Las mejores películas de 2017

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Las mejores películas de 2017

1
Maren Ade

tonierdmannComo viene siendo habitual (ya nos ocurrió con ‘Carol’), nuestra película favorita de este año… es del año anterior. La “rapidez” de la distribución en España ha hecho que ‘Toni Erdmann’, presentada en Cannes en 2016, encabece nuestro top de mejores películas estrenadas en 2017. La tercera película de Maren Ade (‘Los árboles no dejan ver el bosque’, ‘Entre nosotros’) es una de las grandes comedias de los últimos años. Un filme de una enorme ambición dramática que, partiendo de una base tan poco nutritiva para el humor como es el realismo social, va creciendo y desplegándose en insospechadas ramificaciones: de la screwball comedy al posthumor, de ‘La fiera de mi niña’ a Andy Kaufman, del drama grotesco a la comedia de situación, del choque generacional (padre-hija) al cultural (Alemania-Rumanía). La película pasa de la incomodidad a la ternura, de lo trágico a lo cómico, con la misma naturalidad con la que el protagonista se pone unos dientes postizos. Son casi tres horas de duración, pero podrían ser treinta. El ritmo no decae en ningún momento, su potencia cómica se mantiene intacta, su fuerza satírica se desborda, y su capacidad para conmover no deja de crecer hasta su extraordinaria parte final. Peliculón.

2
Barry Jenkins

moonlightNo podía faltar. La sorprendente ganadora del último Oscar a la mejor película es uno de los mejores dramas estrenados en 2017. Aunque su premisa no es muy original (la sombra de ‘Brokeback Mountain’ y del “gays en contextos insólitos” es demasiado evidente), la poderosa narración de Barry Jenkins y la excelente interpretación de los actores la eleva por encima de su argumento. El director juega de forma muy hábil con nuestros prejuicios (incluidas nuestras ideas preconcebidas como espectadores) y con el contraste entre el entorno donde se mueven los personajes y los sentimientos que expresan (atención a la banda sonora de Nicholas Britell). El resultado es un conmovedor drama iniciático sobre la construcción de una identidad, un relato lleno de hallazgos de puesta en escena que se puede resumir en la fabulosa secuencia, rodada a ras de agua, entre Mahershala Ali y el niño protagonista. Fabulosa.

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3
Jordan Peele

dejame-salirQuién iba a decir que una compañía especializada en cine de terror iba a producir una de las mejores películas del año. La Blumhouse lo ha conseguido. En realidad, ‘Déjame salir’ no ha hecho sino recordarnos que el cine de terror es un género privilegiado para detectar y dar forma (monstruosa) a las tensiones políticas y sociales que subyacen más o menos latentes bajo nuestra realidad. La potencia satírica de la película de Jordan Peele es apabullante. El director ironiza sobre los conflictos raciales y la hipocresía liberal con la misma saña con la que Jason apuñala jóvenes promiscuos (la frase pretendidamente legitimadora “habría votado a Obama una tercera vez” seguirá retumbando mucho tiempo en nuestro cerebro). La combinación de comedia costumbrista tipo ‘Adivina quien viene esta noche’ o ‘Los padres de ella’, con temas y personajes clásicos del género de terror como el mesmerismo, los zombis de tradición haitiana, el mad doctor o las comunidades raritas tipo ‘La semilla del diablo’ funciona como el reloj de un hipnotizador.

4
Denis Villeneuve

blade-runner-2046_Ocurre pocas veces. Las “películas más esperadas del año” suelen decepcionar. Sobre todo si son secuelas, reboots o remakes de títulos clásicos. Por eso, cuando “la película más esperada de 2017” (con permiso de ‘Star Wars VIII: Los últimos Jedi’) no solo está a la altura de la expectativas sino que las supera –como ocurrió hace dos años con ‘Mad Max: Furia en la carretera’–, es como para aplaudir, hacer reverencias y gritar “gracias, gracias, gracias” todo a la vez. ‘Blade Runner 2049’ es una experiencia sensorial extraordinaria. La variedad de escenarios (a cual más expresivo y sugerente), imaginería ciberpunk, efectos visuales y texturas sonoras (incluyendo una muy eficaz banda sonora vangelisiana de Hans Zimmer) consiguen crear un ambiente único, irrepetible. Quizá no sea tan poético como el logrado por Ridley Scott en su ‘Blade Runner’, pero sí igual de hipnótico, melancólico y desasosegante.

