El festival Primavera Sound empieza a promocionar su próxima edición, que tendrá lugar en el Parc del Fòrum de Barcelona del 2 al 4 de junio, en las redes sociales con un lema claro: «Primavera All Stars». La frase nos hace pensar en un cartel lleno de estrellas de la música. ¿Será verdad?
De hecho, ya hay quien ha realizado el montaje de una hipotética lona anunciando a David Bowie en el festival… como pasa siempre. Un poco desacertado lo de ‘Space Oddity’, por otro lado, teniendo en cuenta que el músico acaba de anunciar nuevo disco para su cumpleaños.
Aparte de Bowie, los seguidores del festival ya hacen sus apuestas y proponen los nombres de Radiohead, Massive Attack, Lush, Foals o Deerhunter, entre otros. El festival, por su parte, da pistas en relación a la programación del Primavera Club, celebrado recientemente con las actuaciones recomendadas de Lubomyr Melnyk, U.S. Girls, Formation o Mike Krol, entre otros.
En cualquier caso, os recordamos que la posibilidad de conseguir un abono a precio reducido de 145 euros para Primavera Sound 2016 se termina el próximo 4 de noviembre. A partir de entonces, las entradas pasarán a costar 160 euros hasta el 7 de enero.
El compositor, productor e intérprete Dev Hynes, conocido por su alias Blood Orange, estrenó ayer tema nuevo, ‘Sandra’s Smile’, un corte muy Michael Jackson que sirve para promocionar un concierto especial con artistas invitados que tendrá lugar en el Apollo Theatre de Harlem el próximo 12 de diciembre. Una buena ocasión para repasar algunas de las canciones más representativas de este músico que nos ha dado algunas de las mejores canciones de los últimos años… siempre con la mirada atenta a los 80. El revivalista hecho maestro, en 10 canciones:
‘Dinner’
Después de sus coqueteos con el punk en Tist Icicles y con el pop orquestal en Lightspeed Champion, Dev Hynes definió el estilo de su nuevo alias, Blood Orange, de manera sólida tan pronto como en su primer single, ‘Dinner’, un interesante aunque olvidable número de R&B bailable ochentero con mensaje turbio. «Espero que mueras infeliz / haré todo lo posible para que no seas feliz nunca», cantaba Hynes. Mal rollito.
‘Champagne Coast’
Para su álbum debut como Blood Orange, producido por Ariel Rechtshaid, Hynes se inspiró en los travestidos neoyorquinos de ‘Paris Is Burning’. El resultado es un trabajo elegante que combinaba R&B, post-disco y sonidos de la nueva ola de los 80 a menudo incluso en una misma canción. ‘Champagne Coast’ es uno de sus números más sofisticados, un tema anhelante en el que Hynes atiende angustioso a una relación abocada al fracaso, y que más tarde recuperaría en el single ‘Time Will Tell’.
‘You’re Not Good Enough’
Aunque Dev Hynes se parece mucho a Rick James, a quien suena en el primer single de ‘Cupid Deluxe‘ sobre todo es al primer Prince o a los Mtume de ‘Prime Time’. Su oído para el «groove» es exquisito especialmente en este número que con tanto acierto resume el estilo de Blood Orange: guitarras infecciosas, esqueleto funk, una melodía irresistible y una atmósfera neblinosa con filtro VHS que solo tiene sentido en el siglo XXI. Pop expresamente nostálgico, como los 80 versionándose a sí mismos.
‘Losing You’
«Dime la verdad, nene, ¿te estoy perdiendo para siempre?», implora Solange en ‘Losing You’, el tema de presentación de su EP, ‘True‘, mientras los contemplativos teclados ambientales que la acompañan a lo largo de todo su minutaje logran expresar exactamente lo mismo. Este tema, que combina elásticos ritmos de balearic house, percusiones africanas y románticas melodías de R&B en la línea de Janet Jackson, convirtió a Solange en la más «cool» de las hermanas Knowles mucho antes, claro, del disco sorpresa.
‘All That’
La mejor balada de Carly Rae Jepsen, incluida en su último disco, ‘E•MO•TION‘, encuentra a la autora de ‘I Really Like You’ convertida en una intérprete de «slow jams» románticas de los ochenta en el estilo de Ready For the World o el de la Shirley Murdock más anhelante, y es por tanto una canción de baile de fin de curso ideal. ‘All That’ es como revivir esos ochenta o primeros noventa que todavía no conocían el hip-hop desde un prisma de modernidad totalmente irresistible. Su apasionado, eufórico pero sutil estribillo repetido final hipnotiza la mente y eleva el alma a partes iguales.
‘Uncle Ace’
Una base disco es el esqueleto de esta compleja y atmosférica producción con guitarras funk y percusiones africanas sobre la juventud LGBT sin casa de Nueva York. En ella, Hynes retrata el lado más oscuro e inquietante de la noche neoyorquina y lo hace en una de sus producciones más visuales a la par que cálidas. El solo de guitarra final es, gracias a su cambio de clave y su desarrollo final al éxtasis, un momento inolvidable.
‘Want Your Feeling’
Esta excelente canción incluida en ‘Tough Love‘, el segundo álbum de Jessie Ware, encuentra a Dev Hynes recuperando sus inquietudes disco en una producción densa, aterciopelada y de una elegancia suprema en la que sedosa voz de Ware suena en su salsa. No obstante, estamos también ante una melodía de fondo muy clásico y, por tanto, nada impenetrable. El final, por cierto, todavía produce escalofríos.
‘Chosen’
Si algo demuestra ‘Chosen’ más que otra canción en el repertorio de Blood Orange es que las composiciones de Dev Hynes son alternativas en tanto que expresamente anacrónicas. Esta cautivadora balada romántica de seis minutos es, en esencia, un clásico perdido de 1984. El elemento que lo diferencia es su gusto por la reverberación y su enfoque en la atmósfera, que prácticamente deja la melodía a un segundo plano; por lo demás, estamos ante uno de sus momentos más convencionales y, casi por eso mismo, también ante uno de sus más memorables.
‘Chamakay’
‘Chamakay’ es la canción más sensual del repertorio de Blood Orange. Se trata de un dueto con Caroline Polachek de Chairlift, que se mueve como pez en el agua en este soleado medio tiempo entre saxos sofocantes, marimbas ufanas y hermosas ambientaciones de sintetizador. «Sobre todo, soy sutil», susurra Hynes, mientras Polacheck ofrece una de sus actuaciones más afectadas y bellas. La canción es una fantasía de principio a fin en la que apetece perderse de vez en cuando.
