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Sleigh Bells consolidan su «regla número 1»

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sleighbellsComo si Kesha cantara sobre una base de White Stripes pero co-producida por HEALTH y DJ Dahi. Así suena la nueva canción que Sleigh Bells han subido hoy a las redes de streaming, llamada ‘Rule Number One’ como si la «regla número 1» de toda su carrera hubiera sido la mezcla brutal de géneros, del rock al trap pasando por todo lo demás, y con esta canción quisieran consolidar su idea.

El dúo formado por Alexis Krauss y Derek Miller nos deslumbró con ‘Treats‘, uno de los mejores discos de 2010. Desde entonces han editado ‘Reign of Terror‘ (2012) y Bitter Rivals‘ (2013) y a finales del pasado año subían a Soundcloud otra pista nueva de destino desconocido llamada ‘Champions of Unrestricted Beauty‘. Cuando estrenaban esta otra pista, en diciembre, comentaban en su Facebook que estaban «terminando el nuevo álbum». Quizá este nuevo corte signifique que las cosas van en la dirección adecuada. De momento, se sigue desconociendo fecha de edición.

D’Angelo, Janelle, The Roots y Sheila E harán el nuevo homenaje a Prince

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janelle_Monae_rioLos Billboard Music Awards, que se entregaron hace unas semanas, contaron con un tributo a Prince que consistió en Madonna y Stevie Wonder interpretando un par de temas del artista. Primero Madonna lidió con ‘Nothing Compares 2-U’, popularizada por Sinéad O’Connor, y después Stevie Wonder se le unió para una suerte de karaoke colectivo de ‘Purple Rain’.

Los Bet Awards, centrados en premiar la cultura afroamericana, y que este año han nominado sobre todo a Drake y Beyoncé, durante la misma noche de los premios Billboard subían un spot a Twitter que decía: «Sí, lo hemos visto. No os preocupéis. Os entendemos», en referencia a lo poco que les había gustado el homenaje de Madonna. Aunque el anuncio probablemente lo tenían pensado desde antes de ver la actuación de la ambición rubia (no se había comunicado que un artista de color y de tanto renombre como Stevie Wonder formaría parte de él), los BET Awards prometían un homenaje mejor para Prince en su ceremonia del 26 de junio. Ahora Rolling Stone revela quiénes serán los artistas que actuarán.

Se tratará de una actuación de Janelle Monáe, D’Angelo, Sheila E y The Roots. En estos últimos milita Questlove, quien se molestó en defender la actuación de Madonna y Stevie Wonder desde su cuenta de Twitter, y de hecho había colaborado en ella. «No cada rendición a Prince será una experiencia orgásmica que te cambiará la vida. Pero sólo CANTAR su obra es lo suficientemente valiente (…) Y todo el mundo quiere y merece una oportunidad para decir adiós a su manera».

Os dejamos con ‘A Love Bizarre’, una de las colaboraciones de Prince con Sheila E, que llegó a ser número 11 en Estados Unidos. Ambos se habían conocido en 1978 y trabajaron juntos de diversas formas hasta 1989. Sheila E. fue percusionista y colaboradora musical del artista en sus giras y de su banda en el estudio en las eras de ‘Sign «O» the Times’, ‘Black Album’ o ‘Lovesexy’. También fue telonera de la gira ‘Purple Rain’.

Local Natives presentan ‘Villainy’, de su próximo álbum ‘Sunlit Youth’

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local-natives-2016Se confirma que los californianos Local Natives regresan a la actividad discográfica en 2016. Como informa Pitchfork, los propios miembros del grupo Taylor Rice y Ryan Hahn charlaron con el locutor Zane Lowe en su programa de Beats 1 de Apple Music sobre su próximo álbum, que desde hoy sabemos que saldrá el 9 de septiembre bajo el nombre de ‘Sunlit Youth’.

Contaron que para este trabajo habían compuesto unas 50 canciones, lejos de las 16 o 18 habituales, y que han tratado de experimentar más. Como muestra, dejaron escuchar una de ellas, ‘Villainy’, que suena incluso más electrónica de lo que acostumbraban y que ya está disponible en plataformas de streaming. Hace dos meses dieron a conocer ‘Past Lives’, otro tema nuevo, mucho más rockero.

Local Natives consiguieron, con dos álbumes como ‘Hummingbird‘ y ‘Gorilla Manor‘, convertirse en una banda no solo elogiada por parte de la prensa especializada, sino que también generó un interés por parte del público que fue creciendo año tras año, boca-oreja. Posiblemente gracias a las comparaciones con bandas en principio tan diferentes como Fleet Foxes, Arcade Fire o Vampire Weekend, las canciones de la banda norteamericana lograron conectar con un espectro de oyentes muy amplio que llenaba, por ejemplo, su último concierto en la sala Joy Eslava de Madrid. Este año ya han confirmado su actuación en Kutxa Kultur Festibala de Donostia, junto a !!!, Bloc Party, Young Fathers o Belako.

Tracklist de ‘Sunlit Yuth’:
01 Villainy
02 Past Lives
03 Dark Days
04 Fountain of Youth
05 Masters
06 Jellyfish
07 Coins
08 Mother Emanuel
09 Ellie Alice
10 Psycho Lovers
11 Everything All at Once
12 Sea of Years

5 razones para ver el documental de Podemos aunque seas Leticia Sabater

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documental-podemosColeta con coleta. Fernando León de Aranoa, autor de otros documentales como ‘Caminantes’ (2001) o ‘Invisibles’ (2007), decidió hace año y medio contar el proceso de construcción de un partido político emergente: Podemos. ‘Política, manual de instrucciones’ narra el «viaje» de la formación de Pablo Iglesias desde el congreso de Vistalegre, donde se decidió su estructura, hasta las elecciones del 20 de diciembre, cuando consiguió más de cinco millones de votos. ¿Un documental para militantes? No, no solo. Te damos 5 razones para ver esta película incluso si piensas como Leticia Sabater.

1. No es un panfleto. Aunque la repetición de las elecciones ha hecho que se estrene en plena campaña electoral, esto no es un documental de propaganda. De hecho, la idea de su realización surgió desde fuera, no desde dentro. No fue un encargo. Obviamente, la mirada de Aranoa no es neutral -y me apuesto mis vacaciones a que es votante de Podemos- pero esto no es ‘El triunfo de la voluntad’ (1935). Hay simpatía y admiración, se nota, pero también distancia crítica. La suficiente como para exponer las contradicciones y las crisis internas que vivió (y vive) la formación, y poner en cuestión algunas de sus decisiones y renuncias.

2. Funciona como «manual de instrucciones». El título está muy bien puesto. La película se puede ver como un curso acelerado sobre política contemporánea, un CCC que podría llamarse «Cómo montar un partido en un año y ganar millones de votos». La película refleja de forma casi didáctica los debates internos y externos del partido, la configuración de su estructura, los tropiezos y los cambios de estrategia que de ellos se derivaron o el diseño a todo correr de la campaña electoral.

3. No aburre. Aranoa sabe cómo contar una historia, y eso, en un documental de este estilo (y de dos horas de duración), se agradece. Y es que la historia de Podemos no deja de ser un relato clásico, un argumento universal. David contra Goliat. O cómo pasar de una tienda de campaña en Sol a un asiento en el hemiciclo. Pura épica. Como dice Iglesias citando a «un ruso calvo»: «Hay décadas en las que no pasa nada y semanas en las que pasan décadas». Y Aranoa estaba ahí para filmarlas.

4. La elocuencia de sus protagonistas. Acostumbrados a escuchar brillantes argumentaciones tipo «Un vaso es un vaso y un plato es un plato» o «España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles», por no hablar de frases en «inglés» como «It’s very difficult todo esto», la labia de Iglesias, Errejón o Monedero parece de otro planeta, de uno donde los políticos saben inglés y son capaces de articular un discurso con un mínimo de coherencia y riqueza semántica. Escuchar a Rajoy y luego a Errejón es como escuchar las variaciones Goldberg en una catedral después de oír a Pitbull en un centro comercial.

5. Iñigo Errejón. Ha nacido una estrella. El portavoz de Podemos es más robaplanos que Greta Gerwig y Kristen Wiig juntas. La cámara le quiere y Aranoa lo sabe: está completamente seducido por él. Por su extraordinaria facilidad de palabra, su brillante capacidad de análisis, su entusiasmo contagioso, su aspecto de empollón y hasta por su conmovedor cansancio. ¿Estará celoso el «macho alfa», como le llaman los detractores de su partido? 8.

Ornamento y delito, en el disco de campaña de Podemos

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BS Cambio PodemosAyer, poco después de descubrir el himno merengue del Partido Popular para la próxima campaña electoral, nos encontramos con que hace pocos días también se estrenó el recopilatorio ‘La Banda Sonora del Cambio Vol. 1‘, «una iniciativa de Podemos Música y del Círculo de Cultura de la Comunidad de Madrid y pretende ser la primera de una serie de colecciones que visibilicen la ilusión y el talento de los artistas que quieren contribuir con su música al cambio». Entre la selección descubrimos nombres desconocidos para nosotros como Los hermanitos (con el chistosillo boogie ‘Que vienen los bolivarianos’), Sepiurca Zukin (electro-cumbia), The Fake (entre el post-hardcore y Muse), Sonora (metal entre RATM y Medina Azahara) o Alpargata («Pablo Iglesias me la pone tiesa, Íñigo Errejón me mola mogollón», cantan con escaso ingenio). Es en ese momento cuando pensamos en la de votos que podría perder Pablo Iglesias por su gusto musical.

También descubrimos a un ilustre como Gran Wyoming con su banda Los Insolventes, que canta el rock ‘No estamos solos’, y a bandas habituales de nuestro site como Alborotador Gomasio, que ceden su ‘Los residuos de la sociedad‘, incluido en el gran ‘Los excesos de los niños‘. No, Joe Crepúsculo parece que definitivamente no es del gusto de la formación morada.

Pero, sobre todo, nos llama la atención el tema que incluyen en esta recopilación Ornamento y delito, grupo afincado en Madrid que siempre ha destacado por su mordaz visión de lo social y lo político en álbumes como ‘El espíritu objetivo‘, ‘Adorno‘, ‘Rompecabezas de moda y perfección moral‘ o ‘Putas y cocheros‘. Este inédito se titula ‘Experiencia y pobreza’ y en él Garikoitz Gamarra, con su característico tono pausado, desgrana una letra sobre la ilusión recuperada a raíz del 15M. El tema cuenta con un featuring de PIT, es decir, Pablo Iglesias Turrión, con su ya famoso discurso de la Marcha del Cambio en la Puerta del Sol.