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5
Jeff Nichols

loving‘Loving’ está basada en una historia peligrosamente inflamable, un suceso real que en manos de otro director hubiera explotado en la pantalla a base de excesos melodramáticos y retórica solemne. Jeff Nichols, al contrario, cierra el plano sobre la pareja protagonista y extrae toda la fuerza dramática del contexto a través de su intimidad. El director nos hace vivir su historia como si estuviéramos a su lado, no mirándola desde arriba. Un drama contado en voz baja que no duele por el impacto de unos pocos golpes, sino por la presión constante sobre la herida. Nichols no nos dice dónde tenemos que conmovernos. La película fluye como la tranquila vida de los protagonistas (impresionantes Joel Edgerton y la nominada al Oscar Ruth Negga) hasta que un detalle de la puesta en escena, un gesto de los actores o una frase (“Dígale al juez que quiero a mi mujer”), te encoge el corazón.

6
Christopher Nolan

captura_de_pantalla_2017-07-30_a_las_13_30_59En 1998, Spielberg rodó una de las secuencias clave del cine contemporáneo: el desembarco de Normandía de ‘Salvar al soldado Ryan’. Veintitrés minutos de hiperrealismo audiovisual que cambiaron el cine bélico (y el de acción) para siempre. Casi veinte años después, Christopher Nolan ha querido ir más allá: rodar su “desembarco de Normandía” en cien minutazos, ofrecer una experiencia puramente sensorial durante todo el metraje de la película. El director ataca su película como si fuera un ejército: por tierra, mar y aire. Y cada uno a su debido tiempo: una semana, un día y una hora. Tres puntos de vista distintos que proporcionan a la película una sensación, por un lado, de vértigo narrativo (muy acorde con la desorientación que sufren los soldados en el fragor de la batalla), y por otro, de relato completo, de estructura capaz de abarcar e integrar todos los aspectos de una operación militar.

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7
Damien Chazelle

mypictr_380x225-1La sorprendente perdedora de los últimos Oscar es una película fabulosa. No es solo un emotivo homenaje al musical clásico de Hollywood, sino principalmente a las películas musicales francesas que hicieron juntos el director Jacques Demy y el compositor Michel Legrand, en especial ‘Los paraguas de Cherburgo’. También a los melodramas en cinemascope del Hollywood de los 50, con ‘Rebelde sin causa’ como referencia explícita. Damien Chazelle recoge todas estas influencias y las plasma de manera admirable, consiguiendo un equilibrio perfecto entre la ironía y la melancolía, entre la tradición y posmodernidad. También es una lúcida reflexión acerca de las dificultades para perseguir y compaginar los sueños profesionales con los sentimentales, para compatibilizar el arte con la vida. ¿Dónde está el punto de equilibrio, el lugar exacto donde la renuncia se transforma en contrapeso y no en lastre?


El griego Yorgos Lanthimos se ha convertido en los últimos años en uno de los directores clave del cine de autor gracias a las múltiples lecturas sobre la sociedad que esconden cintas como ‘Canino‘ o más recientemente ‘Langosta‘. La represión en el núcleo familiar hasta conseguir anular a una persona, el totalitarismo o la presión de la sociedad para que todo el mundo tenga pareja han sido algunos de sus temas fetiche. En su última película, vuelve a centrarse en un núcleo familiar, en este caso formado por los personajes de Colin Farrell, Nicole Kidman y sus hijos. Ellos son el centro de atención, solo que esta vez no sirven como metáfora de los males de nuestra sociedad, a menos que entendamos aquí una reflexión sobre nuestra responsabilidad de cara a las consecuencias de nuestras adicciones, ahora que hay quien se ve capaz de mencionar el alcohol públicamente como excusa para justificar sus actos. Un filme visualmente deslumbrante y con un discurso, inspirado en Eurípides y la Biblia, arrollador.