‘Everything In Embarrasing’
Aunque después de su pequeño rifi rafe en Twitter todavía no está muy claro quién escribió qué en ‘Everything Is Embarrassing’, lo cierto es que el clásico de Sky Ferreira no incluido en su álbum debut es probablemente la mejor canción en la que jamás haya estado involucrado Dev Hynes. El toque nostálgico con lágrimas en la mirada en su producción es inequívocamente suyo, claro, pero la melodía vocal podría ser perfectamente obra de Sky; al fin y al cabo, ella misma es autora de una canción igual de buena, ‘I Blame Myself’, pero esa es otra historia.
En el libreto de ‘Divers’, el nuevo disco de Joanna Newsom, aparece acreditado un músico por contribuir a la cuarta pista, ‘Goose Eggs’, «cinco gloriosos segundos de órgano Hammond B3». Tal cual. La frase, aparte de curiosa, es indicativa de tres cosas sobre este cuarto lanzamiento de Newsom: su ojo en el detalle, la variedad de instrumentos con los que ha experimentado esta vez en comparación con trabajos anteriores, lo que incluye numerosos sintetizadores analógicos; y que a pesar de la densidad sonora, temática y lírica del disco en cuestión, Newsom no ha perdido el sentido del humor… aunque a veces no lo parezca.
Los cinco años y medio que han pasado desde ‘Have One On Me‘ han dado para mucho, como ‘Divers’ demuestra muy bien. Evidentemente el reciente matrimonio de Newsom con el cómico Andy Samberg ha jugado un papel absolutamente crucial en relación a la conceptualización de este nuevo trabajo, que encuentra a su autora preocupada ante todo por el tiempo y sus formas. «Todo el mundo se hace mayor», contaba la cantante a Uncut. «Cuando crucé esa línea en mi cabeza en la que supe que estaba con la persona con la que quería casarme, fue algo muy fuerte porque estás invitando a la muerte a tu vida. Sabes que eso ocurrirá, con suerte, después de muchos, muchos, muchos, muchos años pero la idea de la muerte deja de ser abstracta porque [ahora] hay alguien [en tu vida] que no podrías soportar perder».
‘Divers’ es el disco más caro de Newsom hasta la fecha. Aparte de que la producción es espléndida, de una gran nitidez especialmente en la voz, la cantidad de instrumentos acreditados es de locos. De lo más normal como arpas, pianos, acordeones, trombones y clavicordios pasamos a buzukis, bağlamas, marxófonos, sierras o hasta sintetizadores analógicos como el melotrón, el Minimoog o una guitaret (!). Pero ‘Divers’ es también su disco más corto, lo que lo convierte en una especie de híbrido de todos sus discos anteriores: tiene la forma del primero, la ambición conceptual del segundo y la variedad instrumental del tercero. Es, en pocas palabras, su trabajo más compacto y completo.
El primer adelanto del álbum, ‘Sapokanikan‘, es espectacular. Titulado en referencia a un antiguo pueblo nativo que ahora es Manhattan, en él Newsom lamenta el modo en que la historia es enterrada bajo tierra y olvidada con el paso de los años, y lo hace en una canción tan llena de melodía como de color y dinamismo. Como ocurre también con ‘Leaving the City‘ o con ‘Divers‘, dos de los temas destacados de este trabajo, el primero por su irresistible vivacidad, el segundo por su letra y conmovedora melodía vocal, lo más importante en ‘Divers’ es que cualquier ejercicio de hermenéutica palidece frente a la accesibilidad de las canciones en su interior incluidas.
Quizás ese sea el mayor triunfo de ‘Divers’, que logra presentarnos ahora a una Newsom menos obtusa que antes y, por lo tanto, más digerible para oídos no acostumbrados. ‘Goose Eggs’, por ejemplo, es un precioso número country que gustaría tanto a fans de la Americana clásica como de la moderna: en definitiva, todo el mundo más o menos interesado en la música «de raíces» americana debería darle una oportunidad, igual que a ‘Waltz of the 101st Lightborne’, un ufano vals sobre viajar en el tiempo ambientado en una sociedad futurista. La elegante teatralidad vocal de Newsom en cortes como ‘Anecdotes’ o ‘You Will Take My Heart Alive’, por otro lado, recordará a muchos y a muchas a Joni Mitchell o a la primera Kate Bush, y es mejor por ello.
A menudo, sin embargo, no queda muy claro qué aporta determinado instrumento al paisaje conjunto de algunas de estas canciones. A diferencia de temas como ‘Anecdotes’, una joya en la que todo elemento encaja a la perfección, los sintetizadores finales de ‘You Will Not Take My Heart Alive’ parecen una decisión puramente estética más que narrativa, como sucede también con las maquinitas de ‘Same Old Man’, precisamente una canción tradicional americana interpretada en el pasado por Karen Dalton que no requería ningún tipo de ornamentación añadida. El asunto se acentúa todavía más cuando suena ‘The Pin-Light Bent’, el único momento en todo el disco en el que encontramos a Newsom a solas con su arpa y, a su vez y quizás por eso mismo, uno de sus más emotivos.
Con la cantidad de cosas que ocurren en ‘Divers’ (incluso Dave Longstreth de Dirty Projectors asoma por aquí, ejem, batuteando a la Orchesta Filarmónica de Praga, la misma que usó Owen Pallet, que ha versionado a Newsom en el pasado, en su último disco), al final todas sus investigaciones existencialistas se reducen a la idea de que el tiempo pasa y que la «alegría de vivir», como canta Newsom en el corte final, ‘Time, as A Symptom’, no se consigue ni mirando al pasado ni anticipando un futuro sino atendiendo al presente. Solo así ese «chotacabras pardo» cantará su canción en nuestro día a día: solo así lograremos «trascender». Pero no hace falta pensar tanto: solo disfrutar. Y lo que hay aquí, sobre todo, es un buen puñado de grandes canciones para hacerlo.
Calificación: 8,7/10 Lo mejor: ‘Anecdotes’, ‘Sapokanikan’, ‘Leaving the City’, ‘Divers’ Te gustará si te gusta: Joni Mitchell, Kate Bush, Bill Callahan, Fleet Foxes Cómpralo en: Drag City, iTunes, tu tienda de discos favorita
El culo en pompa que veis en la imagen es el de Katy Perry, que anoche visitó la actual gira de Madonna en promoción de su último álbum, ‘Rebel Heart‘, para hacer una aparición estelar durante el número de ‘Unapologetic Bitch’, el tema reggae del disco producido por Diplo.