Primavera Sound sigue mejorando pero se polariza

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Ambiente Primavera Sound 2016_DaniCantoFinalizada esta edición de Primavera Sound, la llamada «Edición de las Estrellas» (y lo cierto es que su cartel estaba lleno de ellas), el festival ha vuelto a batir sus propios récords, a consolidarse un poco más como referente internacional del sector y a dejarnos exhaustos y razonablemente satisfechos. La táctica del festival de ofrecer cantidades ingentes de opciones musicales de una calidad que rara vez baja del notable es prácticamente infalible si conoces los trucos para adaptar los hándicaps y ventajas del festival a tus gustos y filosofía de disfrute. En cualquier caso, creemos sano y necesario hacer un pequeño balance de lo bueno y lo malo vivido en esta edición, así como de cosas que, de cara a una próxima edición (que ya se ha confirmado se celebrará entre los días 31 de mayo y 4 de junio de 2017), podrían mejorar.

Los servicios mejoran cada año y la selección artística, también
En cuanto a logística y servicios, el festival mejora cada año. El escenario Beach Club es, según los que han podido disfrutarlo, una maravilla para vivir el festival a un horario diferente y en una actitud mucho más relajada de lo habitual. También cabe destacar la creciente oferta de Primavera a la Ciutat, con muchos más conciertos gratuitos y de bandas cada vez más conocidas (Robert Forster, Cass McCombs, Julien Baker o Andy Shauf figuraban en su oferta), que permiten abrir el festival a la ciudad y a gente que, por razones presupuestarias, no puede permitirse acceder al Parc del Fòrum. Dentro de este recinto, también mejoran notablemente la cantidad y calidad de aseos (cada vez hay más aseos VIP, que se agradecen mucho) y más zonas de comida diseminadas por el festival. También se agradece que, al fin, se hayan dejado de zarandajas e inventos varios para cobrar en las barras. Definitivamente, el pago efectivo o con tarjeta hace todo más fluido, y se nota una buena dotación de personal al que, eso sí, le lleva al menos un día entrar en harina (la diferencia de atención del jueves al viernes fue palpable). Será perfecto cuando la cobertura móvil alcance también los escenarios más alejados, este año llamados Heineken y H&M, conocidos jocosa y popularmente por los asistentes como Mordor.

En el plano artístico, lo vivido por el equipo de JENESAISPOP en los tres días principales de festival en el Parc del Fòrum vuelve a ser muy positivo. Con el espectacular (más en lo musical que en lo escenográfico) concierto de PJ Harvey en lo más alto de un podio que podrían completar The Last Shadow Puppets y LCD Soundsystem, nos hemos deleitado con fantásticos conciertos de Tame Impala (pese a su raro/memorable parón en ‘Eventually’), Kamasi Washington, Deerhunter, Vince Staples, Robert Forster o Animal Collective, sobre todo, y Beach House, Brian Wilson, Savages, Air, Sigur Rós, Ben Watt o Beirut, en menor medida. Y, por supuesto, el festival volvió a brindarnos una oferta tan amplia y variada como para permitirnos presenciar grandes shows de bandas menos habituales y/o populares como los de Boredoms, Julia Holter, Ty Segall & The Muggers, Chairlift, Selda Bağcan, Savages o Los Chichos, cada uno de su padre y de su madre pero capaces de emocionarnos y sorprendernos. Esta es la esencia de este festival y por esto no queremos perdérnoslo nunca.

La polémica del sonido en Radiohead
Sabemos que mucha gente no estará de acuerdo en ver en esta lista personal un concierto como el de Radiohead, pero, sinceramente y para nuestra -enorme- tristeza, nos defraudó. Y pienso que merece una explicación profunda. Personalmente, he tenido la suerte de ver en directo a Radiohead muchas veces y en muy diversos escenarios, y jamás me había encontrado con un concierto de la banda británica así. Es tan sencillo como esto: el sonido era prístino y la banda ejecutó a la perfección, pero el volumen era tan escaso que no era perceptible si no estabas alineado de la torre de sonido hacia adelante. Como ejemplo, decir que en mi zona, poco más atrás de esa torre, tuvimos que mandar callar a unos italianos que gritaban como hienas durante ‘Daydreaming’ e, incluso en un silencio casi sepulcral, resultaba apenas audible la música. Hasta ese punto llegaba la cosa. Atendiendo a las explicaciones ofrecidas en el Foro de Primavera Sound por su director, Gabi Ruiz, «Radiohead es una banda a la que le gusta tocar a ese volumen. Ellos llegan y toman el control de absolutamente todo por lo que para bien o para mal el mérito del show les pertenece a ellos. Nosotros en este caso también somos meros espectadores».

No pongo en duda lo que asevera Ruiz pero me pregunto, dejando claro que mi punto de vista es el de un mero espectador sin fundamentos técnicos: ¿nadie de la organización puede verificar que la segunda línea del sistema de refuerzo de sonido está funcionando y que el volumen llega a todo el recinto? Sé que estoy en un festival masivo, y precisamente por eso, sé que no siempre me pitarán los oídos o me retumbarán los bajos en las tripas como si estuviera en una sala de 2.000 personas. Pero, precisamente por eso, ¿acaso no era este el concierto que debía oírse prácticamente en todo el Parc y no solo en la zona reservada para entradas VIP, invitados y los fans madrugadores. Máxime cuando, en días anteriores y posteriores presenciamos conciertos como el de LCD Soundsystem y PJ Harvey en ese mismo escenario que gozaron de un volumen no espectacular pero sí adecuado. El mismo escenario H&M, situado enfrente, gozó de más y mejor sonido (la calidad sonora de Tame Impala hasta el parón fue inmaculada, de hecho). Me marché del concierto de Radiohead al de Tortoise triste, no para hacerme el guay y contarlo en la barra del bar o en un foro (barra de bar virtual).

Un recinto, dos festivales
Análogamente a esto, antes citaba lo de los fans acérrimos de los grandes nombres del festival. La concentración de los artistas que mayor número de fans atrae en la gran explanada, con los dos mayores escenarios enfrentados, prácticamente polariza el festival en dos eventos diferentes: uno, congregado en lo que fue el núcleo original del festival en el Parc, vendría a ser el Primavera Sound de toda la vida; otro, concentrado en esa explanada, con artistas de campanillas que, no nos engañemos, atraen al grueso del público. La sucesión de esos grandes nombres alternados entre ambos escenarios constituyen ya un certamen en sí mismo, del que uno puede perfectamente no moverse desde las 18:00h hasta las 3:00h. Es estupendo que exista es posibilidad, cierto, pero, ¿qué pasa con la parte del público que es capaz, y quiere, disfrutar tanto de un pequeño set de DJ en el Beach Club o de un grupo de folclore africano en el Ray Ban para, después, ver a un grupo masivo? Creo que ese era el espíritu original del Poble Espanyol, que logró captar tantos adeptos y que, en aras de un legítimo crecimiento, podría estar llegando a perderse, si no se logra que la experiencia sólo sea buena para la mitad (o menos) de las 40.000 personas que se acercaron a ver a Radiohead.

¿Por qué no contribuir a una nueva clase alta del pop estatal?
Por último, una reflexión sobre el estado del pop rock estatal y su influencia en este certamen: es muy cierto que, pese a la polémica generada hace cuatro ediciones a raíz de un artículo del periodista Jordi Bianciotto que afeaba la escasa presencia de artistas catalanes, la organización parece haber tomado nota de ello, incluyendo hasta 50 bandas radicadas u originarias de Cataluña. Y es muy cierto que, a través de los eventos de Primavera a la Ciutat y Primavera als Barris, se ha dado la oportunidad de actuar a muchas bandas locales que, de otro modo, no habrían tenido cabida.

Sin embargo, si nos ceñimos al Parc del Fórum, salvo la excepción de Manel, que abrieron el escenario H&M el sábado, el resto de grupos y artistas catalanes y españoles se han visto relegados a un papel poco menos que secundario. Los nombre más populares, como Sr. Chinarro y El Último Vecino, se concentraron en la jornada inaugural y gratuita del miércoles, mientras que Joana Serrat, Autumn Comets, Aliment o Alberto Montero se conformaban con abrir escenarios de medio o pequeño tamaños. Quizá sea pronto para que C.Tangana o PXXR GVNG se suban a un escenario Ray Ban o Primavera en horario estrella, pero ¿qué hay de bandas del calado de Extraperlo, Triángulo de Amor Bizarro, La Bien Querida, El Guincho, Fernando Alfaro y/o Chucho, Joaquín Pascual, Zahara (¿por qué no?), The New Raemon, Suicide Of Western Culture (actuaron en Les Bases el jueves, pero esto es otra cosa), Nueva Vulcano o Francisco Nixon, que han presentado fabulosos discos en los últimos meses? Es evidente, lícito y hasta necesario para su sostenibilidad que Primavera Sound se nutra cada vez más de un público foráneo que busca una doble oferta turístico-cultural al visitar el festival y la ciudad. Un festival es, sobre todo, un negocio. Pero, precisamente por eso, Primavera Sound no solo podría ser un gran altavoz para la difusión de bandas estatales entre un potencial público extranjero, sino que, siendo el festival musical más importante a nivel nacional, sería fundamental que contribuyera a ofrecer alternativas a la escena, a evitar que únicamente grupos como Los Planetas, Love Of Lesbian, Lori Meyers o Supersubmarina copen los cabezas de cartel. Porque, de otro modo, el actual modelo de festival podría llevar al límite la burbuja de la que tanto tiempo se lleva hablando.

Fotografía de Dani Cantó para Primavera Sound.

Javiera Mena, en Madrid y Barcelona

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javiera-espadaTras confirmar su paso por Low Festival 2016, que se celebra los próximos 29, 30 y 31 de julio, Javiera Mena aterriza en España para ofrecer dos conciertos que servirán de aperitivo. Javiera actuará este jueves 9 de junio en Madrid (Teatro Barceló) y este viernes día 10 en Barcelona (La 2 de Apolo).

Las últimas 150 entradas para ambos conciertos están a la venta (Barcelona, Madrid) a un precio reducido de 10,5€ (con cupo limitado) para los poseedores del abono #Low2016 y miembros de theliveclub.es (registro gratuito) y 15€ para el resto de asistentes.

JENESAISPOP regalaba dos entradas simples a las respuestas más originales a la pregunta «¿Por qué crees que el vinilo de ‘Mena’ vale un ojo de la cara en Discogs?». En breve anunciaremos los ganadores.

Telecinco confunde ‘Vuelvo’ con un nuevo tema de Yurena

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yurena-vuelvoSupervivientes se emite estos días en Telecinco en una nueva edición VIP con concursantes como Milà Ximénez, Víctor Sandoval o Yurena. Podríamos pensar que esta es una de las estrellas del programa, pero si lo es, desde luego no es por su carrera musical, que algún redactor de Telecinco.es parece no controlar muy bien.