9
Kenneth Lonergan

manchester‘Manchester frente al mar’ está protagonizada por un personaje sumamente antipático, un hombre al que poco a poco iremos conociendo y comprendiendo. El director utiliza las convenciones del melodrama familiar -la vuelta a casa, los conflictos paternofiliales- para acabar retorciéndolas a base de pequeños arañazos de humor, y golpeándolas por medio de hirientes y reveladores flashbacks. La música barroca y el escenario donde se desarrolla la historia, el húmedo y gris pueblo bostoniano que da título a la película, le sirven al director como espacios metafóricos, lugares de gran carga simbólica que alimentan este desolador drama sobre la culpa y la ¿imposibilidad? de redención. Lonergan sigue demostrando su enorme talento para la construcción de personajes complejos, de gran profundidad psicológica, y para la dirección de actores. Como muestra, la impresionante secuencia del “reencuentro” entre los personajes de Affleck y Michelle Williams.

10
Claude Barras

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Adaptación de la aplaudida novela de Gilles Paris. El talento narrativo de Céline Sciamma unido al del animador especialista en stop motion Claude Barras ha dado como resultado una joya del cine de animación. Evocando la estética del dibujo infantil, la expresiva animación de Barras le va como el queso al calabacín a esta tristísima historia de orfandades y primeros amores. Pero esto no es Bambi. ‘La vida de Calabacín’ es un aterrador catálogo de infancias destrozadas, de casos de maltrato infantil. El emotivo retrato de un grupo de niños marcados que convivirán en un orfanato que no tiene nada de victoriano. Al contrario, la película defiende el papel de las instituciones como espacios de protección social. Lugares cálidos y acogedores, donde suenan canciones de Sophie Hunger, se celebran fiestas de disfraces y se hacen excursiones a la nieve.

11
Darren Aronofsky

madre-lawrence-aronofskyEl signo de admiración del título es la mejor metáfora de la película. ‘Madre!’ es Polanski!, Buñuel!, Von Trier!. Es ‘La semilla del diablo’ narrada entre dolores de parto, ‘El ángel exterminador’ contada con cuarenta de fiebre o ‘Anticristo’ vista con los ojos desorbitados por el miedo. Aronofsky no engaña a nadie: toda la película está concebida como un inmenso grito, la puesta en escena de un alarido cósmico que hace retumbar el universo. ‘Madre!’ comienza como un thriller de invasión doméstica, un ‘De repente, un extraño’, y acaba… como acaba. Al igual que hizo en ‘Cisne negro’, su otra película polanskiana, Aronofsky demuestra su enorme habilidad para transmitir inquietud y angustia. La cámara se pega a Jennifer Lawrence y nosotros subimos al calvario con ella. Cada vez que violan su espacio es como si nos respiraran desde atrás en el cine, cada vez que la golpean tenemos que cambiar de postura en la butaca.

12
Patty Jenkins

wonderwoman‘Wonder Woman’ es ligera como un yogur desnatado, pero sabrosa como los que llevan trocitos. Patty Jenkins le ha quitado toda la grasa visual y narrativa que engordaban las películas de Nolan (colesterol bueno) y Snyder (colesterol malo), y que estreñían tanto a sus personajes (siempre con un rictus de mal evacuar), y la ha dejado fina y fibrosa como el cuerpo de Gal Gadot. La película es tan intrascendente, desprejuiciada y naif que parece hecha en los 80. Gadot nos atrapa con su lazo luminiscente. La Mujer Maravilla que encarna la escultural actriz israelí (¡menudo acierto de casting!) no ha acabado convertida en una Lara Croft de grandes tetas o en una Catwoman en permanente estado de celo. Y es de agradecer. Unos pechos digitales bamboleantes no nos hubieran dejado ver el enorme encanto y fuerza que desprende el personaje, ni escuchar su irresistible acento. Con la faldita ya es más que suficiente. Eso sí, la distancia que hay entre el objeto sexual y el tan cacareado icono feminista sigue siendo más grande que la que hay entre Londres y Temiscira.