Embutida en un oscuro vestido de cono, Perry se dejó abofetear el culo por Madonna, como podréis ver en el vídeo de a continuación, y después ambas se perrearon mutuamente ante el clamor popular. No sabemos qué pensarán de todo esto las monjas del convento que Perry está intentando comprar desde hace tiempo… pero seguro que nada bueno.
No es, claro, la primera vez que vemos a Madonna y Perry juntas. En 2014, ambas realizaron una sesión de fotos conjunta para la revista V que impulsó rumores de una posible colaboración, hasta el momento no materializada y probablemente ni siquiera planeada.
Perry, a la que recientemente veíamos siendo besuqueada por una fan extasiada durante un concierto de su gira, ‘The Prismatic World Tour’ -que concluyó hace diez días-, era nombrada en junio la cantante mejor pagada del mundo por Forbes gracias, entre otras cosas, al gran éxito de su último disco, ‘Prism‘.
Como de la nada nos enteramos, vía Film Music Reporter, de que Julia Holter será la encargada de componer la banda sonora de ‘Bleed for This’, la nueva película de Ben Younger, director de ‘Boiler Room’, sobre el boxeador norteamericano Vinny Pazienza, más conocido como el «diablo de Pazmania». Su estreno se prevé para el año que viene.
Lo curioso del asunto es que ‘Bleed for This’ crea una conexión entre Julia Holter, recientemente autora del excelente ‘Have You In My Wilderness‘, y el reputado cineasta Martin Scorsese, que no co-dirigirá la película con Younger pero sí será su productor ejecutivo. ¿Quién iba a decir que el director de ‘Taxi Driver’ y ‘El lobo de Wall Street‘ y la autora de ‘Loud City Songs‘ terminarían compartiendo proyecto?
Como es sabido, la relación de Scorsese con la música es intensa, desde las bandas sonoras para sus películas de Bernard Herrmann, Robbie Robertson y los Rolling Stones hasta la inclusión en ellas de canciones de R.E.M., Van Morrison o The Clash pasando, por supuesto, por ‘El aviador’, donde hacían apariciones estelares Rufus y Martha Wainwright, además de Gwen Stefani.
Recientemente charlábamos con Holter sobre su nuevo disco y últimos proyectos. En ella, la cantante aseguraba que se sentía más narradora de historias que compositora de canciones dada la aparición de numerosos personajes, reales y ficticios, en algunas de las canciones de su nuevo disco.
Gracias a su nuevo single, ‘Hello’, Adele vive uno de los momentos más dulces de su carrera. El nuevo baladón para llorar a moco tendido de Adkins está batiendo todos los récords y se postula ya como el single que más rápido se ha vendido del año. Por supuesto, las parodias con Lionel Richie no se han hecho esperar. A nadie le extraña su éxito, claro, pues Adele viene de vender 30 millones de copias de su anterior entrega, ’21’, el segundo disco más vendido del siglo XXI solo por detrás de ‘1’ de los Beatles.
Ahora, la autora de ‘Someone Like You’ ha concedido su primera entrevista en tres años. En ella, la cantante habla sobre una variedad de temas como su maternidad, su miedo a la fama o sus planes futuros, entre los que se encuentran tener más hijos o «ver a Britney en Las Vegas» (ella ya se lo ha agradecido). También ha hablado, claro, de su nueva música y mostrado varios temas nuevos a la revista, lo que incluye la producción de Max Martin, ‘Send My Love (To Your New Lover)’; ‘When We Were Young’, un «potente tema disco», o ‘A Million Years Ago’, que, dice, suena a «Celia Cruz en la época de Tito Puente».
Más curiosamente todavía, Adele reconoce sin titubeos a Amy Winehouse como la influencia más importante de su carrera, lo cual es interesante teniendo en cuenta que tanto ella como Duffy fueron consideradas con escepticismo en sus primeros años como sucedáneos de Winehouse tras el enorme impacto cultural y éxito comercial de ‘Back to Black‘. Pero Adele se remonta a la época de ‘Frank‘ y asegura que, sin este disco, «jamás hubiera cogido una guitarra» ni escrito ‘Someone Like You’. «Al contrario de lo que se ha publicado, Amy y yo nunca nos conocimos, no éramos amigas ni nada de eso […] Pero te aseguro que si no hubiera escuchado ‘Frank’ esto no hubiera pasado. La adoraba».
A continuación, Adkins habla sobre el reciente documental ‘Amy‘, que asegura le hizo sentirse incómoda por su intrusión en la vida privada de la cantante y la de su familia, lo que incluye grabaciones telefónicas o su funeral. «[Pero] me encantó verla», indica. «Amo a Amy. Siempre lo he hecho y siempre lo haré. ¿Sabes lo que más pena me da? Que ya no voy a volver a escuchar su voz nunca más». Te entendemos, Adele…
’25’, el nuevo trabajo de Adele, sale el 20 de noviembre.
Parte de la redacción evalúa el single de regreso de Gwen Stefani.
«En vistas de que con Pharrell iba por el camino de no comerse nada, Gwen cambia de tercio y de sonido tirando en esta balada por lo genérico. Pero por mucha historia de divorcio y un vídeo en primer plano, no, esto no es ‘Nothing Compares 2 U’, ni ella es Sinéad O’Connor. Este ‘Used To Love You’ tiene un estribillo pegadizo, pero la canción en conjunto no puede resultar más insustancial y a medio gas. Tratabas de emocionarnos, y has conseguido justo lo contrario, aburrirnos». ACM.
«Con un estribillo como «No sé por qué lloro, pero creo que es porque he recordado por primera vez desde que te empecé a odiar… que antes te quería» está claro que estamos ante una de las baladas más importantes de la carrera de Gwen Stefani. Obvio.’Spark the Fire’ y ‘Baby Don’t Lie‘ eran dos singles que quisieron sonar modernillos, y podían parecer resultones, pero no entusiasmaron al público. La mejor vía para recuperarlo después de divorciarse es esta balada muy fácil de recordar desde la primera escucha (más bien un medio tiempo de la escuela ‘Diamonds’) que una semana después de su edición está aguantando muy bien en iTunes USA. Es preciosa y podría terminar petándolo si su próxima presentación en The Voice sale bien. Go, Gwen, go!». Sebas E. Alonso.