La redacción de Supervivientes comenta que los concursantes han estado barajando qué canción cantar cada vez que les nominen. En el vídeo subido a la web de la cadena vemos a Yurena cantar su tema ‘Go’ editado en 2012 y a continuación entona su conocido ‘Vuelvo’ acompañada de Sandoval. ¿El problema? Parece que alguien en Telecinco no conoce ninguno de estos temas, especialmente el segundo, y ha titulado la noticia: «Víctor y Yurena ya tienen nueva canción: ‘Vuelvo para no irme jamás’». El subtítulo es «La canción del verano 2016». La noticia ha sido replicada en otras webs de televisión.

‘Vuelvo’ fue editada en un CD single de 2005 junto a otro tema llamado ‘Papel Couché’ y un par de remixes de cada tema. Fue el primer lanzamiento de la cantante con el nombre de Yurena tras serle negado el nombre de Tamara y un fugaz uso del nombre de Ámbar. No está disponible en las redes de streaming pero sí hay copias físicas en Discogs, valoradas en unos 15 euros.

Por su parte, ‘Go’ llegó a ser oficialmente top 20 en España tras su éxito en iTunes. En 2012 aún no contaba el streaming.

Diplo, este jueves en Razzmatazz

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unnamed-15Hoy se anuncia por sorpresa que Diplo estará este jueves 9 de junio actuando en Razzmatazz, Barcelona. La nota de prensa recuerda que el Razz «es el primer club fuera del entorno clubber de los USA donde puso los pies, y su relación con él siempre ha sido muy especial, siendo cada una de sus noches aquí diferente y memorable». La apertura de puertas será a las 23.59. Los primeros en comprar entradas podrán disfrutar de un precio especial (18 euros + gastos), pasando después a 20 euros + gastos y finalmente a 25 euros + gastos. El año pasado también acudió al club por sorpresa en pleno apogeo ‘Lean On’.

El artista actúa, pues, en Barcelona después de haberlo hecho este fin de semana en Madrid como parte del Festival Utopía, y como Major Lazer estará en el FIB el próximo mes de julio. Entre sus últimas producciones está un tema en el último disco de Beyoncé, ‘Lemonade’, en concreto el single ‘Hold Up’ y el cierre antes de ‘Formation’ ‘All Night’, aunque lo realmente esperado es su nuevo sencillo junto a Justin Bieber y Mø, ‘Cold Water’, de publicación inminente.

Os dejamos con el fabuloso ‘Be Right There’ con Sleepy Tom, un tema que no arrasó en las listas como otros de Diplo/Major Lazer/Jack Ü (aunque llegó a ser top 8 en Reino Unido), pero que a lo tonto lleva más de 100 millones de reproducciones en Spotify.

Tame Impala, Bon Iver y Katy Perry, hackeados en Twitter

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Tame Impala no han sido solo noticia en los últimos días por haber dividido con su concierto en Primavera Sound. El grupo ha sido hackeado, al igual que otros artistas como Bon Iver, Mark Zuckerberg, Katy Perry o Keith Richards. Durante horas, hasta que fueron borrados, sus cuentas de Twitter albergaron mensajes que incluían amenazas de bomba en aviones, comentarios racistas y despreciativos hacia Muhammad Ali tras su muerte.

El caso de Tame Impala es destacado por la prensa porque daba verdadero miedo. Uno de los tuits en la cuenta de Tame Impala indicaba que una bomba iba a explotar en 30 minutos en uno de los aviones de Jet Blue. El grupo autor de ‘Currents‘, disco que muy merecidamente les ha situado en la primera plana del mundo musical, ha preferido no comentar el tema.

La cuenta de Bon Iver pasó a llamarse “tengo cáncer de pierna”. Bon Iver recuperó enseguida su cuenta y sí pidió disculpas a todo el mundo por la confusión.

La noticia se ha producido unos días después de que la cuenta de Katy Perry también fuera hackeada, aunque en este caso con otros propósitos: fingir que era amiga de su enemiga Taylor Swift y subir a la red una de sus maquetas, ‘Witness’, que desde entonces circula por la red.

Ladyhawke / Wild Things

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ladyhawkeLadyhawke ha hecho lo que hay que hacer cuando las cosas no van bien: borrón y cuenta nueva. Y las cosas iban bastante regular: su segundo disco ‘Anxiety‘ no había repetido ni de lejos el impacto que habían tenido en el mundo synth-pop los singles del primero, ‘Paris Is Burning’ y ‘My Delirium’, ambos como salidos de una banda sonora de los 80.

Cuenta Ladyhawke que el material que tenía para rellenar este tercer álbum era «más oscuro» y «no la representaba». Por eso lo ha desechado, y a juzgar por lo escuchado en ‘Wild Things’ ha hecho lo correcto: el single ‘A Love Song’, una canción de 10 sobre 10, suena tan fresco que parece el hit de una debutante «one hit wonder», y nos confirma que Phillipa Brown ya no es ni lo uno ni lo otro. El resto del disco está casi, casi a la altura.

Hay baches en el camino. ‘Let It Roll’ está un poco por debajo de la media y ‘Golden Girl’ suena un poco facilona, casi cercana a las melodías tontunas de la radiofórmula -de Avicii a Kygo, etcétera-, pero predominan estribillos tan luminosos como el de la propia ‘Wild Things’, elevando un tema que parecía que iba a ser mucho más tranquilo e introspectivo; el de ‘Money to Burn’, puro «girl group»; o el de la final ‘Dangerous’, ligeramente influida por David Byrne. ‘The River’, con cierta influencia africanista, parece un estribillo al completo, llena de ganchos.

Quizá la producción de mano de Tommy English, a menudo inspirada en el catálogo de OMD o Human League, y las letras sean demasiado sencillas, carentes de sorpresa, pero aquellos amantes del pop hedonista que observen con terror cómo los discos de pop son cada vez más serios, rarunos y/o intensos (pienso en Beyoncé, Róisín Murphy), disfrutarán de lo lindo con esta poco más de media hora de diversión en la que desde luego no cabe ni una balada. Más bien, el espíritu y la vigencia de ‘Girls Just Wanna Have Fun’.

Calificación: 7,8/10
Lo mejor: ‘A Love Song’, ‘The River’, ‘Wild Things’
Te gustará si te gustan: La Roux, Cyndi Lauper, OMD
Escúchalo: Spotify
Cómpralo: Amazon.

‘Into You’, el importante calentón de Ariana Grande

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ariana-grande-into-youLos usuarios de JENESAISPOP habéis votado como número 1 de nuestro top semanal por segunda semana consecutiva el último single de Ariana Grande, ‘Into You’, uno de los que presenta su notable tercer álbum, ‘Dangerous Woman‘.

Si Ariana está promocionando este álbum con un look más agresivo, enfundada en un traje de gatita de látex, ‘Into You’ es la canción que mejor acompaña esa ya icónica imagen. Mientras la música huye del R&B para entregarse a las pistas de baile casi electro, la letra presenta a la artista con un calentón importante: «menos hablar y más tocarme», indica claramente, mientras el pre-estribillo no puede ser más explícito, dejando claro 1) que la cantante está a tope y 2) que prefiere que sea su chico quien dé el primer paso («Oh baby, look what you started / The temperature’s rising in here / Is this gonna happen? / Been waiting and waiting for you to make a move / Before I make a move».

Se piensa que esta suerte de «Me gustas mucho» estadounidense está dedicado a su novio y bailarín Ricky Alvarez, si bien Grande se está cuidando mucho de dar detalles sobre su vida privada. El tema ha sido compuesto por Max Martin, Ilya Salmanzadeh, Savan Kotecha, Alexander Kronlund y la propia Ariana Grande. La letra es corta, de hecho la segunda estrofa casi no existe (son 3 frases), pero hay tiempo para que quepan guiños voluntarios o involuntarios a su admirada Mariah Carey, pues se les ha colado un «touch my body» que sólo puede hacernos pensar en Mimi, así como un «scandalous» (una palabra de uso no tan común) que sólo puede hacernos pensar en el tema así llamado de Mis-Teeq, tan lleno de tensión, pero muy distinto al de Ari.

Max Martin no necesita ninguna presentación después de acumular más hits que ningún otro productor vivo o muerto, de ‘I Kissed A Girl’ de Katy Perry a varios de la última Taylor Swift (ha estado en 22 números 1 del Billboard Hot 100), ¿pero quiénes son los demás? El sueco Ilya Salmanzadeh, que co-produce junto a Max Martin, ya había trabajado con Ariana en ‘Problem’ y ‘Bang Bang’ (el tema de Grande con Jessie J y Nicki Minaj) y también podemos encontrarle en los créditos de ‘Bad Blood’ de Taylor Swift, ‘Love Me Like You Do’ de Ellie Goulding o ‘First Love’ de Jennifer Lopez, entre otras decenas.

Savan Kotecha también había colaborado en Ariana Grande en varios temas como ‘Focus’, ‘Problem’ o ‘Break Free’ y también lo ha hecho con Britney (‘I Wanna Go’, ‘If U Seek Amy’), Christina Aguilera (‘Your Body’), Ellie Goulding (‘Love Me Like You Do’, ‘On My Mind’), The Weeknd (‘Can’t Feel My Face’, también su canción con Ariana), Westlife (‘Amazing’), One Direction (‘Live While We’re Young’) o Madonna (‘Devil Pray’). Finalmente, Alexander Kronlund aparece también en singles de Britney como ‘If U Seek Amy’ o en el álbum ‘Bring Ya To the Brink‘ -de marcado carácter electro- de Cyndi Lauper. Si por casualidad ‘If U Seek Amy’ es una de tus canciones favoritas de Britney, ‘Your Body’ de Aguilera e ‘Into You’ de Ariana… es posible que acabes de atar un par de cabos.

Curiosamente, aunque este es el primer top 1 de Ariana Grande en nuestra humilde lista semanal, no está siendo de momento un éxito mundial. Ahogado por el sencillo anterior, ‘Dangerous Woman’, el single se ha quedado de momento en el puesto 44 de Reino Unido y en el puesto 48 de Estados Unidos. Similares resultados se han dado en Francia (#64) o Alemania (#56).

Quizá el estreno de su vídeo, dirigido por Hannah Lux David y con la participación del modelo salido de American Next Top Model Don Benjamin, anime algo el asunto poco a poco: lleva 34 millones de reproducciones en unos 10 días y el tema ha escalado alguna posición en el Billboard Hot 100.

Hannah Lux Davis, que ya había dirigido a Grande en ‘Focus’, ‘Love Me Harder’ o ‘Bang Bang’ (entre otras decenas de vídeos como ‘Hey Mama’ de Guetta con Nicki Minaj o ‘The Night Is Still Young’ de esta), parece algo gafada: también se ha encargado de ‘Me Too’ de Meghan Trainor. ¿Demasiado ‘We Found Love’, quizá?