13
Carla Simón

veranoLa película española del año. ‘Verano 1993’ es un terrible drama autobiográfico, lleno de potencia expresiva y capacidad emotiva, narrado por Simón con extrema sensibilidad y enorme sutileza. Un drama íntimo y localista que, sin embargo, admite una lectura social y global. Secuencias como la de la herida en la rodilla, la charla en la carnicería o la conversación final sobre la causa de la muerte de los padres, ponen el acento en el miedo, el desconocimiento y los estigmas asociados al VIH. Frida (Laura Artigas) es heredera de la Ana Torrent de ‘Cría Cuervos’. La afortunada decisión de la directora de adoptar el punto de vista de la pequeña huérfana consigue que el espectador, como en la obra maestra de Carlos Saura, haga suyo el recorrido que hace la niña desde la incomprensión de la muerte y sus problemas de adaptación a un nuevo entorno, hasta su catártica asunción.

14
Kelly Reichardt

certainwomenLa última película de Kelly Reichardt, estrenada directamente en DVD (ninguna de sus películas se ha estrenado comercialmente en cines en España), es una maravilla. ‘Certain Women’ es una adaptación de tres relatos de la escritora Maile Meloy. Laura Dern, Michelle Williams y Kristen Stewart (sin olvidar a la desconocida Lily Gladstone, toda una revelación) interpretan a tres mujeres de Montana cuyas vidas están atravesadas por un sentimiento común: la soledad. Tres historias invernales, impregnadas de malestar femenino (y feminista), y narradas como es habitual en la directora de ‘Old Joy’ y ‘Wendy and Lucy’: en voz baja y con una extrema delicadeza. Reichardt demuestra que a veces un silencio, una mirada, o el reflejo de un rostro en el parabrisas tienen más potencia dramática y capacidad para conmover que cien violines atronando mientras la protagonista berrea con el rimel corrido.

15
Noah Baumbach

meyerowitzNoah Baumbach sigue una estrategia narrativa parecida a la que empleó hace dos años en ‘Mistress America’. En aquella, el director intentó conjugar la comedia melancólica con la alocada screwball comedy. Los resultados fueron desiguales. En ‘The Meyerowitz Stories’ (estrenada en Netflix) lo ha vuelto a hacer, pero le ha salido mucho mejor. Los Meyerowitz son algo así como unos Tenenbaums con ropa aburrida, una “familia sin genios” (des)integrada por un padre en permanente estado de cabreo (estupendo Dustin Hoffman) y tres hermanos en permanente estado de crisis existencial (fabulosos Ben Stiller, Adam Sandler y la menos conocida Elizabeth Marvel). Unos personajes que le sirven al director para hacer un retrato a la vez tierno, cómico y punzante sobre una familia de artistas de Manhattan cuyas carreras se frustraron demasiado pronto.

16
Julia Ducournau

crudoLa directora Julia Ducournau utiliza un escenario presto para una película de zombis y la estética y el trasfondo anti-bullying de ‘Carrie’ para hacer una reflexión más siglo XXI sobre el acoso escolar, reflejado en las salvajes novatadas de una facultad de Veterinaria; y sobre todo sobre el despertar del deseo sexual y del paso de la adolescencia a la vida adulta. Caen de soslayo críticas a la educación tanto en el núcleo familiar como en el estudiantil. ¿De verdad pasan en las facultades de Francia de 2017 las cosas que aparecen en esta película? El uso de esa facultad de Veterinaria puede ser un truco muy de debutante (como el giro final) pero la verdad es que resulta el escenario perfecto para retratar el lado animalesco del ser humano (esa escena en la que los alumnos parecen ganado), la solidaridad de algunos con los animales pero no con nuestros iguales o las consecuencias de la represión.