«A estas alturas la sorpresa mayúscula sería que Gwen Stefani nos dejara a todos con el culo torcido con un single de retorno incuestionablemente bueno. Pero oye, lejos de no ser la panacea del pop, este ‘Used to Love You’ no deja de ser un medio tiempo resultón tanto vocal como melódicamente, y algo simplemente anodino en términos de producción e instrumentación. Pasará sin pena ni gloria (y más ahora que la dama del melodramatismo Adele ha vuelto), pero aún guardamos esperanzas de que su tercer disco en solitario, aún sin fecha de lanzamiento, suene más arriesgado que esto último». Sergio del Amo.
Los murcianos Second plantean este disco como el más conceptual de su carrera tras haber vivido algunos episodios oscuros en sus vidas. Ya fuera de Warner pero sin perder ni un fan, financiaron su álbum de «reseteo» (de ahí su título) mediante crowdfunding… en un día. La amalgama de estilos no es precisamente una novedad para todos aquellos que ya hayan escuchado sus discos anteriores. Aquí repiten su vertiente más electro (‘Primera vez‘), más Coldplay circa ‘Yellow’ (‘Nivel inexperto’) y la más Two Door Cinema Club (‘Pueblo submarino’). Tampoco se deshacen de ripios e imágenes peregrinas tipo Héroes del Silencio (o últimamente Izal), incomodando o dejando anonadado al oyente casual en varios momentos del minutaje. Y para muestra «Si tienes un temor puedes contárselo al consejo de hombres rectos cuando el fármaco haga efecto» de ‘Pueblo submarino’. Prefiero no indagar en esto del fármaco y el recto. Sin embargo, sin que ‘Viaje iniciático’ represente la madurez del grupo en ningún sentido, va teniendo su mérito que, en el octavo álbum de su carrera, mantengan cierta frescura y la habilidad para lograr in crescendo efectivos y frases para la celebración conciertera («lo único claro que entiendo en esta puta oscuridad / es que te tengo justo aquí» en ‘Lo único’, cuyo final es un tanto Klaus & Kinski), así como los ganchos y los estribillos fáciles de recordar (‘Atrévete’, ‘Nos miran mal’). ¿Y qué decir de ese «Voy a un concierto cualquiera y… ¿a que no lo adivinas? Esas letras son agujas que se clavan en mi espina, ese maldito cantante ha tenido que espiarme»? Juraría que están cantando sobre sí mismos cual hitos. Y bien, porque lo primero es creértelo tú mismo.
Calificación: 5,2/10 Lo mejor: ‘Primera vez’, ‘Nivel inexperto’, ‘Lo único’ Te gustará si te gustan: Lori Meyers, Izal, Supersubmarina Escúchalo:Deezer
«Todas las fiestas molan. No me importa cuál sea, si hay una fiesta con Madonna voy y si voy a un bar a hablar con tíos de fútbol también me encanta». Esta es una de las muchas sentencias que nos dejaba Noel Gallagher cuando le entrevistábamos este verano. Por un lado percibíamos a un tío divertido que se sigue apuntando a un bombardeo como cuando era joven, y por otro a uno llano, sencillo, que puedes encontrarte en el pub de la esquina.
Y capaz de ir en metro. Porque según algunos twitteros y como recoge el NME, Noel Gallagher fue ayer avistado en el metro de Londres… cuando se dirigía al O2 de la ciudad no para ver a U2 sino directamente para actuar con ellos. El medio británico señala que Noel ya había declarado que le encantaba el metro de Londres y que era muy fácil verle ahí dentro. Y aquí le tenéis, el Manuela Carmena de las islas británicas.
Esta fue, en cualquier caso, la sorpresa que aguardaba a los asistentes de ‘Innocence + Experience Tour‘ cuando la gira llegaba anoche a la ciudad. Noel Gallagher se subió al escenario para interpretar dos canciones, ‘I Still Haven’t Found What I’m Looking For’ y la versión de los Beatles que Noel conoce mejor aún, ‘All You Need Is Love’. Ambas sonaron unidas como cierre.
Hubo un tiempo en el que creía a pies juntillas que Ryan Murphy era lo más parecido a un genio televisivo que teníamos en el panorama internacional. Apuntó maneras con ‘Nip/Tuck’, y se demostró capaz de retratar a una determinada capa de la sociedad con un punto ácido, sarcástico y cómico, pero manteniéndose fiel a lo que estaba retratando. Tanto es así que después me enganché a ‘Glee’ (y me pareció una genialidad durante muchas temporadas) y posteriormente aplaudí ferozmente ‘American Horror Story’, la serie que nos trajo a Jessica Lange de vuelta a la pequeña pantalla.
Pero como en todos los romances, ay, Murphy, se nos rompió el amor de tanto usarlo. La descarada copia de ‘Modern Family’ (o el ejercicio de autocomplacencia, porque no me quedó muy claro qué era aquello) que perpetró en ‘The New Normal’ me hizo ver que el emperador iba algo más desnudo de lo que yo creía. Algo que me quedó claro en la desastrosa cuarta temporada de ‘American Horror Story’. Aun así, que Ryan y yo hayamos partido peras hace tiempo no significa que no siga interesándome su trabajo: cuando me enteré de que presentaba una nueva serie, ‘Scream Queens’, no pude evitar interesarme por ella y por una trama que, a priori, me parecía interesante. Una serie que recupera el terror adolescente (¡con lo que a mí me gustaron aquellas moñadas de ‘Scream’ y ‘Sé lo que hicisteis el último verano!) y sacaba a relucir su vis más cómica.
A quien ya le huela la cosa a chamusquina, está en lo cierto. Murphy ha pasado dos de sus series más exitosas por la batidora y ha creado un Frankenstein que no hay por dónde cogerlo. ‘Glee’ y ‘American Horror Story’ toman forma aquí en lo que muchos ven «una sutil crítica a la jerarquía existente en el sistema universitario estadounidense», pero lo que yo veo aquí no es más que una sarta de situaciones mil y una veces repetidas, un ensañamiento sin igual con ciertos personajes femeninos y un abuso del cliché que, lejos de resultar cómico, resulta francamente repetitivo e innecesario.
Una cosa sí está clara: aunque muchas de sus bromas no sean graciosas (la escena cumbre de Ariana Grande es un bluff en toda regla), Murphy es un productor estupendo. Otro no conseguiría convertir a Jamie Lee Curtis en la Decana más déspota y despiadada del mundo, ni escribir un papel gay para Nick Jonas y conseguir que este se pasee constantemente sin camiseta o marcando cacha. Definitivamente, Murphy, tienes a tu público bien identificado. Eso sí, cuando el capítulo se acaba y ves que no has esbozado más que un par de sonrisillas en todo el episodio, la sensación que te queda es un tanto amarga.