Iggy Pop, un luchador más en el vídeo de su canción favorita

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ruthbellLa elegante web Nowness es quien estrena el nuevo vídeo de Iggy Pop, correspondiente a una de las canciones incluidas en el notable álbum que ha sacado este año, ‘Post Pop Depression‘. No se trata de una canción cualquiera, sino la que Iggy Pop sitúa como su favorita, ‘American Valhalla’, y Jamie-James Medina es quien se ha encargado de dirigir el videoclip.

Jamie-James cuenta que es un gran fan de Iggy Pop y que cuando escuchó esta canción, se acordó del clásico combate de boxeo entre Dick Tiger y Gene Fullmer, que tuvo lugar en Nigeria en 1963 y que se recuerda en una pantalla de este videoclip, junto a imágenes de Iggy Pop interpretando el tema y delante de la modelo Ruth Bell.

El asunto termina de cobrar sentido cuando Jamie-James recalca la historia que encierra la voz de Iggy o cómo las letras del último disco le muestran «cómo un luchador, un superviviente o el último hombre en pie». Iggy Pop, que además recuerda haber visto el combate de boxeo, repite al final la frase «I am nothing but my name». ‘Post Pop Depression’ habla en gran medida sobre la fama o la pérdida de la misma y el reconocimiento.

Abierto el plazo para votar por los 30 semifinalistas de Budweiser_emerge

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gangesHoy Low Festival anuncia a las 30 bandas noveles semifinalistas que optan a tocar en el festival, que se celebra el próximo mes de julio en Benidorm. La banda ganadora del certamen inaugurará el Escenario Budweiser de Low Festival 2016 y grabará un EP en un estudio profesional. El conjunto ganador verá publicado su EP en las plataformas digitales de manera gratuita y recibiendo el 100% de sus royalties, gracias a la colaboración de la distribuidora digital independiente La Cupula Music. Como premio por la participación, todas las bandas semifinalistas podrán participar en un álbum recopilatorio con uno de sus temas. El plazo de votación popular se abre desde hoy hasta el 24 de junio en esta web. El público podrá elegir a 5 finalistas de los cuales un jurado especializado elegirá al ganador.

JENESAISPOP ha formado parte del jurado y os anticipamos que hay bastante descubrimiento. La lista de bandas semifinalistas queda así: Lucia Scansetti, Celéstica, Bous, La Bella Homicida, Born, Bilo, Ojo Último, Dinamita Brother, Muy Jefe, Foo, Monono, Ayoho, Los Deformes, Ganges, Testarosa, No Crafts, Camellos, Briótica, Velcoro, Nueva Internacional, Rueda, Penny Necklace, Samu Del Río, The Wheels, Jaguars, Conttra, Bastante, Retirada!, Sightole y Joe Pask & The Smoking Barrels. Próximamente volveremos sobre algunos de estos artistas. También podéis opinar sobre ellos en nuestros foros y ganar un abono para el festival.

Abba se reúnen para interpretar ‘The Way Old Friends Do’

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abbaAbba son famosos por haber rechazado 1000 millones de euros por una gira de reunión. El mundo tuvo que conformarse con Mamma Mia y otros premios de consolación. Pero la banda tiene el humor, o el respeto, o las ganas necesarios para reunirse de vez en cuando para la inauguración de un museo (aunque faltó Agnetha) o para la inauguración de un restaurante, y anoche fue una de esas noches en que se juntaron los astros.

Sucedió en Estocolmo, ¿dónde si no? Agnetha Fältskog, Anni-Frid Lyngstand, Björn Ulvaeus y Benny Andersson acudían a una fiesta privada en la que se celebraban los 50 años de la primera reunión de los autores Björn y Benny y llegaron a actuar juntos. Según la prensa local, en concreto el medio Expressen, Agnetha y Anni-Frid llegaron a interpretar un tema de Abba, ‘The Way Old Friends Do’ (el periódico se refiere a ella como ‘You & I’, pues esa es la primera línea de las estrofas de su letra). Hacia el final, se les unieron los chicos como se puede apreciar en las fotografías filtradas del evento.

Algunas fotos del encuentro están siendo borradas de Instagram, mientras que un vídeo del momento musical todavía no ha trascendido.

‘The Way Old Friends Do’ no es una de las canciones más conocidas de Abba. No fue un single del disco en que se incluía, ‘Super Trouper’, pero sí fue escogida para cerrar en directo este, el que sería su penúltimo álbum. Nunca hubo versión de estudio. Entre los sencillos de aquel álbum de 1980 estarían la famosa ‘The Winner Takes It All’ y la propia ‘Super Trouper’. Después, sólo sacarían un largo más, ‘The Visitors’, editándose en 1981. Abba se separaron en 1982.

ABBA. #björnobenny #b&b50 #thankyouforthemusic

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El himno latino del Partido Popular: «Estuvimos dudando entre el reggaeton y el merengue»

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moragas latinoEl Partido Popular ha presentado esta mañana su campaña para las próximas Elecciones Generales del 26 de junio y, además de su eslogan de campaña («A favor»), Jorge Moragas ha cerrado su intervención presentando la nueva versión del himno del Partido Popular, que ha presentado como una «versión latina». «Estuvimos dudando entre reggaeton o merengue, pero finalmente nos quedamos con el merengue». Dentro música, y atención a las caras de las compañeras de la sala de prensa: algunas escuchan atentas, analizando al detalle; otras, no saben dónde meterse; las más, se parten la «ojarasca» descaradamente.

Ante esto, se generan múltiples preguntas: ¿Buscan desesperadamente la canción del verano? ¿Cuántas pilas alcalinas habrá consumido el teclado empleado para crear esta perla? ¿Veremos a Mariano bailando salsa en campaña? ¿Es esto una huida hacia adelante tras el fracaso del hipster? ¿Qué opina de todo esto Andrea Levy, dada su querencia por el indie (en el vídeo la vemos ladear la cabeza sospechosamente)? ¿Les acusará Víctor Lenore de clasismo por despreciar el reggaeton? ¿Cómo de aliviado estará Miqui Puig al saber que no se han acordado de la existencia de esta canción? ¿Estará Miquel Iceta pensando en la oportunidad perdida? ¿Sonaría esta música en el bar de Ciudadanos? ¿Se atrevería Podemos con La Mafia del Amor?

Maria Rodés ultima el crowdfunding para su nuevo EP

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mariarodesHace ya varias semanas que la cantautora experimental Maria Rodés, inició un crowdfunding a través de Verkami con la intención de poder finalizar la grabación, producción y masterización de un nuevo EP. Se tratará de un disco de 3 canciones titulado ‘Creo que no soy yo’, que «nacen en una etapa de transición. Un momento de cambio que implica soltar lastre para abrirse a nuevos caminos vitales y artísticos». La producción corre a cargo del codiciado Raül Fernández, Refree, que últimamente ha estado produciendo el nuevo disco de Lee Ranaldo de Sonic Youth, por ejemplo. La fecha de culminación del crowdfunding, aún no completado, expira el próximo día 10 de junio, y entre sus recompensas, dado que no existirá edición física del disco, ofrece manuscritos de las letras, entradas para conciertos, copias firmadas de sus anteriores álbumes, ejemplares dedicados de ‘Duermevela‘ (el estupendo libro que publicó hace un año), la grabación exclusiva de tu canción favorita y hasta un concierto acústico privado.

Maria Rodés se ha ido haciendo un nombre en la escena musical estatal gracias a discos fantásticos como ‘Una forma de hablar’ y ‘Sueño triangular‘, en los que transgredía los tópicos del rollo cantautor-con-guitarra-acústica tanto en fondo como en forma. Su último largo, ‘Maria canta copla‘, era algo más que un disco de versiones. En él, Rodés llevaba a nuevos lugares ese género lírico antes despreciado (cuando no desconocido) por los más jóvenes, y por eso fue elegido por esta web como uno de los mejores de 2014. No en vano, el mismísimo David Byrne seleccionó a Maria entre los artistas que actuaron en la pasada edición del Festival Meltdown, que el ex-Talking Heads comisionaba. Os dejamos con algunos clips que la joven artista ha ido mostrando para promocionar el crowdfunding, con algunos teasers de las nuevas canciones, en los que ya intuimos una dirección sonora diferente.

Lluvia Rojo se desnuda en Interviú «por los animales»

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lluvia-rojoDespués de la campaná que dio Chenoa la pasada semana, a quien encontramos en la portada de la revista Interviú es a la también cantante y actriz Lluvia Rojo. Al igual que sucedía con la cantante surgida de ‘Operación Triunfo’, la actriz conocida por su papel de Pili, la peluquera, en la serie ‘Cuéntame’ (cuya continuidad en TVE está en entredicho) ha sido elegida por el semanal porque, como la revista, este año también cumple 40 años. En la entrevista que acompaña sus fotografías, Lluvia asegura que ha elegido una estética próxima a la de Brigitte Bardot en los 70 porque, aunque no comparte su ideología, comparte con ella su compromiso en la defensa de los animales, y pide que los lectores sepan que hace este reportaje «por los animales». En la declaración destacada de portada podemos leer «Los toros tienen los días contados».

Recordemos que, además de por su carrera como actriz, Rojo también fue conocida como cantante de un grupo de rock independiente. Lideró No Band For Lluvia, grupo con el que editó un único álbum en 2011, ‘Dead End‘, a través del sello Subterfuge, y del que no se han tenido muchas noticias desde 2012, a excepción de una polémica surgida en Twitter entre Lluvia y Guille Mostaza, en la que el componente de Ellos y Mostaza Gálvez, la acusaba de querer demandarle por reclamarle el pago de sus servicios como teclista de la banda. Su tema más conocido fue este ‘People’.

El timo del premio a Artista revelación de los Grammy

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meghanMeghan Trainor no está superando las expectativas de su premio Grammy a Artista revelación. Tras firmar una de las tres canciones más exitosas de 2015, ‘All About that Bass’, y de superar la maldición del one-hit-wonder con éxitos posteriores como ‘Lips Are Movin’ o ‘Like I’m Gonna Lose You’ con John Legend, el nuevo disco de la artista, ‘Thank You’, se las está viendo canutas para vender la mitad de lo que vendió su álbum debut, ‘Title’, tanto en sus mercados principales, los de Estados Unidos y Reino Unido, como en los del resto del mundo. En Estados Unidos se mantiene… pero a la baja, mientras lo de Reino Unido es mucho peor: ha pasado del top 5 al top 25 en solo una semana. ¿Artista revelación o timo desde el principio?