Gustavo Salmerón, el pequeño de una familia con muchos hijos, que tuvieron de mascota a un mono y vivieron en un castillo, grabó a su madre durante catorce años. En total, cuatrocientas horas de imágenes y sonidos de Julia Salmerón. Un tesoro. El director las ha sintetizado en noventa minutos. El resultado está a la vista: una de las propuestas más sorprendentes y sugestivas del último cine español. De forma muy hábil, el director articula su documental por medio de una excusa argumental que es toda una declaración de intenciones: la búsqueda de las vértebras de su bisabuela asesinada en la guerra que su madre había guardado como reliquia familiar. De esta manera, uniendo lo emocional con lo esperpéntico, la tragedia con la comedia, Salmerón compone la columna vertebral de ‘Muchos hijos, un mono y un castillo’.

18
Asghar Farhadi

el-viajanteLa premisa argumental de ‘El viajante’ es irresistible: una pareja de actores, que está montando la obra cumbre de Miller, se ve obligada a mudarse de su piso ante el peligro de derrumbe por culpa de unas obras cercanas. A través de un compañero, alquilarán un piso donde todavía están las cosas de su antigua y misteriosa inquilina. Estamos, de nuevo, en el territorio donde mejor se mueve Farhadi. Eso que se ha dado en llamar thriller social o neorrealista. Un drama con suspense en el que el director juega constantemente con la percepción, las simpatías y las expectativas del espectador. Como en sus anteriores películas, Farhadi levanta sus historias sobre grandes y complejos dilemas morales que, a su vez, reflejan las contradicciones de la sociedad donde se desarrollan. Como dice el propio director: “Así es la vida real: voluble y parcial. No puedes estar seguro de nada. Nunca puedes olvidar que lo que percibes es lo que te lleva desde tu ángulo, desde tu punto de vista”.


En su última película, Lynne Ramsay ha vuelto a contar con los dos nombres que brillaron en ‘Tenemos que hablar de Kevin’: Joe Bini, montador habitual de los filmes de Werner Herzog, y Jonny Greenwood, integrante de Radiohead. Gracias a su fabulosa labor, la directora ha conseguido convertir ‘En realidad, nunca estuviste aquí’ en una intensa experiencia sensorial, un relato sórdido, roto y melancólico construido por medio de un montaje lleno de planos detalle (las cicatrices del cuerpo del protagonista), flashbacks (su terrible infancia y vivencias en la guerra), elipsis (muchas de las escenas violentas), y una música de enorme presencia y potencia expresiva. Realidad, recuerdos (quizás un exceso de traumas) y visiones se mezclan, a veces en una misma secuencia. El resultado es una película que funciona como los martillazos del protagonista: no se ven, pero se sienten.

20
Kleber Mendonça Filho

donya-claraDespués de debutar en el largometraje con ‘Sonidos de barrio’, el director brasileño más prometedor del momento vuelve con una historia donde se mezclan temas tan dispares como la familia, lo viejo y lo nuevo, el mobbing inmobiliario, las secuelas físicas y psicológicas de la enfermedad, el deseo sexual en la vejez, la memoria de los objetos, y la música (atención a la banda sonora). Todas estas cuestiones se muestran a través de la arrolladora presencia de la actriz Sonia Braga. Su excepcional interpretación de una mujer en la sesentena, ex crítica musical y única inquilina de un viejo y codiciado edificio en primera línea de playa, nos recuerdan los lamentos de Almodóvar a propósito de los pocos papeles que hay en el cine actual para mujeres de más de cincuenta años. Braga sería la excepción que confirma su afirmación: “los guionistas se están perdiendo un verdadero tesoro”.

21
Pepa San Martín

rara-sanmartin‘Rara’ es una anomalía dentro del cine de denuncia social (en este caso de la homofobia de las autoridades judiciales chilenas), una rareza. La directora Pepa San Martín ha conseguido sacar su película milagrosamente limpia de todo lo que habitualmente ensucia este tipo de propuestas: el maniqueísmo, la sensiblería, el dogmatismo, el victimismo autocomplaciente. Narrada de forma aparentemente sencilla, con una puesta en escena naturalista y un argumento aparentemente banal (dónde celebrar un cumpleaños de una chica de padres divorciados), ‘Rara’ es, sin embargo, de una sutileza y profundidad dramática extraordinarias. A través de la mirada “fuera de foco” de la adolescente protagonista, la directora nos enseña la realidad no como nos gustaría que fuera, sino tal como es: compleja, contradictoria e inaprensible.