Calificación: 5/10 Destacamos: lo pesado que es Murphy usando siempre a los mismos actores. ¿Qué tal hacer un casting de cuando en cuando? Te gustará si: ‘Glee’ y ‘American Horror Story’ son tus series de cabecera. O si tienes todos los DVDs de ‘Scream’. Predictor: en lo que va de serie, la audiencia ha caído a aproximadamente la mitad.
Hace unos días se anunciaba el esperado debut de Alessia Cara, esa muchacha que conocíamos hace unos meses a través de un tema que, como Portishead y Tricky en su momento, sampleaba ‘Ike’s Rap’ de Isaac Hayes.
Hoy se da a conocer otra pista llamada ‘Wild Things’, con una clara vocación pop sin abandonar sus raíces negras. El disco de Alessia Cara llegará a las tiendas el 13 de noviembre.
01 17
02 Here
03 Outlaws
04 I’m Yours
05 Four Pink Walls
06 Wild Things
07 Stone [ft. Sebastian Kole]
08 Overdose
09 Stars
10 Scars
Joanna Newsom saca disco esta semana, si bien no podéis escuchar ‘Divers’ en las plataformas de streaming porque como ya sabéis, entre otras muchas cosas, como que la llamen «elfa», a Lady Gaga o a Madonna, Joanna Newsom odia Spotify.
Lo que sí ha compartido en Youtube es un nuevo vídeo para el tema que da título al álbum, después de una filtración hace unos días. En él, Joanna interpreta el tema sobre unos paisajes diseñados por Kim Keever, responsable del arte del álbum. Y ojo porque en la edición vinilo, cada tema viene con sus correspondientes láminas y letras.
Es quizá por eso que ‘Divers’ aparece en el top 10 de las midweeks británicas, por lo que podría rondar el top 7 y el top 15 en la lista definitiva que se publica el viernes. En este caso, sería su mejor posición en Reino Unido, donde ‘Have One On Me’ era top 28 e ‘Ys’ top 41. Como veis, había ganas de Joanna Newsom cinco años después de su anterior obra.
Os dejamos con el vídeo, como el anterior ‘Sapokanikan‘, dirigido por Paul Thomas Anderson.
Recientemente se puso sobre la mesa un interesante debate acerca de la viabilidad de la nueva tarifa plana que la SGAE planea imponer en los espectáculos con aforos de menos 1.000 asistentes. En España más del 80% de los conciertos que pueden verse responden precisamente a este aforo reducido, pero también existe una realidad paralela que, a pesar de la crisis, mantiene el tipo más que bien: los macroconciertos.
Este mes U2 han actuado durante cuatro días en el Palau Sant Jordi de Barcelona con todo el papel agotado con meses de antelación. Pero si echamos la vista un poco más atrás también habría que destacar cómo AC/DC en apenas unas horas consiguieron vender todos los tickets de sus conciertos de mayo en el Estadio Olímpic Lluís Companys y el doblete que hicieron en el Vicente Calderón de Madrid; la exitosa parada del ’14 on Tour’ de The Rolling Stones en el Bernabéu; cómo Muse colapsaron la red cuando se pusieron a la venta los dos conciertos que tienen programados para el próximo año en el Barclaycard Center de la capital, o el frenético ritmo de compra del único show que Foo Fighters realizará también en el Palau Sant Jordi el próximo mes de noviembre (sólo quedan entradas de visibilidad reducida). A duras penas se llenan los locales pequeños, pero otro gallo canta cuando hablamos de arenas o grandes estadios en estos casos. Y ya no digamos cuando el artista o la banda en cuestión pertenecen al género del rock.
Curiosamente, aun siendo en arenas, los más recientes conciertos pop de artistas internacionales como Kylie Minogue (que a duras penas pudo llenar la mitad del aforo), Ariana Grande (con llenazo relativo porque no se vendieron entradas del tercer graderío del Sant Jordi) o Katy Perry (sold out aparente, aunque en el último minuto) no arrastraron a las masas de una forma equiparable a la de los artistas mencionados en el párrafo anterior. E incluso alguien como Madonna, que entre 2008 y 2009 hasta recaló en cinco ocasiones en grandes recintos de nuestro país con la excusa de su ‘Sticky & Sweet Tour’, ahora está sufriendo algo más de la cuenta para llenar las dos fechas que tiene programadas en Barcelona el 24 y el 25 de noviembre.
Puestos a hallar una teoría habría que detenerse en la fidelidad que los fans depositan sobre tótems eléctricos de los espectáculos en vivo como U2, Bruce Springsteen, The Rolling Stones o AC/DC (quienes jamás tienen problemas en vender entradas como churros) y lo volátil que es el consumidor de música pop en cuanto a gustos se refiere. Los «dinosaurios del rock», y que nadie se ofenda por el término, siguen siendo una apuesta segura para las promotoras por mucho que el importe de sus boletos no difiera en exceso del de aquellos de índole más pop.
Aunque también este hecho viene influenciado por el calado de sus respectivos álbumes de estudio. Ahí está el claro ejemplo de AC/DC, quienes a pesar de haber editado un ‘Rock or Bust’ que ni de lejos puede hacer sombra a sus pretéritos éxitos previos, ha conseguido despachar casi tres millones de copias en todo el mundo con total facilidad mientras que Madonna, por su parte, se ha quedado estancada en las 800.000 copias de su ‘Rebel Heart’. Cuantos más discos se venden mayor es la garantía de llenar un gran recinto, pero no hay que obviar que la fidelidad que predican los fans de estas bandas rockeras (independientemente de si el material que lanzan es bueno o no) es mucho más sólida e incondicional que la de los consumidores de música pop.
A nivel internacional, en cuanto a giras más exitosas se refiere, también se repite el mismo patrón. A la espera de que se detallen aquellas que más han recaudado mundialmente en 2015 (Fleetwood Mac, U2, Taylor Swift, Katy Perry, los Stones y la propia Madonna muy probablemente estarán en la tabla alta de la lista), el top 5 histórico de los últimos años también viene dominado por la misma dinámica. En el primer lugar hallamos el ‘360º Tour’ de Bono y compañía con 736 millones de dólares; en el segundo el ‘A Bigger Bang’ de The Rolling Stones con 558 millones; en el bronce la última representación del ‘The Wall’ de Roger Waters con 458 millones; en cuarto puesto el ‘Black Ice World Tour’ de AC/DC con 441 millones y, por quinto y último lugar, el anteriormente mencionado ‘Sticky & Sweet Tour’ de Madonna con 408 millones recaudados en total.