Muchas y muchos cuestionamos la recepción de este premio por Trainor el pasado mes de febrero, especialmente por la presencia entre los artistas nominados de Courtney Barnett, autora de uno de los mejores discos del año pasado, ‘Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit‘. Tampoco había demasiada competencia entre ambas. ¿Cuántas posibilidades tenían de recoger el premio Tori Kelly, Sam Hunt y James Bay? Al menos, Trainor era un producto comercial exitoso en todo el mundo, mientras Barnett lo era en cuanto a crítica. El asunto se debatía entre las dos.

En la mayoría de los casos, sin lugar a dudas, los Grammy han acertado en sus premiados a Artista revelación. No contamos a Michael Jackson, por ejemplo, porque no era artista nuevo cuando editó ‘Off the Wall’, pero sí a los Beatles, que recogieron el premio un año después de llegar a Estados Unidos, en 1965, mientras grandes iconos de la música popular como Tom Jones, Carpenters, Sade, Mariah Carey, Amy Winehouse (nominada contra Taylor Swift) o Adele lo hicieron en sus respectivos años. Costaría encontrar a alguien que no los conozca en la actualidad, como es el caso también de artistas revelación de cumbres profesionales más breves como Culture Club, Lauryn Hill o Norah Jones.

Los desaciertos de esta distinción, sin embargo, son numerosos. De hecho, existe una teoría, recogida por la misma Wikipedia, que asegura que ganar el Grammy a Artista revelación puede llegar a ser una maldición. Y no hablamos del caso de Milli Vanilli, que ganaron el premio en 1990 para luego retirársele tras descubrirse que el grupo era una farsa (competían, por cierto, contra Indigo Girls y Neneh Cherry), sino de una serie de artistas que lo recogieron porque prometían mucho, mucho, pero que terminaron quedándose en nada. Un ejemplo, Hootie and the Blowfish, que le arrebataron el premio a Alanis Morissette. ¿Hootiequé?

Por lejanía en el tiempo, se entiende que en los 60 ganaran el premio iconos locales que en España no nos suenan de nada, como Bob Newhart o el guapo de Robert Goulet. La cosa se pone cuestionable, sobre todo, a partir de los 70, cuando encontramos entre los premiados a one-hit-wonders del estilo de Starland Vocal Band, Debbie Boone y A Taste of Honey. Un punto para quien recuerde las caras de estas personas sin pensar y para quien recuerde al vuelo los éxitos que les hicieron famosas. Sí, ‘Light Up My Life’ te sonará al instante en cuanto te la pongas, ¿pero qué ha hecho Debbie Boone después? Aparte de discos de villancicos, claro…

Tampoco hay que remontarse a los one-hit-wonders de la lista para destapar lo cuestionable de este premio. Muchas promesas no lo fueron después de todo, como Arrested Development, ya totalmente olvidados, o Evanescence, que lo vendieron todo de ‘Fallen’ para, 10 años más tarde, lo mismo. Es lo que tiene sacar tres discos en 10 años. Tampoco han ido tan bien las cosas para Toni Braxton o Christina Aguilera: todos las conocemos pero sus carreras comerciales solo han ido en descenso. Cuesta creer que la segunda, en 2000, fuera la misma que ahora hace carrera de jueza en la tele o conciertos gratis en Marruecos. ¡Vaya ojo, Grammys!

Una buena manera de medir los aciertos de este premio es ver qué artistas nuevos del momento fueron nominados y cuáles no. En los 80, nadie cuestionará que Cyndi Lauper, Sade o Tracy Chapman merecieran el premio, aunque sí que lo ganara Jody Watley, a quien nadie recuerda ya, pero es que ni Madonna ni Prince ni U2 ni Bruce Springsteen ni Whitney Houston fueron posibles artistas revelación para los Grammy en los 80. Sí lo fueron, por ejemplo, Swing Out Sister, Nu Shooz y Timbuk3 (sí, estos grupos existieron). Por su parte, durante los 90 nadie pensó en que Radiohead, Björk (que venía de varias bandas pero lograba verdadero éxito internacional en 1993) o Nirvana pudieran ser una revelación. Comparados con LeAnn Rimes ahora, galardonada con esta distinción en 1997, está claro quién se terminó llevando el gato al agua.

El caso de Trainor es curioso. La cantante se hizo con el premio por el éxito de sus singles y su álbum debut, ‘Title’, que alcanzaba 1 millón de copias vendidas en mayo de 2015. Sin embargo, no se puede decir que la reinvención pop Trainor en ‘Thank You’ tenga mucho que ver con la promesa del blue-eyed soul que los Grammy advirtió al principio de su carrera, algo a lo que el público parece haber respondido pasando menos por caja. Igual tendrían que haber esperado a su sexto disco como hicieron cuando le dieron el premio a Shelby Lynne en 2001? Espera, ¿quién? ¡Si es que salen desaciertos de las piedras!

Najwa comparte ‘Muhammad Ali’

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najwamuhammedCon motivo de la muerte de Muhammad Ali, Najwa ha compartido en las redes sociales un nuevo tema así llamado, ‘Muhammad Ali (Like a Fly)’. El boxeador, uno de los deportistas más importantes del siglo XX, ha muerto este viernes en un hospital en Phoenix (Arizona) a los 74 años. Llevaba 32 años luchando contra la enfermedad de Parkinson.

El tema ha sido compuesto y arreglado por Najwa junto al bajista Matías Eisen (ya habían trabajado juntos, y este lo ha hecho con otros artistas, de Dani Martín a La Sonrisa de Julia) e incluye la participación de Aqeel. Najwa es de origen jordano (su nombre significa «éxtasis» en árabe) y conocida fue la vinculación de Muhammad Ali con Nación del Islam.

Najwa es actualmente protagonista de ‘Vis a vis‘, la gran apuesta en cuanto a thriller (en este caso carcelario) de Antena 3. La serie ha bajado de audiencia en esta segunda temporada aunque se mantiene -por poco- por encima de la media de la cadena, actualmente un 13% de share. Por otro lado, la cantante está presentando este año en directo las canciones de su último disco junto a Carlos Jean, ‘Bonzo‘, siendo una de sus últimas paradas las Fiestas de San Isidro de Madrid.

Sábado en Primavera Sound 2016: PJ Harvey impresiona, Sigur Rós no tanto

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pj harveyRepasamos la jornada de sábado en Primavera Sound 2016, con los platos fuertes de PJ Harvey, Brian Wilson, Deerhunter y Sigur Rós, que tocaron uno tras otro repartiéndose los escenarios principales, los de Heineken y H&M, así como los conciertos de Chairlfit, Los Chichos o Ty Segall, entre otros.

Como demuestra el reciente ‘Life of Pause’, Jack Tatum ya ha desechado del todo aquel shoegaze de los inicios de su proyecto Wild Nothing. Ha limpiado su sonido hacia guitarras más cristalinas, remitiendo de nuevo a los 80, pero no a los de My Bloody Valentine sino a los de Lloyd Cole & The Commotions u Orange Juice. Con una estupenda banda, Tatum lógicamente centró el repertorio en su último álbum (¿cómo es posible que obviara ‘Reichpop’, su canción más destacada?), si bien recuperó las preciosas ‘Shadow’ y ‘Nocturne’ del álbum que titula esta última y que no desentonaron para nada en un concierto encantador, perfecto para comenzar la tarde. Y es que, más allá del sonido que use en sus producciones, lo importante de Wild Nothing siempre fueron las canciones. Raúl Guillén.

De la tarde destaco dos actuaciones, la de Boredoms, que presentaron su rock dadaísta en el escenario Primavera, totalmente entregados y arrolladores, y U.S. Girls, cuya actuación tuvo sus más y sus menos. La cantante es un gusto adquirido, desde luego. Para quien no la conociera debió parecerle un cuadro verla cantar por encima de bases programadas como si estuviera en un karaoke, y lo cierto es que, más allá de eso, en los conciertos de Meghan Remy no hay mucha acción. Quizá su objetivo sea concentrarse en las letras, pero claro, naturalmente por aquí no se la entiende igual de bien que en América. En cualquier caso, Remy, ataviada con un mono beige y un pañuelo que cubría la totalidad de su cabello, presentó su recomendable último álbum, ‘Half Free’, con dignidad y sumergida en la interpretación de sus letras. ‘Damn That Valley’, ‘New Age Thriller’ y ‘Woman’s Work’ proporcionaron entretenimiento de calidad antes de los platos fuertes del cartel, aunque el público pareciera estar a otras cosas («¿no sabéis bailar en España?», preguntó Remy al público). Hacia el final de su show, la cantante protestó por haber acordado hacer publicidad a Adidas a cambio de un traje que nunca le llegó. «Deberíamos dejar de hacer cosas gratis para las grandes empresas», indicó antes de detallar la dirección de su casa en Ontario, Canadá, «a ver si me llega el traje». JB

Colas y carreras a primera hora de la tarde dieron su fruto: conseguí ticket para Bob Mould en el Hidden Stage. Él está en un estado de forma envidiable y, solo con la guitarra eléctrica, demostró un poderío abrumador. Las canciones las tenía perfectamente adaptadas para ese formato. Parecía que aún era más feliz de estar allí que nosotros, mientras nos arrollaba con su apisonadora. Las dos primeras en la frente: ‘Hoover Dam’ de Sugar y ‘Chartered Trips’ de Hüsker Dü, aunque le dedicó la misma energía y entrega a su nuevo disco ‘Patch the Sky’ y su obra en solitario. Pero claro, llega la traca final y tira a matar: ‘I Apologize’, ‘Hardly Getting Over It’ y ‘Makes No Sense At All’ de Hüsker Dü. Y encima tocó ‘If I Can’t Change Your Mind’. Sí, valió la pena correr. Mireia Pería

El show del californiano DâM Funk está a medio camino de ser un DJ-set y un directo. Damon Riddick domina el arte del funk suave y caliente, ya sea pinchando rarezas de R&B de los 80, introduciendo sus propias producciones y también demostrando que, aunque buena parte de su obra sea instrumental, es un consumado y elegante vocalista. Su voz hacía subir enteros una sesión que invitaba a bailar con cadencia dulce, mientras cantaba las canciones de su álbum del pasado año, ‘Invite The Light’. Si bien el momento más bonito llegó cuando invocó, a modo de homenaje, al maestro Prince: no solo le mencionó, sino que hizo sonar de forma consecutiva ‘D.M.S.R.’ y ’17 days’. La emoción de escuchar al Genio de Minneapolis sonando en el escenario Pitchfork frente al mar, en ese preciso instante, fue abrumadora. Raúl Guillén.

mypictr_380x225Cuesta asumir el hito que representa ver a Brian Wilson tocando ‘Pet Sounds’, la biblia del pop, frente a tus narices y en su orden original, pero ni siquiera el propio Wilson, sentado a su piano y derrochando un divertido sentido del humor, parece tomarse a sí mismo demasiado en serio. «Tengo un regalo para vosotros», expresó Wilson inmediatamente antes de tocar la instrumental ‘Let’s Go for Awhile’. «Una canción… ¡sin voces!», espetó. «¡Ni una!» Lo encantador de su personalidad acompañó la belleza atemporal de este disco, del que destacaron, como no podría ser de otra manera, el inicio con ‘Wouldn’t It Be Nice’, la melancolía de ‘Don’t Talk (Put Your Hand On My Shoulders)’ o la grandeza de una ‘God Only Knows’ que, hilarantemente, sonó mientras un globo de Dora la Exploradora volaba por el cielo hacia el infinito. Dios sabe dónde andará ese globo ahora.