22
Paco Plaza

veronica_paco-plaza‘Verónica’ es la mejor película dirigida en solitario por Paco Plaza, la que de forma más armoniosa conjuga las convenciones del género de terror contemporáneo hollywoodiense con un discurso muy personal de fondo. Si la miras directamente a los ojos, ‘Verónica’ es una eficaz película de miedo, un ‘Insidious’ o ‘Expediente Warren’ a la española, tan atractiva como enormemente convencional. Pero si la miras a través de un negativo fotográfico, como hacen las niñas protagonistas para ver un eclipse solar, apreciarás más cosas. Verás que ‘Verónica’ es una película sobre la pubertad; un relato de iniciación donde el miedo a crecer, el terror a asumir las responsabilidades adultas, genera monstruos. Una mezcla muy eficaz de costumbrismo y goticismo, calorazo mesetario y tormentas becquerianas, cansadas camareras de barrio y siniestras monjas ciegas, inspirada en el caso real del llamado “expediente Vallecas”.

23
Bruno Dumont

laaltasociedadComo ya hiciera en la miniserie de televisión ‘El pequeño Quinquin’, que fue estrenada en salas, el director Bruno Dumont hace la croqueta como uno de los personajes más divertidos de la película y se lanza playa abajo en busca de la comedia más alocada, excesiva y, a ratos, desconcertante que se pueda imaginar. A partir de un mcguffin policial que parece extraído directamente de la mencionada serie, el director desenrolla una historia donde cabe de todo: el amor interclasista con discurso anti-transfobia, la sátira sociopolítica, las apariciones marianas, las apariciones nudistas, la antropofagia y hasta la aerofagia como gran chiste surrealista de inspiración felliniana. Dumont ha pasado de cineasta de culto festivalero a recibir nueve nominaciones en los últimos Cesar. Y lo ha hecho sin renunciar a su insobornable estilo.

24
Yeon Sang-ho

traintobusanUno de los filmes de zombies más espectaculares y sorprendentes jamás rodados. El coreano Yeon Sang-ho se dio a conocer con dos notables cintas de animación: ‘King of Pigs’ y ‘The Fake‘. Ahora, con su “salto” a la imagen real, ha devorado la taquilla de su país más rápido que los zombis de su película se tiran al cuello de quienes tienen delante. ‘Train to Busan’ es una exhibición de talento visual, coreográfico y rítmico, un entretenidísimo viaje en tren de alta velocidad por una Corea apocalíptica cuyos pasajeros tendrán que volver a los viejos valores –solidaridad, generosidad- para sobrevivir al virus del capitalismo salvaje. Aunque hay que pagar el peaje de escuchar berrear a una niña durante gran parte del trayecto (las partes melodramáticas dan más miedo casi que las terroríficas), el sacrificio merece mucho la pena.

25
Javier Calvo y Javier Ambrossi

lallamada‘La Llamada’ es una estupenda ópera prima que probablemente se convierta en un “happy place” para muchos espectadores, y que consigue hablar con naturalidad sobre una generación, sí, pero, más que otra cosa, sobre arriesgarse, sobre perseguir lo que uno quiere y sobre no renunciar a lo que hace especial. “Dicen que cuando te haces muy famoso, dejas de tener contacto con la realidad, te ríe todo el mundo las gracias y pierdes un poco el norte”, nos decía Calvo cuando les entrevistamos. Nosotros esperamos que la cada vez mayor popularidad de estos chicos (nunca se sabe con la taquilla, pero todo indica a que con ‘La Llamada’ Los Javis no van a “intentarlo”, como María y Susana, sino que van a petarlo) no tenga este efecto negativo en ellos, porque necesitamos proyectos así de frescos y auténticos entre tanto precocinado audiovisual. La música hace milagros. Como que (casi) te entren ganas de ir a un campamento de monjas. Pero solo si son como estas

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