A falta de que en los próximos meses conozcamos cuáles serán los principales reclamos en directo de la próxima temporada (se oyen fuertes rumores de una vuelta de U2 a nuestro país y una posible gira mundial del «Boss»), indiscutiblemente España y el mundo entero prefiere gastarse sus ahorros rockeando.
Ya hemos hablado en varias ocasiones del superdúo sueco Galantis, formado por Christian Karlsson de Miike Snow y también mitad del combo de productores Bloodshy & Avant, responsable de entre otras el ‘Toxic’ de Britney Spears; y por Linus Eklöw, músico conocido como Style Of Eye, productor y co-autor del ‘I Love It’ de Icona Pop con Charli XCX.
El proyecto ha publicado su primer disco hace unos meses bajo el título ‘Pharmacy’, una colección de himnos listos para darlo todo en la pista de baile y entre los que podemos encontrar ‘Runaway (U & I)’ y ‘Peanut Butter Jelly’, los dos sencillos que habían convertido en videoclip hasta ahora.
Y como no hay dos sin tres, esta singular pareja estrena el clip para otro de sus temas. Se trata de la canción ‘In My Head’, un dueto chico-chica con subidón incluido.
El vídeo para la canción lo ha dirigido Dano Cerny, que se había encargado de los clips anteriores de la banda. Continuista con la estética que han venido utilizando desde sus comienzos, reinciden en dar protagonismo a esa especie de gatos espaciales que aparecen en todas sus portadas. En esta ocasión la ambientación es completamente ochentera, simulando un vídeo de aeróbic con efectos que nos recuerdan nuestros viejos VHS.
Si en lo musical este va a ser sin duda el año de Adele, en lo cinematográfico será el año de ‘La Guerra de las Galaxias’. La séptima entrega de la franquicia, ‘El Despertar de la Fuerza’, que ha dirigido J.J. Abrams, llegará a los cines el próximo 18 de diciembre, pero desde ya se están generando tantas noticias, directa o indirectamente relacionadas con la saga, que es imposible vivir ajenos a tamaño fenómeno.
La última, y una de nuestras favoritas, es la detención en Ucrania del wookie más famoso de todos los tiempos, Chewbacca. O al menos de un hombre que, disfrazado del peludo personaje, hacía campaña por las calles para que Darth Vader ocupase el puesto del alcalde.
El vídeo de la operación policial, con los agentes poniéndole las esposas al personaje al ritmo de la marcha imperial de John Williams, es digno de ver una y otra vez sin parar.
Al final, Chewbacca ha tenido que declarar ante un tribunal, que le ha impuesto una multa de unos 5 euros. La imagen del mejor amigo de Han Solo declarando ante el juez, no es una que vayamos a olvidar pronto.
‘Kamikaze’, la canción de Mø en la que de nuevo es producida por Diplo, continúa la línea estilística de ‘Lean On’, pero de momento no ha triunfado en las listas. De hecho, ni siquiera ha entrado en ninguna significativa. Su penúltima oportunidad, a falta de que se presente en directo en alguna tele, es su videoclip.
Hoy se estrena ese vídeo, con la autora de ‘No Mythologies to Follow‘ en un escenario callejero entre coches y motos, que recuerda vagamente a la M.I.A. del ya mítico ‘Bad Girls’. No faltan las coreografías tipo urban ni los elementos étnicos que tan bien casan con esta canción. Ni tampoco una dosis de violencia hacia el final en mitad de la fiesta.
Hoy por hoy, salvo sorpresa durante los próximos meses, parece que ganarán los que opinaban que ‘Kamikaze’ era la hermana «flacucha y esmirriada de ‘Lean On'», pues no parece que vaya a pasar gran cosa con la canción. ¿Demasiado obvia? ¿Incluso desesperada? ¿Descarada? Si hay sorpresa en los próximos meses os lo contaremos. De momento, podéis leer opiniones a favor y en contra de ‘Kamikaze’ de Mø en el correspondiente «veredicto«.
Imagine Dragons, uno de los grupos más populares del momento gracias al éxito de singles como ‘Demons’ o ‘Radioactive’, es uno de los nombres de cartel destacados de la próxima edición del BIME Live, que se celebra en Bilbao el 30 y 31 de octubre.
En colaboración con el festival, JENESAISPOP regala dos «meet & greet» simples con Imagine Dragons para las dos primeras personas que respondan correctamente a la siguiente pregunta: «¿cómo se titula el nuevo disco de Imagine Dragons?» Las respuestas deberán ser enviadas al correo jenesaispop(a)gmail.com.
Casi tres años han pasado desde la publicación de ‘Cupid Deluxe‘, el último álbum de Blood Orange. En todo este tiempo hemos escuchado algún tema nuevo de Dev Hynes, como su contribución al disco en homenaje a Arthur Russell, su colaboración con Kindness o su canción protesta por el racismo hacia la comunidad negra, ‘Do You See My Skin Through the Flames?’, que él mismo ha sufrido de cerca, como nunca ha dejado de indicar en las redes sociales para asombro e indignación de sus seguidores.
Ahora, Dev Hynes está de vuelta con un nuevo tema titulado ‘Sandra’s Smile’, una balada R&B que recuerda por melodía a Michael Jackson y que incluye un solo de saxofón en su segunda mitad. La producción, de nuevo neblinosa y con la mirada a los ochenta, es puro Blood Orange. Si es el primer adelanto de un nuevo disco o tan solo un tema suelto, todavía se desconoce.
Acto seguido se ha estrenado su vídeo en blanco y negro, grabado la semana pasada en Nueva York, dirigido y editado por el mismo Hynes, en el que aparecen cameos de Junglepussy e Ian Isiah. La nota de prensa de Music as Usual también indica que Blood Orange dará su primer concierto de 2015 en Estados Unidos en el famoso Harlem Apollo Theater de Nueva York, acompañado de amigos y colaboradores: «interpretará temas de sus dos anteriores álbumes y material nuevo de Blood Orange. Todo el dinero recaudado irá a la Opus 118 Harlem School of Music, un programa que transforma la vida de sus estudiantes y familias a través de la educación musical tanto en la escuela como fuera de ella. En palabras de Hynes “la música salvó mi vida; si no hubiese sido por tocar el chelo o el piano cuando era un niño en Essex, no sé dónde habría terminado. En este momento de mi vida lo que quiero es hacer feliz a la gente, por este motivo quiero hacer este concierto en el legendario Apollo Theatre en Harlem»».