Pero ‘Pet Sounds’ dura cerca de media hora. ¿Cómo hacer uso del tiempo sobrante? Tocando los clásicos. No creo que el propio Wilson conciba un concierto suyo sin que suenen ‘Good Vibrations’, ‘Surfer Girl’ o ‘Surfin’ in the USA’, como tampoco creo que lo conciba su público, que se sabe los giros melódicos de Wilson de memoria, casi más que las letras. También cayeron ‘Help Me, Rhonda’ y mi canción favorita de The Beach Boys, ‘Don’t Worry Baby’. Francamente, no se pudo pedir nada más de este concierto. JB

mypictr_380x225 (1)Como todo el mundo, Bradford Cox tenía ganas ayer de ver a PJ Harvey. «No la veo desde 1995», aseguró. Pero ahora era su momento, el de Deerhunter, que actuó en el escenario H&M como lo hiciera hace dos días Tame Impala o después lo haría Sigur Rós, lo que nos da una idea de la dimensión de su popularidad (un poco como pasó con Beirut, que también actuó en H&M). El grupo presentó ‘Fading Frontier’, del que recuperó los hits, esto es, ‘Breaker’, ‘Living My Life’ en una curiosa versión disco, y la exuberante ‘Snakeskin’, así como una ‘Duplex Planet’ que sonó incluso mejor que en el álbum. El setlist fue bueno, no faltaron ni ‘Agoraphobia’ ni ‘Desire Lines’ ni ‘Helicopter’, si bien un poco raro por momentos (de ‘Monomania’ no sonaron precisamente las mejores canciones… ¿qué fue de ‘Back to the Middle’?). Por cierto, Cox tuvo el detalle de elogiar el festival, del que destacó la «integridad que ha mantenido a lo largo de los años». Con bandas como la suya programadas en su cartel, normal. JB

Aunque era evidente que había parte del público que iba con más ganas de mofarse de Los Chichos que de disfrutar de ellos con honestidad, lo cierto es que estoy bastante seguro de que, con su actitud campechana y su colección de hits (en un set tan corto, que diría que prolongaron echándole morro al asunto), lograron ganarse a absolutamente todo el que congregaron. Con cero pose y artificio y una banda joven y muy poblada, fueron desgranando unos míticos ‘Ilusiones’, ‘Amor de compra y venta’, ‘Mujer Cruel’, ‘Ni tú, ni yo’, ‘Amor y ruleta’, ‘Quiero ser libre’ o ‘El vaquilla’, dignificando la rumba-funk que abanderaron a finales de los 70 y primeros 80. Los hermanos Emilio y Julio González Gabarre, apoyados sobre todo en Emilio González Jr., hicieron olvidar que el sonido no era perfecto y que sus capacidades interpretativas no son ya las de antes dada su avanzada edad y su antiguo tren de vida. Tienen más tablas que todo el resto del festival junto, y supieron embaucar al personal con encanto y gracia, haciéndonos empatizar con sus historias de celos, presidio, tríos amorosos y niños que lloran a su mama (sic). El ‘Ni más ni menos’ final es ya, sin duda, historia del pop español y, por supuesto, de este festival. Raúl Guillén

Manel fue el único grupo nacional en tocar en uno de los escenarios grandes. Y, como luego los Chichos, fue uno de esos conciertos en que no se detectaba presencia extranjera (al menos en mi zona). Lo que sí se veía, en las primeras filas, era un montón de gente con ganazas de cantar los temas de ‘Jo Competeixo’. A pesar de un inicio un tanto accidentado (el sintetizador de Martí no sonaba), completaron un set centrado en su último disco. Y sonaron eléctricos y contundentes, desde la primera, ‘Les Cosines’. Como grandes momentos, el discurso loco de ‘Jo Competeixo’, la celebración de ‘La serotonina’ o las concesiones a la obra anterior, recibidas como clásicos: alegría desatada en ‘Boomerang’, ‘Ai Dolors’ y el final más eufórico y enérgico posible, con ‘Benvolgut’, ‘Teresa Rampell’ y ‘Sabotatge’. Mireia Pería

Captura de pantalla 2016-06-05 a las 13.48.14PJ Harvey no hace esperar a su público y aparece en el escenario Heineken, saxofón en mano, junto a su banda como una integrante más. Acompañan su llegada unos ritmos de marcha militar, los de ‘Chain of Keys’, que disponen el ambiente perfecto para el concierto de la inglesa, solemne pero entretenido. Harvey presenta ‘The Hope Six Demolition Project’ apoyada por un sonido inmejorable (por lo menos, desde mi zona) y metida en papel, sin apenas esbozar sonrisa, para transmitir la oscuridad de sus letras en crítica a la incompetencia del gobierno, la guerra o el capitalismo voraz. Son himnos los que sonaron anoche, no solo canciones, pero algunos destacaron más que otros, concretamente los pertenecientes a su anterior disco, ‘Let England Shake’, del que Harvey recuperó solo tres temas, ‘Let England Shake’, ‘The Words that Maketh Murder’ y ‘The Glorious Land’. Estas tres canciones deslumbraron frente a las nuevas, por muy común que suene decirlo, y eso que solo fueron tres. Mientras, a mi espalda había quien pedía clásicos. Sonaron ’50 ft Queenie’, desbordante de energía, y las escalofriantes ‘Down By the Water’ y ‘To Bring You My Love’, pero mi momento favorito, quizá de todo el concierto, fue ‘When Under Ether’, que sonó acompañada, no de un piano, sino de una cruda guitarra eléctrica. Un precioso momento de especial belleza e intimismo entre tanta espectacularidad. ¿Para cuándo una gira acústica, Polly? JB

mypictr_380x225 (2)El de Chairlift fue un bolo prácticamente perfecto; por ubicación (el escenario Pitchfork), sonido diáfano, repertorio… y cantante. Caroline Polacheck ha sido la mejor front-woman del festival (aparte de clásicos de solvencia contrastada como Brett Anderson o PJ Harvey). De blanco, elegante y, a la vez, cálida y cercana. Una voz maravillosa y una ejecución entregada, ágil y expresiva, que otorgaron una nueva dimensión -más física- a su música, con un ojo puesto en los ochenta más sofisticados (Sade o Prefab Sprout) y otro en la pista de baile. Les acompañaba un batería y un saxo que además ayudaba a dar a sus temas una adecuada atmósfera de exquisitez y los propulsó desde el principio, nada más empezar con ‘Look Up’. A eso hay que sumarle un ‘Romeo’ que ganó aún más enteros, un público entregadísimo que jaleó temas como la pretérita ‘Bruises’, hasta cerrar con un ‘Ch-Ching’, recibido como el gran hit que es. Mireia Pería

Quedó claro que, aunque de momento no haya noticias de nuevo disco, los islandeses Sigur Rós no han estado tampoco parados o expectantes. Por el momento, han dispuesto un espectáculo visual alucinante para este nuevo tour europeo que ayer comenzaba con su concierto en Primavera Sound. El trío islandés se apoya en un intrincado montaje visual con infinidad de recursos y alternativas que les permite disponer de una ambientación para cada canción, dejando casi en todo momento estupefacto. Sólo por eso vale la pena presenciar, al menos, parte de su show. En el plano musical, seleccionan algunas perlas de todos sus álbumes, desde una ‘Starálfur’ de la que osaron deshacerse a la segunda de cambio a una ‘Untitled #8 (Popplagið)’ con la que cerraron. Sigur Rós se esmeran por ir construyendo sólidas estructuras musicales, análogas a las que soportan la iluminación de escena, que en ocasiones explotan en mil pedazos y, en otras, se sostienen elevadas para desaparecer. En ese trance, el público asistía interesado, pero a menudo ese desarrollo de las canciones se demoraba y hacía perder interés. Por una parte, aunque en formato trío de bajo, batería y guitarra (con el consabido uso del arco de cuerdas de Jónsi) suenen rocosos, quizá la hora y media de concierto acabe resultando excesivamente plana de recursos. Por otra, la inclusión de cortes tan celebrados como ‘Hoppípolla’ o singulares como ‘Gobbledigook’ hubiera permitido contar con cierto dinamismo. Al contrario, su selección se hizo monótona, como de un solo registro, y creo que acabó pesando en el interés del show a medida que pasaban los minutos, dejando que lo más excitante fuera ver el siguiente truco de iluminación. Raúl Guillén

mypictr_380x225 (3)Los cincuenta minutos de Julia Holter se me hicieron escasísimos. Claro que, con su talento y esas canciones, ¿cómo no se iba a hacer corto? Parapetada tras su teclado, jugueteando con un pañuelo rebelde que no hacía más que caerse de sus hombros, Julia estaba acompañada de una violinista que le hacía los coros (a la que se le oía bajo, aunque sospecho que fue deliberado), un contrabajo y la presencia, durante media actuación, del saxofonista de Chairlift. Un concierto la mar de sencillo, pero de puro deleite desde que abrió con ‘Silhouette’. Las canciones de ‘Have You In My Wilderness’ son las más accesibles de su carrera (‘Feel You’ alcanzó altura de mini-hit esa noche), pero también brilló esa pequeña locura barroca que es ‘In the Green Wild’. Y para rematar, un cierre con un ‘Sea Calls Me Home’ tan estratosférico que, por mí, lo podría haber estado repitiendo en bucle toda la noche. Mireia Pería

Lo de Ty Segall & The Muggers es de esas cosas que, a los que llevamos ya más de una década repitiendo en este festival, nos recuerdan por qué volvemos sin pensarlo mucho, año a año. El californiano, enfundado en un mono azul y con su típica y terrorífica máscara en ristre, arrasó a todos los niveles el escenario Primavera, sobre todo en cuanto a carisma. Respaldado por los espectaculares Muggers, que no olvidemos que incluyen en sus filas a ilustres como Mikal Cronin o King Tuff, su show es una apisonadora de rockandroll con algún ramalazo soul y no wave. Una especie de versión contemporánea de lo que en su día fueron los Stooges que enardeció a las primeras filas, que se dedicaron al pogo salvaje y duro, y dejó boquiabiertas a todas las demás. De tanto enardecer y lanzarse a su público, en uno de esos trances, un chico que bailaba en las primeras filas robó el micro de Ty y comenzó a usarlo con alaridos que, fueron tan del gusto del público y del propio grupo, que Segall acabó cediendo su puesto en escena al joven Mani (así se presentó), hasta que decidió regresar desde la primera fila donde observaba atento y rematar con ‘Finger’. Divertido a rabiar. Brutal. Inolvidable. Raúl Guillén

