fernando Guardiola

    Vosotros mismos tan pro-gays sois los que con frases como ” posición de privilegio como hombre blanco cisgénero y heterosexual” marginais a los gays.

    ¿Poque posición de privilegio ? ¿Por ser blanco y heterosexual ?

    Dais pena

  • Fernando Guardiola

    Y luego son ellos los que se llaman pro gays, si son ellos mismos los que quieren crear la brecha entre colectivos

  • Raskolnikov

    Lo mejor es como Irlanda del norte se une con el resto de Reino Unido

  • Tranny

    ¿Qué tiene de malo señalar las circunstancias personales y sociales de un cantante para hablar de sus letras? Se hace también cuando se habla de novelas o poemas: se habla un poco del autor para tener una perspectiva más amplia.

  • Tranny

    Las letras son música y también son texto.

  • Tranny

    Es verdad, la culpa es moralina absurda. Pero es necesario tener este debate, que se hable de estas cosas, que seamos los blancos quienes hablemos también de racismo, en vez de hacer como si no existiera o como si la cosa no fuera con nosotros.

  • Hugo M

    Seguramente no te voy a convencer, pero precisamente que dejes de leer ahí (si he interpretado bien tu comentario) es significativo de lo que esa cita trata de explicar. ¿Te ha pasado alguna vez que al romperte un brazo de pronto caes en la cuenta de la cantidad de gente escayolada que hay? ¿O, cuando te rompes el pie, de la cantidad de escaleras que hay en el mundo? Esto es igual…

  • Hugo M

    Supongo que lo suyo es pasar a la siguiente fase, o sea, hacer algo útil con esa culpa. Pero como primer paso me parece positiva e imprescindible.

  • Hugo M

    Porque en el mundo, ser heterosexual y etc. te pone en una situación más fácil en casi cualquier contexto. No se está haciendo un juicio moral en plan “es mejor ser heterosexual”, sino que se está constatando una realidad objetiva, que cuando se es heterosexual no corres riesgo por mostrar afecto a tu pareja en público, o por ser tú mismo sin “neutralizar” por ejemplo tu forma de hablar, como sí tendría que hacer un gay en según qué contextos etc.

  • David Fernández Núñez

    Tú debes vivir en Los Mundos de Yuppie donde no hay ni homofobia ni racismo, y sobre todo ahora con las extremas derechas, jajaja. Vengaaaaa.

  • Gass

    Pues Flower Moon me parece de las mejores y mas pegadizas de el álbum. Le pasa igual que a The Colour in Anything de James Blake, con 12 pistas hubiera quedado estupendo!!

  • Tranny

    Sí, y entender la “culpa” en términos de responsabilidad, una responsabilidad colectiva de la gente blanca. Las leyes de extranjería occidentales, por ejemplo, son muy racistas y se lavan las manos con respecto a las consecuencias del colonialismo. Los occidentales en conjunto deberíamos intentar cambiar esas leyes, por poner un ejemplo. Vamos, digo yo.

  • David Fernández Núñez

    Le sobra duración pero aun así es el estupendo resultado de 6 años desde el anterior. Happy Vampire Weekend.

  • El Humano

    La empatía no pertenece a ninguna religión, etnia o grupo social. La empatía es una cualidad que puede tener cualquier persona, ya sea atea, budista o mahometana. Que la cultive alguien que no ha sufrido todos esos problemas tiene bastante mérito, Ezra podría vivir perfectamente en su burbuja ideal de artista talentoso y con éxito. No sé tú, pero yo agradezco que un músico como el se interese por estos temas en tiempos de Maluma Baby y demás reguetoneros, que sí que son bastante cristianos y no hablan de otra cosa que su sexualidad reprimida y desbordada.

  • Anmi

    Terrible, se salvan “Sympathy” y “Sunflower”, poco más es soportable. Vale que no haya un “Ya Hey”, pero para hacer esto mejor nada. Si lo ponen todo en un corte ni se nota.

  • DanAbnormal

    Muy de acuerdo en lo de “Te gustará si te gusta”. No sé, pero lo noto muy McCartney-Lennon el disco, actualizado a este siglo, si bien hay partes que no, claro, pero “My Mistake” me lleva ahí directo.

  • Ferran

    Sympathy de lo mejorcito

Send this to a friend