Bradford Cox ha conseguido que a su padre de 72 años le guste un disco de Deerhunter. Lo ha hecho con ‘Fading Frontier’ y por una razón obvia: las canciones, en especial las melodías y las letras, son más claras que nunca. Cox, que ha heredado de su padre su pasión por la Americana clásica, y sus compañeros de grupo, Lockett Pundt, Moses Archuleta y Josh McKay, han refinado en su séptimo álbum de estudio un estilo que en ‘Monomania‘ parecía completamente abocado al caos y a la destrucción. Pero Cox, que compuso aquel trabajo durante una tumultuosa época personal dominada por la rabia, el odio y la soledad, es ahora más feliz que nunca. Y se nota.
Cox asegura que ‘Fading Frontier’ es como el «primer día de primavera, cuando sales y todo el mundo es feliz y se sienta en los escalones de sus casas y pasea con sus perros y se saludan los unos a los otros». El músico continúa: «pasa una vez al año después de un invierno brutal. Es el día en que te das cuenta de que no va a helar para siempre, que no vas a ser miserable para siempre». Pero que no os engañe la descripción: en este disco no hay ningún ‘Shiny Happy People’ a pesar de que R.E.M. haya sido una de sus influencias fundamentales, reconocida por el propio Cox. ‘Fading Frontier’ es, como se podía escribir también del gran ‘Halcyon Digest‘, un disco solitario.
Es, claro, otro tipo diferente de soledad, una con la que Cox se siente a gusto y a salvo, y que muestra ahora canalizada a través de canciones más luminosas y accesibles. La letra de ‘Snakeskin‘, el primer adelanto del álbum, con sus menciones a la melancolía, la nostalgia o la enfermedad (Cox sufre el síndrome de Marfan) es probablemente la más deprimente, pero la música es optimista como pocas en el catálogo de Deerhunter. Sus ritmos funky rústicos, sonajas incluidas, y sus insistentes guitarras melódicas conforman una canción pop excelente que destaca en ‘Fading Frontier’ de manera notable, especialmente tras ‘Leather and Wood’, que es su balada más narcótica.
Esta misma accesibilidad se traduce también en el álbum en otros cortes como ‘Breaker‘, el primer dúo registrado en disco de Bradford Cox con Lockett Pundt, y que parece una canción de Mac DeMarco; o ‘Living My Life’, un tema sobre la esperanza de recuperar el tiempo perdido que empieza, sintetizadores mediante, como una «prom song» de los 80 para convertirse después en un buen single perdido de Weezer. Ninguna de las canciones incluidas en este disco logra en verdad la calidad de los grandes clásicos de Deerhunter, pero en ‘Fading Frontier’ la concesión manda y, donde quizás antes había relleno, ahora solo hay buenas canciones.
Producido de nuevo junto a Ben H. Allen III, ‘Fading Frontier’ es el disco «nítido» de Deerhunter. No renuncia ni al paisajismo abstracto de su lado más ambiental ni a las inquietudes más chatarreras y disonantes del grupo, pero tampoco es un refrito de ideas pasadas. Tiene personalidad propia, a menudo enraizada en una especie de futurismo distópico, y, como demuestran cortes tan notables como ‘Duplex Planet’, en el que proporciona su harpiscordio Tim Gane de Stereolab, o el espectacular ‘Take Care’, esta simbiosis de melodías accesibles y atmósferas experimentales se desarrolla ahora a través de un color y luz especiales, como si después de su grave accidente de coche Cox entendiera que era momento de «vivir su vida» en plenitud.
Aparte de a R.E.M., Deerhunter cita entre las influencias de este disco a Tom Petty, Caetano Veloso o Al Green. La composición pop clásica siempre ha preocupado al grupo e incluso en los momentos más abstractos del álbum es posible identificar una canción atemporal. Sin ir más lejos, ‘Ad Astra’, la única composición de Pundt aquí, es un tema atmosférico que describe una experiencia mística pero también una canción bonita sin más que podría versionar (más o menos) cualquiera. Su sample final, extraído del clásico de 1928 ‘I Wish I Was a Mole in the Ground’ de Bascom Lamar Lunsford, conecta pasado y presente de una manera casi cinematográfica. Cuando suena es como encender la radio después de una abducción extraterrestre: tras la experiencia, vuelves a sentirte como en casa.
Aunque según Cox esa «frontera que se desvanece» mencionada en ‘Living My Life’ representaba en su origen la transformación a la que está sometida hoy en día la industria de la música (él la compara con la caída el Imperio Romano), no es difícil averiguar que el contenido temático de ‘Fading Frontier’ trasciende cualquier observación intelectual para ser, en esencia, una reflexión sobre la edad adulta. El disco, de hecho, se enmarca conceptualmente con la fantástica ‘All the Same’ (que emplea una pistola a modo de percusión) y ‘Carrion’, dos temas relacionados en la idea del «da lo mismo», que ha dado a Cox la serenidad anhelada y a los fans de Deerhunter, Cox padre incluido, otro digno disco para sumar a su colección.
Calificación: 8/10 Lo mejor: ‘All the Same’, ‘Living My Life’, ‘Snakeskin’, ‘Ad Astra’ Te gustará si te gusta: The Velvet Underground, R.E.M., Mac DeMarco Escúchalo:Spotify
Un año después de su último trabajo de estudio, ‘Everything Will Be Alright In the End‘, Weezer vuelven con un sorprendente nuevo single titulado ‘Thank God for Girls’. Si el título te parece curioso, esto que ves es su portada. El videoclip, dirigido por SCANTRON, tampoco se queda atrás en cuanto a elemento «WTF».
De manera divertida, el propio Rivers Cuomo ha acudido a Genius.com para anotar el significado de la letra de este nuevo tema, aunque la mayoría de explicaciones son bastante anecdóticas, como la razón por la que referencia la ciudad de Tennessee o que dos líneas del segundo verso fueron escritas en 1997. En una de las estrofas, explica, habla sobre ser «examinado por las mujeres». «¿Dónde encajo? ¿Cuán grande soy? ¿Cuán fuerte? […] Qué triste que se reduzca a esto […] Esto es una competición y estoy siendo comparado».
Aunque acaba de empezar, Sam Smith se encuentra en un saludable momento profesional: su álbum debut, ‘In the Lonely Hour‘, ha vendido millones y millones de copias, sobre todo en su natal Reino Unido, donde tiene el récord Guiness del disco que más veces consecutivas ha permanecido en el top 10 del país. Además, a sus 23 años tiene 4 premios Grammy y es intérprete del tema principal de la nueva película de James Bond, ‘The Writing’s On the Wall’, que es, a su vez, la primera canción en la historia de la saga que logra el número uno en Reino Unido. Un hito.