A altas horas de la noche, nada mejor que un concierto de Moderat para despejar cuerpo y alma. No fue difícil anoche dejarse llevar por las sísmicas producciones del dúo, que presentó su tercer disco y desplegó su artillería pesada apoyado por un sonido implacable, absolutamente espectacular, que nos hizo olvidar que el grupo actuaba al aire libre. Inmediatamente después a su actuación, Pantha du Prince presentaba su último disco, ‘The Triad’, en el escenario Ray Ban. Más bailoteo con el que muchas y muchos dieron terminada la noche y, por lo tanto, la temporada de Primavera Sound. Como siempre, qué bien se lo monta el festival para cerrar a lo grande… JB

Fotos: Eric Pàmies (Brian Wilson, Deerhunter, PJ Harvey), Dani Cantó (Chairlift), Xarlene (Julia Holter)

Maria Usbeck / Amparo

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mariausbeckCanciones que se debaten «entre la jungla y el mar», marimbas, timbales, bongos, «shakers», quenas (flautas andinas), xilófonos, grabaciones realizadas en Ecuador, Buenos Aires, Santiago, Barcelona, Lisboa, Costa Rica, Isla de Pascua, Florida y Brooklyn, una voz sensual que pronuncia «corasón» en lugar de «corazón» o directamente frases como «No queda ninguna duda / que tú eras la única desnuda»… De lo que no cabe ninguna duda es de que Maria Usbeck edita su debut ‘Amparo’ a tiempo de convertirse en el disco del verano.

¿Pueden y deben atender a él los que estos días están bailando como si no hubiera un mañana lo de «hasta que duelan loh pieh«? Quizá alguno podría sucumbir a los ritmos medio bailables de ‘Camino desolado’ o ‘Playa escondida’ o a las cadencias de atardecer playero de ‘Moai y yo’, todo un grower, pero este es un disco mucho más relajado, más bien el disco del verano para los que hayan disfrutado de los medios tiempos de Javiera Mena, las percusiones de Lykke Li, los temas más versátiles de Saint Etienne y el catálogo de Labrador. El sello sueco, cuyos Club 8 comenzaban editando en el español Siesta, es quien publica ahora esta delicia en castellano con algún guiño al catalán, al rapanui, al quechua o al bribri.

‘Amparo’ -segundo nombre de Maria- era más electrónico cuando Maria Usbeck lo escribió, algo que nos creemos tras echar un ojo a su banda anterior, Selebrities, pero después decidió que para su proyecto en solitario necesitaba un tratamiento más acústico, para lo que se reunió con Caroline Polachek de Chairlift, quien ha producido el álbum. Planteado como un regreso a las texturas de la niñez de Usbeck, que creció en Quito inmersa en «salsa, merengue, bachata y música andina», pero con el enriquecimiento que ha obtenido de sus viajes (atraída por la cultura alemana y americana decidió mudarse a América a los 17 años), el álbum es un compendio minimalista de todas sus influencias.

A lo largo de sus 40 minutos, desafortunadamente ‘Amparo’ tiene tiempo de caer en cierta languidez (‘Lapizlazul’, la innecesaria versión de Colourbox, ‘Tarántula’), y sin embargo también lo tiene de integrar de manera fabulosa estilos e idiomas. La Europa post-Eurovisión aborrece la violencia con la que algunas de sus canciones pasaban de una lengua a otra solo para captar público a la desesperada. Y Maria Usbeck lo consigue sin que te des cuenta en el mismo single ‘Moai y yo’ y en muchos otros puntos del álbum. Lo mejor es que lo mismo logra con los estilos, haciendo que un disco en el que caben cosas antagónicas como la nostalgia y la felicidad, el baile y la siesta, las ganas de verano y el recogimiento propio del invierno, suene unificado y hasta casi, casi plano.

Entre sus momentos álgidos, el final jazzy de ‘Ciudad desnuda’ («Ciudad desunda’ en Spotify), como propio de Destroyer, la evocación envolvente de ‘Una de tus ojos’, la sugerente ‘Llámame’ o el tímido dream pop de ‘Jungla inquieta’, que habla de mariposas que mueren junto al mar, y en la que un par de frases bastan para que una pequeña postal como esta parezca cargada de colores y matices.

Calificación: 7,4/10
Lo mejor: ‘Moai y yo’, ‘Llámame’, ‘Jungla inquieta’
Te gustará si: quieres que Jeanette sea la nueva cantante de Psapp
Escúchalo: Spotify
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Justin Bieber se apropia de ‘One Dance’ de Drake

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onedanceDado el evidente parecido de ‘One Dance’, el mayor éxito en todo el mundo ahora mismo (número 1 en Estados Unidos, número 1 en Reino Unido, número 2 en España, largo etcétera), con ‘Sorry’, uno de los últimos hits de Justin Bieber, esperábamos que triunfara algún tipo de mash-up, pero lo que ha pasado finalmente es que Bieber se ha decidido a cantar por encima de la misma base en lo que se ha presentado como ‘One Dance Remix’.

Ha sido el propio Drake quien ha dado a conocer el remix a través de un programa de Beats 1. También ha estrenado un par de temas propios: ‘4PM in Calabasas’ y una colaboración con Gucci Mane titulada ‘Back on Road’. Todo ello poco más de un mes después del lanzamiento de su disco ‘Views‘ que finalmente incluía hasta 20 pistas (que quizá deberían haber sido 12).

La versión de Drake, el rey del streaming mundial en este momento, consolida el perfil «cool» de Justin Bieber, que no ha dejado de crecer desde que el cantante colaborara con Jack Ü, el proyecto de Diplo y Skrillex. Su último disco, ‘Purpose‘, no ha conquistado especialmente a la crítica (63/100 en Metacritic), pero sí al público generalista: se acerca ya a los 5 millones de copias vendidas mientras su nuevo single ‘Company’ empieza a sonar en las emisoras de radio.

Viernes en Primavera Sound 2016: Radiohead decepcionan pese a ‘Creep’, gana la chulería de The Last Shadow Puppets

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imageLa segunda jornada grande en el Parc del Fòrum barcelonés se saldó, entre otras cosas, con un masivo concierto de Radiohead, polémico por su escaso sonido, las grandes canciones y la teatral chulería de The Last Shadow Puppets y un buen concierto, sin más, de Beach House.

Ben Watt nos debía un concierto después de causar baja en el PS de 2015. Acompañado por el ‘guitar hero’ Bernard Butler, su concierto fue aparentemente homogéneo, pero sufrió unos cambios de calidad extraños. A ratos no se oía bien (se acoplaba la batería y el contrabajo, se colaba el sonido de otros escenarios…), y a ratos el sonido era perfecto. Por momentos se hacía aburrido, pero en otros alcanzaba cotas muy altas: la exquisitez bossa de ‘Some Things Doesn’t Matter’ de su primer disco, una ‘Gradually’ contundente… hasta el final, en que se sucedieron un ‘Nathaniel’ en el que pareció quedarse sin voz con un ‘Fever Dream’ fantástico. Mireia Pería.

A pleno sol y en un formato de cuarteto, menos poblado de lo que hemos visto en otras ocasiones, Titus Andronicus sirvieron una buena, muy sólida ración de pub-punk, centrados en su repertorio más bullicioso (no faltaron ‘Fatal Flaw’, ‘Fired Up’ o ‘Dimed Out’), que hizo las delicias de unas primeras filas que poguearon sin parar. Estaba claro que Patrick Stickles había encendido el modo festival en su grupo, pero por si no quedaba claro, ahí quedó esa versión de ‘Blitzkrieg Bop’ que, para bien o para mal, fue lo más coreado de su buen show. Se echó de menos la profundidad que los teclados daban en la antigua formación e, incluso, un puntito más de garra, pero con la temperatura que debían sufrir sobre el H&M, no podría culparles. Raúl Guillén.

imageSavages sonaron rocosas, oscuras, precisas y duras, disponiendo un colchón de rock anguloso para que Jehnny Beth se postulara como una de las front-woman más poderosas del panorama, a medio camino de Patti Smith y Siouxsie. Desafiante, perversa, no paró de ir de un lado a otro del gran escenario Heineken, arengando al numerosísimo público que congregaron. Se entregó en numerosas ocasiones a los brazos de las primeras filas, entregando una de las estampas más inolvidables de esta edición: elevada, sujeta por las rodillas sobre un mar de manos. Poco importó que canciones afiladas y fieras como ‘Husbands’, ‘Adore’ o ‘T.I.W.Y.G.’ (una celebrada ‘The Answer’ fue excepción) estén algo lejos del tópico espíritu festivalero, pero no cabe duda de que convencieron a propios y ajenos. Se despidieron con una bárbara ‘Fuckers’ que supo a gloria. Raúl Guillén.

A sus 68 años, la cantautora turca Selda Bağcan es capaz de congregar en sus conciertos a tal variedad de generaciones que, por momento, te hace pensar si no se ha equivocado la gente de escenario. Que nombres modernos de la música como Dr. Dre o tUnE-yArDs la reivindiquen es solo una muestra de ello. Al igual que sus fans más veteranos, la juventud atiende a Bağcan orgullosa, maravillada por su digno porte, y baila sus canciones, que combinan las hermosas melodías de la guitarra turca con el rock psicodélico de su banda, Boom Pam, con gran júbilo. Y no solo hablo de la juventud turca presente ayer, sino a la local, que también le bailó a Selda todo y se deleitó con su despliegue de voz, especialmente en el bonito lamento acústico que precedió a sus canciones finales. ¿Qué demostró esto? Aparte de lo que mola la música turca, que más allá de Radioheads, PJ Harveys y compañía, la alternativa musical más exótica de Primavera Sound cuenta con más adeptas y adeptos de lo que pudiera parecer en un principio. Siempre está bien cambiar de aires. JB.

A Robert Forster me lo llevaría a casa para que me estuviera cantando todos los días. A diferencia de sus conciertos de enero, esta vez iba acompañado de banda y eso le hizo ganar (aún más) enteros. Él, como liberado de la carga de soportar todo el peso del concierto, pudo desplegar su encanto de frontman distinguido pero gracioso ante un público relativamente escaso (el factor Radiohead empezó a hacer mella) pero entregadísimo. Desde la inicial ‘Learn to Burn’ aquello fue memorable. No solo nos regaló temas de su último ‘Songs to Play’ (aunque se permitió el lujo de prescindir de enormidades como ‘Let Me Imagine You’), sino que nos regaló joyas de The Go-Betweens como ‘Born to a Family’ (maravillosa), ‘Surfer Magazines’, ‘Clouds’, una estupendísima ‘Spring Rain’… Adorable y encantador. Mireia Pería.

imagePrimavera Sound es un festival que tradicionalmente ha tratado bien a Zach Condon y su proyecto musical. Como Beach House, que actuarían más tarde, han ido subiendo en el escalafón, aumentando el tamaño de su escenario y su audiencia a cada edición en la que han participado. Sin embargo, en el caso de Beirut al menos, parece que todo tiene un techo. El grupo norteamericano, perfectamente engrasado, con la riqueza de los metales y la bonita y evocadora voz de Condon como principales enseñas, interpretó un repertorio en el que no faltaron sus mejores y más conocidos temas, dispuestos a darse un baño de masas. ‘Scenic World’, ‘Perth’, ‘Elephant Gun’ y ‘Santa Fe’ daban comienzo al show, enardeciendo y anticipando un delirio. Sin embargo, no fue tal. Primero, trazaron un set con demasiados temas (16 en una hora), algunos de ellos (‘The Peacock’, ‘The Akara’, ‘Fener’) monos pero sin la relevancia que requería la ocasión, que diluían las subidas de ‘Postcards From Italy’ o ‘No No No’. Y segundo, la distancia entre las tablas del H&M y el grueso del público era grande, difícil de salvar, evitando que el candor que Condon y los suyos transmiten en las distancias cortas llegara hasta nosotros. Una pena. Raúl Guillén.

La calidad de sonido no acompañó al concierto de Radiohead en el escenario Heineken. Se fue a ver a Tortoise. Expectativas de un gran concierto había, y me atrevería a decir que dos cuartas partes de la asistencia al festival de anoche se encontraba en ese momento esperando al grupo, pero los problemas de volumen eran evidentemente perceptibles desde cualquier situación, ya fuera desde primera fila como desde el escenario H&M, en frente, por lo que a Thom Yorke y compañía se hubieron de conformar con ofrecer un espectáculo la mitad de emocionante de lo que suelen ofrecer, y el público con verlo, que no sé cómo se vio desde las primeras filas, pero las caras de caballo desde atrás eran curiosas. Por suerte, el setlist fue, como viene siendo habitual en el grupo actualmente, impredecible: no había listado en setlist.fm que valiera seguir. La noticia, hito máximo, es que cayó ‘Creep’, con la que el grupo, agradecido por la calidez de su público, se despidió. Es la segunda vez en siete años que la banda la toca en un concierto (la primera fue hace unas semanas en París) y no hace falta decir lo emocionante que fue escuchar cantar a todo el mundo eso de «I am a creep / I am a weirdo / what the hell am I doing here? / I don’t belong here». ¿Cuántas generaciones se fundieron en una en ese momento en amor a Radiohead?

Antes de eso, el grupo empezó su set desgranando su último disco, ‘A Moon Shaped Pool’ -sin sorpresas con los setlists conocidos- y partió de ‘The National Anthem’ para su viaje de vuelta al pasado, del que también recuperaron ‘No Surprises’, ‘Karma Police’ o ‘Pyramid Song’. Las tres se vieron afectadas por el problema de volumen, realmente atroz, aunque no exento de algún ocasional destello de calidad, como en esa versión medio bailable que se marcó la banda de ‘Everything In Its Right Place’, o en la contundencia de las casi finales ‘2 + 2 = 5’ y ‘There There’. Pero no, los cabezas de cartel por excelencia de Primavera Sound 2016 no ofrecieron el mejor concierto del festival, aunque sí uno de los mejores repertorios oídos, pero eso ya se sabía. Menos lo de ‘Creep’, claro. JB.

Huí de la decepción del minúsculo sonido de Radiohead hacia el escenario Primavera, otrora escenario principal del festival, para resarcirme con Tortoise, que me dejaron boquiabierto en este mismo recinto hace pocos años. Pero está claro que nada es infalible y todo tiene su momento. Si bien la banda de post-rock, jazz o como queramos llamarlo, de Chicago presumió de la precisión habitual, esta vez no dieron, al menos para mí, con la tecla mágica de entonces. Con un sonido potente pero algo latero (especialmente en una de las dos baterías), Doug McCombs y los suyos se revistieron de una aspereza desafiante, poco seductora. Centrados en ‘The Catastrophist’, con algún corte suelto de ‘Beacons Of Ancestorship’, fueron poco a poco suavizando las aristas hasta ser, hacia el final, los Tortoise de siempre. Raúl Guillén.

imageDisfuté muchísimo de The Last Shadow Puppets. Cuarteto de cuerda reproduciendo los exquisitos arreglos de sus discos, banda cojonuda, muy buen sonido (al menos en mi zona)… Y claro, ellos. Miles con su look de macarra británico elegante y seductor. Alex… las pintas de Alex dan para escribir otro artículo. Especialmente su pelo. Mientras Miles, sobrio y contenido, se mantuvo en un ligero segundo plano, Alex se dedicó a hacer el payaso contoneándose, dirigiéndose al público y haciendo monerías que, dependiendo de como te pillara el cuerpo, podrían parecer directamente abofeteables. Además, estaba en un aparente estado de borrachera que iba progresivamente en aumento. No pareció afectarle mucho… excepto cuando pareció que arrastraba demasiado las sílabas en “My Mistakes Were Made For You’ o cuando cantó al pie del micro (sin micro) en ‘In My Room’. Pero aun así, estando en ese punto, bordó una versión de ‘Is This Is What You Wanted’ de Leonard Cohen. Anécdotas aparte, el concierto fue todo lo excitante que podía esperar. Ellos se complementaron a la percepción, alardearon de amistad y se dedicaron continúas (y exageradas) muestras de complicidad. Y lo importante: cantaron magníficamente bien. Aunque en general los temas de ‘The Age of the Understatement’ ganaron en aceptación a los de ‘Everything You’ve Come to Expect’, todos fueron ejecutados en perfecta sincronía. Se permitieron el lujo de colocar su mayor hit, ‘Standing Next To Me’, en segundo lugar, en un claro ejercicio de confianza en su repertorio. ‘Aviation’, ‘Miracle Aligner’ y, sobre todo, ‘Bad Habits’ (el momento de lucimiento de Miles), fueron recibidas como clásicos. ‘The Age of the Understatement’ sonó tan poderosa como cabría desear. En los bises se estiraron y se gustaron con una canónica versión de ‘I Want You (She’s so Heavy)’ de los Beatles y cerraron con mi tema preferido, ‘The Meeting Place’. Gozo pleno. Mireia Pería.

Animal Collective en vivo: ¿revelación o timo? Había oído opiniones negativas sobre el directo de los de Baltimore hace unos años. Durante la gira de presentación de ‘Merriweather Post Pavilion’, la valoración predominante era que, en directo, eran malísimos. No fue el caso anoche. Quizá beneficiados por su giro marcadamente electrónico (en lugar de «psicodélico» o «experimental», nótese el entrecomillado), Avey Tare, Panda Bear y Geologist ofrecieron un espectáculo entretenido y dinámico en el que destacaron las meditaciones melódicas de Panda Bear, en gran forma vocal; los chillidos de Avey Tare, ídem; las conversaciones entre ambos, la habilidad de Geologist a los mandos y la potencia y nitidez del sonido en general. Sí, ‘Painting with…’ es uno de esos discos que mejorar exponencialmente en directo y lo mejor es que lo mismo puede decirse de las canciones antiguas del grupo remezcladas acorde a su nuevo sonido, como ‘Daily Routine’ o la preciosa ‘Loch Raven’, quizá la cumbre del concierto solo por detrás de ‘FloriDada’, que cerró a lo grande. Muy bien enunciado ese «girls from BARCELONA», por cierto, por parte de Avey Tare, aunque al público pareció escapársele, distraído con la energía del momento. En definitiva, revelación. JB.

imageEl formato festival funciona a muchas bandas. No es, exactamente, el caso de Beach House. El grupo sonó bien, mucho mejor que Radiohead, pero sus canciones, al menos la mayoría, empequeñeceron frente a la enormidad del Parc del Fòrum y la de su asistencia. Recuerdo su concierto en el mini festival Fly Me to the Moon de Barcelona, en 2011, como uno de los más bellos que he visto, pero el de anoche fue, en cuanto a despliegue de sonido en vivo, simplemente correcto, quizá algo más que eso, pero no mucho más. Eso sí, Victoria Legrand se mostró apasionada, rebosando carisma y erotismo y marcándose unos melenazos que ni Beyoncé, por ejemplo en ’10 Mile Stereo’. El setlist fue también estupendo, ni una sola canción sobrante. Más bien hubo que lamentar ausencias (‘Zebra’, ‘Walk In the Park’, ‘Majorette’, ‘Levitation’, etc). El grupo abrió fuerte, con ‘PPP’, a la que siguieron ‘Silver Soul’, ‘Space Song’ o la maravillosa ‘Beyond Love’. También cayó la infalible ‘Take Care’ y la contundencia shoegaze de ‘Elegy to the Void’ impresionó justo antes de ‘Myth’, cuya delicada melodía de guitarra sigue siendo una de las mejores de la historia. «Buenas noches, encantadores vampiros», dijo Legrand antes de que el grupo abandonara el escenario, no sin antes tocar ‘Sparks’. JB.

Shura comenzó quince minutos tarde y la abandoné a la tercera canción. Lamentablemente, se solapaba con The Avalanches y no me quería perder su regreso. Monumental error. Dieciséis años para esto. En mis loquísimas fantasías me imaginaba un despliegue como el del vídeo de ‘Frontier Psychiatrist’. Sabía que no, claro, pero no me esperaba algo tan descorozanador. Aún no sé si se dedicaron a ponernos su aún inédito nuevo disco (aunque de ‘Frankie Sinatra’ insertaron unos pocos segundos) o nos encasquetaron un DJ set plano, lejos del sonido excitante que supieron desplegar en el 2000. Solo cayeron un par de temas de su mítico primer disco pero, esto sí que fue grave, ni rastro de ‘Since I Left You’ (la canción). Y que un grupo que siempre ha cuidado tanto sus clips resultara anoche tan rácano visualmente fue desalentador. Solo teníamos a dos tipos en una mesa con un par de fotos fijas detrás. En serio, ¿no se podrían haber preparado al menos unos visuales decentes para adornar la cosa? La gente bailaba, claro. Pero a esas horas y en el Ray-Ban era lo esperable. Decepción mayúscula. Mireia Pería.

Fotos cedidas por Primavera Sound.
Créditos: Eric Pàmies.