Con todo este sin parar de éxitos es normal que Sam Smith quiera tomarse un descanso, y así lo ha anunciado recientemente en una entrevista a ET Online. «No he parado en tres años y lo correcto para mí ahora mismo es volver a casa y vivir mi vida y ser una persona de 23 años», ha dicho, indicando que uno de sus objetivos es volver a tener citas. «Mi vida amorosa y sus altibajos… Es algo que nunca para y que siempre me inspira, pero estaría bien tomarme algún tiempo para tener citas».
En cuanto al sucesor de ‘In the Lonely Hour’, Smith asegura que ya tiene una «idea de cómo quier[e] que suene» pero que «queda mucho por hacer». No habrá que esperar demasiado, eso sí, para nuevo material de Smith, pues su álbum debut sale reeditado el próximo 6 de noviembre con temas nuevos y versiones de Whitney Houston y Amy Winehouse, entre otros, aunque sin ‘The Writing’s On the Wall’, una ausencia inexplicable en el tracklist. ¿Será que odia cantarla?
Coincidiendo con su nominación al Mercury Prize, ‘In Colour‘ de Jamie xx ha vuelto a la zona baja del top 100 en Reino Unido. Parte como favorito y con toda seguridad tendrá una nueva vida si gana. Pero aunque al final pierda, los resultados de lo que se considera su debut pueden considerarse bastante buenos. Siempre que alguien no hubiera dado por hecho que ‘I Know There’s Gonna Be (Good Times)’ iba a petarlo a lo grande.
El disco era top 3 en su semana de salida en Reino Unido, además de alcanzar el top 21 en Estados Unidos (para ser británico no está mal). Según Mediatraffic, vendía 140.000 unidades durante el primer mes, que probablemente ya serán más de 200.000. El álbum aguantaba cuatro meses en el top 100 de Reino Unido, Bélgica u Holanda, lo cual teniendo en cuenta su género musical, con singles incluso instrumentales o casi, es todo un logro. Sobre todo porque ‘Coexist’ de The xx debió de vender medio millón de unidades en todo el mundo. Jamie xx no ha ganado fans respecto a su banda principal, pero realizando un disco más experimental, y teniendo en cuenta lo que ha cambiado el mercado en tres años, ha aguantado bastante bien.
Su streaming además es bastante potente, con dos canciones superando los 20 millones de reproducciones en Spotify, ‘Loud Places’ con Romy a las voces, y «Good Times» sin ella. Jamie xx podría haberlo petado más, pero difícilmente puede considerarse el disco un fracaso, sobre todo porque la nominación al Mercury le ha dado nueva vida, y se entrega, estratégicamente, una semana antes del Black Friday y un mes antes de Navidad…
Flops
Las cifras de Brandon Flowers no son mucho más bajas que las de Jamie xx. ‘The Desired Effect‘ vendió 100.000 unidades en todo el mundo en sus dos primeras semanas y después desapareció del top 40 de Mediatraffic. El álbum llegó a ser top 1 en Reino Unido, pero sólo top 17 en su propio país, Estados Unidos. Y luego no hubo regresos a listas significativos ni sorpresas. Más bien Brandon Flowers parece haber abandonado el proyecto más allá de una gira veraniega por salas de Estados Unidos.
Después de haber mimado la producción del álbum junto a Ariel Rechtshaid, Brandon no ha sabido idear manera de relanzar este notable disco que contenía singles tan llamativos como ‘Can’t Deny My Love’, ‘Lonely Town’ o ‘I Can Change’ (con el sample de Bronski Beat). Ninguno de ellos supera siquiera los 10 millones de reproducciones en Spotify: su streaming es mucho más bajo que el de Jamie xx a pesar de ser Brandon mucho más famoso.
No en lo artístico, pero en lo comercial ‘The Desired Effect’ sí ha sido un considerable descalabro. ‘Flamingo’, el debut de Brandon Flowers, había sido disco de oro en UK (de hecho se quedó a las puertas del platino, confirmando las islas como su principal bastión) y el nuevo ha tenido que conformarse con el de plata. Si hablamos de la visibilidad y los millones de copias que han vendido The Killers, la decepción se eleva al cubo. Hasta ‘Battle Born’, su mayor fracaso, se acercaba al millón de copias global. Flowers ha dividido su público entre cinco aproximadamente.
Ahora es el multi-instrumentista y miembro Jay Watson quien se lanza con un proyecto paralelo llamado GUM. Su disco sale el 13 de noviembre con el nombre ‘Glamorous Damage’ y de momento podemos escuchar el sencillo ‘Anesthetized Lesson’, un festín de funky que podrían haber firmado unos Chromeo un tanto pervertidillos. Como veis, antes de que suene este single en el tracklist, el disco se presentará con un tema que se llama como el proyecto o casi, ‘GUM’.
Os recordamos que Jay Watson también es miembro de Pond, quienes este mismo 2015 editaban otro disco más, ‘Man, It Feels Like Space Again‘. Sólo nos queda aguardar qué será lo siguiente.
01 G.U.M
02 Anesthetized Lesson
03 Glamorous Damage
04 Notorious Gold
05 Elafonissi Blue
06 Television Sick
07 New Eyes
08 R.Y.K
09 Science Fiction
10 Ancients
11 Greens And Blues
12 She Never Made It To Tell
13 Carnarvon
Algo que podría cambiar el próximo 13 de noviembre cuando se lance como sencillo su nueva canción, un tema junto a Pharrell. De momento se está promocionando en las emisiones de la NBA en Estados Unidos, lo que nos permite escuchar 30 segundillos de cómo sonará. La producción nos recuerda que Pharrell Williams, entonces como The Neptunes, estuvo detrás de sencillos de Kelis como ‘Milkshake’ en 2003. No es la primera vez que Missy y Pharrell colaboran.
La nueva canción recibe el nombre de ‘WTF’ pero no por «what the fuck» sino por «where they from».
Este fin de semana hemos visto a Pharrell cerrando la sosilla ceremonia de los MTV EMAs. De Missy Elliott también hemos sabido porque aparece en el último disco de Janet Jackson, el notable ‘Unbreakable‘. ‘BurnItUp!‘ era uno de los singles promocionales del álbum, si bien Janet aún tiene que presentar un segundo vídeo para este lanzamiento.